domingo, 8 de abril de 2012

Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi

En los límites del río Manuripi y abarcando por el sur hasta el río Madre de Dios y hasta el oeste la frontera con el Perú, se encuentra esta Reserva Nacional que abarca 7400 kilómetros cuadrados; creada el 20 de diciembre de 1973.

Toda su extensión está dentro del ecosistema conocido como Bosque Tropical Húmedo Amazónico y posee cuatro grandes grupos de bosques que contienen once comunidades vegetales, estando entre ellos los bosques de tierra firme, la conocida castaña, tradicional alimento y producto de comercialización de las comunidades pandinas. Además está la goma, hoy inexplotada como antaño donde genero grandes ingresos para el país. Por estar ubicada la Reserva en la frontera con el Perú.

Su fauna es diversa y se han registrado casi 500 especies de aves, una treintena de reptiles, son casi 50 especies de anfibios y unas 300 especies de peces. Entre las especies más sobresalientes de la zona podemos mencionar el jaguar, tigre, el puma, anta, zorro, y el temible caimán negro.

En la Reserva se encuentra el conocido Lago Bay alimentado por las aguas del río Manuripi, siendo una especie de paraíso para la práctica del turismo por su belleza y su entorno. Se halla a 111 kilómetros de Cobija o a 25 minutos de vuelo en avioneta y se puede llegar por carretera hasta San Silvestre en el río Manuripi y de allí en deslizador. También se puede entrar por una senda, desde la carretera San Silvestre al Chive con una caminata de 2 horas por la selva.

El lago Bay está dotado de una incomparable belleza. Al subir navegando por el río Manuripi desde San Silvestre, nos encontramos con sus aguas casi cristalinas que desembocan en este río, donde se puede observar marcadamente la conjunción del agua turbia color marrón del río Manuripi con el agua semi cristalina del Lago Bay. Conforme uno se acerca al lago se comienza a ver la exuberante flora y fauna de la zona. A orillas del mismo siempre puede apreciarse jochis o venados y una gran variedad de de aves como las parabas, loros, garzas, patos, águilas, pavas, y otras.

Al acercarse al lago en sí las aguas se hacen menos profundas y más cristalinas y es como apreciar en un acuario todo tipo de peces que pasan en cardúmenes de un lado al otro por debajo de la canoa. Se aprecian fácilmente caras, surubis, pirañas, bagres, paletas, el general, pacú, dorado, rayas, anguillas, etc. También se pueden ver las londras, muchos caimanes y también bufeos o delfines de agua dulce.

Es de esta forma que su bello paisaje con puestas de sol cuya hermosura seguramente han inspirado a más de un artista a retratarlas, espera por los turistas amantes de experiencias incomparables con un contacto total con la madre naturaleza.