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martes, 10 de septiembre de 2013

Costa Rica deslumbra con su oferta ecoturística.

En sol brillante y una fascinante vista de playas, montañas y selva dan la bienvenida a los turistas que llegan a Costa Rica.
De inmediato esos encantos naturales dejan a los visitantes deslumbrados y con ganas de volver para seguir disfrutando de ese paraíso turístico.
Ubicado en el corazón de Centroamérica, Costa Rica presume de su liderazgo en turismo de aventura y ecoturismo.
Y es que ese país cuenta con 51.000 kilómetros cuadrados de extensión y playas bañadas por dos océanos (Atlántico y Pacífico), ambos separados por un recorrido de solo tres horas en vehículo o 45 minutos en avión, según destaca el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), órgano público responsable de promover el turismo de ese país.
Costa Rica tiene siete provincias (San José, Alajuela, Cartago, Heredia, Guanacaste, Puntarenas y Limón) con múltiples atractivos naturales y culturales
Y estas a su vez forman parte de siete regiones turísticas, cada una con mucho para ofrecer tanto para el turista que disfruta de emociones extremas como para aquel que solo busca relajarse en medio de la naturaleza.
Esas regiones son Guanacaste, Puntarenas, Monteverde e Islas del Golfo de Nicoya, Caribe, Valle Central, Llanuras del Norte, Pacífico sur y Pacífico Central.
El sitio web oficial del ICT (www.visitecostarica.com) es una guía ideal para visitarlas.
Sitios para no perderse
Si bien cada una de esas regiones turísticas esconde valiosos ‘tesoros’ naturales que se pueden visitar todo el año, durante estos meses de septiembre y octubre el Instituto Costarricense de Turismo aconseja no perderse un viaje a la región sur de Costa Rica para entretener la vista con el inquieto paso de ballenas y delfines por las costas.
Algo que también puede ser inolvidable para el viajero, que disfruta del contacto directo con la naturaleza, es una visita al Caribe norte y a la provincia de Guanacaste ya que en esos meses se puede observar el desove de tortugas, una experiencia diferente que asombra a muchos.
Ya en noviembre y diciembre, cuando la época de lluvias se va, dando inicio a la temporada alta del turismo, se recomienda ir a las playas de todo el litoral pacífico y Caribe sur además de visitar sus parques y reservas nacionales de rica fauna y flora.

Sol y playa
La zona del Caribe costarricense se destaca por su variedad de ecosistemas acuáticos y playas de arena blanca y oscura, ideales para la práctica de buceo, pesca deportiva o bien para disfrutar del sol y caminatas a orillas del mar.
Por otro lado, la costa del Pacífico concentra grandes centros turísticos y playas preferidas para surfear, puntualiza el ICT.

Ecoturismo y adrenalina
La naturaleza se manifiesta en todo su esplendor en Costa Rica gracias a su extraordinaria biodiversidad. El Instituto Costarricense de Turismo destaca que ese país cuenta con 20 parques naturales, ocho reservas biológicas y varias áreas protegidas.
Allí se ofrecen desde paseos a caballo hasta caminatas por senderos montañosos y salidas guiadas para la observación de la fauna y flora. Sobresale el Parque Nacional Tortuguero, famoso por el desove de tortugas marinas y por poseer canales naturales que albergan algunas especies amenazadas.
Y para los desafiantes que buscan descargar toda su adrenalina, hay múltiples opciones. Al ser Costa Rica una tierra de volcanes, bosques, enormes cataratas y ríos caudalosos, se puede elegir entre canopy, rafting, buceo, kayaking, surf y otros.
Guanacaste, de lujo
Ubicada en el extremo oeste de Costa Rica está la provincia de Guanacaste, un sitio ideal para el turismo de aventura y el ecoturismo, con unos 500 km de costa y más de 36 playas.
En un viaje realizado el año pasado pudimos evidenciar de cerca parte de sus impactantes atractivos turísticos.
El tour recorrió la costa colindante con el golfo de Papagayo y la zona de La Fortuna, próxima a los imponentes volcanes Arenal y Rincón de la Vieja donde se pudo conocer seis hoteles resort y dos parques de recreación especializados en turismo de aventura, todos ellos con servicios de lujo que incluso ya fueron visitados por reconocidos personajes internacionales.
Allí funcionan establecimientos hoteleros de alto nivel como Arenal Kioro Suites & Spa, The Westin Resort & Spa, JW Marriott Guanacaste Resort & Spa, The Springs Resort & Spa, Hilton Papagayo Costa Rica Resort & Spa y el Occidental Gran Papagayo. Además sobresalen los parques temáticos Sky Adventures y Buena Vista Lodge & Adventure

lunes, 26 de agosto de 2013

DESTINOS Dubrovnik, increíble pero real

HISTORIA Y BELLEZA | ESTÁN PRESENTES EN CADA RINCÓN DE ESTA CIUDAD CROATA QUE NI LA GUERRA PUDO DESTRUIR.

Para los croatas la antigua Ragusa (su nombre original) es hoy, con orgullo, la “perla en el Adriático”. Dubrovnik fue fundada en el año 614 y, pese a la brutalidad de su guerra independentista entre los años 1991 a 1995, su historia y belleza se mantienen intactas en cada rincón, lo que la hacen ser una ciudad-museo y un escenario viviente, sobre todo en su casco antiguo rodeado por murallas medievales de 1.940 m de longitud y 25 m de altura, abiertas al público como la mayor atracción.

Pese a no ser una de las urbes principales de Croacia y mucho menos tener una gran población (unos 60.000 habitantes aproximadamente), Dubrovnik se llena de turistas todo el año por su título de Patrimonio Histórico de la Humanidad, otorgado por la Unesco en 1979. Para ellos y disfrute de su gente acogedora, la municipalidad organiza anualmente una serie de eventos culturales y festivales donde no puede faltar la música renacentista con orquestas de cámara y bailes característicos de la región dálmata.

Dubrovnik es una magnífica opción para aquellos que buscan vacaciones activas. El viajero boliviano tiene incluida su visita en los cruceros de la naviera Royal Caribbean, con la línea Celebrity, partiendo de Barcelona (España) o de Venecia (Italia). Cualquiera de los inicios derivará en una fantástica experiencia. Llegar a la costa y apreciar las casitas y hoteles que parecen flotar sobre ella, ya es un deleite visual. Tras el fin de la Guerra de los Balcanes, los inversionistas locales sacaron provecho de la belleza de la ciudad y de la zona donde cayeron bombas y el terror de la muerte estuvo presente. Así, su arquitectura, entre vetusta y moderna, se fusiona a la perfección con la belleza de su emplazamiento geográfico, en la escarpada costa croata, ofreciendo al viajero que llega a ella en barco espléndidas vistas de sus acantilados y de sus playas bañadas por aguas cristalinas.

Solo al cruzar la Puerta de Pile, la principal entrada de la ciudad fortificada, que, por cierto a cualquier niño le puede parecer el ingreso a un cuento de hadas, aparece la Fuente de Onofrio, cuyas cabezas pétreas botan agua por sus bocas desde 1438. Inmediatamente ocurre lo impensable: se empieza a caminar por una calle completamente de mármol, la de la Placa o Stradum, la vía principal que ha sido cruzada por venecianos, turcos y por el mismísimo Napoleón. Ante ella, imponentes e imperturbables al paso del tiempo, se alzan la Torre del Reloj y la Columna de Orlando, desde donde se anunciaban las noticias al pueblo. Un poco más al fondo, la iglesia de San Blas cierra la plaza. Fue construida en 1715 para sustituir al templo anterior que se hundió tras un terremoto. Para recuperarse del recorrido hay que ir hacia la barroca catedral de la Asunción de la Virgen y contemplar sus interiores magistralmente elaborados con madera y pan de oro de los siglos XV y XVI.

Si bien la ciudad vieja puede ser recorrida en una hora, con tanta historia por conocer el paseo se extenderá un poco más; esto dependerá de los minutos que dedique a sus compras de recuerdos y de que no le apetezca sentarse en los restaurantes y cafés de sillas de metal y cojines multicolores asentados en sus pintorescas e intrincadas callejuelas.

En Dubrovnik, a cada paso hay algo interesante que ver. Caminar por las murallas es sencillamente espectacular. Se disfruta de la vista del mar, de las calles, casitas y de fuertes que sirvieron para defender la ciudad de las incursiones en época medieval. Por cierto, en el bombardeo de 1991, sobre estas imponentes estructuras construidas entre los siglos XIII y XVI, cayeron 111 bombas. Pero en todo el recorrido no queda ni un cascote de recuerdo. Un equipo internacional de mamposteros e historiadores restituyó este emblema de la ciudad piedra a piedra.

Hacer una lista de entre tantos lugares que vale la pena visitar es sin duda un desafío. El tesoro de la catedral conserva objetos meticulosamente esculpidos entre los siglos XI y XIX, mientras que en el Museo del Monasterio Dominico se conserva una colección de imágenes de maestros locales de las escuelas pictóricas de los siglos XV y XVI. El Palacio Ducal exhibe una colección de objetos de arte, muebles, porcelana y accesorios de la primera farmacia del mundo, la Domus Christi, fundada en el año 1420. El recorrido por esta fascinante ciudad estará matizado por los músicos callejeros repartidos a lo largo del trayecto. ¡Es un placer escucharlos! La naturaleza ha sido muy generosa con la costa de Croacia. Pasear por su puerto y playas y hacer excursiones a los pueblos cercanos son actividades que no nos dejarán ni un minuto de aburrimiento. Partiendo desde la ciudad se pueden encontrar lugares tan hermosos como el valle de Konavle, el enclave perfecto para practicar deportes al aire libre como equitación, senderismo, safari en jeep, cabalgatas y kayak. Otra razón importante para visitar Dubrovnik es, sin duda, su clima mediterráneo cálido, seco y suave. La temperatura media anual es de 18º C. Todo esto favorece la diversidad de la flora subtropical, donde las hierbas aromáticas, famosas en la región, conviven con pinos, viñedos y olivos. Y como los olores conducen a la comida, hay que hacer notar que la gastronomía del lugar es rica y variada, con el sabor del mar presente en casi todas las recetas, muchas de ellas pasadas de una generación a otra.

Si se cansó al final del recorrido, recuerde que Dubrovnik lo espera para una próxima oportunidad, como uno de los destinos más atractivos del Mediterráneo, tan inolvidable como su historia.

DESDE BOLIVIA A CROACIA

Royal Caribbean (en Bolivia representada por Viajes Espacial) ofrece cruceros por el Mediterráneo de su línea Celebrity, con una visita incluida a Dubrovnik. La oferta está vigente todo el año partiendo de los puertos de Barcelona (España) y de Venecia (Italia). Las autoridades portuarias locales solo requieren el pasaporte para el desembarque en el puerto; el mismo que será solicitado por la tripulación del barco la noche antes de la llegada.

Del puerto a la ciudad antigua hay una distancia de 10 minutos en modernos autobuses. Los boletos se compran en quioscos apostados en el mismo muelle a razón de dos dólares para la ida y el regreso. No se preocupe por el idioma: aunque la lengua oficial es el croata, la mayoría de las personas dedicadas al turismo entienden el español.

CONSEJOS PARA EL VIAJERO

1 Lleve zapatos planos y ropa cómoda para una caminata larga

2 Protéjase del sol con gorras, sombreros, gafas y protector solar

3 Apenas baje del barco, provéase de moneda local (kuna); en ninguna parte de la ciudad le recibirán dólar o euro

4 En el barco le proveerán de mapas en inglés y español, así como de sugerencias de los lugares para visitar. No olvide llevarlos si es que ha decidido hacer el paseo por cuenta propia. El barco cuenta con excursiones guiadas

5 No olvide su cámara fotográfica con batería llena.

sábado, 24 de agosto de 2013

Mancora, Perú Olas perfectas

En el norte de Perú, a mil kilómetros de Lima se encuentra Mancora, uno de los balnearios más afamados del vecino país, donde se puede disfrutar del sol, de las olas perfectas para practicar deportes acuáticos e incluso la pesca es una alternativa.

Cálido todo el año. Mancora está en una ubicación privilegiada. En promedio, este balneario turístico tiene 300 días de sol al año, lo que permite disfrutar del mar y de las mágicas playas al máximo. De hecho, las aguas también tienen agradables temperaturas.

Pesca y deportes. Mancora es conocida por su potencial pesquero, muchos de sus pobladores se dedican a ese oficio; sin embargo, los últimos años los turistas, en especial los que practican surf, aseguran que en estas playas, ubicadas al norte de Perú, surgen las mejores olas para practicar este deporte.

Arquitectura. En Mancora se pueden apreciar típicas casas de madera, elevadas sobre pilotes y que se ubican al borde del mar.

Son ideales para pasarlo en familia frente al mar y disfrutar de bellos atardeceres en compañía de la naturaleza marina.

domingo, 11 de agosto de 2013

Vuelta a Egipto

Recuerdo cuán molestos y contrariados estábamos al salir del aeropuerto de Larnaca, en la Isla de Chipre.

Hasta horas antes, el viaje había sido fabuloso, un rápido recorrido por Londres y Frankfurt nos llevó a conocer por varios días esta isla casi paradisiaca, cuna de la cultura grecorromana y madre de la alucinante mitología que hasta hoy tiene influencia planetaria.

Disfrutamos de Nicosia y alrededores; además habíamos bebido del calor humano de las personas que se consideran las más bellas del mundo por ser hijos e hijas de la misma Afrodita, diosa del amor.

Sus playas, sus sitios míticos, sus templos dedicados a los originales dioses egeos hacen retroceder hasta los cimientos de la gran cultura griega y la simple belleza ordenada de la capital chipriota ahora dividida. Sentimos cierta lástima ajena por sus conflictos territoriales no resueltos.

Cuando se suponía que partiríamos hacia Jerusalén israelí, a último momento tuvimos que postergar la visita porque nos advirtieron de ataques a extranjeros en esa bíblica ciudad y que el seguro no cubriría nuestra permanencia allá.

Es así como adelantamos nuestra visita a las tierras del Nilo. Luxor, Karnak, Assuan y El Cairo fueron nuestras metas intermedias; no puedo negar que navegar en ese río egipcio de la vida fue una experiencia inolvidable.

La llegada a Luxor tuvo su aventura inicial cuando seguimos mal el consejo de hotelería del piloto de EgyptAir, ya que aparecimos en un pequeñísimo y muy misterioso hotel en un barrio suburbano de la ciudad.

La molestia inicial, la fatigosa rápida escala en El Cairo y el nuevo viaje no nos hicieron percatar de que casi sin pensar estábamos alojados en una habitación de un hotel digno de ser descrito por Agatha Christie.

Al salir a buscar un lugar para desayunar a media mañana, nos dimos cuenta del entorno del novelesco lugar donde ya habíamos dejado nuestras pertenencias. Luego de una comida ligera, caminamos hasta la costanera del mismo Nilo, donde ya dedujimos que quizá estábamos en la “boca de algún lobo” porque hasta la comunicación había sido extraña.

El precavido miedo de mi compañera fue el motivo para retornar sólo al hotel para enfrentar un serio problema, porque el dueño del local no pretendía devolverme los pasaportes, las pertenencias y equipajes que estaban en la habitación. Ni siquiera aceptaba el pago de todo un día y noche, porque aseguraba que lo estábamos “traicionando”.

La acalorada discusión con todos quienes parecían ser familiares y en la que sólo uno hablaba “medio inglés” se puso tensa para mi solitaria presencia, ya que no me dejaban salir.

En un instante revelador tomé en cuenta que la foto de mi pasaporte me mostraba vestido con uniforme de la aerolínea. Entonces, me puse a imponerles enérgicamente que llamen a la Base Aérea Militar de Luxor, porque allí me estarían esperando para reunirse conmigo, que notificaran mi nombre “como en el pasaporte” y la dirección donde yo estaba.

Al principio se desconcertaron y luego, al ver detenidamente mi foto, empezaron a bajar la voz y a pretender arreglar la situación.

El asunto concluyó con el pago por un día completo y cargando todo nuestro equipaje en un carretón tirado por un caballo para salir del lugar.

Así llegaríamos luego a hospedarnos en un sencillo y bonito hotel a orillas del Nilo, donde los posteriores días pudimos disfrutar de una de las ciudades más acogedoras, plena de monumentos e historia que asombran al mundo.

Pero quizás el momento más digno de este viaje haya sido una semana después, en el enigmático Sahara, luego de un día pesado y muy controvertido.

Ya al entrar la noche se nos permitió casi por encantamiento deambular por los terraplenes de Giza hasta entrada la noche, cuando sobre un camello recorrimos el desierto cercano, con el fabuloso perfil milenario de la magníficas y ancestrales pirámides egipcias como marco existencial.

Se mezclaban los sonidos del pasado glorioso y el presente en el que plenamente absortos no queríamos salir jamás de ese sin-tiempo que estábamos creando dentro la natural magia del emplazamiento de Giza, el desierto del Sahara, las grandes pirámides, la luna y una noche que hacía revivir los mitos de Isis y Osiris.

Al día siguiente de esa noche de romanza egipcia, de manera totalmente fuera de regulaciones y gracias a un sorpresivo privilegio, pudimos filmar y permanecer dentro de la Gran Pirámide todo el tiempo que deseamos y gozamos lo que ese coloso maravilloso podía mostrarnos.

Egipto tiene los más fabulosos relatos, leyendas e historia' y en nuestra visita, nosotros fuimos parte de todo aquello.

Edimburgo, tierra de leyendas y música

Una fascinante aureola de misterio envuelve a la capital de Escocia. Pasear por Edimburgo tiene un encanto especial, porque es como hacerlo por las páginas de un libro lleno de leyendas ocultas, que han atravesado el tiempo para llegar hasta nuestros días por parte de la voz de los guías turísticos, que encabezan las variadas rutas por los cementerios de la ciudad tanto de día como de noche.

Las fábulas populares destacan que María Estuardo vivió aquí arrastrando con ella intrigas y crímenes de amor jamás resueltos. En la Edad Media, miles de sospechosos de brujería fueron quemados en sus calles o ejecutados en las plazas de la ciudad y dicen que todavía hoy el eco de sus voces resuena como un demoledor lamento en el viejo distrito al caer la noche.

Y es que Edimburgo está dividida en dos zonas principales: “Old Town”, el casco antiguo, donde se puede descubrir la esencia de la Escocia más profunda, y “New Town”, la urbe moderna llena de “pubs”, discotecas y tiendas de moda. Pues la ciudad no es sólo tierra de fantasmas y leyendas, también es conocida por sus festivales de música, museos y exquisitas cafeterías como la famosa The Elephant House, donde J.K. Rowling se inspiraba para escribir sus novelas.

A los pies del castillo

Decidida a preservar sus mitos y pasiones, la ciudad recibe al turista con una imagen de su imponente castillo que se alza en lo alto y preside el paisaje. El conjunto palaciego, ubicado en la zona vieja, resulta imprescindible para entender la historia de la capital y de la propia Escocia. Un montículo de origen volcánico soporta el peso de toda la estructura de piedra maciza, que a lo largo del tiempo ha servido como residencia real y fortaleza militar.

Desde el mirador de la “Batería de Argyle”, dentro de las murallas del propio castillo medieval, se disfrutan unas vistas panorámicas de toda la ciudad. Los cañones todavía se disponen tras la fortificación, como si se encontraran a la espera para disparar. Desde allí, en primer plano, se divisan los verdes jardines de Princess Street, la calle más comercial de Edimburgo, seguidos del Monumento a Escocia, el grandioso edificio del Hotel Balmoral y, más al fondo, la colina de Calton Hill, en la que destacan unas construcciones por las que Edimburgo también es conocida como La Atenas del Norte.

Al son de las gaitas

Al Castillo de Edimburgo se accede por la Royal Mile, la calle más famosa de la ciudad que conecta también en su otra punta con el otro palacio, Holyroodhouse. Toda ella se comunica con decenas de “closes” (callejones) y “courts” (patios), en los que el visitante puede deleitarse con el gusto medieval de la ciudad.

High Street es la parte más conocida de la “Royal Mile”. Allí, es habitual escuchar el sonido melódico de varias gaitas que acompañan a los transeúntes en su travesía. Esta parte de la calle también está inundada de pequeños comercios con souvenirs donde se puede adquirir whisky, pastas escocesas e incluso un “kilt”, la famosa falda que visten los hombres del país en ocasiones especiales.

No hay que olvidar explorar los callejones adyacentes, en los cuales con un poco de suerte encontrará La fuente de las Brujas, un manantial de bronce conmemorativo de las 4.000 personas que fueron ejecutadas entre 1479 y 1722, sospechosas de practicar brujería.

La marcha escocesa

En la parte vieja, también hay una famosa zona de fiesta que se extiende a lo largo de toda la calle de Cowgate. Numerosos “pubs” y discotecas amenizan las frías noches no sólo de los escoceses, sino también de los turistas. En estos bares, lo habitual es encontrar gente de diversos rincones del mundo que se unen a los oriundos y comparten sus costumbres con una pinta de cerveza o vasos de un gran whisky. Y es que el alcohol no falta en “Cowgate” desde que empieza la fiesta hasta la madrugada.

Del mismo modo, para templar el cuerpo tampoco hay que olvidarse de los “Haggis”, el plato nacional escocés. A la hora de degustarlo es mejor no preguntar por sus ingredientes. Compuesto por una prometedora mezcla de hígado y corazón de oveja, así como de avena y cebollas, recuerda en su sabor, aunque algo más intenso, a la morcilla española.

Los espectros

Llena de cementerios, en Edimburgo se pueden disfrutar de los conocidos “Ghost Tours”, unas rutas de fantasmas, explicadas en varios idiomas, con las que se puede recorrer algunos de los rincones más sombríos y espeluznantes de la ciudad.

Con ellas, visitará las entrañas de Edimburgo para descubrir las infames historias acaecidas entre los siglos XVIII y XIX. En los cementerios encontrará las tumbas de grandes personajes sobre los que recaen espantosas leyendas y si no le asusta nada también puede adentrarse en las catacumbas, donde, según cuentan, sigue existiendo una gran actividad paranormal.

Música en verano

Pero la capital de las tierras más altas del Reino Unido también es cuna del arte y la música. Edimburgo cuenta con uno de los festivales musicales más famosos del mundo, el Festival Internacional de verano. Una cita que año tras año congrega durante todo agosto a numerosos turistas internacionales en la urbe escocesa.

Tres semanas regocijantes con lo mejor de la ópera, música, teatro y baile esperan al visitante. Un semillero de excelencia artística que, según el diario escocés The Scotsman, se erige como el “buque insignia del país”.

Este año el festival está inspirado por las relaciones entre los artistas y sus innovaciones con tecnologías contemporáneas, desde hace 500 años hasta hoy, en todas sus formas artísticas, tanto clásicas como contemporáneas, a pequeña y gran escala. Todo un hervidero de arte que, sin duda, suma turistas a la que es la segunda ciudad más visitada del Reino Unido. (EFE Reportajes)
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sábado, 10 de agosto de 2013

El turismo del bigote bate récords de ingresos en Turquía

El bigote está a punto de ocupar el primer puesto de los atractivos de Turquía, desplazando a los baños turcos y el café, pues cada vez más hombres lampiños viajan a ese país para hacerse injertos.

El bigote puede estar perdiendo prestigio en muchos lugares de Occidente, pero sigue siendo un atributo masculino a la moda en Turquía y Medio Oriente. Al punto de que los hombres menos favorecidos por la naturaleza ya no tienen miedo de confiar su deficiente sistema piloso a los expertos en cirugía estética.

El doctor Selahattin Tulunay es uno de ellos. Dirige un próspero consultorio privado que hasta ahora se especializaba en los transplantes de cabellos, pero se adaptó rápidamente al nuevo mercado.

“Hace unos tres años que hago implantes de bigotes. Muchos hombres vinieron a verme diciendo: ‘Tengo 40 años, soy el director de una gran empresa pero en el extranjero no me toman en serio, quiero que se vea que tengo pelos’”.

Engin Koç, de unos 30 años, siempre contempló su rostro lampiño con desesperación. Hace siete meses se compró el “cepillo” de sus sueños en una mesa de operaciones.

“Quise parecerme a los antiguos turcos, a los otomanos, y como siento nostalgia y admiración por esa época, hice estos implantes”, explica y agrega: “El bigote es un símbolo de la virilidad turca”.

Un refrán popular sostiene que “un hombre sin bigote es como una casa sin balcón”. Y la forma que se le da tiene significación política. “Muy espeso, al estilo de Stalin, es utilizado más bien por la izquierda o por los kurdos”, explica el antropólogo Benoît Fliche del Instituto Francés de Estudios Anatolios de Estambul.

“Delgado, como el del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, se vuelve religioso y conservador (...). Y si baja como dos colmillos a ambos lados de la boca, significa que tiende a la extrema derecha”, agrega.

Aunque en la actualidad seduce un poco menos a los turcos de las grandes ciudades, más interesados por la moda occidental, el bigote y la barba siguen siendo un must para la población masculina de los países árabes o de las repúblicas de lengua turca de Asia central, que viajan a Estambul para satisfacer su ansia de pelos.

“Las series de televisión turcas difundidas en el mundo árabe tienen una gran influencia”, asegura Tulunay. “Estos pacientes vinieron a pedir las mismas barbas o los mismos bigotes después de ver a nuestros actores”, añade.

Esos clientes constituyen el grueso del nuevo mercado de la “pilosidad facial”. Tan sólo en Estambul, unas 250 clínicas o consultorios privados compiten encarnizadamente para vender sus servicios, con ofertas especiales.

Los “paquetes”
Oferta Muchas clínicas se asociaron con agencias de viajes y proponen a sus pacientes fórmulas que incluyen la operación y la estadía en el hotel, tomándolo a cargo desde el aeropuerto.


Precios Los más competitivos proponen un precio global “bigotes” muy ventajoso a partir de 2.600 dólares, mucho más barato que sus competidores.


Crecimiento El “turismo del pelo” está en pleno auge, gracias al constante incremento del número de visitantes extranjeros (más de 35 millones en 2012, según las estimaciones). Cada semana reciben entre 50 y 60 pacientes para un injerto de cabellos y cinco o seis para un injerto de bigotes.

domingo, 28 de julio de 2013

Capadocia, ciudad de piedra

Capadocia, la “tierra de hermosos caballos”, es un capricho de la naturaleza fruto de la lava de cinco volcanes que hace millones de años cubrieron su superficie y donde, con el paso del tiempo, la lluvia y la erosión han esculpido enormes rocas cónicas y paisajes ondulados que pueden observarse en toda su belleza, desde los globos aerostáticos que constantemente surcan el cielo de este lugar para deleite de los turistas.

La mano del hombre también ha contribuido a crear un entorno sugerente, excavando casas, iglesias y cuevas en sus paredes de piedra e incluso enormes ciudades subterráneas, hoy abandonadas, que fueron la clave de la supervivencia de sus moradores, los primeros cristianos. El hombre ha aprendido, a lo largo de los siglos, a buscar su refugio y forma de vida entre las piedras de este singular espacio al que ha conferido una apariencia única.

En la región turca de Anatolia central, los aeropuertos de Kayseri y Nevsehir son la puerta de entrada a Capadocia, aunque una vez allí la pequeña y altamente turística localidad de Goreme es la favorita de los visitantes, por su cercanía a los lugares más significativos.

Turquía es también lugar de leyendas y cuentan que Capadocia estaba habitada por hombres y hadas, hasta que un día dos de ellos se enamoraron, causando el enfado de la reina de las hadas que las convirtió a todas en palomas y las encerró en estructuras de piedra, mientras que castigó a los humanos a cuidarlas.

Las palomas aún pueblan la Capadocia y sus montañas de piedra están cuajadas de pequeños agujeros a modo de palomar, donde los hombres, a los que proporcionan su estiércol, usado en la agricultura, siguen cuidándolas en lugares como el valle de las palomas, entre Goreme y Uchisar, donde la mayoría de las cuevas están pintadas de blanco para atraer a las aves.

Donde viven las hadas

Aunque si hay una imagen reconocible de Capadocia es la que forman sus chimeneas de hadas, altas columna de piedra -pueden llegar a los 40 metros-, coronadas por una roca cónica, de formas caprichosas y cuya estabilidad parece desafiar, en ocasiones, a la gravedad.

Los miles de años de erosión sobre montículos de tufa (roca blanda de origen volcánico) coronados por una piedra de basalto de color más oscuro han formado estas chimeneas de hadas (peribacalari), aunque los lugareños se refieren a ellas como castillos (kales).

Las chimeneas, que han servido como palomares, casas e incluso enterramientos, pueden verse en lugares como Pasabag (el valle de los monjes) o en el valle de la imaginación, muchas aún altas e imponentes, excavadas en una de sus caras por los hombres que han creando casi pequeños vecindarios, mientras que otras apenas son un vestigio devorado por siglos de erosión.

Ciudades invisibles

Desde los 40 metros de las chimeneas de hadas hasta las profundidades de la tierra, los antiguos hititas comenzaron a crear auténticas ciudades subterráneas, hace cuatro siglos, para escapar de sus enemigos, y después fueron ampliadas y usadas por los cristianos que huían de las persecuciones y en las que podían vivir pueblos enteros durante meses.

En la región se conocen casi 40 asentamientos subterráneos, aunque los más famosos son los de Derinkuyu (Pozo profundo) y Kaymakli, que llegan a tener hasta unos 100 metros de profundidad, aunque sólo una parte está abierta al público. Es una laberíntica visita que discurre por angostos túneles que obligan a caminar, a tramos en cuclillas, para acceder a amplias estancias perfectamente organizadas por niveles.

Las entradas estaban en los mismos pueblos y cuando se daba la señal de alarma, los habitantes acompañados de su ganado se trasladaban a estas ciudades perfectamente organizadas ya desde su estructura, donde el lugar para los animales y las cocinas estaba en las plantas más altas. Equipadas con respiraderos y tomas de agua, el espacio estaba distribuido, en profundidad, en almacenes, escuelas, habitaciones, pequeños templos y hasta necrópolis, para reproducir bajo tierra una vida “normal”.

Iglesias en piedra

El viajero que explora Capadocia debe incluir entre sus puntos de visita obligada el museo al aire libre de Goreme, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad. Se trata de un conglomerado de capillas, iglesias y monasterios, de los siglos X a XII, excavados en la roca de la montaña a escasa distancia unos de otros, en los que se conservan hermosos frescos bizantinos.

Entre las numerosas capillas que se abigarran en la roca destacan por sus frescos la iglesia Oscura (Karanlik Kilise), la iglesia Manzana (Elmali), con muros enlucidos en ocre y rojo, o la de Santa Bárbara, esculpida por soldados bizantinos en honor de su patrona, con motivos geométricos y símbolos militares pintados en rojo directamente sobre la piedra. La visita al museo propone un paseo por senderos en altura por un paisaje típico de Capadocia, esculpido en piedra. (EFE Reportajes)

sábado, 27 de julio de 2013

México tiene su propio Sahara en Sonora

Un manto cubierto por ríos de lava negra y roja, un paisaje formado por volcanes dormidos y un asombroso mar de dunas móviles: la riqueza de la Reserva de la Biosfera El Pinacate y el Gran Desierto de Altar es tal que la Unesco la declaró recientemente Patrimonio de la Humanidad.

“Es prácticamente como conocer el Sahara”, explicó el subdirector de la reserva, Horario Ortega, en un encuentro con periodistas. Esta reserva ubicada en el estado de Sonora, en el noroeste del país, tiene como particularidad la presencia de las dunas estrellas, declaradas “únicas en el mundo” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Las dunas conviven con unos enormes cactus llamados saguaros, cuyos brazos parecen imitar caprichosamente las formas humanas. A pesar del clima árido del desierto -que puede superar los 60 grados centígrados- la reserva cuenta con una variada fauna que incluye, entre otros, el borrego cimarrón, coyotes, los veloces berrendos, el venado y los murciélagos celestes.

“Estas especies se han adaptado a climas extremos y normalmente viven de noche para evitar los calores del día”, explicó Ortega. Todo en el desierto de El Altar tiene un fin: un saguaro muerto, una de las especies de cactus que predominan en el área, genera nueva vida para insectos y otros seres vivos que se refugian en sus restos.

De esta forma, El Pinacate logra cuidarse solo aunque, para “operar mejor”, necesita aumentar su presupuesto, explicó el ingeniero y director de la reserva, Federico Godinez Leal. “La denominación de la Unesco de Patrimonio de la Humanidad le exige al Gobierno Federal que aporte los recursos necesarios para la conservación, conocimiento y cultura”, señaló Godinez, quien recalcó que el reto comienza ahora.

Desde que fuese nombrada Reserva de la Biosfera en 1993, el área incrementó notablemente su número de visitantes.

En la década de 1990, alrededor de 3.000 personas visitaban la reserva; en 2012 aumentó el número de visitantes hasta los 18.000 y para este año prevén superar los 25.000.

martes, 23 de julio de 2013

Las agencias de turismo agotaron boletos al Brasil por la visita papal


QUIENES NO CONSIGUIERON VIAJAR DESDE LA PAZ TUVIERON QUE IRSE A COCHABAMBA Y SANTA CRUZ PARA PARTIR HACIA BRASIL.

La visita del papa Francisco a Brasil moviliza la fe de los más jóvenes en Bolivia, mientras que las agencias de viaje quedaron sin vuelos disponibles. La visita del Pontífice al vecino país es un acontecimiento mundial que genera un gran movimiento económico y una inusitada actividad para las organizaciones de viaje.

Lourdes Omoya, presidenta de la Asociación de Agencias de Viaje y Turismo (Abavit), dijo que por la motivación especial de la visita papal, miles de jóvenes agotaron los pasajes aéreos hacia el Brasil donde el promedio de estadía será de una semana aproximadamente.

En muchos casos los viajeros al no encontrar asientos en la Sede de Gobierno optaron por adquirir los pasajes aéreos en otras ciudades del eje central. Muchas delegaciones partirán al vecino país a primeras horas de hoy martes, mientras que numerosas delegaciones durante el día realizaron su transporte por vía terrestre para alcanzar las combinaciones aéreas desde Santa Cruz.

Omoya expresó su beneplácito por la afluencia de los usuarios con destino al Brasil que es además una de las naciones más visitadas por el turismo mundial.

“Este acontecimiento del mundo católico ha llenado de expectativa a todos los operadores de turismo”, sostuvo, aunque algunas agencias consultadas señalaron que la Iglesia Católica en muchos casos y a fin de bajar costos ha utilizado sus propios servicios. También se conoció que la Iglesia Católica ha organizado la visita de jóvenes quienes orarán por la paz mundial junto al Jefe del Estado Vaticano, quien realiza su primera visita al continente desde que fue elegido al mando de la Iglesia.

Por la información de Abavit, las empresas de turismo del Brasil han desplegado un sinnúmero de servicios para facilitar la estadía de los visitantes de todo el mundo, dijo la titular de la entidad privada.

La representante se abstuvo de estimar el número de visitas turísticas que con este motivo se realizarán al vecino país, sin embargo señaló que simultáneamente a los actos litúrgicos que se desarrollan en el Brasil, las empresas han ofertado servicios de hotelería, seguridad y alimentación, de manera que los visitantes puedan participar de la agenda papal.

Por su parte, el director administrativo del Colegio Don Bosco, Javier Cerruto, a nombre de la Comunidad Salesiana informó a EL DIARIO que un contingente de 40 jóvenes e instructores pastorales tomaron el vuelo de las 13 horas de este lunes al Brasil, a través de la línea aérea brasileña GOL.

Para el efecto, los viajeros tuvieron que trasladarse previamente a Santa Cruz para abordar la nave que los llevó a Río de Janeiro donde permanecerán aproximadamente 10 días. La Comunidad Salesiana cuenta con los denominados “Catecúmenos” y jóvenes que pertenecen al “Oratorio” que era el lugar en Italia donde pasó su vida religiosa de adolescente Domingo Savio. Los jóvenes salesianos compartirán con cerca de 1 millón de visitantes a Río de Janeiro. Cerruto estimó que en total unos 500 miembros de la comunidad de todo el país estarán en Brasil acompañando la visita papal.

La línea aérea brasileña reportó que hasta el 16 de julio pasado el 90 por ciento de sus vuelos que salen del aeropuerto Internacional Islas Malvinas, estaban agotados en la Ruta Rosario (Argentina) – Río de Janeiro.

lunes, 22 de julio de 2013

Santa Elena, Ecuador Playa ballenita

Este pequeño puerto de pescadores de Ecuador recibe cada año a grupos de ballenas jorobadas. Ubicada en la provincia de Santa Elena, su longitud de 1.600 metros cuenta con zonas rocosas y un acantilado cobijado en verano por un intenso sol.

Visitantes. Gigantes marinos, de hasta 16 metros de largo y 36 mil kg, abandonan, de junio a septiembre, las heladas aguas de la Antártica y buscan la calidez del océano Pacífico. Ellas sorprenden a los pobladores y visitantes de la playa Ballenita, con grandes saltos para observarlas en todo su esplendor sin necesidad de adentrarse en el mar.

Tradición religiosa. En Ballenita se realiza la fiesta religiosa del Baño de la Cruz, tradición de Semana Santa. Es una procesión que parte de la península de Santa Elena hasta la glorieta de Ballenita, donde entregan a quince pescadores el símbolo de los cristianos, que ingresan al mar, abrazando al madero y lavan una cruz de más de tres metros de largo. Los pescadores la realizan para una buena faena durante el año y tranquilidad en las aguas.

Desde lo alto de un risco, el mar extiende su influjo hacia todos los sentidos y el sonido de las olas complementan un paisaje sin igual.

Viajes fuera de serie

Vivir en los fantásticos mundos del cine o de la televisión es un sueño que se ha vuelto un poco más accesible. Agencias de viaje y particulares han creado guías especiales que envuelven a los trotamundos en los escenarios de sus series favoritas.

Series de incuestionable éxito como Juego de tronos o clásicos como Sex and the City se escapan de la pequeña pantalla para permitir que los viajeros puedan vivir los espacios de la ficción, y recorrer con sus pies aquellos lugares donde estuvieron sus personajes favoritos.

Algunos son parajes de incuestionable belleza, otros son recorridos por los edificios más representativos en los que ocurrió un hecho de vital importancia en la serie, y en algunos casos los tours terminan en un restaurante o cafetería en los que se pueden degustar los platos favoritos de los protagonistas.

Hay empresas especializadas en organizar los recorridos, pero también se puede navegar por la red y encontrar mapas en los que se muestran los puntos que hay que visitar para viajar a través de la serie. Ya sea un tour contratado o haciendo un plan previo, los viajes pueden ser inolvidables.

Paisaje fantástico

La fortaleza de Invernalia y las islas del Hierro existen. Puede que no tengan dragones o increíbles batallas medievales, pero las paz de los acantilados y las vistas al mar que se ven en Juego de tronos son iguales a las de Irlanda del Norte.

Lugares como la residencia de la familia Stark situada en Castle Ward, el Bosque de Tollymore Forest Park, o la propia ciudad de Belfast, que ha servido de ambientación para la zona de más allá del Muro, están al norte de la verde Irlanda.

Pero un tour por los siete reinos de Juego de tronos requiere más de un billete de avión. La siguiente parada bebé de la belleza y el calor del Mediterráneo: Croacia.

Alrededor de la ciudad de Dubrovnik podemos encontrar lo que en la ficción es la capital de los Siete Reinos y sede del Trono de Hierro, Desembarco del Rey. El castillo de los Lannister está compuesto, gracias a la magia de los efectos digitales, de tres antiguas fortalezas: Minceta, Bokar y Lovrijenac, lugares a los que organiza visitas la empresa Viator.

Un poco más al sur, en la ciudad costera de Essaouira (Marruecos), está la perversa ciudad de Astapor cuyas casitas blancas, barcas azules y callejuelas de bazares se cuelan en la ficción.

De vuelta al norte y al frío, Islandia y Escocia son también responsables de los utópicos paisajes de esta ficción tan popular. El escocés castillo de Castillo Doune está abierto al público para recordar los días en que fue una pieza clave de Invernalia.

Todas las localizaciones de la Guardia de la Noche se rodaron bajo el frío islandés. Concretamente el glaciar Svinafellsjokull, situado en el Parque Nacional de Skaftafell aparece en uno de los capítulos.

Más series que árboles

Pero la ciudad más televisada del mundo es, sin duda, Nueva York. La elegancia de la Gran Manzana cruzó el Atlántico gracias a los icónicos tacones de Manolo Blahnik con los que la protagonista de "Sex and the City" se recorría el Upper East Side y el East Village.

En el número 66 de la calle Perry desembarca a diario la versión contemporánea de la caravana de mujeres. Todas quieren ver el portal en el que Carrie Bradshaw y Mr. Big solían despedirse al acabar cada una de sus citas.

Un total de 39 paradas a lo ancho y largo de Manhattan rememoran las seis temporadas que narraron las aventuras de Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha por las calles de la gran ciudad.

Entre parada y parada, el autobús pone extractos de los episodios para refrescar la memoria de los que siguen el tour. El recorrido explora espacios emblemáticos como la tienda de muebles Furniture Company donde el ex de Carrie, o la pastelería, Magnolia Bakery, donde se amasan los pasteles caseros que atenuaron el deseo sexual de la escéptica Miranda.

Los mafiosos Soprano

Pero Nueva York es muy grande, y además de la elegancia de las solteras más populares de la televisión se puede llegar a las escenas más esperpénticas de los crímenes de Los Soprano.

Los crímenes de esta mafia italiana ocurren más allá del río en Nueva Jersey. La popular carnicería “Centanni's Meat Market” existe y se encuentra en Elizabeth, Nueva Jersey. Lo mismo ocurre con el popular club de striptease del que Silvio Dante era propietario, el “Bada Bing!”, que es en realidad un club nocturno en la Ruta 17.

Como buenos italianos, la familia Soprano ha tenido dos pizzerías, en las que se cocinaban las tramas de la mafia entre espaguetis y canelones.

En los tours organizados, como el de On Location Tours, se para en puntos más difíciles de encontrar, como las escaleras y el “dinner” donde Chris fue tiroteado o incluso en el lugar exacto en el que el chivato Big Pussy se encuentra con el FBI.

Durante tres horas se puede viajar no solo al interior de la serie, sino a los años de principios del siglo pasado, en los que Nueva York estaba inundada por las mafias italianas.

En Suecia

El detective Wallander era popular cuando nació en los libros del escritor sueco Henning Mankell, y ahora lo es más desde que aparece en televisión. En la pequeña localidad de Ystad, cerca de Malmö, en el sur de Suecia, se puede jugar a ser Wallander por un día recorriendo los lugares más icónicos de esta serie.

De hecho hay una página web en la que un mapa muestra los puntos exactos que Wallander frecuentaba. Aquellos que no quieran imprimir el plano cuando viajen al sur de Suecia, y tengan una buena tarifa de datos, pueden descargarse la aplicación.

“Fridolfs konditori”, el café preferido del detective, la calle Mariagatan en la que vive Kurt Wallander, o el puente por el que se cruza de Dinamarca a Suecia que en la serie fue un centro de tráfico de drogas, son algunos de los puntos que se resaltan en este mapa digital.

Löderup, el pueblo en el que vive su padre y donde el arte de Wallander se traduce en cuadros de impresionantes paisajes, también forma parte de esta atípica forma de conocer el sur de Suecia.

El hotel más antiguo del país es también el restaurante favorito del detective donde lleva a su hija Linda a celebrar cualquier cosa. También es el lugar en el que Wallander planea arrestar al detective en serie Åke Larstam en un baile de máscaras.

Un billete de avión y unos cuantos viajes en coche son suficiente para resolver todos los crímenes al que se ha enfrentado el detective más famoso del norte de Europa (EFE Reportajes).

China, entre papiros de pelo y periódicos online en la calle

La innovación made in China abarca todas las áreas, desde pantallas en plena calle con periódicos actualizados al momento para que el ciudadano pueda estar al día de lo que ocurre al dar un paseo, hasta papiros de decoración hechos con el pelo de jóvenes de 18 años recogido en peluquerías.

Son las creaciones que uno se encuentra en el centro de investigación de Haikou, la capital de la isla tropical de Hainan, al sur de China, que pretende convertirse en un lugar de referencia en el país tras una ampliación prevista para los próximos años.

¿El objetivo?: impulsar el I+D en China y despojarse del eterno lastre de un país conocido por sus copias. ¿Cómo?: apoyando, sobre todo, la creación joven.

Ellos son quienes tienen un lugar destacado en este centro de Hainan, donde se les incentiva a colaborar con empresas de largo recorrido o a innovar en otras recién arrancadas.

En el centro, Hainan Resort Software Community, se descubren creaciones de todo tipo, algunas más ligadas a la cultura milenaria y otras basadas en ideas importadas del extranjero, como un prototipo chino de la revolucionaria impresora 3D.

Los papiros hechos con pelos de jóvenes de 18 años resaltan entre lo expuesto al conocer la historia de la excepcionalidad de la obra, creada por la empresa Haikou Ming Xiu. Pelo a pelo se consiguen construir paisajes de colores o retratos con una paciencia que hace honor a la cultura de la etnia miao y al valor que ésta dota al cabello de las jóvenes.

Este atípico arte comparte espacio con los nuevos prototipos de pantallas en las que se pueden visualizar los periódicos del día actualizados -gracias a una conexión a internet- pensados para instalarse a pie de calle y permitir al viandante leer la prensa online sin la necesidad de usar una tableta o un móvil inteligente.

La idea nace de los tablones de anuncios que ya se encuentran en algunas calles principales de China -como por ejemplo, en Beijing- y en las que se exponen diariamente los periódicos para todo aquel que desee pararse a leer artículos.

La estampa de adultos de pie leyendo las noticias a través de los tablones es común durante las mañanas en Beijing, por lo que el objetivo es conseguir lo mismo pero a un “mayor nivel” con el uso de las nuevas tecnologías. Las pantallas -del tamaño de un adulto-, que ahora incluyen hasta 20 periódicos del grupo del oficial Diario del Pueblo, son interactivas y táctiles, por lo que sólo con deslizar el dedo por ellas se puede acceder a todo tipo de noticias.

Desde la institución se tratará de impulsar la exportación de esta innovación, primero, en las ciudades de Hainan, y posteriormente por toda China, según confirmó su director, Wu Jia.

Y es que, como destacó Wu, el Hainan Resort Software Community quiere darse a conocer a través del éxito de sus creaciones, que esperan que aumenten tras la construcción de sus ocho zonas restantes -sin fecha de finalización prevista-.

Detalles
Puntos El centro Hainan Resort Software Community trabaja con 260 empresas chinas y se prevé que el número de empleados alcanza los 50.000.


Productividad El centro alcanzó un valor de producción de 6.500 millones de yuanes (1.050 millones de dólares). Tras la ampliación, el Hainan Resort Software Community será uno de los centros más potentes de China, un país que está en el segundo lugar mundial de los que aportan en la ciencia, sólo después de Estados Unidos.

domingo, 7 de julio de 2013

Bakú compite con Dubai

“Quiero convertir a Bakú en una ciudad más moderna que Dubai”, aseguró a un grupo de periodistas Haci Ibrahim Nehremil, presidente de la compañía Avesta Conserni, encargada de la isla artificial donde se está construyendo una de las ciudades más caras del mundo con un rascacielos de un kilómetro de altura, el más elevado del planeta y la mezquita más grande de las existentes.

Azerbaiyán, el país del fuego, emerge con identidad propia y con impulso renovador en el corazón del Cáucaso, con lindes al norte con Rusia, al noroeste con Georgia, al oeste con Armenia y al sur con Irán, como el más rico de los seis estados túrquicos independientes.

Y Bakú, cuyo nombre deriva del persa y significa la “ciudad de los vientos”, se prepara para convertirse en centro de acontecimientos deportivos, como el campeonato del mundo powerboat clase F2, con 24 pilotos de diferentes países y que se disputará en el mar Caspio este mes.

La ciudad acogerá también los Juegos Olímpicos Europeos, que se celebrarán en junio de 2015, para los que se ha construido una moderna Villa Olímpica con apartamentos para alojar a 7.500 atletas.

Con una población de poco más de dos millones de habitantes, de los nueve millones con los que cuenta la república turcomana, la ciudad se ubica a orillas del mar Caspio, desde donde se divisan imponentes plataformas petrolíferas que extraen un millón de barriles de oro negro al día. Las bolsas de petróleo en tierra firme se han agotado, pero en el mar Caspio quedan reservas al menos para dos decenios, aseguraron las autoridades.

Presente y pasado

Una fuente de riqueza, el petróleo, impulsó a Hitler a lanzar a sus tropas para apoderarse de este territorio proveedor de energía de la URSS, pero los soldados de la Wehrmacht fueron frenados por las fuerzas de Stalin a 500 kilómetros de Azerbaiyán.

La economía del país está basada en el petróleo y en el gas natural, en manos de los azerbaiyanos desde su independencia en 1991 tras el colapso del régimen comunista de la Unión Soviética.

Las llamadas Flame Towers o las torres de llamas, construidas en forma de lengua de fuego, lucen rojas en la noche e iluminan Bakú en homenaje al petróleo que en el siglo XIX era utilizado para las lámparas hasta que, en 1890, se instalaron compañías de Estados Unidos, Italia y Alemania.

La impresión que produce al viajero la vista de la ciudad es impactante por la mezcla de la más absoluta modernidad y diseño, con los residuos de la era soviética y la inquietante sensación de un desarrollo económico difícil de digerir en poco más de 20 años por los propios habitantes.

Vehículos de alta gama se cruzan con viejos coches rusos Lada por las carreteras que bordean el Caspio. La población es de mayoría musulmana chiita, aunque el Estado es laico y asegura la libertad de culto, y la lengua es el azerí, un idioma túrquico que se habla en el suroeste de Asia, trufada con algunas palabras rusas y árabes asimiladas por los azerbaiyanos, cuya mayoría domina además el ruso y muy pocos el inglés.

Así se pudo comprobar durante las visitas a diversas partes de la ciudad desde el Museo de Arte Contemporáneo, construido por la arquitecta iraquí Zaha Hadid, quien también es autora del nuevo museo de arte contemporáneo Maxxi de Roma.

La Torre de la Doncella

En la Ciudad Vieja, impoluta, con edificios de color arena destaca la Torre de la Doncella del siglo XI, donde se sitúa una bella leyenda de amor y se mantienen intactas las fondas de las caravanas de camellos porque Bakú era parada obligada de la ruta de la seda, una red de rutas comerciales entre Asia y Europa en el siglo XV.

La ciudad amurallada fue inscrita en el Patrimonio Mundial de la Unesco en diciembre de 2000.

Mujeres de todas las regiones del país trabajan en los telares con infinidad de hilos para tejer tapices de textura densa con patrones provenientes de todos los rincones de Azerbaiyán.

Una de las mujeres teje con extraordinaria habilidad un tapiz en el que van surgiendo los rostros de una pareja de recién casados que han querido inmortalizar sus retratos en la alfombra. El precio es de unos 3.000 euros -no llega a los 4.000 dólares- y la duración del encargo unos cinco meses, refiere el vigilante de las trabajadoras.

Pero la tradición no entorpece el desarrollo económico brindado por la explotación de sus recursos energéticos, por lo que el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, favorece las inversiones en el país en el campo de los hidrocarburos, energías renovables, construcción, transportes, telecomunicaciones, banca o turismo.

Azerbaiyán se convierte así en un país de oportunidades para los inversores y en una cita indispensable para los amantes de nuevas sensaciones que aportan remotas culturas. (EFE Reportajes)

Mérida, ancestral y moderna



El paladar es presa de un sabor único. Una mezcla de amargo y salado ha dejado huella en la carne que, envuelta en hojas de plátano, se quiebra al toque del tenedor. El comensal cede inevitablemente al jugoso trozo de cerdo marinado en achiote (especia de color rojizo-amarillento proveniente de la semilla de un arbusto cultivado en ciertas regiones intertropicales de América) y naranjas agrias, horneado tradicionalmente bajo tierra y acompañado en el plato por cebolla morada picada y previamente cocida con vinagre y extracto de limón.

Esa combinación de ingredientes recibe el nombre de cochinita pibil, una de las joyas gastronómicas de Yucatán, México. La preparación es también degustada en tortas, al medio de un bolillo (pan) o tacos, sobre tortillas de maíz. Además, el cerdo puede ser reemplazado por pollo, con lo que la denominación cambia a pollo pibil. El término “pibil” refiere al método de cocción, pues tiene su origen en la palabra maya pib, que significa “enterrado”.

En Mérida, la capital del estado, la cochinita pibil y sus variantes están en restaurantes de todo tipo, así como en los puestos de comida del mercado Lucas de Gálvez, próximo al centro de la ciudad. Pero hay más en el patrimonio culinario de Yucatán. Apunte usted algunos otros platillos: sopa de lima —consomé de pavo desmenuzado con pedazos de fruta, tortillas de maíz fritas y rábanos—; el relleno negro —caldo hecho de un recado oscuro (elaborado con chiles y condimentos) y en el que flotan piezas de pavo y un rollo de carne de cerdo molida y huevo cocido—, y los papadzules: tortillas de maíz rellenas de huevos duros y bañadas con una salsa de pepitas de calabaza y tomate.

Y si de bebidas se trata, el agua de chaya (arbusto que crece en zonas costeras del Golfo de México y el Mar Caribe) es casi omnipresente. De sabor fresco y servida fría, es ideal para combatir el clima tropical —hasta 43 grados centígrados en los meses más cálidos (abril y mayo) — y húmedo de Mérida. También resultan útiles para ese cometido las nieves y helados de la Dulcería y Sorbetería Colón, negocio fundado en 1907 por Vicente Rodríguez y Peláez, un español que emigró a Cuba, donde aprendió el arte de la repostería antes de recalar en Mérida.

El postre se abre paso con una variedad de recetas típicas que incluyen el dulce de papaya y el caballero pobre. Ése último consiste en pequeñas rebanadas de pan capeadas con huevo, empapadas con miel y servidas con pasas. Aquí la variante recibe el nombre de “rico caballero pobre”. La riqueza, en este caso, proviene de una porción de helado servida sobre el pan y de un chorro de xtabentún, un licor de origen maya elaborado con anís y miel fermentada. Cuenta la leyenda que la florecilla aromática del mismo nombre nació del lecho de muerte de Xtabay, una mujer acusada de promiscua, pero cuya grandeza de alma se plasmó en lo embriagador del néctar.

La cocina yucateca es el resultado de elementos nativos y foráneos, de dos culturas que se encontraron hace ya mucho tiempo y que todavía hoy conviven: la hispana y la maya. La coexistencia de mundos distintos se expresa también en otros aspectos de la vida en Yucatán, como la lengua y el acento de sus habitantes. De piel cobriza y cuerpo acampanado. Así son los mestizos yucatecos, señala Francisco Chan, quien trabaja en una tienda de recuerdos en el centro de Mérida. De ahí el uso de los términos mayas boxito (morenito) y boxita (morenita) para referirse a los hombres y mujeres de la región.

El español que se habla en esas tierras es claramente distinto al de otros rincones de la república mexicana debido a la influencia de la lengua maya, que aún es hablada por gran parte de la población y cuyos vocablos se entremezclan con palabras del castellano tradicional. Con un acento suave y melódico, los yucatecos suelen reemplazar la “ill” por “i” al decir “vainia” en lugar de “vainilla”, o “tobio” en vez de “tobillo”. Es común además que cambien la “ñ” por “ni” al hablar de un “niño” como “ninio”.

Urbe colonial, cimientos mayas

Los pilares pegados a la pared dejan ver “guerreros armados que descansan en cabezas de indios vencidos, y que tienen en una mano una alabarda (arma formada por un mango de madera y una punta de lanza atravesada por una cuchilla), y en la otra una tosca espada”. La descripción, hecha por Manuel Toussaint —historiador de arte, escritor y académico mexicano—, corresponde a una parte de la fachada de la mansión de los Montejo.

El inmueble está ubicado en la manzana que mira al sur de la Plaza Grande de Mérida y su construcción la inició en 1542 Francisco de Montejo El Mozo, conquistador de la península de Yucatán y fundador de la ciudad, para su padre Francisco de Montejo El Adelantado. La inscripción de la portada de piedra da cuenta de que la residencia fue concluida en 1549. Ha sido conservada parcialmente y, a lo largo de los años, pasó por varias modificaciones y restauraciones.

Actualmente está en manos de la Fundación Fomento Cultural Banamex, la cual inauguró el museo Casa Montejo en 2010.

Tesoros familiares y objetos decorativos adquiridos en viajes a diversos países desbordan lujo desde las vitrinas y demás muebles. Componen el escenario perfecto para bailes y otros eventos sociales en los que, por ejemplo, las mujeres solteras buscaban pareja: llevaban en sus vestidos insignias que delataban su afán y de las cuales se desprendían cuando eran invitadas a bailar por algún pretendiente. Parte de esa atmósfera aristocrática puede ser apreciada en el despacho, la sala, el comedor y la recámara de la Casa Montejo, espacios abiertos al público.

La vivienda es uno de los principales monumentos históricos de la arquitectura civil del periodo virreinal, confirma Román Kalisch, académico de la Universidad Autónoma de Yucatán. Y su magnífico frontis es considerado por Toussaint como la muestra más valiosa del arte plateresco en México.

Pero esta reliquia arquitectónica simboliza ante todo el levantamiento de la Mérida colonial y contemporánea a partir de la desaparición gradual de la civilización maya. Los edificios de la ciudad indígena de T’Hó sirvieron como cantera para la construcción de la actual capital yucateca, refieren los investigadores Josep Ligorred y Luis Barba en Reencuentro con la Mérida ancestral, texto publicado en la revista Arqueología Mexicana. Sin embargo, añaden, estudios recientes revelan que aún quedan bajo el subsuelo del Centro Histórico de Mérida importantes vestigios de esa metrópoli de más de 2.000 años de antigüedad.

La Catedral de San Ildefonso (1561-1599), situada al este de la Plaza Grande, es muestra del dominio de una cultura por otra. Su edificación empleó piedras de algunas de las pirámides de T’Hó, cuya importancia en el mundo maya sólo era comparable en Yucatán con Chichén Itzá, Uxmal e Izamal. Aún así, según Ligorred y Barba, sus últimos basamentos monumentales fueron destruidos en el siglo XX.

La sombra del coloniaje está muy presente en Mérida, que fue Capital Americana de la Cultura en 2000. Su cerveza bandera se llama Montejo. El sello de la conquista es visible además en el emblemático Paseo de Montejo, el principal corredor turístico de la ciudad, construido en 1888 al estilo de los bulevares franceses para conmemorar su fundación. A lo largo de sus 5.483 metros de extensión saltan a la vista magníficas edificaciones. Algunas de ellas, ocultas tras los grandes árboles que flanquean la avenida, son sede de instituciones públicas y privadas. Otras están abandonadas o a la venta y algunas en manos de particulares. Pilares, grandes corredores, dinteles, lámparas y hasta pequeñas torres desnudan el origen de las casonas: el auge de la lucrativa industria (concentrada en pocas familias) del henequén o sisal, planta originaria de Yucatán y procesada para la fabricación de cuerdas, sacos, telas y tapetes.

El Paseo de Montejo se extiende desde el barrio de Santa Ana, en el centro de Mérida, hasta la salida que conduce a Progreso de Castro, el poblado más importante de las comunidades costeras de Yucatán. Fundado en 1871, el puerto ha sido por años un importante nexo de comunicación entre la región y el resto del mundo. Surgió como respuesta a la necesidad de los productores de henequén de un astillero próximo a la capital (hora y media en autobús público) desde el cual enviar su mercadería al exterior.

Un puente compuesto por varios arcos parte de tierra y se interna 6,5 kilómetros en el mar. Por la vía transitan camiones de alto tonelaje que se dirigen a lo que se divisa a lo lejos como una serie de edificios de color blanco. Esta singular obra de ingeniería, conocida como puerto de altura, ha convertido a Progreso en un punto estratégico para las exportaciones e importaciones de toda la península. La infraestructura, cuya construcción se inició en 1936 y concluyó en 1947, permite el atracado de naves de hasta 34 pies de calado: barcos de carga y cruceros turísticos.

El verde esmeralda de las tibias aguas del Golfo de México rodea el camino por donde circula el comercio de ultramar.

El paisaje lo completan playas de arena gris que atraen a gran cantidad de turistas en verano y en el periodo de Semana Santa. Progreso es un paraje ideal para nadar en aguas poco profundas y sin corrientes próximas a la orilla.

Otro de los atractivos de Yucatán son los cenotes (del maya ts’ono’ot o dzonot, que significa “caverna con agua”). Son pozos de agua dulce formados por la erosión de la piedra caliza. Hay más de 2.500 de ellos en el estado, según reporta la revista en línea México desconocido. De acuerdo con su edad, los cenotes pueden ser a cielo abierto (los más jóvenes), semiabiertos, los dispuestos a manera de caverna y los completamente subterráneos (los más maduros).

La experiencia en un cenote

Las plantas de los pies resienten lo irregular del suelo, y la temperatura del ambiente, 26 grados centígrados, incita a sumergirse con rapidez en aguas que reflejan distintas tonalidades de verde y cuya transparencia permite distinguir uno que otro pez ciego que nada con rapidez antes de retornar a su escondite bajo las piedras. La profundidad de esta piscina natural es tan diversa como las formaciones rocosas que la rodean y que están al fondo del agua. Uno bien puede permanecer en lo bajo y recorrer el borde con las manos apoyadas en estructuras suaves y porosas, animarse a nadar de un extremo a otro, o bucear en una especie de embudo ubicado al centro. Así describe Saúl Torres, un joven oaxaqueño, su visita al cenote San Ignacio o Tuunich Ha (“agua en la piedra”), emplazado al interior de una gruta en Chocholá, población localizada a media hora de Mérida y a la que se llega por la carretera que conduce al vecino estado de Campeche.

Entre los cenotes que alberga Yucatán existen dos que también vale la pena mencionar por encontrarse en Chichén Itzá (palabras maya que quieren decir “Boca de pozo” y “brujos del agua”, respectivamente), uno de los principales sitios arqueológicos de la región, ubicado en el municipio de Tinum, a dos horas y media de Mérida. El primero, a cielo abierto y conocido como cenote sagrado, tiene aproximadamente 60 metros de diámetro y 13 de profundidad. En tiempos de los mayas, en él se realizaban ofrendas al dios Chaac, señor de las lluvias, que consistían en objetos valiosos (cuentas talladas en jade, cascabeles de oro y otras piezas) y, según la tradición, sacrificios humanos. El segundo, denominado Xtoloc (“el iguano”), era utilizado como fuente de agua. Y es que la península carece de ríos visibles debido al suelo calizo y permeable.

Imponente. Dos cabezas colosales de la serpiente emplumada, una de las principales divinidades de Mesoamérica, marcan el inicio de la escalinata norte, compuesta —al igual que las escalinatas de los otros tres lados de la edificación— por 91 gradas y una adicional que lleva al templo de la cima. Se trata de la pirámide o castillo de Kukulcán, versión maya de la serpiente emplumada (Quetzalcóatl en la cultura tolteca). Es lo primero que el visitante ve al ingresar a Chichén Itzá, al menos a los vestigios de la ciudad fundada hacia el 525 d. C.

El lugar, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988 y elegido en 2007 como una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno, contiene otras magníficas construcciones, relativamente próximas la una de la otra y debidamente protegidas por cercas de alambre y madera. Así tenemos al complejo para el juego de la pelota —el más grande de ese tipo en Mesoamérica—, el Grupo de las Mil Columnas —amplia plaza cuadrada con columnas alineadas en paralelo y a manera de pórtico, cuyo uso fue cívico-religioso—; el Templo de los Guerreros —que debe su nombre a las figuras labradas en sus pilastras—; y la Plataforma de Venus —dedicada a la estrella de la mañana y de la tarde—, entre muchos otros basamentos.

El aire que se respira en Mérida y sus alrededores es cálido, apenas refrescado por las lluvias de verano. La gastronomía y amabilidad de la gente de la región invitan a permanecer en ella más allá de lo previsto. A partir de la capital yucateca es posible además transportarse a otra época, a tiempos de una gran civilización, la maya, pero también a los de la Colonia que se impuso a ella.



sábado, 6 de julio de 2013

Nicaragua Tierra de lagos y volcanes

Nicaragua es el corazón de América Central. Sus atractivos permiten desarrollar actividades en sus playas o en sus volcanes, así como observar cientos de especies de animales y plantas.

Muchas playas. En Managua existen playas muy conocidas, de fácil acceso, que tienen infraestructuras con estilo lujoso o rústico; también hay otras que son solitarias y desconocidas.

Posee tres reservas naturales: la Península de Chiltepe con sus dos lagunas cratéricas, el parque El Chocoyero – El Brujo con sus cascadas, y la reserva privada Montibelli, un sitio ideal para quienes disfrutan del aviturismo.

Masaya, mucha cultura. A pesar de ser el más pequeño de los departamentos, Masaya es uno de los más poblados y plagado de diversos atractivos. Las expresiones y productos culturales de sus pequeñas y bonitas ciudades guardan parte de la herencia indígena, que sumados a los destinos naturales forman parte de su amplia oferta turística.

El centro de esta ciudad es un destino cultural importante por las expresiones folklóricas populares que se originaron y manifiestan allí, como bailes, música, teatro callejero y coloridas procesiones.

Además de su bonito centro antiguo, tiene varios atractivos como una fortaleza, un malecón y una gran oferta de restaurantes, hoteles, bares y tiendas artesanales.

Volcanes históricos. Nicaragua es un territorio con numerosos volcanes tan bellos como terribles a lo largo de la historia. Algunas ciudades, como Viejo León fueron arrasadas por las erupciones volcánicas, pero, donde antes reinó la desolación, la naturaleza se ha encargado de revestir de vegetación, bosques y cultivos.

Recorramos algunos de estos volcanes, algunos extintos, otros solo dormidos, pero muy vivos, con emisiones de gases, vapores o con barrizales hirvientes.

Granada. Esta ciudad está resguardada por el Lago Cocibolca y rodeado de belleza natural, es la joya por excelencia de Nicaragua.

Es el lago más grande de Centroamérica y del mundo, con una superficie de 8.157 km y 177 de largo. En los mapas esta indicado habitualmente como Gran Lago Nicaragua.

Es muy rico de fauna y flora tropical, en sus aguas se encuentra la única especie de tiburón de agua dulce. Hace unos años que no se avistan tanto que se piensa que viven solo en las aguas profundas del lago cerca de Solentiname.

miércoles, 3 de julio de 2013

El monte Fuji de Japón ya es un Patrimonio Mundial

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) inscribió recientemente el monte Fuji, mundialmente conocido por su cono volcánico coronado por la nieve, en la lista del Patrimonio Mundial, subrayando la importancia de la montaña para la cultura japonesa.

El Comité del Patrimonio Mundial, reunido para su sesión anual 37 en Phnom Penh, añadió el sitio a la nómina de bienes culturales.

“El Fujisan (monte Fuji), cono volcánico solitario, a menudo coronado por la nieve, se eleva sobre los pueblos, el mar y los lagos bordeados de árboles; inspiró a los artistas y poetas y es desde hace siglos un lugar de peregrinaje”, señaló la UNESCO en el documento preparatorio de la reunión.

“El respeto y el temor que inspira la forma majestuosa del monte Fuji y la actividad volcánica intermitente dieron nacimiento a prácticas religiosas que asocian el sintoísmo y el budismo”, agrega el texto.

“La forma cónica casi perfecta del monte Fuji coronada por la nieve inspiró a los artistas de principios del siglo XIX, que produjeron imágenes que trascienden las culturas y permitieron dar a conocer la montaña a través del mundo y tener una profunda influencia en el desarrollo del arte occidental”, continuó.

La parte inscrita por la Unesco incluye la cumbre de la montaña y, repartidos por las laderas hasta la base, siete santuarios, albergues que reciben peregrinos y un grupo de “fenómenos naturales reverenciados” (manantiales, saltos de agua, un pinar y árboles moldeados en la lava).

El volcán, a unos 100 kilómetros al suroeste de Tokio, se eleva a 3.776 metros y su ladera sur cae hasta la orilla del mar en la bahía de Suruga.

“Es una de las cosas más bellas creadas en la Tierra”, afirmó el gobernador de la Prefectura de Shizuoka, Heita Kawakatsu, al respecto del monte inmortalizado en 36 célebres vistas por el pintor Hokusai.

Estas vistas inspiraron a numerosos artistas europeos, como Claude Debussy, que escogió La ola de Kanagawa de Hokusai como carátula de la partitura original de El mar. Pero también a Van Gogh, Degas, Manet, Monet, Gauguin o Seurat.

El monte recibe entre 250 mil y 300 mil personas durante los dos meses de verano en que se autoriza el montañismo. La recomendación de inscribirlo en el patrimonio por el Consejo Internacional de Sitios y Monumentos (ICOMOS) está asociada para las autoridades japonesas a una vigilancia extrema para preservar este sitio de unas 70.000 hectáreas.

domingo, 30 de junio de 2013

Capri, la isla encantada

En Italia, cansado ya de comer pasta y mozzarella, decidí marcharme a Capri, a 17 millas marinas al sur de Nápoles. Aquella mañana, de cielo intensamente azul, me embarqué en el muelle Berevello y fijé mi asiento en la popa del vapor para contemplar el magnífico escenario de la ciudad napolitana, cuyas casas extendidas a lo largo de la costa, salpicadas de gaviotas y cubiertas de neblina, parecían flotar en medio de la ascensión de las aguas.

Mientras el vapor ganaba la distancia, recordaba las leyendas de las míticas sirenas, quienes, tendidas sobre las rocas de las islas del Mediterráneo, solían desviar el rumbo de las naves y atraer con su canto a los marineros más audaces; Ulises, el rey de Ítaca y héroe del sitio de Troya, ordenó a los tripulantes atarlo en el mástil mayor para no caer seducido. Al expirar este recuerdo, alimentado por el poema épico de Homero, vislumbré la isla de Capri, alzándose entre el cielo y el mar.

Cuando el vapor atracó en el muelle, me apeé en el puerto de Capri; la ciudad se abre al mar a lo largo de una playa infinita y una plazuela que trepan hacia los montes cual manada de cabras. Inmerso ya en una topografía pintoresca, poblada por una exuberante flora mediterránea, pude ver las casas dispuestas en forma de anfiteatros, con sus terrazas y bóvedas alargadas, sus pórticos y ventanas mirando el horizonte del mar, y sus fachadas calcáreas, reavivadas por el rojo pompeyano, más rojo todavía bajo el luminoso cielo azul. Entonces, sin poder controlar el estupor ni la emoción, ascendí por un laberinto de callejuelas angostas y empinadas, hasta llegar al centro de Capri, conocida como la Piazzetta, desde cuyo mirador, que parecía una terraza suspendida en el vacío, pude contemplar las grandes rocas aflorando de las aguas y las fértiles pendientes, donde resaltan los frondosos olivares y la copa de los pinos marinos y, a lo lejos, la inconfundible silueta de Isquia y el golfo partenopeo, dominado por la inquietante figura del Vesubio.

Al mediodía, cuando el estío se hizo implacable, venciendo a las brisas languidecientes, me acerqué a uno de los bares de la Piazzetta en medio de un torbellino de sombrillas y de peatones. Sequé el sudor de mi frente y me senté a la sombra de un quitasol, como quien busca un poquito de aire fresco. Pedí una cerveza para aplacar la sed y el cansancio, y me entretuve observando a un grupo de ingleses y a una pareja de japoneses que pintaban la clásica Torre del Reloj, cuya cúpula alberga unas campanas que doblan cada hora. En esos instantes de plácido sosiego, vi un desfile de mujeres despampanantes que, haciendo gala de su belleza, llevaban sombreros de paja, cestos de mimbre y zapatillas de esparto.

Un paraíso

Al cabo de beber la cerveza, que casi siempre es un buen modo de relajarse del calor sofocante, me quedé pensando en la grandiosidad de este sitio que, desde los tiempos en que los colonos griegos establecieron la Acrópolis en el siglo V a.C., constituye un verdadero paraíso para la meditación y la creación artística.

El emperador Augusto, al retornar de las campañas orientales el año 29 a.C., desembarcó en la isla deslumbrado por su belleza y mandó a construir suntuosas villas para disfrutar en los veranos. A la muerte de Augusto, su hijo adoptivo Tiberio, quien recibió como legado el Imperio Romano, heredó también el amor por Capri, a la cual convirtió en su asilo dorado, donde pasó el último decenio de su vida. Con el transcurso del tiempo, en este mismo lugar, hecho de asombro y maravilla, se refugiaron varias personalidades de honda sensibilidad, como los poetas que un día vinieron a comer y se quedaron para toda la vida.

A pocos pasos de la Piazzetta, en un estrecho pasadizo, quedé sorprendido por la arquitectura de estilo barroco de la iglesia de San Esteban, cuyo piso interior, cerca del altar mayor, luce un valiosísimo solado de mármol, constituido por una serie de incrustaciones policromas. Pero mayor fue mi sorpresa al salir de la iglesia y enfrentarme a un vericueto de callejuelas serpenteantes, que permiten a sus habitantes darse la mano de balcón a balcón.

De manera que cualquier caminante, acostumbrado a las grandes urbes, experimenta la sensación de estar en un burgo medieval, subiendo y bajando por callejuelas que a menudo confluyen en placitas, en las cuales se entrecruzan otras callejuelas caracterizadas por rampas de escaleras. Y por donde quiera que uno vaya está siempre rodeado de plantas que florecen hasta en los sitios más recónditos y sinuosos. Toda esta vegetación remata en los Jardines de Augusto que, aparte de ser el pulmón de la isla y un parque propicio para vivir un romance inolvidable, es un mirador desde el cual se puede abarcar una de las vistas panorámicas más espléndidas de la costa capriota. Es decir, las acantiladas escolleras y las siluetas de los farallones, esos colosos de roca que se alzan hacia la concavidad del cielo emergiendo de las profundidades esmeraldinas del mar, como obeliscos esculpidos por la naturaleza y el tiempo.



No conforme con mirar los farallones desde los Jardines de Augusto, descendí por un sendero empedrado que, de tantos andares y desandares, está lozanamente pulido y desde el cual, al primer resbalón, uno puede ir a dar en el vacío. Una vez abajo, entre bañistas tendidas sobre las rocas como sirenas modernas y los cambiantes reflejos de las transparencias marinas, me imaginé a los farallones cual monstruos petrificados en la prehistoria, obsesión que se me intensificó cuando atravesé con la mirada por debajo del arco natural, que formaron las erosiones concediéndole un atractivo singular.

En Anacapri

Después fui a Anacapri, atraído por la curiosidad hipnótica de mirar las 800 gradas empinadas de la Escalera Fenicia, tallada en roca viva desde la costa norteña de la isla hasta el centro de Anacapri, única construcción rupestre que se ha conservado desde la colonización griega y romana.

No muy lejos de la escalinata, que me provocó una sensación de vértigo, está el museo de la villa de San Michel, construido por el investigador y médico sueco Alex Munthe, con la intención no sólo de vivir en ella, sino también de coleccionar y conservar una serie de obras de arte, que en la actualidad son verdaderos motivos de admiración.

El atrio está adornado con bajorrelieves, cabezas de bronce greco-romanas y las paredes están decoradas con antiguos fragmentos de mármol y alabastro, más una serie de epígrafes funerarios. La habitación luce una cama del siglo XV y tiene muebles del renacimiento florentino, esculturas de bronce y un bajorrelieve de mármol del periodo imperial, que representa a Apolo mientras ejecuta la lira. En el despacho, cubierto de mosaicos con un motivo pompeyano, se guardan objetos antiguos como una cabeza de joven de terracota y una cabeza de Medusa que, según se cuenta, fue recuperada por Munthe de las profundidades del mar, frente a los Baños de Tiberio. El salón adyacente está dominado por muebles rococó de tipo veneciano y está separado del despacho por columnas de mármol africano, que sostienen un elevadísimo capitel. En la galería de las esculturas despierta la atención del visitante un busto de mármol de Tiberio y una reproducción romana de origen griego del siglo IV, que representa a Ulises.

La Gruta Azul

Cuando retorné al puerto de Capri, en un pequeño y repleto autobús, sentí como si descendiera del cielo a la Tierra por una carretera angosta y zigzagueante. Ya en el puerto, no muy lejos de una columna romana plantada en el muelle, alquilé una barca de remos para bordear la isla y avistar las escarpadas rocas abriéndose en decenas de fisuras y concavidades. Además, desde el mar se pueden apreciar los vestigios de los Baños de Tiberio, donde el emperador vivió sus últimas aventuras amorosas y se zambulló para escapar del calor estival. Aunque Tiberio era ya demasiado viejo cuando se retiró a Capri, algunos de sus biógrafos lo describen como un hombre cruel, acostumbrado a torturar y ejecutar a sus súbditos, a algunos de los cuales ordenaba dar un salto mortal desde la cumbre más elevada, conocida hoy como “El salto de Tiberio”, y de la cual no queda más que la belleza salvaje de las rocas que caen en picada hacia un mar increíblemente diáfano.

Más tarde, como lo tenía previsto, la barca se aproximó, a golpes de remo y orillando la costa, hacia la Gruta Azul. Cuando la vi de cerca, varias ideas se me agolparon en la mente, pues estaba ante una de las cuevas marinas más famosas del mundo, que durante siglos generó supersticiones y confabulaciones míticas; unos creían que estaban habitadas por hermosas sirenas, en tanto que otros, para infundir un hálito de terror y sembrar el pánico, aseveraban que la gruta era un recinto de brujas y cuna de criaturas monstruosas. No obstante, el emperador Augusto y su sucesor Tiberio ordenaron forrar las paredes con mosaicos y conchas marinas, para así zambullirse en sus aguas y pescar mújoles y anguilas. Al paso del tiempo, los misterios creados en torno a la Gruta Azul han servido como fuentes de inspiración a pintores y escritores.

Apenas la barca abordó la entrada a la gruta, cuya abertura chata y angosta me obligó a bajar la cabeza para no golpearme en la roca, divisé los espejos de las aguas transparentes que relucían con una fosforescencia plateada. Adentro, asediado por estalactitas y estalagmitas, experimenté un fascinante juego de luces que, por un instante, me dejó perplejo y sugestionado. Mas apenas salí de mi asombro pude explicarme que esas maravillas cromáticas están determinadas por la reverberación de la luz que se filtra por las aberturas de acceso y que, a su vez, las transparencias azul cobalto se deben a la luz que se filtra a través de una abertura submarina.

En la memoria

Al abandonar la Gruta Azul y salir a mar abierto, quedé cavilando en que la luz del día era el alma de Capri, como si toda la isla fuese un gigantesco disco cromático. En la mañana es resplandeciente y viva, exalta los contrastes entre la vegetación, el azul intenso del cielo y los cambiantes reflejos del mar. Al descender el sol a su ocaso, con sus matices rosados, la isla adquiere tonalidades suaves y difusas, hasta desvanecerse en el crepúsculo. Por la noche, ni bien se encienden las luces de las casas y las callejuelas, ganando la oscuridad de Capri, los pescadores isleños desatan sus barcas ancladas en los muelles, recogen sus anchas redes y se hacen a la mar entre lámparas de acetileno.

Mi feliz estadía en Capri caló hondo en mi memoria; tan hondo que, al zarpar el vapor rumbo a Nápoles, concebí la idea de que si alguna vez se me da la opción de elegir un lugar para refugiarme del bullicio mundano elegiría, sin pensarlo dos veces, Capri, la isla encantada del Mediterráneo.



(*) El autor es escritor.

Conocida como la Piazzetta, desde cuyo mirador, que parecía una terraza suspendida en el vacío, pude contemplar las grandes rocas aflorando de las aguas y las fértiles pendientes.


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sábado, 29 de junio de 2013

La bella y culta Ginebra

DESTINO | LA CIUDAD SUIZA ES UN IMPORTANTE REFERENTE CULTURAL EUROPEO, ADEMÁS DE SER SEDE DE DECENAS DE ORGANIZACIONES INTERNACIONALES.

La segunda ciudad más importante de Suiza, con alrededor de 1.250.000 habitantes es un tesoro cultural, tanto así que es la ciudad europea que más presupuesto estatal destina para promover actividades relacionadas con la cultura. Por ello la pintura, el teatro, la música, la arquitectura, la gastronomía… todo aquello que hace parte del arte se puede sentir en cualquiera de sus esquinas.

CIUDAD DE TODOS

Ginebra, además de ser la sede de varias organizaciones internacionales (ver recuadro) que le han dado el sobrenombre de “Ciudad Internacional”, es una de las más activas culturalmente hablando, y ello se debe también a que desde muy pequeños los niños son incentivados a ejercer alguna actividad a través de los programas escolares, en su mayoría gratuitos, que promueven diferentes aptitudes artísticas en sus ciudadanos. De esta forma no faltan los recintos en los que se puede apreciar el mejor arte tanto pagando, como accediendo a él gratuitamente.

Museos, galerías, teatros y centros de arte se reparten en toda la ciudad, no en vano Jorge Luis Borges vivió sus años de juventud en ella y decidió pasar sus últimos días en esta ciudad. El argentino Borges, junto a Voltaire o Juan Calvino, hicieron de Ginebra su residencia por todas las maravillas que ofrece, entre ellas justamente la Catedral de Saint Pierre, donde se dio inicio a la reforma calvinista, el casco de la Ciudad Vieja, llena de callecitas empedradas, fuentes, casas antiguas y cafés olorosamente deliciosos, la Fundación Borges o la misma tumba del escritor, ubicada en el cementerio de Plainpalais. Increíblemente a lo que se pueda imaginar, la tumba de uno de los escritores más afamados de nuestro tiempo es una simple lápida en la que los niños juegan alrededor. Quizá como el escritor hubiera querido. La lápida lleva el número 735.

LOS SABORES PUNTUALES

Como no puede ser de otra manera, el turista que llega a Ginebra tiene que probar los chocolates y el queso, éste último se sirve sobre todo en fondue o en raclette, y los hay para todos los gustos y bolsillos, desde el chocolate que se mide en varios francos (la moneda suiza se mantiene al revés de lo que sucede en otras ciudades europeas), o el fondue de cuentas escandalosas, hasta los que se comen en la calle, cerca de la famosa estación de Cornavais, donde por una cantidad tan económica como comer una hamburguesa, uno puede disfrutar del queso en sus distintas variedades, que ha hecho famoso a este país.

Lo mismo sucede con el chocolate, elaborado, artesanal, caro o barato, es sin duda el mejor chocolate del mundo.

Y por supuesto los relojes. Se sabe que los relojes suizos son los mejores del mundo, por lo que es como un reto del país mantener esa cualidad. Por ello cada año se realizan diferentes actividades que quieren exponer esta característica siendo la más importante el Salón Internacional de la Relojería de Prestigio.

CAMINANDO...

Ginebra no es grande, por lo que se la puede recorrer en poco tiempo. Su sistema de transporte es ordenado a la perfección, y hace que, entre otras muchas cosas, el nivel de vida de los ciudadanos de Ginebra sea uno de los más altos del mundo. Además tanto ciclistas como peatones son extremadamente respetados, lo que hace una delicia caminar por sus calles. Además de perderse entre las callecitas que tiene el Casco Viejo de la ciudad, conocer el muelle donde está el famoso Jet d'eau en el lago Leman emblema de Ginebra, que es el chorro de agua más alto del mundo y sus alrededores, es una muestra de la belleza de la ciudad, rodeada de montañas y abrazada por el límpido lago Leman, en cuyas orillas los más jóvenes practican diferentes deportes y los mayores se relajan y disfrutan de tener una de las ciudades más bellas del mundo.

ORGANIZACIONES EN GINEBRA

• Organización Internacional del Trabajo

• Organización Mundial de la Salud

• Unión Internacional de Telecomunicaciones

• Organización Mundial de la Propiedad Intelectual

• Organización Internacional de Normalización

• Organización Meteorológica Mundial

• Foro Económico Mundial

• Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos

• Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo

• Comisión Económica para Europa

• Organización Mundial del Comercio

• Comité Internacional de la Cruz Roja

• Unión Interparlamentaria

• Organización Internacional para las Migraciones

• Consejo Mundial de Iglesias

• Unión Europea de Radiodifusión

• Comisión Internacional de Juristas

• Organización del Bachillerato Internacional

• Organización Mundial del Movimiento Scout

• Asociación Mundial de Cardiología

• Asociación Cristiana de Jóvenes


viernes, 28 de junio de 2013

Toscana y monte Fuji ya son Patrimonio de la Humanidad

El Comité del Patrimonio Mundial clausuró ayer su trigésima séptima reunión ante los templos de Angkor, en el norte de Camboya, después de inscribir 19 sitios en la lista del Patrimonio de la Humanidad y revisar el estado de otros lugares.

Así, aprobó como sitios culturales Bergpark Whilhelmshöhe (Alemania), la estación ballenera vasca de Bahía Roja (Canadá) y el paisaje cultural de los arrozales en terrazas de los hani de Honghe (China).

La ciudad histórica portuaria de Levuka (Fiyi), fuertes de las colinas del Rajastán (India), las villas y jardines de los Médici en Toscana (Italia), que suponen “un testimonio de la influencia ejercida” por esta familia en la cultura europea de la Edad Moderna, y el monte Fuji (Japón), como “lugar de peregrinación y fuentes de inspiración de artistas y poetas”.

jueves, 27 de junio de 2013

Cierran las visitas a las Cataratas del Iguazú por inusual crecida del río



Fuentes de la Prefectura Naval indicaron a Infobae que tanto los famosos recorridos embarcados como las pasarelas que permiten apreciar las cataratas se encuentran cerrados este miércoles como consecuencia de la crecida. Los turistas que ayer disfrutaron de un paisaje que rebosaba de agua hoy ya no pudieron ingresar al circuito.

El constante aumento del agua, producido por las lluvias e inundaciones en la cuenca del río Paraná entre Ciudad del Este (Paraguay), Foz de Iguazú (Brasil) y Puerto Iguazú (Argentina), presenta problemas en la zona desde hace varios días.

Los sitios de Misiones se hacían eco de los efectos de la crecida y reportaban esta tarde distintos lugares que se encontraban anegados, mientras que la Prefectura pedía a la población extremar las precauciones y hacía un seguimiento de los pasos que podían verse afectados.

Las constantes precipitaciones que golpean sobre el territorio desde el pasado viernes obligaron a las autoridades de la hidroeléctrica paraguayo-brasileña Itaipú a mantener abiertas sus compuertas para dejar pasar agua del embalse.

En Paraguay hay un saldo parcial de 700 familias damnificadas, informó el miércoles la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), que estimó que los afectados treparán a 10.000 personas solo en la zona de Ciudad del Este y localidades satélites.