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lunes, 23 de octubre de 2017

Infraestructura y carreteras, claves para el turismo en Las Misiones


Las Misiones Jesuíticas de Chiquitos se presentan actualmente como una parte importante del turismo nacional. Ocupan el segundo lugar en esta área, después del Salar de Uyuni. A escala departamental es la región más visitada de Santa Cruz.

Hace un par de semanas fueron sede del XIII Congreso Internacional de Turismo Religioso y Sustentable, que se realizó en San José -uno de los municipios que integra Las Misiones-, y en noviembre el mismo municipio acogerá otro encuentro, esta vez con los gobernadores y alcaldes de los países que conforman el circuito misional de Sudamérica: Uruguay, Paraguay, Argentina, Brasil y Bolivia.

Ha sido un largo trayecto hasta tener este posicionamiento, y el alcalde de San José, Germaín Caballero, lo sabe: “San José, como modelo de gestión en turismo, en los últimos diez años ha aumentado un 1.000 % su capacidad hotelera: de una media de 70 camas en 2005, hoy estamos hablando de 752 camas. Con capacidad de atender en un día a poco más de 1.000 turistas a nivel de alojamiento, residenciales, cabañas; somos primeros en todas las condiciones de servicio y en todas las posibilidades económicas”, dijo Caballero.

Anteriormente, el alcalde josesano había mencionado que entre 2004 y 2017 el sector hotelero y gastronómico inyectó más de $us 20 millones en infraestructur y servicios solo en su municipio.
Para el burgomaestre, a la economía regular que tenía la Chiquitania, que se vinculaba mayormente al tema agroganadero, a lo forestal, en algunos casos a la parte minera y en otros también a la parte comercial, hoy se incorpora la economía que genera el turismo, que en el caso de San José produce cerca de 800 fuentes de empleos de manera directa con los servicios de hotelería, gastronomía y transporte, y cerca de 2.000 fuentes de empleos de forma indirecta.

“Lo que se está logrando en la región chiquitana tiene que ver con un componente de mucho esfuerzo local, no solo del sector público, sino del privado, y también de la comunidad, del pueblo, que ha sido depositario de este patrimonio y que lo ha conservado celosamente como parte de su identidad. Luego han venido las gestiones del sector público, que incluyen las mejoras de carreteras y de la comunicación en general”, dijo Caballero.

Un trabajo arduo

El Plan Misiones es el proyecto que se ocupa de la rehabilitación y la puesta en valor de los conjuntos misionales. Este plan lo conforman los municipios de San José, Concepción, Roboré, San Antonio de Lomerío, San Ignacio, San Miguel, San Rafael y San Xavier, y trabaja en colaboración. Marcelo Vargas es el director, y explica que el Plan Misiones tiene una visión integral, no se puede entender a Las Misiones como elementos independientes. “Porque es la única forma en que podamos entender el territorio y de verdad sacarle provecho a todo su potencial”, expuso Vargas.

“Los servicios hoteleros son relativamente buenos, en algunos pueblos más pequeños todavía no porque no están muy integrados, pero seguramente cuando se cierre el circuito de las carreteras también va a haber inversión hotelera”, recalcó.

Sobre la preservación de los conjuntos misionales, Vargas dijo que es un trabajo que nunca han dejado de hacer, a pesar de a veces no tener los recursos económicos necesarios. “Están en buen estado, se los mantiene como se puede”, dijo Vargas.

Rosario Baldomar preside la Organización y Gestión del Destino Turístico, que reúne operadoras de turismo que trabajan con las Misiones de Chiquitos. Para Baldomar la importancia actual de Las Misiones es consecuencia de que los municipios se ha empoderado en cada uno de sus lugares. “Los municipios están destinando su Plan Operativo Anual para mejorar sus atractivos. Cada uno de estos municipios -unos más, otros menos, obviamente- ha ido mejorando y poniendo más énfasis en la parte del turismo, algo que antes no existía, mencionó Baldomar, para quien el gran deudor con el trabajo de visibilizar esta región es el Gobierno central. “El Ministerio de Culturas gasta millones en publicitar el Salar de Uyuni, pero para las Misiones no entrega nada”, afirmó Baldomar.

El viceministro Ricardo Cox negó que haya un favoritismo a la hora de difundir atractivos turísticos de Bolivia. “Sabemos que los países se promocionan a través de un ícono, así como Perú tiene el Machu Picchu como imagen, Bolivia tiene el Salar de Uyuni. Además, en todos los spots y catálogos que hacemos, siempre están presentes Las Misiones Jesuíticas, ya que son un Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad”, explicó Cox, que también habló de la gran inversión que hace el gobierno en la conectividad de esta zona, es decir, en la construcción de carreteras, que está a punto de concluir con la unión de todos los municipios chiquitanos.

Sobre el tema carretero, en septiembre, el presidente Evo Morales confirmó la construcción de la carretera San José de Chiquitos-San Ignacio de Velasco (205 Km), en la que se invertirá $us 230 millones, un trampo que se considera definitivo para el beneficio de la región chiquitana.



miércoles, 15 de febrero de 2017

Gobierno gestiona $us 20 millones para las Misiones


Después de que Bolivia quedara fuera de un acuerdo internacional por el cual la operadora turística del Vaticano promoverá desde este año las Misiones Jesuíticas de Paraguay, Brasil y Argentina, el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (Cepad) convocó una reunión con las instituciones que trabajan con el turismo misional para abordar este tema, y en la que estuvo presente el viceministro de Turismo, Joaquín Rodas
En esta reunión, Rodas informó sobre las gestiones que el Gobierno nacional está realizando para obtener un crédito con el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID), del cual aproximadamente $us 20 millones serán invertidos en Chiquitos.

Reunión de coordinación
Rubens Barbery, director del Cepad, dijo que esta reunión no solo fue para informar de las gestiones del Gobierno, sino que se asumieron compromisos para lograr una coordinación más efectiva y que se logren consensos sobre las prioridades que los actores locales consideran fundamentales. “Es decir, se planifique de forma conjunta y se tome a Chiquitos como un destino prioritario para la política turística del país”, indicó Barbery.


Estuvieron en la reunión los alcaldes de municipios que tienen templos misionales, y representantes del Gobierno Departamental de Santa Cruz y del Plan Misiones.
En abril, una misión técnica del BID estará en la Chiquitania para obtener la información necesaria del territorio y de esta forma elaborar un proyecto que resulte beneficioso para esta región. Aunque Barbery señaló que los fondos son gestionados por el Gobierno nacional, por lo tanto, la definición final de lo que se haga con ellos la tiene él.
Se estima que la operación para obtener los $us 20 millones se concretaría en 2018.


El Ministerio de Culturas y Turismo, del que depende el Viceministerio de Rodas, fue uno de los principales acusados por la no participación de Bolivia en el catálogo turístico del Vaticano.


Por su parte, Marcelo Vargas, director del Plan Misiones, dijo que la reunión fue muy satisfactoria porque por primera vez se reúnen los tres niveles de Estado para hablar sobre el tema de las misiones; también dijo que por fin el Gobierno toma en cuenta a la Chiquitania como una fuente importante de turismo cultural

Foto: Ricardo Montero


martes, 13 de diciembre de 2016

Plan Misiones: reforzar el turismo es la gran meta



Las Misiones Jesuíticas de Chiquitos cumplieron ayer 26 años de haber sido declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, lo que en su momento fue un gran impulso para la restauración y preservación de las iglesias y museos que se encuentran en los ocho municipios misionales: Concepción, Roboré, San Antonio de Lomerío, San Ignacio, San José, San Miguel, San Rafael y San javier.

Estos municipios -que conforman el Plan Misiones junto a la gobernación de Santa Cruz, la Cooperación española (Aecid), el Vicariato Apostólico Ñuflo de Chávez y la Diócesis de San Ignacio de Velasco- ahora quieren ir un paso más allá y potenciar el turismo, según informó Marcelo Vargas, director del Plan Misiones.

Fomento al turismo
“Estamos entrando en una etapa en la que queremos trabajar más para generar productos turísticos”, explicó Vargas.

Este proyecto recibió un impulso en el I Encuentro de Gobernadores y Alcaldes de Misiones Jesuíticas de Sudamérica realizado en Encarnación, capital del departamento de Itapúa (Paraguay), donde participaron algunos alcaldes chiquitanos. Bolivia será la sede del II encuentro, y Vargas está dibujando un proyecto a cumplirse en cinco años, con el fin de que el turismo -principalmente- se convierta en el motor de la sostenibilidad de las misiones y también de los municipios que las acogen.

“Estamos haciendo un plan estratégico para que hasta el 2020 podamos ejecutarlo. Queremos crear circuitos turísticos como materia prima para la generación de recursos en las misiones”, comentó Vargas.
Paquetes turísticos para fechas religiosas y potenciar las rutas jesuíticas son algunos de los puntos que Vargas ha ido analizando para explotar en estos municipios.

“No solo pensamos en la sostenibilidad misma del patrimonio, sino que también haya un retorno de este patrimonio hacia la comunidad, para que haya una mejora en estos municipios”, destacó Vargas.
En el encuentro de Paraguay, los países participantes hablaron de la potenciación de una ruta misional turística, lo que Vargas cree que es un gran paso que hay que consolidar el próximo año.

Iván Quezada, alcalde de Roboré, municipio que integra el Plan Misiones, dijo que este proyecto de Vargas abre una gran puerta, ya que pareciera que el trabajo en las misiones está dormido y falta implementar la cuestión turística.

La propuesta de Marcelo Vargas será analizada en los primeros meses de 2017

martes, 15 de diciembre de 2015

Falta promoción eficaz de las Misiones Jesuíticas

Las Misiones Jesuíticas no son promocionadas como destino turístico de manera adecuada y aún falta afinar detalles para convertir a este circuito, en un referente permanente para visitas locales y extranjeras, aseguran los expertos en turismo. Lamentan que el Gobierno central no brinde un apoyo similar al que se realiza en el exterior con otros destinos dentro de Bolivia, sin embargo, destacan el aporte de los empresarios privados y la voluntad de los gobiernos locales para conservar los edificios y las costumbres que hacen de este lugar algo único.

Este análisis lo realizan en el marco del 25 aniversario de ser declaradas como Patrimonio Cultural Vivo de la Humanidad de parte de la Unesco un 12 de diciembre de 1990.

Piden al Gobierno potenciar el turismo con más información. El hecho de ser patrimonio vivo de la humanidad, hace de las misiones de Chiquitos algo único, sin embargo, en todo este tiempo los gobiernos nacionales no han demostrado un desprendido interés en hacer de esta zona un destino turístico atractivo los 365 días de año. Rosario Baldomar, propietaria de una agencia de turismo que de manera personal promueve las misiones dentro y fuera de Bolivia, explica que "El producto es conocido, pero no como debería ser, el Gobierno no promociona las misiones como lo hacen con el Salar de Uyuni y otras regiones del país", manifiesta. Rosario menciona que en Europa al hablar de las misiones; "los turistas piensan que es algo de contenido religioso y no le prestan interés".

Esta empresaria señala que las misiones son visitadas por turistas locales en los feriados y por los extranjeros solo en épocas de festivales; "pero no destinan más de cuatro días a recorrer estos lugares".

Los gobiernos locales apoyan las actividades. Carlos Hugo Molina, director del Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (Cepad), conoce mucho sobre este tema, pues viene impulsando el desarrollo de la región a través de diferentes actividades.

"La declaratoria de Patrimonio Cultural Vivo de la Humanidad, ha girado alrededor de la categoría vivo, lo que le da un contenido especial, porque ya no se trata de conservar y mantener ruinas…se trata de incorporar a los actores de la zona, en este caso los chiquitanos".

Molina señala que se ha trabajado en la sobrevivencia de estas personas, que han logrado resistir al tiempo, efectuando las actividades que realizaban sus acentos y que el entorno se mantiene latente en la música, el arte en madera y arcilla, los tejidos y la pintura.

San José a la cabeza de la promoción turística. El municipio de San José de Chiquitos sin duda destaca entre el conjunto de sitios misionales de esta zona, pues ha logrado establecer una mejor infraestructura, gracias a las gestiones realizadas por su alcalde Germaín Caballero, sin embrago, siguen esperando que el Gobierno nacional haga su trabajo. "Sin duda San José está a la cabeza de la promoción turística integral de las misiones, mejorando la capacidad hotelera y consolidando una agenda propia, que no depende del festival, los festivales internacionales y que ofrece atractivos a sus visitantes, para que lleguen cualquier fin de semana y en toda época del año", dice Caballero.

lunes, 11 de agosto de 2014

LOS SITIOS PREFERIDOS DE LOS EXTRANJEROS SON EL LAGO TITICACA EN LA PAZ, EL SALAR DE UYUNI EN POTOSí, SAMAIPATA Y LAS MISIONES JESUíTICAS EN SANTA CRUZ

Un salar que parece el cielo, imponentes exponentes de la cultura tiwanakota, los paisajes extremos, desde la cálida selva y sus caudalosos ríos hasta los nevados más altos, las leyendas y el folclore, son solo un resumen de la magia que envuelve a Bolivia y que atrae y maravilla a los visitantes.

La presidenta de la Asociación Boliviana de Agencias de Viaje y Turismo (Abavyt), Rosario Yáñez de Rodríguez, informa que cada año llegan a Bolivia alrededor de 500 mil turistas de otros países. Aunque este 2014 hubo mayor afluencia durante las primeras semanas por el paso del Dakar por Bolivia, y estima que algo similar ocurriría en 2015, como excepciones en el flujo turístico.

Manifiesta que los sitios preferidos de los turistas extranjeros son los destinos exóticos, como el lago Titicaca en La Paz, el salar de Uyuni en Potosí, Samaipata y las Misiones Jesuíticas en Santa Cruz y otros.

“Tenemos otros países donde pueden conocer ciudades, tienen ciudades con historia de 400 a 500 años atrás, mucho arte, monumentos. Entonces lo que ellos buscan es destinos exóticos que prácticamente están en boga”, expresa.

Yáñez explica que la mayoría de los visitantes extranjeros llega a Bolivia vía Perú y que visitan zonas en La Paz, Sucre y Potosí. Mientras, otro contingente llega pasando la frontera con Brasil y visita lugares turísticos en Santa Cruz.

Entretanto, los turistas bolivianos “buscan hoteles”. La presidenta de Abavyt dice que los viajeros del occidente prefieren hoteles con piscina para “gozar del clima” cálido y lo contrario, quienes hacen turismo del oriente se inclinan por un clima diferente al del lugar donde viven.

NUEVO DESTINO

Un extranjero que estuvo perdido en la selva durante tres meses escribió un libro sobre Rurrenabaque (Beni) que se publicó en Alemania e Israel y es el impulso para que visitantes de estos países tengan el interés de conocer ese poblado oriental. Según cuenta Yáñez, hay gente que llega directa y exclusivamente para visitar esta zona no tradicional, destino predilecto de turistas de otros países.

La representante destaca que el turismo en el territorio nacional ha sido incentivado por personas particulares que han participado y continúan haciéndolo en ferias de turismo. Existe infraestructura, pero las agencias de viajes piden al Gobierno hacer inversiones principalmente en caminos para permitir el acceso, sobre todo a las zonas que son menos visitadas y que también se constituyen en un potencial.

“Recién están valorando los ingresos que genera el turismo (...) Muchos países viven realmente del turismo”, afirma.

El Viceministerio de Turismo, con el sello “Bolivia te espera” promociona lugares en cada uno de los departamentos del país.

En Pando muestra el lago Bay y la ruta cultural Cobija - Porvenir. En Beni están el Área Protegida Ibare - Mamoré y las Pampas de Yacuma. Mientras que en Santa Cruz fija la atracción en las Misiones Jesuíticas Chiquitanas, el Parque Nacional Otuquis, la ruta del Che Guevara, Samaipata y el Área Natural San Matías.

En la zona de los valles, el Gobierno promociona en Chuquisaca la ruta de los Cintis y la capital Sucre conocida también como la Ciudad Blanca. En Tarija destaca el circuito histórico Sanandita y la Ruta del Vino. Mientras, en Cochabamba están los tours por la ciudad, el Parque Nacional Carrasco y el trópico cochabambino.

En el departamento de Potosí resaltan zonas como el Parque Nacional Toro Toro, la Reserva Eduardo Avaroa y el salar de Uyuni, en Oruro el Parque Nacional Sajama y en La Paz están el lago Titicaca, el Parque Nacional Madidi, la denominada Ruta de la Muerte y Tiwanaku.

lunes, 10 de febrero de 2014

Chiquitos y la música, en palabras de Vargas Llosa

** Escritor, ganador del Nobel de Literatura 2010

Los primeros jesuitas que llegaron a este lejano rincón del oriente boliviano vieron que las viviendas de los indígenas tenían puertas tan pequeñas que bautizaron a toda la comarca con el nombre de Chiquitos.

El padre José de Arce y el hermano Antonio de Rivas pisaron por primera vez estas selvas a finales de 1691. En vez de armas, traían instrumentos de música; sus experiencias en Perú y Paraguay les habían enseñado que el lenguaje de las flautas, los violines o las cítaras facilitaban la comunicación con los naturales del nuevo mundo.

Pero aquellos misioneros nunca pudieron imaginar la manera cómo los pueblos chiquitanos se apropiarían de aquellos instrumentos y de la música que acarreaban desde Europa, incorporándolos y adaptándolos a su propia cultura. Al extremo de que cuatro siglos después se puede decir que la Chiquitania es una de las regiones más melómanas del mundo, donde la música barroca sigue tan viva y actual como en el siglo XVIII, matizada y coloreada de sabor local por unas comunidades cuya idiosincrasia concilia, de manera admirable, lo tradicional y lo moderno, lo artístico y lo práctico, el español y la lengua aborigen.

Esto ha sido para mí lo más sorprendente en este recorrido de pocos días por la vasta región que separa la ciudad de Santa Cruz de la frontera brasileña: descubrir que aquí, a diferencia de otros lugares de América donde florecían importantes culturas aborígenes, los 76 años de evangelización –hasta 1767, cuando la expulsión de los jesuitas- habían dejado una huella muy profunda, que seguía fecundando de manera visible a aquellas comunidades a las que los antiguos misioneros ayudaron a integrarse, a defenderse de las incursiones de los “bandeirantes” paulistas que venían a cazar esclavos, y a modernizar y enriquecer, con aportes occidentales, sus costumbres, sus creencias, su arte y, sobre todo, su música.

A partir de 1972 comenzó la rehabilitación de los templos de Concepción, San Javier, San Ignacio, Santa Ana, Santiago y San José –son los que visité pero entiendo que hay otros- con sus preciosos retablos barrocos, sus gallardos campanarios, sus tallas, frescos y enormes columnas de madera, sus órganos y sus recargados púlpitos.

El premio nobel de literatura Mario Vargas Llosa en el templo de Santa Ana

La labor que llevaron a cabo el arquitecto suizo Hans Roth, quien dedicaría treinta años de su vida a esta tarea, y sus colaboradores, ha sido extraordinaria. Las iglesias, bellas, sencillas y elegantes no son museos, testimonios de un pasado escindido para siempre del presente, sino pruebas palpables de que, en la Chiquitania, aquella antigua historia sigue vivificando el presente.

No solo la música que venía de allende los ríos y los mares impregnó y pasó a ser parte indivisible de la cultura chiquitana; también el cristianismo llegó a constituir la esencia de una espiritualidad que en todos estos siglos se ha conservado y ha sido el aglutinante primordial de unas comunidades que manifiestan su fe volcándose masivamente a todos los oficios, con sus caciques, cabildos y “mamas” al frente, bailando, cantando (¡a veces en latín!) y cuidando los lugares y objetos de culto con celo infatigable.

A diferencia de lo que ocurre en el resto de América Latina y el mundo, donde la religión parece ocupar cada vez menos la vida de la gente y el laicismo avanza incontenible, aquí sigue presidiendo la vida y es, como en la Europa medieval, el medioambiente en el que los seres humanos nacen, viven y mueren.

Pero sería injusto considerar que esto ha mantenido a los chiquitanos detenidos en el tiempo; la modernidad está también en estas aldeas, por doquier: en los colegios, en sus talleres, artesanías, las técnicas para trabajar la tierra, la radio, la televisión, los celulares e internet. Y principalmente en la destreza con niños y jóvenes aprenden en las escuelas de música locales a tocar el contrabajo, la guitarra o el violín, tan bien como la tambora y la flauta tradicionales.

En los años en que el arquitecto Hans Roth trabajó aquí fue encontrando más de 5.000 partituras de música barroca que, luego de la expulsión de los jesuitas, los chiquitanos preservaron en polvorientos arcones o cajas que languidecían entre las ruinas en que se convirtieron sus iglesias. Todo ese riquísimo acervo está ahora, clasificado, digitalizado y defendido con aire acondicionado en el Archivo de Concepción, donde, desde hace muchos años, un religioso polaco, el padre Piotr Nawrot, los estudia y publica en volúmenes cuidadosamente anotados que son, al mismo tiempo, una minuciosa relación de la manera cómo la música barroca arraigó en la cultura chiquitana.

Las melodías y composiciones que contenían aquellas partituras venidas del fondo de los siglos se escuchan ahora en todas las aldeas de la región, interpretadas por orquestas y coros de niños, jóvenes y adultos que las tocan y entonan con la misma desenvoltura con que bailan sus danzas ancestrales, añadiéndoles una convicción y una alegría emocionantes.

Creyentes o agnósticos sienten un extraño e intenso cosquilleo en el cuerpo cuando, en las estrelladas y cálidas noches de la selva cruceña, dondetodavía quedan jaguares, pumas, caimanes y serpientes, advierten que Vivaldi, Corelli, Bach, Chaikovsky, además de italianos, alemanes o rusos, también son chiquitanos, pues las grandes creaciones artísticas no tienen nacionalidad, pertenecen a quien la ama, las adopta y expresa a través de ellas sus sufrimientos, anhelos y alegrías. Varios de estos jóvenes han obtenido becas y estudian ahora en Buenos Aires, Madrid, París, Viena, Berlín.

Hay una abundante bibliografía sobre las misiones jesuíticas en Bolivia, donde, parece evidente, el esfuerzo misionero fue mucho más hondo y duradero que en Paraguay o Brasil. Para comprobarlo nada mejor que el libro de Mariano Baptista Gumucio, Las misiones jesuíticas de Moxos y Chiquitos. Una utopía cristiana en el oriente boliviano.

Es un resumen bien documentado y mejor escrito de esta extraordinaria aventura: cómo, en un rincón de Sudamérica, el encuentro entre los europeos y habitantes prehispánicos, en vez de caracterizarse por la violencia y la crueldad, sirvió para atenuar las duras servidumbres de que estaba hecha allí la vida, para humanizarla y dotar a la cultura más débil de ideas, formas, técnicas, creencias, que la robustecieron a la vez que modernizaron.

Baptista Gumucio no es ingenuo y señala con claridad los aspectos discutibles e intolerables del régimen que los jesuitas impusieron en las reducciones donde la vida cotidiana transcurría dentro de un sistema rígido, en el que el indígena era tratado como menor de edad. Pero señala que ese sistema, comparado con el que reinaba en los Andes, donde los indígenas morían como moscas en las minas, o en Brasil, donde los indígenas raptados por los bandeirantes eran vendidos como esclavos, era infinitamente menos injusto y al menos permitía la supervivencia de los individuos y de sus culturas.

Una de las disposiciones más fecundas, en las misiones, fue la obligación impuesta a los misioneros de aprender las lenguas nativas para evangelizar a los aborígenes. De esta manera nació el chiquitano, pues, antes, las tribus de la zona hablaban dialectos diferentes y apenas podían comunicarse entre ellas.

Ningún país que, como muchos latinoamericanos, tiene en su seno culturas distintas, una moderna, poderosa y occidentalizada, y otra u otras más primitivas, ha sido capaz de establecer un modelo que permita a estas últimas desarrollarse y modernizarse sin perder los rasgos que la constituyen: sus costumbres, sus creencias, sus lenguas, sus mitos.

En todos los casos –los más flagrantes son los de Estados Unidos, Japón y la India- el desarrollo ha significado la absorción –y a veces la extinción- de la más débil por la más poderosa, la occidental. Desde luego que hay una injusticia terrible en estos procesos; pero ninguna sociedad ha sido capaz todavía de establecer un sistema en el que una cultura pequeña y antigua puede acceder a la modernidad sin renunciar a esa suma de factores materiales y espirituales que la definen y diferencian de las otras.

En América Latina, donde el problema se vive dramáticamente por lo menos en media docena de países, tenemos la obligación de encontrar un modelo en el que aquel acto de justicia sea posible en términos prácticos. ¿Dónde buscar ejemplos que nos orienten? En las aldeas chiquitanas hay enseñanzas provechosas para quienes quieren ver y oír.

Las mujeres y los hombres de esta tierra no han perdido eso que se llama la ‘identidad’, tienen vivo su idioma, sus danzas, sus atuendos; y sus costumbres y creencias han ido evolucionando de modo que pueden participar de las oportunidades de la vida moderna, sin dejar de ser lo que fueron, lo que siguen siendo en ese marco multicultural que son Bolivia y todos los pueblos andinos.

Visitar la Chiquitania muestra a los visitantes que Beethoven y los taquiraris, o la silueta del jaguar y los arpegios de una cítara, pueden entenderse, coexistir y transubstanciarse. Eso han hecho los chiquitanos y por eso hay que aplaudirlos e imitarlos.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Plantean redescubrir las Misiones por vía al Paraguay

La propuesta está dada para posicionar y potenciar a las Misiones Jesuíticas de Bolivia en el circuito de turismo religioso de Sudamérica y la misma tiene que ver con el mejoramiento de la ruta que unen a Bolivia con el Paraguay, según coinciden expertos y representantes de cámaras de turismo de este país vecino como del Brasil y Argentina.

El planteamiento sugiere recuperar la colectividad caminera de esta ruta que comprende 240 kilómetros desde el sur del país hasta el límite territorial con el Paraguay, misma que en la década de los '60 y '70 también fue una ruta comercial que permitió el intercambio comercial en toda esta parte de Bolivia y la parte del Alto Paraguay tales como la ganadería, combustible y otras actividades que fueron parte del desarrollo de estos territorios y que actualmente no es operable.

Una vía histórica que puede despertar el desarrollo turístico. Esta alternativa, que fue planteada en el 3er Foro de las Misiones Jesuíticas de Sudamérica, realizado la semana pasada en San José de Chiquitos y que figura en la lista de conclusiones de este evento internacional, sería la vía más útil para mejorar el flujo de turistas a esta zona del país, por la cercanía, similitud y complementación de culturas que hay con las Misiones Jesuíticas establecidas en tierras guaraníes.
"Como municipio no es muy gratificamente incluir entre los acuerdos uno de los aspectos que consideramos más importantes que es la de establecer y recuperar la vieja colectividad caminera que tenía esta región chiquitana con el Paraguay y de esa manera tener un flujo, de intercambio más seguro y continuo con las Misiones Jesuíticas de Paraguay y a su vez con otras Misiones Jesuíticas guaraníes en Argentina y Brasil", señaló el burgomaestre de San José de Chiquitos, Germaín Caballero.

Paraguay, un aliado turístico y cultural. Es que según Caballero, pese al esfuerzo del gobierno, nacional, departamental y municipal y pese a la consolidación del Corredor Bioceánico, esto no alcanza para consolidar a Bolivia en el circuito turístico del Mercosur que abraza a los países de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. "La construcción del Corredor Bioceánico que está prácticamente concluido permite visibilizar todo el patrimonio cultural de la región y cultura viva, pero hay que terminar el circuito por la zona de Concepción, San Ignacio de Velasco, San Miguel, San Rafael y San José. Creo que va ser importante que el Gobierno nacional reivindique ese compromiso que está presupuestado para la gestión 2014 con miras y condición de transitar el año entero, nos va permitir un mayor flujo turístico que nos permite una mejor gestión para el desarrollo turístico de la región", sostuvo el burgomaestre.

Este paso, según la presidenta de la Cámara Paraguaya de las Misiones Jesuíticas, Olga Fischer, incrementaría en gran medida el flujo turístico en Bolivia y Paraguay, tomando en cuenta que el circuito turístico que involucra a Brasil, Argentina y Paraguay, está más cerca de acceder a Bolivia por este lado del departamento, situación por la que no ha habido la posibilidad de incluir a Bolivia en el paquete de ofertas turísticas del Mercosur, como sucede actualmente.

Bolivia, aún lejos de la competitividad turística. No obstante y de acuerdo con datos del Ministerio de Cultura y Turismo de Bolivia, de los 18.000 visitantes que recibe la región anualmente, solo 6.000 turistas optan por empaparse de las muestras culturales que alberga la Chiquitania.

Esta cifra contrasta enormemente con las estadísticas de países como Argentina y Brasil que albergan más de un millón de turistas que visitan sus Misiones Jesuíticas cada año. Esto pese a que sus ofertas turísticas consisten en visitas a ruinas y sitios arqueológicos de lo que fueron en antepasado las Misiones, todo lo contrario a Bolivia que conserva intacto su patrimonio y se manifiesta a través de la cultura viva que emerge de los pueblos de la Chiquitania.

"Creo que no solo Bolivia se beneficia con este encuentro, sino todos los países que comprenden este circuito misional ya que el aporte que hace es fundamental para el turista que aprecia en nuestros países lo que fueron las misiones destruidas por la guerra y la conservación de la misma como parte de una cultura viva que se preserva", manifiesta Eduardo Brajkovic, representante de la Cámara de Turismo de Misiones (CATUMI) de Argentina.

Un compromiso para reforzar el turismo religioso de Sudamérica. De lograrse este objetivo Bolivia se integraría de manera plena al circuito del Mercosur, con la oferta de dos circuitos concretos: la cultura vivencial, que integra a las municipios de San Javier, Concepción, San Ignacio de Velasco, San Rafael de Velasco y San José de Chiquitos; y la de Naturaleza y cultura que comprende a los Municipios de San José y Roboré.

Para ello, un comité consejo directivo rotativo, integrado por delegados por cada país, uno de la sociedad civil y otro del sector privado, se encargarán de ejecutar acciones pertinentes a fin de promover el desarrollo y promoción conjunta que conlleven el posicionamiento del destino de Misiones Jesuíticas de Sudamérica en su conjunto.

Sin embargo, el país más aventajado con este convenio sería Bolivia toda vez que aún no tiene fijada una política de promoción turística religiosa que es fundamental para acrecentar el flujo turístico de alto ingreso económico.

A estas acciones se suman el hecho de promocionar las Misiones Jesuíticas de Sudamérica en su conjunto, además del potenciamiento del desarrollo de la música a través de actividades conjuntas con orquestas y coros de niños.

Este objetivo, según Bajkovic no será posible en tanto no haya un compromiso del sector público y privado para potenciar la promoción del turismo a través de la inversión en proyectos de desarrollo. "Esta debe ser una tarea conjunta que debe estar ligada bajo un solo objetivo, de lo contrario, ningún esfuerzo individual va progresar", señaló.

Municipio
San José refuerza su potencial turístico

En el afán de revalorizar y posicionar sus sitios culturales y religiosos que son su potencial turístico, el Municipio de San José apuesta a la consolidación de un circuito turístico que incluya además de la comunidad de San José, las localidades de San Juan de Taperas, San Juan de Chiquitos.

Así lo anunció el alcalde de este jurisdicción Germaín Caballero, a tiempo de destacar la reciente consolidación del nuevo templo de San Juan de Chiquitos, con una inversión de $us 200.000 para la exhibición de uno de los mayores tesoros religiosos que alberga esta región donde se guardan 43 piezas originales de plata de las culturas religiosas, además de imágenes sacras del año 1700 entre otros elementos como sillones tallados de más de 400 años.

Asimismo se ha realizado la primera intervención al templo arqueológico de Taperas con la limpieza de al menos 6 hectáreas que comprende el terreno de gran valor histórico.

En tanto que en el Parque Santa Cruz La Vieja, se ha anunciado la musealización y recreación de lo que fue la ciudad de Ñuflo de Chávez con una inversión de Bs 5 millones. "Hay tres escenarios ya avanzados, para este objetivo que más que buscar la afluencia turística apunta a devolverle al pueblo josesano su identidad", dijo al referirse a los trabajos que se vienen ejecutando de manera integral en los últimos cinco años.

"Hay que terminar con el circuito por la zona de Concepción, San Ignacio de Velasco, San Miguel, San Rafael y San José".

Germaín Caballero
Alcalde de San José de Chiquitos.

"El aporte, es fundamental para el turista que aprecia en nuestros países lo que fueron destruidas por las guerras y la conservación de la misma".

Eduardo Brajkovic
Presidente de la Cámara de Turismo de Argentina

"Este paso incrementaría el flujo turístico entre Bolivia y Paraguay, además del resto de países que comparten esta riqueza turística".

Olga Fischer
Pdta. de la Cámara paraguaya de Las Misiones

viernes, 30 de agosto de 2013

Misiones: pacto para multiplicar el turismo

El viceministro Marco Machicado se comprometió a hacer las gestiones necesarias ante el Gobierno central para la coordinación de las políticas y gestiones en pro de elevar la frecuencia turística a las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, que reciben cada año unos seis mil visitantes, cifra ínfima comparada con el millón de turistas que van a las zonas de las Misiones en Argentina y Brasil.

Machicado hizo el compromiso en el 3er Foro Internacional de las Misiones Jesuíticas de Sudamérica, que se desarrolló ayer en San José de Chiquitos, con delegaciones y representantes encargados de promover el turismo misional en Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Ahí resolvieron como prioridad crear un consejo directivo rotativo integrado por delegados nacionales e internacionales que tendrán como objetivo desarrollar acciones que promuevan el desarrollo y promoción para posicionar como destino a las Misiones Jesuíticas de Sudamérica.

Importancia del foro. El presidente del Centro para la Participación y Desarrollo Humano Sostenible (Cepad), Carlos Hugo Molina, destacó el encuentro porque no solo se incluye a Bolivia en el circuito de Sudamérica, sino que el país recibirá colaboración para acceder a la información, gestión y aprovechamiento de todo lo que hay alrededor de las Misiones de Chiquitos.

"Este logro no es solo de San José, sino de todos los pueblos de la Chiquitania que esperamos con ansias que este sueño se haga realidad para el desarrollo de los pueblos", señaló el alcalde anfitrión, Germaín Caballero.

Uno de los primeros desafíos es mejorar los caminos y rutas de acceso a las poblaciones de San Javier, Concepción , San Ignacio de Velasco, San Miguel de Velasco, San José, San Rafael y Santa Ana.

Las Misiones Jesuíticas de Bolivia fueron declaradas en 1992 como Patrimonio Cultura de la Humanidad por la Unesco, Organización de la ONU para la Educación, Ciencia y Cultura.



Piden que circuito del Mercosur incluya a las Misiones Jesuíticas

Misiones oficiales y de empresas de turismo de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se reúnen desde ayer en un foro en el departamento de Santa Cruz para analizar el ingreso de Bolivia al circuito de las Misiones Jesuíticas del Mercosur.

Las delegaciones visitarán hoy las "Misiones Jesuíticas del Oriente" en Santa Cruz. Según la secretaria de Educación y Cultura de la Gobernación cruceña, Paola Parada, estos lugares se encuentran bien conservados y son parte de la cultura de los indígenas. Dijo también que, a diferencia de los otros países, las misiones o reducciones jesuitas de Santa Cruz "son las únicas que tienen las iglesias bien conservadas y están en una armonía con la cultura viva que es indivisible del conjunto misional".

La UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación por sus siglas en inglés) declaró en 1990 "Patrimonio Cultural de la Humanidad" a las misiones de Concepción, San José, Santa Ana, San Rafael, San Miguel, San Ignacio y San Javier de Chiquitos, del departamento de Santa Cruz, situadas cerca de la frontera con Brasil.

Los jesuitas fundaron esos pueblos en los siglos XVII y XVIII para evangelizar a los indígenas chiquitanos que han conservado desde entonces su patrimonio cultural que se ha constituido en una de las riquezas turísticas de Bolivia, destacó Parada. Pese a tener la mejor oferta turística sobre las misiones, Bolivia no hizo una debida promoción por una supuesta actitud "centralista" de los diversos gobiernos que desde La Paz promovieron más la riqueza cultural de la zona andina, opinó Parada.

"Ahora con la marca regional ´Santa Cruz, ni te imaginás´, estamos haciendo como Gobernación todos los esfuerzos para internacionalizar todos los destinos", añadió.

El foro internacional definirá la incorporación de Bolivia que quiere aprovechar los flujos turísticos que se generan en la Misiones Jesuíticas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En la oportunidad también está previsto incluir un espacio de intercambio de experiencias y buenas prácticas en temas de Patrimonio Cultural, invitando a participar a comunidades, gestores y responsables de la ejecución de proyectos, de manera que sirva para promover la creación de redes y la circulación del conocimiento.

jueves, 29 de agosto de 2013

Inauguran el III Foro de Misiones Jesuíticas en Bolivia

Con la presencia de delegaciones de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia como país anfitrión, se lleva adelante el III Foro de Misiones Jesuíticas de Sudamérica en el municipio de San José de Chiquitos, ubicado a 266 kilómetros de Santa Cruz.

El evento tiene como objetivo intercambiar experiencias y buscar posibilidades de cooperación para consolidar el posicionamiento turístico internacional de los destinos jesuíticos de la región.

En la oportunidad, el viceministro de Turismo, Marko Machicao, destacó a las misiones jesuíticas como cultura viva en condiciones perfectas y admirables, pero que falta promover como producto turístico.

"El circuito misional aún no ha sido del todo integrado, por más esfuerzos que se han hecho, aún sigue siendo un destino por decubrir en el país", dijo.

Por su parte, el presidente del Centro de Participación y Desarrollo Humano Sostenible (Cepad) pidió a los representantes de las misiones, compartir las experiencias de sus regiones para lograr la complementariedad.

Hasta este año, la iniciativa sólo se había promovido desde el ámbito privado y local, por primera vez se incorpora el Gobierno central a través del Ministerio de Cultura y Turismo.

El encuentro también contó con la presencia del gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas quien hizo énfasis en la importancia del corredor biocenanico para unir el Pacifico y Atlántico.

"Nos pone en un lugar privilegiado para consolidarnos no sólo como una vía de paso sino como una vía para el interncamnbio cultural, político y para lo comercial", afirmó Costas a tiempo de inaugurar el foro.

Asimismo, dio a conocer que la inversión en cultura ha crecido paulatinamente desde 2006 donde apenas se invirtió 4 millones de bolivianos y en la presente gestión más de 96 millones de bolivianos.

Durante toda la jornada se trabajará en una rueda de negocios con todas las delegaciones y para finalizar se prevé el concierto de música barroca de la Orquesta de San José de Chiquitos en el marco del Festival de Temporada de Música Misional y Teatro Chiquitos 2013.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Temporada en Chiquitos: viajar cuesta entre $us 95 y 110

Viajar a las Misiones de Chiquitos para ser testigo del Festival de Temporada, música barroca y teatro, que comenzará el jueves, cuesta entre $us 95 y 110, según el paquete puesto a disposición por la empresa Misional Tour.

Los turistas pueden tener acceso a dos días y una noche de paseo del 31 de agosto al 1 de septiembre. Incluye: transporte privado en grupo, una noche de hospedaje, alimentación, visitas a los templos de San Javier y Concepción, guía y la asistencia a un concierto y a una obra teatral. Informes en el telf. 785-16312

Video Las misiones, en la mira de Sudamérica


Para tratar básicamente la incorporación de Bolivia a la ruta turística jesuítica de Sudamérica, que ya es reconocida como única ruta turística del Mercosur, desde este jueves se reúnen en San José de Chiquitos delegados, autoridades y operadores turísticos de Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina y Bolivia.

Germaín Caballero, alcalde anfitrión, destacó la importancia de este encuentro, que viene a ser el tercero de su género, pues hubo dos anteriores en Brasil y en Paraguay.

Sostuvo que la reunión servirá para establecer un intercambio de experiencias exitosas en materia turística.

Patrimonio

“Para San José, la presencia de estas delegaciones es un tremendo apoyo al esfuerzo que se hace para la recuperación de un valioso patrimonio como base de su desarrollo”, apuntó el burgomaestre josesano.

Se refirió al trabajo de recuperación y restauración del conjunto misional de la capital josesana, la reconstrucción de la iglesia de San Juan de Chiquitos, de las ruinas de Taperas y la ‘musealización’ del parque Santa Cruz la Vieja con el templo construido por el religioso mercedario Diego de Porres.

Caballero ponderó la importancia que tienen las ruinas misionales en Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay porque reciben la visita de cerca de 40 millones de visitantes cada año “y se pretende que esas corrientes, luego de interesarse en las misiones por las ruinas que hay en esos países, se interesen por estar en las ‘misiones vivas’ en Bolivia”. Al margen de la nutrida agenda de trabajo en el foro, se pogramaron actividades culturales y además se organizó una feria productiva que se desarrollará jueves y viernes

lunes, 26 de agosto de 2013

San José de Chiquitos Mejora su Producción Artesanal en la Comunidad de Taperas

Con el objetivo de fortalecer las capacidades locales y promover la competitividad turística en el Municipio de San José de Chiquitos, el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD), en coordinación con la Dirección de Dirección de Desarrollo Económico y Medio Ambiente del Municipio de San José y el apoyo de GTB y Solydes, organizan el Taller de “Mejoramiento de Técnicas Artesanales en Pintura”. La capacitación se realizará el viernes 23 y sábado 24 de agosto en la Comunidad de Taperas con las artesanas de la Organización de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias “Bartolina Sisa”.

El objetivo del Taller es mejorar la calidad de los productos artesanales, brindando las herramientas necesarias para la composición y creación de diseños de calidad que reflejen los colores con la identidad barroca chiquitana que caracteriza a las Misiones Jesuíticas de Chiquitos. La capacitación estará a cargo de la artista plástica y docente Roxana Hartmann Ardúz.

La Organización Bartolina Sisa fue creada en el año 2009 en la Comunidad Taperas de San Juan Bautista ubicada a 43 kilómetros de San José. La organización está conformada por 60 mujeres emprendedoras que se dedican a la pintura, el bordado de textiles chiquitanos y gastronomia.

El Municipio de San José de Chiquitos busca mejorar la oferta de los diferentes sectores productivos, con el propósito de dinamizar la economía local a través del turismo sostenible.

Fuente: www.cepad.org

Bolivia se Incorpora a la ruta de las Misiones Jesuíticas de Sudamérica

Representantes del sector turístico y del sector público de las Misiones Jesuíticas de Bolivia, Brasil, Paraguay y Argentina se reunirán el 29 de agosto del 2013 en el III Foro de las Misiones Jesuíticas de Sudamérica a realizarse en San José de Chiquitos.

El foro tiene como objetivos el intercambio de experiencias exitosas y la búsqueda de sinergias y elementos de complementariedad entre los diferentes destinos misionales de Sudamérica que permitan fortalecer la oferta turística sostenible de los destinos jesuíticos a nivel internacional.

La agenda temática del foro incluye: la conformación de un comité de gestión y coordinación de las misiones jesuíticas de Sudamérica que incluya a Bolivia; coordinar y presentar la ruta integrada de los destinos jesuíticos de América del Sur como producto turístico único de este género en el mundo; consolidar la propuesta de integración de Argentina y Paraguay a las rutas pedestres y de ciclo-turismo por las antiguas vías que integraban las reducciones jesuíticas guaraníes; gestionar acuerdos para el mejoramiento de las vías camineras entre la Chiquitania (Bolivia) y la región del Alto Paraguay que potenciará notablemente la integración de ambos destinos jesuíticos; y, fomentar acuerdos empresariales para la comercialización integral del Destino Misiones Jesuíticas de Sudamérica.

Luego del Foro los invitados internacionales realizarán un recorrido por los atractivos turísticos de San José de Chiquitos y de Roboré, dos municipios que se encuentran en la ruta misional boliviana.

El encuentro es organizado por el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD), el Gobierno Municipal de San José de Chiquitos, el Gobierno Municipal de Roboré y el Viceministerio de Turismo del Estado Plurinacional de Bolivia. Cuenta con el apoyo de GTB/YPFB, el Hotel Los Tajibos & Convention Center, el Gobierno Autónomo del Departamento de Santa Cruz, CAINCO, la Fundación Solydes, y el Ayuntamiento de Espejos.

Fuente: www.cepad.org

domingo, 20 de mayo de 2012

La hora del turismo religioso

Brasil está interesado en explotar el potencial turístico de la Chiquitania boliviana. Pretende, a través de un proyecto de turismo religioso, unir el "Camino de la Fe" entre ambos países para generar un movimiento económico de más de un millón de dólares mensuales con el ingreso de unas 1.000 personas en este período. Desde Ladário se buscará insertar caravanas de diversas partes del vecino país en una periódica peregrinación religiosa, aprovechando la diversidad ecológica y cultural en estas regiones.

Ladário es un municipio brasileño del estado de Mato Grosso do Sul. Está ubicado en las orillas del río Paraguay, zona del Pantanal y concentra el 60% de las actividades mineras del estado. Por políticas gubernamentales y para preservar el medio ambiente, esta zona dejó de explotar intensivamente la pesca. Las autoridades buscan ahora otras alternativas económicas y esperan desarrollar segmentos del denominado "turismo sustentable" para estra región. Uno de los pilares del proyecto apunta a desarrollar la tradición religiosa, tomando en cuenta el contexto histórico, cultural y natural, entre otros.

Las alcaldías de Corumbá y Ládario, en Brasil, y la Fundación Hombre y Naturaleza, en Bolivia, aguardan una reunión con las autoridades del ramo turístico en Bolivia y también con el Vicariato de la Iglesia católica para poner en marcha el proyecto.

En enraizamiento católico. Según el turismólogo y asesor de la Prefectura Municipal de Ladario, Generson Clay Giordano, el 70% de la población brasileña profesa la religión católica. Este factor, dice, puede ser aprovechado para desarrollar el turismo.

Ya se ha pensado, incluso, en algunas rutas posibles, como las que se observa en el mapa. Se contempla, por ejemplo, una visita hasta San Javier, para que los brasileños conozcan ese hito turístico y religioso del país. El camino también se puede recorrer en el otro sentido y, así, los turistas bolivianos podrían conocer el atractivo turístico del territorio brasileño.

Los sitios turísticos que se incluyan en los paquetes ofrecidos a los visitantes tendrán una simbología que los identifique: hoteles, transporte, agencias de turismo y restaurant, entre otros, para que se asegure calidad, seguridad y, sobre todo, precios justos. Los impulsores de este proyecto esperan arrancar con las primeras visitas en el mes de agosto o septiembre.

Se estima que la inversión económica de cada turista será de al menos unos 2.500 reales, lo que significan unos 1.250 dólares, solo desde Ládario hasta San Ignacio de Velasco. Mensualmente, estiman, se generaría un movimiento económico de 1,2 millones de dólares.

Apoyo y difusión. Este proyecto cuenta con la venia de la Embajada brasileña y la Iglesia Católica, así como de la Fundación Hombre y Naturaleza. Pedro Flores, representante de esta última organización, dijo que el hombre puede vivir sin hacer daño al medio ambiente, y el turismo religioso apunta a contemplar también la belleza de las reservas naturales.

"Es importante enseñarle al dueño de los sitios turísticos que cuidar a un animal o conservar un árbol le significa un ingreso", indicó.

La Pastoral Social es una de las entidades que apoyará la difusión del proyecto en unas 55 mil iglesias a nivel mundial.

Historias de fe. Los circuitos turísticos religiosos tienen como principal objetivo conocer las historias de fe de los lugares a visitar. Cada pueblo tiene una festividad patronal y una historia de milagros y peregrinación. A estos elementos se suma el disfrute de la belleza ecológica del Pantanal.

Atractivos. En la Chiquitania el turismo se ha convertido en una fuente importante de ingresos, que además ha mejorado la infraestructura. Destacan la riqueza cultural del recorrido misional y los festivales de música barroca. Existen además numerosos atractivos naturales, como ríos, lagunas, aguas termales, cavernas y cataratas.

A finales del siglo XVII comenzó la creación de las misiones jesuitas en el territorio boliviano. Primero se fundó la Misión de San Francisco Xavier, en 1691, luego la Misión de San Rafael, en 1696. Posteriormente, en 1698, la Misión de San José. La Misión de San Juan Bautista data de 1699 y la Misión de Concepción de 1709. La Misión San Ignacio de Zamucos fue creada en 1724 y abandonada en 1745. Posteriormente se fundaron la Misión de San Ignacio en 1748, la Misión de Santiago en 1754, y finalmente la Misión de Santa Ana en 1755.

En el lado brasilero están la iglesia de Aparecida, Belém do Pará, Ouro Preto e Diamantino, Juazeiro do Norte y Salvador. Juntas, esas y otras 300 ciudades generan cerca de $us 39 billones del PIB brasilero.

En Ladário la fiesta de Nuestra Señora de los Remédios, que acontece cada 24 de octubre, es la mayor celebración de Mato Grosso do Sul. Reúne cerca de 5 mil personas en una semana de fiesta. En la festividad de San Juan, se lleva en hombros al santo hasta el río Paraguay para bañarse junto al patrono. Se hace sólo en la ciudad de Corumbá y Ladário.

En 2010 la fe movió 6,6 millones de brasileros hasta otros estados, un 3,6% de los 186 millones de viajes domésticos registradas por el Ministerio de Turismo. A Brasil llegaron de otros países 250 mil fieles, 0,5% de los 5,1 millones de turistas extranjeros registrados ese año.

"'Este proyecto nació de la necesidad de crear nuevas alternativas. Por eso se quiere integrar Ladário y las Misiones'.

Generson Clay Giordano
Ladario

"'La humanidad puede generar recursos económicos cuidando su fauna y flora para recibir el turismo'.

Pedro Flores
Fundación Hombre Naturaleza

Punto de vista

Carlos Hugo Molina
Director del Cepad

Es necesario integrar bolivia en una ruta religiosa

Este tipo de rutas devocionales tienen una mezcla de religiosidad y cultura,y se han desarrollado en el Paraguay y el norte de Argentina. Países como Bolivia, que ha trabajado en un proceso para recuperar un concepto integral, tienen que ser incluidos en una ruta internacional.

Cuando se concluya la carretera Biocéanica, no hay duda que los brasileños van a entrar a conocernos de manera abrupta por los puntos de acceso de Roboré, Santiago y otros.

El Pantanal es un potencial para ofrecer turismo ecológico y además, las Misiones aportan a los brasileños un elemento de naturaleza cultural al que hay que añadirle gastronomía y paisajismo que ellos no tienen. Esta ruta religiosa de integrar situaciones relacionadas con la fe, en todos los lugares del mundo, tiene un valor importante y las posibilidades de integrar a este circuito la zona chiquitana sería extraordinario.

No solo es positivo y posible realizar esta integración, sino que es necesario, porque eso obligaría a utilizar la potencialidad existente. Y es que se ha trabajado bastante en el área chiquitana desde 2006, con la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad y como destino turístico internacional.

Hay dos destinos que son apoyados por el Gobierno que son el Salar de Uyuni y las Misiones Jesuíticas.

Se ha trabajado para fortalecer la capacidad de los hoteles y la calidad de los servicios. Es un circuito que tiene las capacidades instaladas para recibir más turistas.

jueves, 2 de febrero de 2012

Cainco continúa apoyando el turismo en Misiones Jesuíticas

El proyecto Cainco-Cepad, que durante más de 4 años trabajó para promocionar a las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, en Santa Cruz - Bolivia, como un destino turístico nacional e internacional, editó 305.600 impresos entre material promocional, de sensibilización y publicaciones para apoyar a las Micro y Pequeñas Empresas (Mipymes) vinculadas al sector turismo de la región.

Uno de los principales objetivos del Proyecto Misiones de la Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz (Cainco) y el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (Cepad), desde sus inicios, fue contribuir a la sensibilización de la población chiquitana, principalmente a los jóvenes en edad escolar y a actores públicos y privados del sector turismo, del legado misional que hoy forma parte del Patrimonio Mundial declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (Unesco).

Como apoyo para este trabajo fueron diseñados y editados 99.600 ejemplares de material escolar entre los que destaca un libro de colorear, una agenda escolar, un cuento sobre la historia de Chiquitos, etiquetas escolares, rompecabezas y cuadernos con la imagen de las seis misiones.

Este material fue entregado personalmente por el equipo del Proyecto Misiones Cainco-Cepad a 23.508 niños y jóvenes de 65 unidades educativas de la Chiquitania, que sirvió para sensibilizar a las familias chiquitanas sobre el valor de la su cultura viva y del legado misional.

Algunos municipios, como San José de Chiquitos y San Xavier, han dado sostenibilidad a las acciones de sensibilización del Proyecto Misiones Cainco-Cepad reimprimiendo el material de sensibilización como parte del lote de material que se entregan al inicio del año escolar.

Así mismo se llevó a cabo la edición de 60.000 láminas interpretativas de las seis iglesias declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco, material que se han comprometido a reimprimir tanto la Diócesis de San Ignacio de Velasco como el Vicariato de Ñuflo de Chávez.