martes, 4 de octubre de 2016

Consejos para adultos mayores antes de un viaje



Los viajeros con enfermedades subyacentes deben conocer que todo el viaje pueden tener riesgos, incluso cuando se trasladan en tren, ómnibus, taxi o están varias horas en áreas de espera en diferentes terminales.

En los últimos años se ha incrementado el número de viajeros internacionales, entre ellos los adultos mayores. La proporción de personas mayores de 60 años está aumentando más rápidamente que cualquier otro grupo de edad en casi todos los países del mundo, debido al aumento de la esperanza de vida y a la disminución de la tasa de fecundidad.

Una serie de cambios fisiológicos de los adultos mayores, aun siendo sanos, los predisponen a mayores riesgos durante un viaje, mucho más si sufren de algún padecimiento crónico o se encuentran bajo tratamiento farmacológico.

Algunos problemas

Algunos de los cambios que pueden impactar negativamente durante un viaje en el adulto mayor son: la disminución de la función cardiopulmonar que se produce con la longevidad y a su vez, una respuesta ventilatoria más pobre a la hipoxia, en comparación con los jóvenes. La función renal sufre modificaciones y hay una disminución en la conservación de agua y sodio. La regulación de la tem-peratura corporal es menos eficaz y los adultos mayores tienen una capacidad disminuida de su-doración que les genera dificultades para la aclimatación, mayor tiempo para adecuarse a los cambi-os de temperatura y humedad como así también a la altura y cambios de husos horarios, entre otros.

Con el paso de los años hay probabilidad de desarrollar aclorhidria con mayor riesgo de infecciones gastrointestinales. También hay disminución de la respuesta inmune celular, lo que puede significar una disminución de la capacidad para neutralizar los antígenos extraños y mayor riesgo de contraer enfermedades durante el viaje.

Existen cambios metabólicos en personas de edad avanzada que les pueden generar una disminu-ción de la tolerancia a la glucosa y una peor respuesta al estrés fisiológico y relacionado con el viaje. Cuando este es en avión, las principales preocupaciones son: las exacerbaciones de problemas médi-cos crónicos debidos a cambios en la presión del aire y la humedad; la inmovilidad relativa por el riesgo de enfermedad tromboembólica; y el contacto estrecho con pasajeros que puedan padecer enfermedades transmisibles.

Contraindicación para viaje aéreo

• Infarto de miocardio 2 semanas antes

• Infarto de miocardio complicado dentro de las 6 semanas previas

• Derivación de arterias coronarias (by-pass) en las dos semanas anteriores

• Angina inestable

• Insuficiencia cardíaca congestiva grave descompensada

• Hipertensión no controlada

• Cirugía de revascularización coronaria 10-14 días antes

• Taquicardia supraventricular o ventricular no controlada

• Síndrome de Eisenmenger

• Cardiopatía valvular grave sintomática

Consejos para adultos mayores

• Utilizar ropa suelta y confortable durante el viaje• No usar cinturones o calzado ajustado

• Evitar el consumo de jugo de manzana, gaseosas o comidas que produzcan flatulencia ya que el gas intestinal se expande con la altura y puede provocar malestar abdominal

• Evitar bebidas alcohólicas y con cafeína que por su efecto diurético pueden provocar deshidratación y empeorar el síndrome por cambio de huso horario (“jet-lag”) o contribuir al desarrollo de trombosis venosa profunda

Hay que tener especial cuidado en los fármacos que se usan para tratar diferentes síntomas durante el viaje, porque muchas veces los viajeros adultos pueden presentar efectos adversos que no se observan en otros grupos etarios.

Es conveniente que lleven en el botiquín de viaje aquellos medicamentos que han tomado en otras oportunidades y que no les ha provocado ningún problema. También deben llevar el adhesivo para prótesis dentales que muchas veces no es posible encontrar en otros países, soluciones antisépticas, termómetro, gasas, vendas y apósitos autoadhesivos.

Fábrica de Dinosaurios



No sabíamos nada de paleontología, no sabíamos nada de escultura. ¿Quiénes podrían fabricar las réplicas de dinosaurios? ¿Cómo y con qué materiales las haríamos? Y teníamos el compromiso con el BID, FONDESIF, la entonces Prefectura, la Alcaldía y FANCESA de completar en un plazo de nueve meses, con la exhibición de 16 esculturas, la mayor inversión público-privada en desarrollo turístico de la región.

Llevando ya un par de años como Gerente de Finanzas de Fancesa, un día de mayo de 2005 el Directorio de la empresa me sorprendió pidiéndome que me integrara al Directorio del Proyecto del Parque Cretácico, "porque los chuquisaqueños somos buenos para pelearnos y como usted es paceño", me dijeron refiriéndose medio en broma, medio en serio, a la tensa confluencia de tres entidades chuquisaqueñas en la iniciativa. Sin embargo, seguramente no sabían que mi abuelo y ascendientes paternos eran chuquisaqueños y feliz yo había vuelto a vivir en Sucre donde, procedentes de la Aquitania francesa, los Calvimontes se afincaron desde el siglo XVII.

Naturalmente acepté honrado el nombramiento y conocí entonces a Roxana Acosta, la entusiasta, inquebrantable y vital impulsora del Proyecto quien me mostró que el Componente Infraestructura ya estaba muy bien encaminado, mientras que había un retraso absoluto en el Componente Esculturas de Dinosaurios, razón por la cual tomé ese proyecto a mi cargo, aunque sobre él sólo existía un grueso esbozo conceptual y una asignación presupuestaria en el proyecto que se había convenido con el BID, junto con muchas, en realidad demasiadas, interrogantes.

Unos 70 millones de años después de la desaparición de los dinosaurios, afortunadamente Internet me permitió un enriquecedor viaje en el tiempo para conocerlos.

Además de tomar contacto con el doctor Christian Meyer, investigador de las huellas de Cal Orck’o; recorrí virtualmente toda la paleontología mundial durante varios días, hasta descubrir que felizmente el país que mayor desarrollo tenía en esta ciencia en Latinoamérica era nada menos que la vecina Argentina. Entonces fui haciendo contacto con varios paleontólogos, "paleoartistas" (artistas gráficos y escultores que se dedican a representar especies prehistóricas) y museos de ese país.

Así entonces, en un acelerado viaje por Argentina pude visitar varias excavaciones y museos paleontológicos y, aún más importante, conocí personalmente, me enriquecí con largas conversaciones y obtuve generosos consejos para nuestro proyecto, de nada menos que del padre de la paleontología contemporánea argentina, el doctor José Bonaparte y de varios de sus experimentados ex alumnos. Asimismo, disfruté la pasión por los dinosaurios y comencé a conocer las técnicas escultóricas de algunos paleoartistas. Finalmente, el resultado más relevante del viaje para nuestro componente “dinosaurios”, fue contar con acompañamiento científico desde la selección de las especies de dinosaurios hasta la creación de las esculturas.

Consecuentemente, efectuamos la búsqueda y contratación de un director científico “in situ” para el Proyecto. Es así que, fruto de un concurso entre paleontólogos argentinos, tuvimos la fortuna de seleccionar a uno joven y apasionado, el Dr. Sebastián Apesteguía, quien como se ha visto condujo finalmente el Parque Cretácico al altísimo nivel científico que reconocemos hoy.

Asimismo, efectuamos simultáneamente un concurso entre paleoartistas de Argentina, Brasil y Chile, quienes debían aportar con las técnicas de reproducción y de texturizado de las esculturas de dinosaurios, dirigiendo y capacitando a equipos de escultores nacionales. Como resultado de esto, contratamos a los argentinos José Luis Gómez, Carlos Papolio, Jorge Blanco, Jorge González y Santiago Druetta, todos con manos expertas de artista paleontológico y a la vez, o en esencia, con corazón de niño enamorado de los dinosaurios.

Casi de inmediato convocamos a este nuevo equipo a Sucre y comenzamos a trabajar en las oficinas de FANCESA. La primera tarea fue seleccionar las especies de dinosaurios que reproduciríamos en esculturas, que definimos que fueran 26, para lo cual nuestra nueva autoridad científica nos guió buscando las que tuvieran evidencia de haber existido en el Cretácico en Sucre.

Luego definimos las escenas o dioramas de las esculturas, aprovechando las distintas ubicaciones y perspectivas del Parque, con representaciones vivas del ciclo natural, como nacimiento, cría, cacería y eligiendo el sitio del fondo para el magnífico Titanosaurio, que sería el emblema del Parque. Sin embargo, hubo un tema de discusión que nos llegó a preocupar, todos los paleoartistas dominaban la técnica escultórica con resinas epoxi, muy maleables y ampliamente difundidas al interior de los museos argentinos; sin embargo no tenían experiencia en alguna técnica que permitiera preservar las esculturas a la intemperie, ya que el epoxi no resiste la radiación solar ultravioleta y menos aún en las alturas andinas de Sucre.

Simultáneamente, con Roxana Acosta, convocamos al Concurso Nacional de Escultores, el cual tuvo una excelente respuesta de más de 60 artistas de todo Bolivia, quienes se congregaron a mostrar sus pequeñas muestras escultóricas de dinosaurios y a competir en vivo modelando en arcilla en la Casa de la Cultura de Sucre, a la vista y asombro de toda la población que se dio cita a este particular evento. Los paleoartistas argentinos, como jurado, eligieron a los ocho escultores premiados que los acompañarían directamente en el proyecto: el tarijeño Juan Carlos Vásquez, quien lamentablemente luego no pudo integrarse al equipo; el orureño Edgar García, a quien por su experiencia nombramos luego Asesor Técnico; los cochabambinos Dennis Antezana, Roger Araoz, Rodolfo Araníbar y Ramiro Numbela; y los chuquisaqueños Rolando Pórcel y Javier Portugal.

A estos se sumaron luego otros escultores con Mención Especial en el Concurso: los paceños Sulma Barrientos y Abel Bellido; los chuquisaqueños Nicolás Gastelú y Armando Pórcel; los orureños Rolando Rocha y Franklin Ríos, a quien por su experiencia nombramos Jefe de Producción; y otras menciones: la brasileña Suely Aguiar y los locales Jaime Quispe e Ives Bustillos.

De inmediato, el 3 de octubre se dio inicio a los trabajos, aprovechando algunos espacios físicos que amablemente nos proporcionó FANCESA en las instalaciones de la planta. Rápidamente comenzaron a surgir las primeras maquetas a escala de los dinosaurios, dirigidas por los paleoartistas y modeladas en conjunto con los escultores nacionales, que hacían sus primeras armas representando a estos "bichos", como a partir de ese momento comenzamos a llamar con cariño a estos animales admirables que reviviríamos después de 70 millones de años.

De la experiencia de los escultores nacionales salió finalmente la solución al tipo de materiales que utilizaríamos para los "bichos"; si bien los paleoartistas producían esculturas para museos, los artistas bolivianos lo hacen para plazas y casi siempre para la intemperie; por lo tanto la técnica que recomendaron y que conocían bien fue, en resumen, moldear en arcilla sobre estructuras metálicas soldadas, "taselar" (obtener moldes negativos por piezas ) en yeso, luego "enfibrar" (positivar la superficie definitiva en forma de placas) con resina poliéster y fibra de vidrio, materiales altamente resistentes a la luz ultravioleta; para finalmente ensamblar las piezas sobre las mismas estructuras de metal.

Sin embargo, esta técnica no sería aplicable al titanosaurio, debido a sus enormes dimensiones, por lo que se planteó fabricarlo en fibrocemento.

Fácil de decir. Inmediatamente debimos seleccionar y traer toneladas de la mejor arcilla del país, que los escultores identificaron en Oruro; importamos fibra de vidrio y resina poliéster de los mejores proveedores mundiales; encargamos asbesto de las minas de Cochabamba para el fibrocemento; compramos localmente grandes cantidades de fierro y mallas de construcción, más bloques de plastoformo para armar las estructuras y volúmenes interiores de las esculturas; y, obviamente, en el titanosaurio trabajamos con cemento FANCESA.

Naturalmente no fueron menores las tareas de planificación, organización y logística, en las que junto al flamante profesional Sergio Bonilla, que contratamos como Administrador, debimos sacar lustre a nuestra estructuración ingenieril, dado que las expectativas del Proyecto y las ambiciones compartidas con el equipo eran muy grandes, los plazos extremadamente cortos y los recursos, limitados. Todos los documentos que he desempolvado después de diez años, no son propios de un proyecto científico, ni artístico, sino de un proyecto de ingeniería. Es que disciplinas de la ciencia, el arte, la técnica y la industria tuvieron que engranarse perfectamente para impulsar una inaudita ¡fábrica de dinosaurios en Sucre!
EL GIGANTE

El titanosaurio de 36 metros de longitud de cabeza a cola y 18 metros de altura fue creado con fibrocemento, un material poco conocido en ese entonces, siendo un reto el lograr su ejecución.

Y como toda fábrica, tuvo que contar con un gran galpón industrial. Los "bichos" iban creciendo en tamaño y cantidad, y pronto el proyecto ya sumaba más de 50 personas, porque a los 25 del equipo base, se habían sumado otro tanto de artesanos: soldadores, albañiles, ayudantes, etc., y practicantes de la Escuela Taller de Sucre. Entonces inventamos un galpón de más de 400 metros cuadrados que, cual piezas de lego, armamos apilando containers metálicos de FANCESA, en sus propios predios.

Capítulo aparte constituyó el titanosaurio de 36 metros de longitud de cabeza a cola y 18 metros de altura, cuya maqueta a escala era más grande que varias de las otras esculturas ya en su tamaño definitivo, y que además fue definida en fibrocemento, un material poco conocido por los escultores del proyecto. Felizmente, sin embargo, logramos reclutar en Santa Cruz de la Sierra al escultor Guillermo García, quien sí tenía alguna experiencia en esta técnica. Asimismo, sumamos al equipo al ingeniero Edgar Grandón, como asesor estructural, para el diseño de la estructura metálica del titanosaurio y la revisión de todas las demás esculturas.

Finalmente, desafío adicional fue la convivencia diaria de hasta 70 personas, entre argentinos y bolivianos de diversos departamentos, a buena parte de los cuales alojamos en una casa grande de dos patios que alquilamos en la ciudad, además de la atípica interacción multidisciplinaria entre científicos, artistas, ingenieros, técnicos y obreros, que hablamos distintos idiomas cuando se trata de perfección, belleza, tiempo y dinero. Tuvimos que aprender a entendernos, pero trabajamos todos ilusionados con un mismo fin e hicimos gran amistad, aunque tuvimos que apagar varias "revoluciones" en el camino.

A estas alturas de la vida, he tenido grandes y diversos retos tanto en Bolivia como en el extranjero, pero ninguno de ellos fue tan inesperado, emocionante, demandante de ingenio y creatividad, y con tan maravillosos resultados como la Fábrica de Dinosaurios del Parque Cretácico de Sucre, que durante la última década le ha permitido a Sucre contar con una joya más entre sus riquezas.

*Ex-Director del Componente Dinosaurios del Proyecto Parque Cretácico Sucre


Sucre EN 2003, EL PALEONTÓLOGO SUIZO CHRISTIAN MEYER Y SU EQUIPO IDENTIFICARON EL LUGAR IDEAL PARA EL PARQUE



A finales de febrero y principios de marzo de la gestión 2003, tras gestiones realizadas por la Dirección Municipal de Turismo, que en ese tiempo estaba bajo mi responsabilidad, el doctor Christian Meyer, Director del Museo de Historia Natural de Basel – Suiza, y su equipo de especialistas arribaron a Sucre con el objetivo de elaborar un proyecto de conservación del yacimiento paleontológico de Cal Orck’o, que desde 1998 maravillaba a los científicos.

El lugar atraía por los récords superados en extensión al ser el yacimiento de huellas más grande certificado en el mundo, por su número de huellas, número de caminatas continuas, por la información con relación al comportamiento social de los dinosaurios que no se ha registrado en ningún otro lugar, pero principalmente porque Cal Orck’o representa una ventana a un importante periodo de tiempo en la Historia de la Tierra, justo antes que los grandes dinosaurios se extinguieran, conservando el registro de la gran diversidad de estos animales antes de su desaparición final.

En ese momento, la idea de dotar de valor agregado a este recurso natural ya estaba latente, así que solicité al equipo suizo de paleontólogos y geólogos algunos criterios técnicos para su materialización. La primera tarea fue determinar el lugar dónde se iba a emplazar el proyecto, la ubicación tenía que reunir las condiciones de permitir una buena visibilidad del farallón, que es el principal atractivo, y por otra parte evitar cualquier perjuicio en la producción de la Fábrica Nacional de Cemento S.A (FANCESA).

Después de 12 días de trabajo de campo, el equipo suizo, como un regalo adicional a la propuesta de conservación del farallón de Cal Orck’o, había identificado el lugar ideal, aproximadamente a 300 metros del farallón, con una vista privilegiada a las huellas y a la ciudad, en un espacio, que en ese tiempo era el cementerio de chatarra de FANCESA. En su afán de impulsar la iniciativa de construir la infraestructura paleontológica, sumaron a sus sugerencias técnicas, el primer esbozo del Parque Cretácico, boceto que fue elaborado a mano por el doctor Kaspar Graf, geólogo de la empresa suiza GEOTEST.

Más adelante, los técnicos de FANCESA validaron la propuesta de ubicación del proyecto. El 24 de mayo de 2003 se suscribió un documento en el que la factoría otorgó el terreno al Gobierno Municipal de Sucre, en calidad de comodato o préstamo de uso, por un periodo de 20 años para la construcción y funcionamiento del Parque Cretácico.

De manera casi inmediata, el Gobierno Municipal de Sucre solicitó al Plan de Rehabilitación del Área Histórica de Sucre (PRAHS), la elaboración del diseño arquitectónico del proyecto, que sobre una superficie de 5.224,10 metros cuadrados, contempló la construcción de un mirador, frente al farallón de huellas, talleres de tallado en piedra, museo de sitio, restaurante, sala de audiovisuales, zona de control de boletería, área administrativa, accesos, jardines y réplicas (esculturas) de dinosaurios a escala natural.

Concluido el diseño arquitectónico a finales de agosto de 2003, empezaba el reto de generar interés en los potenciales financiadores locales, gestiones que tuvieron su innegable grado de dificultad, persuadirlos conllevó innumerables reuniones y presentaciones del proyecto, pero al final se logró el objetivo.

Coincidentemente, el Viceministerio de Turismo había iniciado el proceso de socialización del Programa BID 1098 de Apoyo al Desarrollo Turístico Sostenible en Bolivia, cuyo Subprograma 2, generaba amplia expectativa en los creadores de proyectos innovadores por las características de elegibilidad y la posibilidad de acceder a fondos no reembolsables.

El objetivo del Programa BID 1098, apuntaba a establecer proyectos de turismo sostenible que incorporen los recursos del sector privado y las comunidades locales, a las que se unan municipios u organizaciones no gubernamentales (ONG), con el fin de crear modelos de desarrollo turístico replicables que sirvan como ejemplos de sostenibilidad y buenas prácticas.

Para alcanzar este objetivo, el Subprograma 2 financiaría dos grupos de proyectos: aquellos demostrativos cuyo costo total sea de un mínimo de $us 100 mil y un máximo de $us 1 millón, y pequeños proyectos cuyo costo supere los $us 25,000, pero sea menor a $us 100 mil. La selección de propuestas se realizó mediante procesos competitivos o concursos públicos de los planes de negocios, en el caso de los proyectos demostrativos.

Bien informada de los requisitos indispensables para poder ser acreedores al 50% de financiamiento que posibilitaría la materialización del proyecto, arrancó un acelerado trabajo de equipo multidisciplinario para fortalecer el proyecto en sus diferentes componentes: socioeconómico, de ingeniería, geotécnico, social, ambiental, arquitectónico y turístico.

Con el proyecto prolijo, el 9 de marzo de 2004 se firmó un convenio interinstitucional entre FANCESA; el Gobierno Municipal de Sucre y la entonces Prefectura del Departamento de Chuquisaca, que entre otras cosas, estableció la coparticipación de las instituciones para la conformación de la contraparte local y así dotarle un Parque Cretácico a la Capital.
EL FINANCIAMIENTO

El costo total del proyecto ascendió a $us 862.587,35, siendo financiado en un 48.7% con recursos del BID y la contraparte local que, en una alianza estratégica, sumó el restante 51.3% con aportes del Gobierno Municipal de Sucre (21.4%), FANCESA (19.5%), y la Prefectura de Chuquisaca (10.4%).

El proyecto fue presentado el 12 de marzo al Tercer Concurso Público BID 1098 de Apoyo al Desarrollo Turístico Sostenible, en el marco del Subprograma 2, ejecutado por el Fondo de Desarrollo del Sistema Financiero y Apoyo al Sector Productivo (FONDESIF). Luego de una rigurosa evaluación fue seleccionado para su financiamiento.

Los criterios utilizados por el Comité de Evaluación para priorizar los proyectos demostrativos fueron: el porcentaje de contribución financiera del sector privado, la capacidad del proyecto de crear empleos en referencia al costo total del proyecto, efectividad y cobertura de las medidas de prevención de impactos ambientales, el número de personas capacitadas con relación al monto invertido en capacitación y coherencia arquitectónica del proyecto versus el contexto natural y cultural de la zona. Los recursos fueron asignados a partir del Plan de Negocios que obtuvo el mayor puntaje.

Finalmente, el 16 de junio de 2004, el FONDESIF en su condición de entidad ejecutora y FANCESA suscribieron el contrato de ejecución del proyecto demostrativo denominado Parque Cretácico.

El costo total del proyecto aprobado por el BID ascendió a $us 862.587,35, inversión destinada a la construcción de infraestructura, equipamiento, dinosaurios y ejecución de los componentes de capacitación y promoción, siendo financiado en un 48.7% con recursos del BID y la contraparte local que, en una alianza estratégica, sumó el restante 51.3% con aportes del Gobierno Municipal de Sucre (21.4%), FANCESA (19.5%), y la Prefectura de Chuquisaca (10.4%).

A través del convenio interinstitucional suscrito en marzo de 2004, los tres financiadores locales acordaron que la ejecución del Parque Cretácico fuera responsabilidad de FANCESA bajo la supervisión del Gobierno Municipal y la Prefectura; de esta forma, la gestión administrativa, ejecución del proyecto y supervisión de obras, fueron realizadas por la factoría. Para el control y seguimiento de este emprendimiento fue conformado un directorio específico con participación de los delegados de las instituciones financiadoras locales, cuyo número se definió en función al porcentaje de los aportes económicos.

DATOS TÉCNICOS DEL PROYECTO

El 6 de enero de 2005 se firmó el contrato entre FANCESA y la Empresa de Proyectos Civiles S.R.L EMPROCIV SRL., que a través de una licitación se adjudicó la Construcción de Obras del Proyecto Parque Cretácico.

Bajo este contrato, las obras de infraestructura del proyecto Parque Cretácico, fueron ejecutadas en su totalidad por la empresa EMPROCIV S.R.L. bajo la supervisión técnica del Ing. Daniel Zelada, en un plazo total de 439 días calendario (desde el 14 de enero de 2005 hasta el 7 de abril de 2006).

El componente dinosaurios se ejecutó bajo la dirección del ingeniero Carlos Calvimontes, ex Gerente Financiero de FANCESA, quien ingeniosamente diseñó una campaña para reclutar al mejor equipo humano para garantizar el rigor científico en la construcción de las esculturas.

La responsabilidad de la ejecución del componente social, constituido por los programas de capacitación y promoción fue delegada a mi persona como miembro del Directorio del Parque Cretácico.

Previa suscripción de un convenio con los vecinos del Distrito 2 del municipio de Sucre, se ejecutaron los componentes de sensibilización y capacitación con el objetivo de impulsar las capacidades emprendedoras de la zona, a través de cursos de tallado en piedra y gestión empresarial a fin de brindarles las herramientas básicas que les permitan la generación de ingresos. Así como crear en la comunidad una conciencia turística que contribuya a la adopción de hábitos de conducta favorables al desarrollo turístico y reforzar los conocimientos de los guías locales en temas de paleontología.

El parque cretácico abrió oficialmente sus puertas al público, el día 26 de agosto de 2006, fecha en la que se realizó la inauguración del parque temático con los componentes de infraestructura, equipamiento, dinosaurios, turístico y social concluidos.

El trabajo desarrollado en la elaboración del proyecto, la gestión del financiamiento y la construcción del Parque Cretácico, fue una experiencia increíblemente gratificante y enriquecedora, un desafío profesional único, que demandó una alta dosis de cantidad y calidad de tiempo, esfuerzo, dedicación, perseverancia y principalmente pasión; ingredientes indispensables para hacer realidad grandes sueños.

Por ello, el Parque Cretácico es mucho más que la infraestructura que otorga valor agregado al farallón de huellas de dinosaurios, es la suma de esfuerzos que convergieron en un objetivo común, el tiempo invertido en las intensas jornadas de planificación, el cúmulo de conocimientos aprendidos, es el reflejo de la grandeza paleontológica de Sucre, que hoy es, sin duda, motivo de orgullo.

Ex Directora Municipal de Turismo/ ex Directora Proyecto Parque Cretácico


Reserva de Cal Orck'o: Trabajo de Titanes


El Parque Cretácico, una obra única en Latinoamérica

Hace 70 millones de años, por primera vez se daba el intercambio de faunas entre América del Norte y del Sur, haciendo que dinosaurios de pico de pato (hadrosaurios) y herbívoros acorazados (anquilosaurios) poblaran Sudamérica. A la vez, por vez primera, el aún joven Océano Atlántico se aventuraba tierra adentro inundando gran parte de Argentina y el sur de Bolivia, para retirarse poco después dejando grandes lagos.

En ese contexto vivieron los dinosaurios que dejaron sus huellas en Cal Orck’o. Sin embargo, los dinosaurios de hace 70 millones de años no eran los mismos que hace 120 o hace 200. Y eso queríamos mostrar: los linajes nativos de Sudamérica, junto con los recién llegados de Norteamérica.

¿Podríamos habernos encontrado con un braquiosaurio africano? No, pues los dinosaurios no cruzaban los mares, pero sí podríamos hallar en teoría a un Tyrannosaurus, ya que aunque vivieron en Norteamérica ¡Acabábamos de establecer conexión! Además, no sólo dinosaurios vivían en aquellos tiempos, por lo que dotamos al parque de cocodrilos, tortugas, serpientes y hasta pequeños mamíferos y peces. Y como no podíamos descuidar el ambiente también buscamos las plantas adecuadas.

Para ello fui a buscar plantas a un vivero de Sucre y otro de Cochabamba, pero no tenían más que ornamentales clásicas, por lo que hice una apuesta mayor y me fui a Argentina a buscar las plantas adecuadas, como araucarias, pinos del cerro (Podocarpus), algunos tipos de magnolias y hasta helechos de varios tipos. El viaje de vuelta, con mi esposa, el camión cargado de plantas y mi perro demoró varios días y tuvo al menos dos desperfectos mecánicos graves, pero llegamos y pudimos plantar los ejemplares que trajimos en el parque y muchas ahí están aún.

La construcción del parque fue para mí un desafío y un compromiso que exigía lo mejor. A diferencia de muchos otros paleontólogos, siempre me pareció importante mostrar los resultados de nuestras investigaciones, lo que algunos llaman “hacer divulgación”, por lo que para cuando Carlos Calvimontes me “reclutó”, ya llevaba escritos tres libros para niños sobre dinosaurios, muchísimas apariciones en televisión y había coordinado exhibiciones de fauna fósil con paleoartistas argentinos. Aunque yo sabía mucho de dinosaurios argentinos y casi nada sobre los hallazgos en Bolivia, básicamente era lo mismo, ya que los dinosaurios ignoraban las barreras políticas, y solo respetaban montañas, desiertos, ríos y mares. En teoría, un dinosaurio hallado en Argentina o en Brasil debió vivir también con seguridad en Bolivia, así que el resto fue solo reconocer los linajes de dinosaurios en las huellas que hallábamos en el farallón y buscar el mejor modo de representarlos.

El Parque Cretácico no iba a ser un simple muestrario de monstruos sino una herramienta educativa de gran valor para contar a los bolivianos y a los extranjeros la historia de ese lugar de Sudamérica.

Una parte importante sería que el parque produjera resultados en investigación, así que, en una campaña nacional, salimos a buscar nueva información, confirmando las huellas de Ñujchu, del Churuquella y también hallamos por primera vez huellas de dromeosáuridos o “raptores” en Toro Toro. También en aquellos días surgió la idea de ir a Icla, pero no la concretamos hasta varios años después.

Algunos de los problemas que afrontamos fueron la potencia de las tomas eléctricas para soldar, la inundación de parte de la zona de trabajo con las lluvias, algunos retrasos en los pagos –que llevaron incluso a una huelga de escultores en la panza del titanosaurio–, los protagonismos de un artista frente a otro, e incluso algunas diferencias entre colegas que no pasaron a mayores.

La experiencia de haber podido decidir qué animales se representarían en el parque, en qué postura, qué colores tendrían y qué dirían los carteles fue para mí una oportunidad inigualable de dejar plasmados mi conocimiento e ideas de un modo muy contundente, una oportunidad que se da pocas veces en la vida y de la que estoy muy agradecido.

En suma, fue una experiencia enriquecedora trabajar con personas que le pusieron todo el esfuerzo, compromiso y le dieron el empuje a este proyecto como la licenciada Roxana Acosta y el ingeniero Carlos Calvimontes, gestores de esta iniciativa.

EL VALOR DEL COMPLEJO TURíSTICO Y CIENTÍFICO

En Cal Orck’o se encuentra un notable yacimiento paleontológico que, mediante el empeño de mucha gente y el trabajo focalizado y de conjunto, ha sido valorizado no sólo a nivel local sino también como Parque temático y atracción internacional con el Parque Cretácico. Muchos han sido los problemas menores acaecidos durante su construcción y mucho el dinero y esfuerzo invertido para lograr que una parte nunca antes explotada del patrimonio natural boliviano se convirtiera en un atractivo turístico.

El parque resultó en una obra notable. Nunca antes se había hecho algo de tal calidad y nunca después pudo ser realizado algo similar en Latinoamérica, a pesar de que se ha intentado.

Bolivia está creciendo cada vez más y por ello debe mirar sus pies, debe apoyarlos con cuidado, pero no sólo en lo que le da una fortaleza económica sino también, como lo ha venido haciendo en la parte humana, en su fortaleza cultural y natural. Y la potencia cultural de Bolivia no se limita al increíble potencial humano de su gente y su cultura, tal vez la más bella de toda América del Sur, la cultura está también bajo la tierra, en las rocas, en los seres que vivieron antes que nosotros y que de a poco vamos conociendo. Hasta la fecha, hemos conocido muy poco, ya que la labor paleontológica se realiza con cuidado, tiempo, profesionalismo y dinero. Dicho trabajo sirve, no sólo para el conocimiento de los científicos, sino para instruir a las generaciones futuras. Eso hemos entendido al hacer el Parque Cretácico.

A diferencia del trabajo que normalmente desarrollamos muchos científicos, el trabajo del parque ha intentado en estos años no sólo preservar el lugar, sino también hacer participar a la comunidad científica, a las autoridades municipales, educativas y culturales.

En cualquier lugar del mundo, para ver huellas de dinosaurios, la gente viaja más de 100 kilómetros por caminos de montaña. Aquí, en Sucre, las huellas están a cinco kilómetros por carretera. Un lugar donde se hallan animales prehistóricos y donde se desarrollan actividades educativas con las escuelas locales, incorporando a chicos de jardín, escuelas primarias, secundarias, escuelas de chicos especiales y aquellos con dificultades sociales. Un lugar donde no sólo se hallan fósiles sino también otras actividades educativas de valoración de la naturaleza en coordinación con la visita del Museo, lo que contextualiza y afirma la enseñanza.

Potenciales

"Y la potencia cultural de Bolivia no se limita al increíble potencial humano de su gente y su cultura, tal vez la más bella de toda América del Sur, la cultura está también bajo la tierra, en las rocas, en los seres que vivieron antes que nosotros y que de a poco vamos conociendo".

Fósiles

"Un lugar donde no sólo se hallan fósiles sino también otras actividades educativas de valoración de la naturaleza en coordinación con la visita del Museo, lo que contextualiza y afirma la enseñanza".

*Ex-Director Científico del Proyecto Parque Cretácico



Cal Orck'o Huellas y algo más



Esta historia comienza varios años antes con la concreción de un proyecto destinado a preservar las huellas que se encuentran en el farallón de Cal Orck’o, a unos cinco kilómetros del centro de Sucre. La mentora fue la ex directora de Turismo del municipio, Roxana Acosta, que con gran esfuerzo y el apoyo del Gobierno Municipal de Sucre, la Fábrica Nacional de Cemento S.A. (FANCESA), la entonces Prefectura de Chuquisaca y el aporte económico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), comenzó a ver su destino a principios de 2005 con la construcción de las obras de infraestructura que serían el escenario de los monstruos prehistóricos.

Recuerdo haber sido citado por Carlos Calvimontes, en mayo de 2005, y luego de varios correos electrónicos, acordamos su visita en Buenos Aires donde me explicó el proyecto. Más allá del entusiasmo personal, vi que era un desafío enorme, digno de convencer a un equipo de excelentes paleoartistas que estaban en Argentina, para trabajar en conjunto con los mejores artistas de Bolivia –que personalmente destaco; son extraordinarios.

Calvimontes sostenía, y con razón, que el trabajo debía ser avalado por un científico, y le propuse al paleontólogo Sebastián Apesteguía, del Museo Argentino de Ciencias Naturales.

Así fue que para septiembre de 2005 fuimos a Sucre como jurados para seleccionar a los artistas bolivianos, y para hacer un cálculo de materiales del proyecto. El resultado fue ampliamente satisfactorio en cuanto a la elección de los artistas que trabajaron con un alto grado de responsabilidad y profesionalismo.

Los trabajos artísticos se iniciaron el 3 de octubre de 2005, y desde el primer día, formando un grupo de más de 50 personas –pues se sumaron unos cuantos jóvenes de la Escuela Taller de Sucre–, comenzamos a desarrollar la fauna que habitó la región de Sucre hacía casi 70 millones de años.

Dinosaurios, cocodrilos, tortugas, reptiles y mamíferos fueron las magníficas representaciones que comenzaron a salir del “taller de la montaña” con un grado de realismo inigualables. No era para menos, dentro de los paleoartistas de amplia trayectoria debemos citar a Jorge González, Jorge Blanco, José Luis Gómez y Santiago Druetta, todos con un gran dominio científico de las piezas representadas, y avaladas por Apesteguía, el director científico.

Con mínimas interrupciones, el trabajo escultórico finalizó a fines de marzo de 2006. Luego, los artistas bolivianos que quedaban terminaron el trabajo de pintado, con las piezas ya ubicadas en la actual posición.

A principios de febrero de 2006, un guía turístico que vio nuestro trabajo en la montaña, con extrañeza me preguntó si esto iba a funcionar. Le pregunté ¿cuántos turistas llegaban a Sucre al año? Me dijo que aproximadamente 23.000. Recuerdo mi contestación: “Entonces prepárense para recibir a 100 mil turistas al año”.

Revisando una estadística que salió en abril de 2007, aún antes de cumplir un año de su inauguración, el parque ya tenía 86.000 visitantes y hoy supera las 172 mil visitas anuales.

Haber dirigido tan magnífico grupo en el Parque Cretácico fue para mí un orgullo personal, dentro de los muchos trabajos que realicé. Todo es mucho más fácil cuando hay predisposición y profesionalismo en sus componentes. Creo que más allá de la calidad escultórica de las piezas, es también resaltable el tiempo en el que se ejecutó.

Apenas siete meses, teniendo en cuenta que una de las figuras, el titanosaurio (argentinosaurus) es inmenso y mide 36 metros de largo.

En lo personal, soy un agradecido al haber trabajado con verdaderos maestros, y me resulta muy difícil nombrar a todos. Recuerdo afectuosamente a Ramiro Numbela, Roger Aráoz, Javier Portugal, Rolando Rocha, Edgar García, los hermanos Porcel, Sulma, Suely, Dennis, Abel, Araníbar y muchos más, acompañados eficientemente por el ingenier o Sergio Bonilla, Leonor Villarroel y personal de FANCESA; también a los eficientes y voluntariosos ayudantes de la Escuela Taller. También, por supuesto, a Roxana Acosta en ese entonces de la Dirección de Turismo de Sucre y a Carlos Calvimontes de FANCESA, que confiaron en nuestro trabajo.

Algún día volveré a la maravillosa Sucre, pero lo primero que tengo en mente es recorrer los cinco kilómetros que separan la ciudad de aquel Parque Cretácico que nos dio la oportunidad de mostrar cómo era la vida en un pasado remoto, y que hoy, apreciando el magnífico trabajo realizado, cautiva nuestra imaginación.

*Ex Jefe Paleoartista (Argentino) Parque Cretácico


Coroico se engalana con elección de la Ñusta

Este 8 de octubre, en el primer municipio turístico de Bolivia, Coroico, se realizará uno de los eventos más importante para su gente, como es la “Elección de la Ñusta Coroiqueña 2016”, en la que participarán 12 concursantes, en representación de similar número de fraternidades.

El evento está en el marco de la festividad en honor a la Virgen de la Candelaria, que celebra en este mes el municipio yungueño. Pero antes de la fiesta grande, a celebrase el 20, se realiza una serie de actos, como la elección de la ñusta, el concierto de Tunas, entre otros.

Es así que para este fin de semana se llevará a cabo la elección de la ñusta, la procesión, misa y una velada artística, en inmediaciones de la plaza principal de Coroico, en cuyo lugar presentarán a diferentes artistas nacionales, informó Roy Condori, coordinador cultural del municipio.

AGRUPACIONES Y ARTISTAS

Informó que antes de la elección de la Ñusta se presentará el grupo Pasión Coroiqueña, compuesta por jóvenes oriundos del municipio, que desde muy temprana edad dedican su talento a la música, promoviendo así una juventud sana, libre de vicios y llena de esperanza.

“Posterior a ello, tenemos la elección de la Ñusta Coroiqueña, que se realizara en la plaza principal del municipio, en la que participarán 12 fraternidades, que acompañaran a sus representantes en todo el transcurso del evento”, añadió el informante.

Además, señaló que esta será la primera vez que se elige en el municipio a la Ñusta, la cual representará y pondrá en alto el nombre de Coroico, con las diferentes actividades culturales y sociales programadas. Una vez coronada la ñusta, la fiesta continuará de la mano del imitador de Leonardo Fabio, que viene desde Santa Cruz para deleitar a la población con su música.

Y para cerrar la jornada musical, el reconocido grupo musical oriundo de la zona Tunki, deleitará con su talento y música.

De esa forma, se fusiona la tradición, historia, cultura, folklore y talento en el paraíso terrenal de los yungas, cumpliendo con el lema del municipio: “Vive Coroico, ¡Vive lo mejor de Bolivia!”

Señalar que esta actividad es parte del cronograma de actividades por la efeméride del municipio.