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miércoles, 22 de marzo de 2017
domingo, 25 de mayo de 2014
Los museos de la Ciudad Blanca
Aniversario de Chuquisaca. Un turista puede descubrir la cultura de una ciudad a través de sus lugares más representativos. Hoy presentamos algunos de los más visitados en Sucre.
Bolivia es uno de los países más hermosos de América Latina, donde en cuestión de horas uno se puede desplazar del calor del valle chapaco, o del trópico beniano, el verdor de sus valles, cálidos y acogedores al festivo paraje del altiplano.
Una de las ciudades más visitadas de la región de los valles es Sucre, la cual ostenta una amplia historia de participación en la independencia boliviana, cuya lucha se irradió al resto de los países vecinos.
A lo largo del tiempo esta ciudad fue cambiando de denominación, razón por la cual aun ahora se la conoce como la ciudad de los cuatro nombres: “Charcas” hasta 1538, “La Plata” desde 1538 a 1776, “Chuquisaca” de 1776 a 1825, “Sucre” desde el año 1825 hasta la fecha.
Además esta ciudad es conocida como la cuna de la libertad americana, ya que un día como hoy, 25 de mayo de 1809, se gestionó el primer grito libertario del continente, el cual se propagó por toda América y precisamente por esta acción es que hoy Chuquisaca celebra su 205 aniversario.
Como un justo homenaje a esa trayectoria es que la revista Así invita a sus lectores a recorrer los principales museos de esta hermosa ciudad.
Paseos turÍsticos
Sucre es una ciudad con movimiento donde el flujo de turistas es incesante, convirtiéndola en una ciudad ágil, jovial y acogedora.
Al llegar al centro de la ciudad la primera impresión que se tiene de esta ciudad es el color blanco en la mayoría de sus edificios, situación que originó el apodo de “Ciudad blanca”, que le da ese tono distintivo dentro de Bolivia.
El recorrido de los sitios turísticos comienza en el lugar más importante, dada su relevancia histórica, la Casa de la Libertad, pero a ella se suman otros referentes arquitectónicos e históricos, museos y otros.
El museo Charcas Colonial, ubicado en la calle Bolívar Nº698 esquina Dalence, abre sus puertas todos los días de 08:30 a 12:00 y de 14:30 a 18:00; pero diferente los días sábados.
Se trata de una Casona de la época virreinal construida a mediados del siglo XVII como un bien del tesoro español, años después pasó a ser propiedad de la familia Fernández de Córdova. Tradicionalmente era conocida como la “Casa del Gran Poder”.
Este museo es considerado de gran importancia pues posee una colección de arte virreinal y cuenta con piezas de indudable riqueza cultural, además presenta obras pictóricas de maestros europeos de la época del manierismo y el barroco.
Además este lugar posee una serie de pinturas mestizas de diferentes escuelas virreinales, donde se observa piezas de relevancia de platería, valiosas esculturas y muebles del siglos XVII y XIX.
Museo Santa Clara
Al recorrer sus iglesias, sus fastuosas residencias de la época colonial de blancas fachadas, con angostas y empedradas calles, se siente que Sucre tiene el sabor de un pasado de historia, de cultura, de arte y de vida ostentosa.
Todo allí es una remembranza de sus tiempos de auge. Museo vivo de lo que fue la sociedad aristocrática española en la Audiencia de Charcas.
El museo de Santa Clara cuenta con una invalorable colección de arte religioso colonial y republicano con valores histórico-artísticos que albergan los claustros conventuales que ofrecen un panorama de la vida cotidiana a través de cuadros, joyería, platería, hermosos muebles de época y valiosos ejemplares de instrumentos musicales barrocos.
En este lugar descansa una exposición de arte religioso colonial y republicano. Este hermoso museo se encuentra ubicado en la calle Calvo No. 212; sus horarios de atención al público son de lunes a viernes de 8:30 a 12:30 y de 15:30 a 18:30.
ARQUITECTURA
Los visitantes pueden apreciar la arquitectura del Convento de Santa Clara, construido durante la Colonia.
Este convento fue fundado en 1636 bajo Cédula Real, la construcción del monasterio de religiosas franciscanas de Santa Clara se realizó con la edificación de muros y celdas independientes con su propio comedor y cocina para cada religiosa y con habitaciones para su servidumbre, que se comunicaban por largas y estrechas calles.
Tenía un solo patio amplio con corredores con columnas y un huerto amplio con su cementerio propio. La iglesia sencilla, en forma rectangular de una sola nave con arco triunfal de medio punto que divide el presbiterio, con dos coros, alto y bajo, dividido hacia el interior del templo, fue redecorada completamente a lo largo del siglo XIX, de estilo neoclásico.
En este convento el órgano de estilo barroco y estética hispana data de 1664 y fue creado por el maestro Pedro de las Cassas. El techo con artesonado interior y espadaña corta facilitaba el repique de campanas por la parte del coro.
De acuerdo a la descripción realizada por Sergio Lanuza en el portal de internet de plus.google.com afirma que la portada de dicho museo es sencilla, sin elementos decorativos, se remarca el ingreso lateral al templo con un arco de medio punto jerarquizado con portada y pilastras, molduras a manera de entablamento y frontón partido con edículo.
Posteriormente fue reconstruida habiéndose añadido en el interior hermosos altares.
MUSEO DE LA RECOLETA
El Monasterio de La Recoleta o Santa Ana de Montesión, es un monasterio franciscano situado en los extremos de la ciudad, a las faldas del Cerro Churuquella. Al este se encuentra una pequeña plazuela donde existe una capilla que guarda la Cruz Encarnada que fuera puesta por Fr. Francisco Solano en 1585, siendo este un hito para la salida a la frontera y a los Chiriguano como vulgarmente se decía.
La iglesia fue reconstruida en el Siglo XIX y es de una sola nave con capilla lateral, consta de tres claustros y otro adicional conocido como patio de los naranjos.
Actualmente, en ambientes del tercer claustro funciona el museo administrado por la Orden Franciscana. A partir de 1837 se organizó la Biblioteca, que cuenta con más de 20 mil volúmenes en diversos temas.
El Museo Convento de la Recoleta comenzó a funcionar en 1972. Cuenta con una importante colección de objetos religiosos y muestras del arte colonial y republicano. Hoy ocupa el tercer patio del Convento de la Recoleta en la Plaza Pedro Anzures (Mirador).
Permanece abierto de lunes a viernes de 9:00 a 12:00 y de 15:00 a 18:00.
El Museo posee en exhibición varias pinturas coloniales y republicanas, esculturas, trabajos de orfebrería colecciones de numismática y restos arqueo- lógicos.
Dentro de su patrimonio bibliográfico cuenta con una suntuosa biblioteca de 20 mil títulos con una temática diversificada. La afamada sillería de coro tallada en madera de cedro por Juan Pérez de Villarroel (S–XVII) forma parte de este museo.
En el recorrido por el museo se puede apreciar la huerta que inicialmente fue un bosquecillo de árboles de cedro. Durante la visita con el guía también se observan cuadros de gran valor y también lugares curiosos por ejemplo: el sector donde asesinaron a uno de los presidentes de Bolivia durante un golpe de estado.
Al caminar por su infraestructura se percibe que las paredes están torcidas. Esto es intencional, protege el edificio de los poderes destructivos de los terremotos.
Otro de sus atractivos es el árbol milenario, declarado Monumento Nacional e Histórico en el año 1956 y que tiene aproximadamente 1.400 años de antigüedad; éste se encuentra en la huerta de ese inmueble religioso.
Este árbol milenario fue testigo de la historia colonial y republicana de la ciudad, que se dice es el más grueso de Bolivia, se calcula que son algo más de 12 hombres, con los brazos extendidos, que se necesitan para abrazar el tronco.
Según la explicación del guía, antes de la llegada de los españoles, los indígenas utilizan este árbol como un tótem.
Durante el recorrido se puede visitar la habitación recreada destinada a un sacerdote. Un alojamiento muy básico con sólo una manta y un látigo, que en aquella época era utilizado para la autoflagelación.
El Museo también alberga obras del reconocido pintor colonial Melchor Pérez de Holguín, piezas de la escuela Cusqueña y una interesante pintura de Jesús con una escena de la flagelación exagerada.
Cabe resaltar que los guías turísticos que ofrecen sus servicios en este museo están capacitados para realizar el recorrido en otros idiomas.
Es así como los turistas nacionales y extranjeros pueden apreciar la belleza cultural y artística que se encuentran en estos museos de gran valor histórico para los bolivianos.
Bolivia es uno de los países más hermosos de América Latina, donde en cuestión de horas uno se puede desplazar del calor del valle chapaco, o del trópico beniano, el verdor de sus valles, cálidos y acogedores al festivo paraje del altiplano.
Una de las ciudades más visitadas de la región de los valles es Sucre, la cual ostenta una amplia historia de participación en la independencia boliviana, cuya lucha se irradió al resto de los países vecinos.
A lo largo del tiempo esta ciudad fue cambiando de denominación, razón por la cual aun ahora se la conoce como la ciudad de los cuatro nombres: “Charcas” hasta 1538, “La Plata” desde 1538 a 1776, “Chuquisaca” de 1776 a 1825, “Sucre” desde el año 1825 hasta la fecha.
Además esta ciudad es conocida como la cuna de la libertad americana, ya que un día como hoy, 25 de mayo de 1809, se gestionó el primer grito libertario del continente, el cual se propagó por toda América y precisamente por esta acción es que hoy Chuquisaca celebra su 205 aniversario.
Como un justo homenaje a esa trayectoria es que la revista Así invita a sus lectores a recorrer los principales museos de esta hermosa ciudad.
Paseos turÍsticos
Sucre es una ciudad con movimiento donde el flujo de turistas es incesante, convirtiéndola en una ciudad ágil, jovial y acogedora.
Al llegar al centro de la ciudad la primera impresión que se tiene de esta ciudad es el color blanco en la mayoría de sus edificios, situación que originó el apodo de “Ciudad blanca”, que le da ese tono distintivo dentro de Bolivia.
El recorrido de los sitios turísticos comienza en el lugar más importante, dada su relevancia histórica, la Casa de la Libertad, pero a ella se suman otros referentes arquitectónicos e históricos, museos y otros.
El museo Charcas Colonial, ubicado en la calle Bolívar Nº698 esquina Dalence, abre sus puertas todos los días de 08:30 a 12:00 y de 14:30 a 18:00; pero diferente los días sábados.
Se trata de una Casona de la época virreinal construida a mediados del siglo XVII como un bien del tesoro español, años después pasó a ser propiedad de la familia Fernández de Córdova. Tradicionalmente era conocida como la “Casa del Gran Poder”.
Este museo es considerado de gran importancia pues posee una colección de arte virreinal y cuenta con piezas de indudable riqueza cultural, además presenta obras pictóricas de maestros europeos de la época del manierismo y el barroco.
Además este lugar posee una serie de pinturas mestizas de diferentes escuelas virreinales, donde se observa piezas de relevancia de platería, valiosas esculturas y muebles del siglos XVII y XIX.
Museo Santa Clara
Al recorrer sus iglesias, sus fastuosas residencias de la época colonial de blancas fachadas, con angostas y empedradas calles, se siente que Sucre tiene el sabor de un pasado de historia, de cultura, de arte y de vida ostentosa.
Todo allí es una remembranza de sus tiempos de auge. Museo vivo de lo que fue la sociedad aristocrática española en la Audiencia de Charcas.
El museo de Santa Clara cuenta con una invalorable colección de arte religioso colonial y republicano con valores histórico-artísticos que albergan los claustros conventuales que ofrecen un panorama de la vida cotidiana a través de cuadros, joyería, platería, hermosos muebles de época y valiosos ejemplares de instrumentos musicales barrocos.
En este lugar descansa una exposición de arte religioso colonial y republicano. Este hermoso museo se encuentra ubicado en la calle Calvo No. 212; sus horarios de atención al público son de lunes a viernes de 8:30 a 12:30 y de 15:30 a 18:30.
ARQUITECTURA
Los visitantes pueden apreciar la arquitectura del Convento de Santa Clara, construido durante la Colonia.
Este convento fue fundado en 1636 bajo Cédula Real, la construcción del monasterio de religiosas franciscanas de Santa Clara se realizó con la edificación de muros y celdas independientes con su propio comedor y cocina para cada religiosa y con habitaciones para su servidumbre, que se comunicaban por largas y estrechas calles.
Tenía un solo patio amplio con corredores con columnas y un huerto amplio con su cementerio propio. La iglesia sencilla, en forma rectangular de una sola nave con arco triunfal de medio punto que divide el presbiterio, con dos coros, alto y bajo, dividido hacia el interior del templo, fue redecorada completamente a lo largo del siglo XIX, de estilo neoclásico.
En este convento el órgano de estilo barroco y estética hispana data de 1664 y fue creado por el maestro Pedro de las Cassas. El techo con artesonado interior y espadaña corta facilitaba el repique de campanas por la parte del coro.
De acuerdo a la descripción realizada por Sergio Lanuza en el portal de internet de plus.google.com afirma que la portada de dicho museo es sencilla, sin elementos decorativos, se remarca el ingreso lateral al templo con un arco de medio punto jerarquizado con portada y pilastras, molduras a manera de entablamento y frontón partido con edículo.
Posteriormente fue reconstruida habiéndose añadido en el interior hermosos altares.
MUSEO DE LA RECOLETA
El Monasterio de La Recoleta o Santa Ana de Montesión, es un monasterio franciscano situado en los extremos de la ciudad, a las faldas del Cerro Churuquella. Al este se encuentra una pequeña plazuela donde existe una capilla que guarda la Cruz Encarnada que fuera puesta por Fr. Francisco Solano en 1585, siendo este un hito para la salida a la frontera y a los Chiriguano como vulgarmente se decía.
La iglesia fue reconstruida en el Siglo XIX y es de una sola nave con capilla lateral, consta de tres claustros y otro adicional conocido como patio de los naranjos.
Actualmente, en ambientes del tercer claustro funciona el museo administrado por la Orden Franciscana. A partir de 1837 se organizó la Biblioteca, que cuenta con más de 20 mil volúmenes en diversos temas.
El Museo Convento de la Recoleta comenzó a funcionar en 1972. Cuenta con una importante colección de objetos religiosos y muestras del arte colonial y republicano. Hoy ocupa el tercer patio del Convento de la Recoleta en la Plaza Pedro Anzures (Mirador).
Permanece abierto de lunes a viernes de 9:00 a 12:00 y de 15:00 a 18:00.
El Museo posee en exhibición varias pinturas coloniales y republicanas, esculturas, trabajos de orfebrería colecciones de numismática y restos arqueo- lógicos.
Dentro de su patrimonio bibliográfico cuenta con una suntuosa biblioteca de 20 mil títulos con una temática diversificada. La afamada sillería de coro tallada en madera de cedro por Juan Pérez de Villarroel (S–XVII) forma parte de este museo.
En el recorrido por el museo se puede apreciar la huerta que inicialmente fue un bosquecillo de árboles de cedro. Durante la visita con el guía también se observan cuadros de gran valor y también lugares curiosos por ejemplo: el sector donde asesinaron a uno de los presidentes de Bolivia durante un golpe de estado.
Al caminar por su infraestructura se percibe que las paredes están torcidas. Esto es intencional, protege el edificio de los poderes destructivos de los terremotos.
Otro de sus atractivos es el árbol milenario, declarado Monumento Nacional e Histórico en el año 1956 y que tiene aproximadamente 1.400 años de antigüedad; éste se encuentra en la huerta de ese inmueble religioso.
Este árbol milenario fue testigo de la historia colonial y republicana de la ciudad, que se dice es el más grueso de Bolivia, se calcula que son algo más de 12 hombres, con los brazos extendidos, que se necesitan para abrazar el tronco.
Según la explicación del guía, antes de la llegada de los españoles, los indígenas utilizan este árbol como un tótem.
Durante el recorrido se puede visitar la habitación recreada destinada a un sacerdote. Un alojamiento muy básico con sólo una manta y un látigo, que en aquella época era utilizado para la autoflagelación.
El Museo también alberga obras del reconocido pintor colonial Melchor Pérez de Holguín, piezas de la escuela Cusqueña y una interesante pintura de Jesús con una escena de la flagelación exagerada.
Cabe resaltar que los guías turísticos que ofrecen sus servicios en este museo están capacitados para realizar el recorrido en otros idiomas.
Es así como los turistas nacionales y extranjeros pueden apreciar la belleza cultural y artística que se encuentran en estos museos de gran valor histórico para los bolivianos.
jueves, 8 de mayo de 2014
Abren Museo Titi para fomentar turismo en localidad de Huatajata
Con el fin de fomentar el turismo en la localidad de Huatajata, la familia Catari una de las más antiguas en la construcción de embarcaciones de totora, ha abierto el Museo Titi en el que revaloriza la cultura del lugar, el proceso de construcción de las embarcaciones y los recorridos que estas hicieron, aglutinando a varios sectores para avanzar hacia un turismo comunitario, manifestó el director del Museo, Erik Catari Gutiérrez.
“Este museo es el trabajo de un año y fue hecho en honor a nuestras expediciones realizadas por diferentes mares, en el museo, podremos ver desde las travesías de las embarcaciones hasta el proceso de construcción de las mismas, además de información de la fauna, la producción, la cultura del lugar y una tienda de suvenires hechos totalmente a mano y con material natural”, manifestó Catari.
Este museo es una gran muestra de todo lo que se puede encontrar en el municipio de Huatajata y pensando en los turistas tanto nacionales como extranjeros, se ha preparado paneles informativos que se encuentran tanto en español como en inglés.
“El turista podrá contar con un guía y gente que lo atenderá por cualquier consulta, queremos que entiendan nuestra cultura y que después puedan salir por el municipio con mucha información y una idea de cómo vivimos”, expresó el director del museo.
En los exteriores se pueden ver a pobladores trabajando en el proceso manufacturero, donde dos hombres ataviados con la ropa típica del lugar, llevan a cabo la construcción de una balsa de totora. En el otro extremo del patio cerca las plantas medicinales sembradas a la sombra, se ve a una mujer altiplánica tejiendo en un poncho en telar, con fibras y tintes naturales e instrumentos fabricados en hueso de llama.
Pero para dar un recorrido más completo a los visitantes, no solo se tiene el museo sino que, frente al mismo, la familia Catari tiene una hostal a orillas del lago, con un pequeño puerto y una pensión en la que se sirven platos en base a diferentes preparados de trucha.
Desde el puerto salen lanchas a motor y también una balsa hecha de totora en la que los visitantes podrán pasear por el lago más alto del mundo, mientras un guía experto en equilibrio y remo, le muestra los criaderos de truchas, y la fauna del lugar que se esconde entre las totoras, una experiencia muy diferente a un paseo en lancha.
“Trabajamos en familia, pero también coordinamos con los lancheros del lugar, para que puedan enganchar desde acá a las islas, tenemos el sueño de con el tiempo crecer e incursionar en el turismo comunitario, que de alguna manera ya lo hacemos, sería una maravilla llegar a ser como las poblaciones de Taquile en Perú, donde toda la comunidad participa y vive solo del turismo”, señaló Catarí.
De la mima forma, para Catarí una de las grandes falencias radica en la falta de políticas y convenios que sirvan para crear rutas que conecten diferentes museos, excavaciones arqueológicas y poblaciones potencialmente turísticas, que se encuentran en los alrededores del lago.
CÓMO LLEGAR
Desde la ciudad de La Paz, en la zona del Cementerio General, existen minibuses que parten a diario hacia el sector del lago. También desde la ciudad de El Alto (Ceja y Chacaltaya). Los sindicatos de transporte público a Huatajata son Cooperativa de Transportes “Titicaca”, sindicado de Transportes “Titicaca” y la Asociación de Transporte Libre.
“Este museo es el trabajo de un año y fue hecho en honor a nuestras expediciones realizadas por diferentes mares, en el museo, podremos ver desde las travesías de las embarcaciones hasta el proceso de construcción de las mismas, además de información de la fauna, la producción, la cultura del lugar y una tienda de suvenires hechos totalmente a mano y con material natural”, manifestó Catari.
Este museo es una gran muestra de todo lo que se puede encontrar en el municipio de Huatajata y pensando en los turistas tanto nacionales como extranjeros, se ha preparado paneles informativos que se encuentran tanto en español como en inglés.
“El turista podrá contar con un guía y gente que lo atenderá por cualquier consulta, queremos que entiendan nuestra cultura y que después puedan salir por el municipio con mucha información y una idea de cómo vivimos”, expresó el director del museo.
En los exteriores se pueden ver a pobladores trabajando en el proceso manufacturero, donde dos hombres ataviados con la ropa típica del lugar, llevan a cabo la construcción de una balsa de totora. En el otro extremo del patio cerca las plantas medicinales sembradas a la sombra, se ve a una mujer altiplánica tejiendo en un poncho en telar, con fibras y tintes naturales e instrumentos fabricados en hueso de llama.
Pero para dar un recorrido más completo a los visitantes, no solo se tiene el museo sino que, frente al mismo, la familia Catari tiene una hostal a orillas del lago, con un pequeño puerto y una pensión en la que se sirven platos en base a diferentes preparados de trucha.
Desde el puerto salen lanchas a motor y también una balsa hecha de totora en la que los visitantes podrán pasear por el lago más alto del mundo, mientras un guía experto en equilibrio y remo, le muestra los criaderos de truchas, y la fauna del lugar que se esconde entre las totoras, una experiencia muy diferente a un paseo en lancha.
“Trabajamos en familia, pero también coordinamos con los lancheros del lugar, para que puedan enganchar desde acá a las islas, tenemos el sueño de con el tiempo crecer e incursionar en el turismo comunitario, que de alguna manera ya lo hacemos, sería una maravilla llegar a ser como las poblaciones de Taquile en Perú, donde toda la comunidad participa y vive solo del turismo”, señaló Catarí.
De la mima forma, para Catarí una de las grandes falencias radica en la falta de políticas y convenios que sirvan para crear rutas que conecten diferentes museos, excavaciones arqueológicas y poblaciones potencialmente turísticas, que se encuentran en los alrededores del lago.
CÓMO LLEGAR
Desde la ciudad de La Paz, en la zona del Cementerio General, existen minibuses que parten a diario hacia el sector del lago. También desde la ciudad de El Alto (Ceja y Chacaltaya). Los sindicatos de transporte público a Huatajata son Cooperativa de Transportes “Titicaca”, sindicado de Transportes “Titicaca” y la Asociación de Transporte Libre.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Despiertan interés en investigadores nacionales piezas inéditas Wankarani
El jefe de Extensión Cultural de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Maclovio Marconi, informó que investigadores del interior del país llegaron a la ciudad para conocer el origen de las piezas inéditas de la cultura Wankarani, con las que contaba desde hace tiempo la Casa de la Cultura "Simón Iturri. Patiño", después de realizado un registro de todos los vestigios con los que cuenta.
Hace unas semanas se pudo evidenciar que esta instancia cultural de la UTO, cuenta con 30 piezas arqueológicas que pertenecían a la cultura Wankarani que aún no han sido difundidas y que fueron estudiadas en su tiempo de hallazgo por el conocido investigador Luis Guerra Gutiérrez.
Sin embargo, entre estos investigadores, llegaron algunos desde Uyuni quienes se mostraron muy interesados para profundizar la historia de la cultura Wankarani, ya que ellos también habrían encontrado piezas arqueológicas de esta cultura en aquella tierra, por lo que pretenden investigar con intensidad estas piezas para fortalecer la imagen turística de aquella población.
Sin embargo, el responsable de esta unidad cultural de la UTO, mencionó que este cometido puede ser también un riesgo para el departamento, ya que según algunos datos históricos recuperados se tiene a Oruro como el centro de mayor expansión de esta cultura, también con incidencia en La Paz y Cochabamba.
"Necesitamos hacer un estudio más profundo de nuestras culturas originarias para poder exponer adecuadamente desde un punto científico y tener mucho cuidado en que algunas otras ciudades, así como se pretenden apropiarse de nuestras danzas o de otras expresiones culturales, también buscan los mejores medios de poder potenciarse turísticamente por descuido que tenemos tal vez las instituciones que estamos involucradas en estos temas", señaló Marconi.
En los próximos días junto a la carrera de Antropología de la UTO, se realizará un trabajo de catalogación de estas piezas para luego exhibirlas adecuadamente y aportar al sustento de la historia, referida a que esta cultura fue la que pudo originar muchas otras expresiones posteriores.
Entre las piezas destaca un monolito tallado en piedra de aproximadamente 60 centímetros, con algunas características parecidas a las de Tiahuanaco.
Según el estudio de Guerra Gutiérrez estas piezas estarían dentro los dos estilos de esculturas, las fisioplásticas, que están más cercanas al aspecto natural o real, en este caso a los camélidos y las ideoplásticas que muestran un aspecto más estilizado como se observa una mezcla de camélido con un felino, además de caracterizarse por ser trabajos geométricos.
Se aguardará primero el estudio técnico científico que arrojen los encargados de la carrera de Antropología y su materia de Arqueología para posteriormente, si así lo amerita, recurrir a otras instancias de estudio.
Hace unas semanas se pudo evidenciar que esta instancia cultural de la UTO, cuenta con 30 piezas arqueológicas que pertenecían a la cultura Wankarani que aún no han sido difundidas y que fueron estudiadas en su tiempo de hallazgo por el conocido investigador Luis Guerra Gutiérrez.
Sin embargo, entre estos investigadores, llegaron algunos desde Uyuni quienes se mostraron muy interesados para profundizar la historia de la cultura Wankarani, ya que ellos también habrían encontrado piezas arqueológicas de esta cultura en aquella tierra, por lo que pretenden investigar con intensidad estas piezas para fortalecer la imagen turística de aquella población.
Sin embargo, el responsable de esta unidad cultural de la UTO, mencionó que este cometido puede ser también un riesgo para el departamento, ya que según algunos datos históricos recuperados se tiene a Oruro como el centro de mayor expansión de esta cultura, también con incidencia en La Paz y Cochabamba.
"Necesitamos hacer un estudio más profundo de nuestras culturas originarias para poder exponer adecuadamente desde un punto científico y tener mucho cuidado en que algunas otras ciudades, así como se pretenden apropiarse de nuestras danzas o de otras expresiones culturales, también buscan los mejores medios de poder potenciarse turísticamente por descuido que tenemos tal vez las instituciones que estamos involucradas en estos temas", señaló Marconi.
En los próximos días junto a la carrera de Antropología de la UTO, se realizará un trabajo de catalogación de estas piezas para luego exhibirlas adecuadamente y aportar al sustento de la historia, referida a que esta cultura fue la que pudo originar muchas otras expresiones posteriores.
Entre las piezas destaca un monolito tallado en piedra de aproximadamente 60 centímetros, con algunas características parecidas a las de Tiahuanaco.
Según el estudio de Guerra Gutiérrez estas piezas estarían dentro los dos estilos de esculturas, las fisioplásticas, que están más cercanas al aspecto natural o real, en este caso a los camélidos y las ideoplásticas que muestran un aspecto más estilizado como se observa una mezcla de camélido con un felino, además de caracterizarse por ser trabajos geométricos.
Se aguardará primero el estudio técnico científico que arrojen los encargados de la carrera de Antropología y su materia de Arqueología para posteriormente, si así lo amerita, recurrir a otras instancias de estudio.
domingo, 10 de noviembre de 2013
En Potosí Convento de Santa Teresa
UN HERMOSO MUSEO
POTOSÍ LA PRIMERA CONGREGACIÓN
En la segunda mitad del siglo XIX, a pesar de las frecuentes persecuciones, la vida religiosa femenina se propagó en América Latina.
Las religiosas llegaron a América en los primeros decenios de la Conquista y se propagaron en seguida por casi todas las regiones que actualmente constituye Iberoamérica. Durante los siglos XVI y XVII todos los monasterios eran de vida contemplativa, pero no por eso dejaron de jugar un papel decisivo en el afianzamiento y desarrollo del cristianismo. Es así como por Real Cédula fechada en Madrid el 26 de julio de 1684 se autoriza la fundación del convento de Carmelitas Descalzas en Potosí, bajo la advocación de Santa Teresa de Jesús.
El Convento se edificó sobre la base de tres casas, las cuales fueron donadas por el clérigo José Fernández Lozano de esa ciudad y el 24 de diciembre de 1685 llegaron Sor María Josefa de Jesús, como priora, y otras tres hermanas para inaugurar el convento de clausura.
LA ORDEN DE LAS CARMELITAS
Aún ahora las paredes de la portería albergan los retratos de los dos adinerados matrimonios vascos que pusieron dinero para construir el convento.
En aquella época los nobles vascos tenían que pagar 20 mil monedas de oro, un equivalente a un millón de dólares para el recibimiento de sus hijas.
Allí empezaba la vida detrás del claustro, en el primer patio se realizaban las procesiones, habían árboles como un manzano verde, con 300 años de antigüedad, del cual aún utilizan sus frutos para mermeladas; este árbol está protegido por un cactus. Al centro del patio se levanta un pilón que tiene la estrella de David, representando al antiguo testamento, y la cruz universal al nuevo testamento.
Mirando hacia la izquierda está la sala de los espejos y es que no sólo se entregaba una dote económica sino que se podía pagar en especie, por lo cual una dama decidió entregar una colección de retablos de espejos, cuyos marcos están tallados en madera y laminados en oro. Tres de ellos están elaborados con plata pulida. Desde siempre la orden estaba compuesta por 21 hermanas, un número tope.
ARTE SACRO EN EL TEMPLO
El templo ostenta toda la belleza del arte sacro. Donde se observa un artesonado de influencia árabe con 1.943 casetones, todos diferentes entre sí. Dentro del templo destaca la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de la orden, acompañada por Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz.
También hay una obra con 21 textos escritos en español antiguo y que como fondo contiene la creación de la tierra, Adán y Eva expulsados del paraíso, Caín matando a Abel y el arca de Noé.
En la parte del coro bajo se conservan la sillería, un retablo con relieves, y debajo se halla el sótano que fue el enterratorio de monjas. Los restos de la madre fundadora María Josefa de Jesús, se conservan momificados, dentro de su caja mortuoria, ocupando lugar especial en el coro bajo.
EL SEGUNDO PATIO
En el segundo patio se encuentran las 21 celdas de las religiosas, en el jardín reluce el azul de las columnas, que protege la madera del sol, y los ocres del Cerro Rico de Potosí dan color a las paredes adornadas con la flor de lis.
En la sala de Belén se acumulan cientos de regalos para el niño Jesús, en ese mismo ambiente hay varias esculturas talladas en cera y una exposición temporal de fósiles cuaternarios; también joyas religiosas realizadas por orfebres que trabajaron oro, plata, rubíes y esmeraldas.
En este mismo sector se puede visitar la sala de la Virgen Niña, la cual cambia de vestido y manta dos veces por semana. De igual manera la biblioteca guarda modelos de grabados, así como sillería policromada.
Desde 1976 que este convento funciona como Museo Santa Teresa. Actualmente está considerado como uno de los mejores museos de arte sacro en Latinoamérica, reconocido por historiadores y entendidos.
Muchos son los lugares que aún faltan por describir, pero lo que es cierto es la importancia del Convento de Santa Teresa de Potosí a nivel nacional e internacional.
ARQUITECTURA
Visto desde afuera el Museo Convento de Santa Teresa está compuesto por una sola nave, cubierta con armaduras de madera par y nudillo. El espacio está divido en dos por un arco de triunfo que marca la capilla mayor.
La portada labrada en piedra tiene arco de medio punto flanqueado por dos columnas del capitel corintio, fustes enmascarados, sobre la portada tres hornacinas entre pilastras dóricas. Junto a la iglesia se encuentra el museo de cuadros hermosos de carácter religioso, así como los objetos utilizados en el claustro.
A la fecha el convento mantiene su arquitectura colonial, con su sencillo claustro con columnas de madera.
POTOSÍ LA PRIMERA CONGREGACIÓN
En la segunda mitad del siglo XIX, a pesar de las frecuentes persecuciones, la vida religiosa femenina se propagó en América Latina.
Las religiosas llegaron a América en los primeros decenios de la Conquista y se propagaron en seguida por casi todas las regiones que actualmente constituye Iberoamérica. Durante los siglos XVI y XVII todos los monasterios eran de vida contemplativa, pero no por eso dejaron de jugar un papel decisivo en el afianzamiento y desarrollo del cristianismo. Es así como por Real Cédula fechada en Madrid el 26 de julio de 1684 se autoriza la fundación del convento de Carmelitas Descalzas en Potosí, bajo la advocación de Santa Teresa de Jesús.
El Convento se edificó sobre la base de tres casas, las cuales fueron donadas por el clérigo José Fernández Lozano de esa ciudad y el 24 de diciembre de 1685 llegaron Sor María Josefa de Jesús, como priora, y otras tres hermanas para inaugurar el convento de clausura.
LA ORDEN DE LAS CARMELITAS
Aún ahora las paredes de la portería albergan los retratos de los dos adinerados matrimonios vascos que pusieron dinero para construir el convento.
En aquella época los nobles vascos tenían que pagar 20 mil monedas de oro, un equivalente a un millón de dólares para el recibimiento de sus hijas.
Allí empezaba la vida detrás del claustro, en el primer patio se realizaban las procesiones, habían árboles como un manzano verde, con 300 años de antigüedad, del cual aún utilizan sus frutos para mermeladas; este árbol está protegido por un cactus. Al centro del patio se levanta un pilón que tiene la estrella de David, representando al antiguo testamento, y la cruz universal al nuevo testamento.
Mirando hacia la izquierda está la sala de los espejos y es que no sólo se entregaba una dote económica sino que se podía pagar en especie, por lo cual una dama decidió entregar una colección de retablos de espejos, cuyos marcos están tallados en madera y laminados en oro. Tres de ellos están elaborados con plata pulida. Desde siempre la orden estaba compuesta por 21 hermanas, un número tope.
ARTE SACRO EN EL TEMPLO
El templo ostenta toda la belleza del arte sacro. Donde se observa un artesonado de influencia árabe con 1.943 casetones, todos diferentes entre sí. Dentro del templo destaca la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de la orden, acompañada por Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz.
También hay una obra con 21 textos escritos en español antiguo y que como fondo contiene la creación de la tierra, Adán y Eva expulsados del paraíso, Caín matando a Abel y el arca de Noé.
En la parte del coro bajo se conservan la sillería, un retablo con relieves, y debajo se halla el sótano que fue el enterratorio de monjas. Los restos de la madre fundadora María Josefa de Jesús, se conservan momificados, dentro de su caja mortuoria, ocupando lugar especial en el coro bajo.
EL SEGUNDO PATIO
En el segundo patio se encuentran las 21 celdas de las religiosas, en el jardín reluce el azul de las columnas, que protege la madera del sol, y los ocres del Cerro Rico de Potosí dan color a las paredes adornadas con la flor de lis.
En la sala de Belén se acumulan cientos de regalos para el niño Jesús, en ese mismo ambiente hay varias esculturas talladas en cera y una exposición temporal de fósiles cuaternarios; también joyas religiosas realizadas por orfebres que trabajaron oro, plata, rubíes y esmeraldas.
En este mismo sector se puede visitar la sala de la Virgen Niña, la cual cambia de vestido y manta dos veces por semana. De igual manera la biblioteca guarda modelos de grabados, así como sillería policromada.
Desde 1976 que este convento funciona como Museo Santa Teresa. Actualmente está considerado como uno de los mejores museos de arte sacro en Latinoamérica, reconocido por historiadores y entendidos.
Muchos son los lugares que aún faltan por describir, pero lo que es cierto es la importancia del Convento de Santa Teresa de Potosí a nivel nacional e internacional.
ARQUITECTURA
Visto desde afuera el Museo Convento de Santa Teresa está compuesto por una sola nave, cubierta con armaduras de madera par y nudillo. El espacio está divido en dos por un arco de triunfo que marca la capilla mayor.
La portada labrada en piedra tiene arco de medio punto flanqueado por dos columnas del capitel corintio, fustes enmascarados, sobre la portada tres hornacinas entre pilastras dóricas. Junto a la iglesia se encuentra el museo de cuadros hermosos de carácter religioso, así como los objetos utilizados en el claustro.
A la fecha el convento mantiene su arquitectura colonial, con su sencillo claustro con columnas de madera.
miércoles, 7 de agosto de 2013
Hallan abiertas las puertas de Museo de Historia Humana
Las puertas del Museo de Historia Humana de la Universidad San Francisco Xavier, ubicada en plena plaza 25 de Mayo, aparecieron abiertas sin señales de violencia; inicialmente se sospechó de un robo pero una inspección policial y fiscal estableció que todo estaba completo. Lo que sí es evidente es que no hay ninguna garantía de seguridad en sus puertas porque si por descuido no aseguran los picaportes, la chapa se destraba con un sólo empujón, según constató este diario.
Efectivos de la Policía de Auxilio al Ciudadano (PAC) en su recorrido por la plaza a las 20:45 aproximadamente, encontraron abiertas las puertas de ese Museo, ubicado al lado del Museo Valenzuela, pero no mostraban ninguna señal de violencia.
La Policía, el fiscal de turno y los responsables del Museo realizaron una inspección a los ambientes y aparentemente encontraron todo en su lugar. Los funcionarios tendrán que hacer conocer al Ministerio Público si hay objetos perdidos, informó el fiscal de turno, Windsor Rivera.
El responsable de esa oficina, Jhonny Zambrana, señaló que dejó aseguradas las puertas el lunes a las 17:30 pero se sorprendió al encontrar abiertas. Al lado hay una cámara de seguridad pero no se sabe si funciona, tampoco hay personal de seguridad.
Efectivos de la Policía de Auxilio al Ciudadano (PAC) en su recorrido por la plaza a las 20:45 aproximadamente, encontraron abiertas las puertas de ese Museo, ubicado al lado del Museo Valenzuela, pero no mostraban ninguna señal de violencia.
La Policía, el fiscal de turno y los responsables del Museo realizaron una inspección a los ambientes y aparentemente encontraron todo en su lugar. Los funcionarios tendrán que hacer conocer al Ministerio Público si hay objetos perdidos, informó el fiscal de turno, Windsor Rivera.
El responsable de esa oficina, Jhonny Zambrana, señaló que dejó aseguradas las puertas el lunes a las 17:30 pero se sorprendió al encontrar abiertas. Al lado hay una cámara de seguridad pero no se sabe si funciona, tampoco hay personal de seguridad.
martes, 16 de julio de 2013
LA Paz Museos son el puntal del turismo cultural
La Paz es una ciudad ideal para el turismo cultural. Así lo revela su oferta de museos, que es una de las más amplias, variadas y ricas del país. Los hay dedicados al arte, a la etnografía, a los textiles, a los metales preciosos, al arte sacro, al deporte y a la historia, entre otras varias temáticas.
MUSEF El Museo de Etnografía y Folklore (MUSEF) es uno de los principales centros de difusión de la etnografía de Bolivia, destaca el sitio oficial de turismo de Bolivia, bolivia.travel. Fue fundado en 1925, momento en el que se creó el Departamento Científico de Etnografía. El palacio que ocupa fue nombrado monumento nacional en 1930. El museo posee un patrimonio compuesto por 27.571 piezas, entre reliquias prehispánicas, coloniales y contemporáneas, máscaras, cerámica, tejidos, plumas y numismática del territorio boliviano.
ARTE El Museo Nacional de Arte ocupa una casa construida por el exalcalde de La Paz Francisco Tadeo Diez de Medina y Vidangos, en 1775. Fue abierto al público en 1961 y, desde entonces, este museo ha contribuido a difundir y valorar el arte producido en Bolivia, refiere el sitio bolivia.travel. Posee valiosas colecciones de pintura, escultura, muebles y artes menores, que muestran un panorama del desarrollo del arte en el país, desde la época virreinal hasta las últimas manifestaciones artísticas del siglo XXI.
SAN FRANCISCO El museo y templo de San Francisco está integrado por una iglesia, construida en 1549 por Fray Francisco de los Ángeles, que es una obra maestra del barroco mestizo. El templo y el convento fueron construidos con piedra labrada.
El museo guarda varias reliquias de la ciudad. En el recorrido se puede ingresar a la cripta de la iglesia, en la cual se encuentran los restos de varios héroes de la historia nacional, como Eduardo Abaroa, Pedro Domingo Murillo, José Ballivián y varios héroes de la revolución del 16 de julio de 1809, según consigna el portal bolivia.travel.
También se encuentra en la parte superior del museo la campana con la que los franciscanos llamaron a los indios para que se sumen a la revolución.
MUSEF El Museo de Etnografía y Folklore (MUSEF) es uno de los principales centros de difusión de la etnografía de Bolivia, destaca el sitio oficial de turismo de Bolivia, bolivia.travel. Fue fundado en 1925, momento en el que se creó el Departamento Científico de Etnografía. El palacio que ocupa fue nombrado monumento nacional en 1930. El museo posee un patrimonio compuesto por 27.571 piezas, entre reliquias prehispánicas, coloniales y contemporáneas, máscaras, cerámica, tejidos, plumas y numismática del territorio boliviano.
ARTE El Museo Nacional de Arte ocupa una casa construida por el exalcalde de La Paz Francisco Tadeo Diez de Medina y Vidangos, en 1775. Fue abierto al público en 1961 y, desde entonces, este museo ha contribuido a difundir y valorar el arte producido en Bolivia, refiere el sitio bolivia.travel. Posee valiosas colecciones de pintura, escultura, muebles y artes menores, que muestran un panorama del desarrollo del arte en el país, desde la época virreinal hasta las últimas manifestaciones artísticas del siglo XXI.
SAN FRANCISCO El museo y templo de San Francisco está integrado por una iglesia, construida en 1549 por Fray Francisco de los Ángeles, que es una obra maestra del barroco mestizo. El templo y el convento fueron construidos con piedra labrada.
El museo guarda varias reliquias de la ciudad. En el recorrido se puede ingresar a la cripta de la iglesia, en la cual se encuentran los restos de varios héroes de la historia nacional, como Eduardo Abaroa, Pedro Domingo Murillo, José Ballivián y varios héroes de la revolución del 16 de julio de 1809, según consigna el portal bolivia.travel.
También se encuentra en la parte superior del museo la campana con la que los franciscanos llamaron a los indios para que se sumen a la revolución.
jueves, 18 de abril de 2013
Tambo Quirquincho
Si se mira bien, atentamente, el aspecto que tiene el Museo Tambo Quirquincho es el de una mezcla de estilos que en teoría podría parecer imposible. Pero allí está, de pie, la única casa de un cacique indígena que queda de las que hubo en la América colonial hispánica, según avala la experiencia de la arquitecta Teresa Gisbert: “No he visto ninguna más, que, de paso, conserve el nombre del cacique”. Es ella misma quien confirma: hay huellas —“una sumatoria”— arquitectónicas de los siglos XVIII, XIX y XX en el inmueble ubicado en la antigua zona de Churubamba, la que pasó a ser uno de los tres “barrios de indios” de La Paz colonial.
Quirquincho era el nombre totémico de una autoridad aymara que los españoles respetaron para poder relacionarse sin grandes conflictos con la población indígena. Hay que recordar que en ese espacio se fundó la ciudad de La Paz, el 20 de octubre de 1548. El capitán Alonso de Mendoza tomó la decisión de establecer allí una nueva urbe. En tal punto, ubicado en el actual centro-oeste de La Paz, se creó la parroquia de San Sebastián, destinada a los originarios, es decir a los indígenas aymaras. La iglesia, de las más antiguas de la ciudad, data de 1560.
Otra parroquia era la llamada de forasteros o de la gente de paso, y estaba en San Pedro, hoy sector del centro-oeste. Y una tercera o de los incas respetaba el territorio que correspondía a los quechuas que, en tiempos prehispánicos, se habían instalado allí para explotar el oro del río Choqueyapu. La casa del cacique inca se hallaba en Santa Bárbara, hoy parque Roosevelt, pleno centro de la urbe paceña del siglo XXI.
En 1781, la casa ya construida al estilo español —en la original se habían alojado siglos antes el propio Mendoza y la primera mujer española que llegó a estas tierras, Lucrecia Sansoles, “esposa de Juan de Rivas, que creó el lugar de obrajes de paños y bayetas y contribuyó a levantar iglesias, protegiendo a los indios”, según el texto que resume la historia del lugar y que promociona la Alcaldía de La Paz— fue quemada durante el cerco indígena de Túpac Katari.
El inmueble estaba en los límites de La Paz colonial, separado por el río (hoy debajo de la avenida Montes) de la “ciudad de los españoles”. El fuego no logró destruirlo, pero aún hoy se aprecian los efectos en partes de techos que, a propósito, las restauraciones han dejado a la vista.
En tiempos republicanos, la casa de Quirquincho, con modificaciones del espacio según requerimientos y estilo del momento (los balcones interiores, por ejemplo), fue asumida plenamente como un tambo, es decir el lugar a donde llegaban los campesinos con productos variados para hacer el trueque y para venderlos a los habitantes de la urbe.
La información de la Alcaldía resume que el lugar pasó a cumplir diversas funciones entre el siglo XIX y buena parte del XX: “centro de bailes (sobre todo en los carnavales) y también pista de patinaje, guardería y hasta un kínder, según consta en la Gaceta Central”. Más en detalle, se dice que en el siglo XIX fue propiedad “de Vicenta Juaristi Eguino; en 1880 se convirtió en un tambo de quinas y tabacos. También funcionó como el hospicio San José y después el kínder Óscar Alfaro”. Para completar el panorama de funciones, también fue casa de citas y de comerciantes.
En la segunda mitad del siglo XX, el Quirquincho fue expropiado, en virtud de gestiones impulsadas por los alcaldes Mario Mercado Vaca Guzmán y Raúl Salmón de la Barra. La resolución que consolida el hecho, en favor del municipio paceño, es de octubre de 1980. Y entonces se planificó la restauración del inmueble.
Los arquitectos Teresa Gisbert y su esposo José de Mesa (1925-2010) aceptaron el encargo. Identificaron y recuperaron una buena parte de la estructura colonial, de la que hay evidencia en los anchos muros hechos de adobes a la manera de tapiales, paja y otros elementos aglutinantes nativos. Hay muestras visibles o testigos para que el visitante admire la antigua técnica.
El arco de ingreso, por la calle Evaristo Valle, es original, con el escudo —que la corona española atribuía a la jurisdicción indígena— y todo; pero el resto de la fachada “está muy alterado” y tiene retoques más recientes, como el arco de piedra para una puerta lateral que acaba de ser trasladada desde el muro norte.
Los Mesa Gisbert se animaron a instalar, en la fachada que da a la plaza Alonso de Mendoza, la portada principal —un impresionante arco de piedra—, que correspondía a la derruida casa del cacique de San Pedro. Allí se luce el correspondiente escudo para certificar la procedencia y “la unión de caciques” a la que dio lugar la restauración.
Pero ya llegarían más elementos que hablan no sólo de conjunción de poderes “horizontales”, sino de un diálogo con otro poder, el de la religión católica. Diálogo, en todo caso, silencioso el que se da en el patio del Quirquincho.
El arquitecto José de Mesa tuvo una sospecha al saber de la demolición del cine Ebro, que se hallaba en la calle Genaro Sanjinés. Como la sala se había erigido sobre el antiguo monasterio de las Concepcionistas, Mesa pidió los permisos necesarios y la ayuda de cuadrillas de obreros municipales para excavar en el terreno. “Él creía que, para habilitar el cine, se había usado, en los cimientos, las piedras del antiguo monasterio; parecía algo lógico”, relata Teresa Gisbert.
El convento de marras fue fundado en 1663 y la construcción terminó en 1763, mucho más rica que el de las Carmelitas (calle Ballivián esquina Colón), escriben los arquitectos en el libro Monumentos de Bolivia (Ed. Gisbert, 2002).
“El claustro fue uno de los más bellos ejemplos de arquitectura mestiza en La Paz”, se lee. “Todo de piedra labrada con pilares de sección cuadrada en los pisos alto y bajo. Tanto las enjutas (superficie entre el arco y el dintel) como el friso están profusamente decorados. El friso se decora con jarrones de donde se desprenden tallos cargados de frutas tropicales. Las enjutas se adornan con rocallas y los fustes del piso alto con eslabones y motivos vegetales”.
Ese claustro fue usado para cimentar el cine, evidentemente. Guiados por Mesa, los obreros hallaron pieza a pieza todos los arcos, casi completos. El dueño del terreno las cedió sin problema. Había que decidir qué hacer con esa maravilla.
“No sabíamos si llevarla a una plaza u otro sitio público; pero veíamos que podía ser peligroso si el lugar no era el adecuado para sostener bien los arcos. Pepe (José de Mesa) tuvo entonces la idea de llevarlos al Tambo Quirquincho”, explica Teresa Gisbert.
Mesa tuvo que marcharse a Perú, por trabajo. La arquitecta se quedó al frente de las obras, las que emprendió en 1984 junto a su colega Nelson Mostacedo.
“Llevamos las piedras al tambo y usando las fotografías del convento fuimos armando los arcos”: un trabajo de rompecabezas en el patio de la antigua casona, como se ve en varias imágenes que Gisbert tiene debidamente archivadas. Para ella, “no fue un trabajo muy complicado y sí muy interesante; hubo poquísimas piezas que reponer, del cinco al diez por ciento del total”.
Otra decisión que había que tomar era el sitio exacto para ubicar los arcos. La parte frontal, respecto de la puerta de ingreso, fue la elegida. “Las dimensiones eran perfectas; no hubo problemas para instalar en lugar de la baranda de barrotes de hierro; se colocaron fierros en medio y la arquería se la enganchó a la pared del fondo”.
Los otros muros que rodean el patio principal conservaron el barandado de madera y fierro que ayuda a limitar los corredores superiores.
De esta manera —y con el apoyo financiero de las embajadas de Alemania y España— se terminó de definir el aspecto del inmueble que es parte de un terreno de 1.224,50 metros cuadrados, ubicado en uno de los puntos neurálgicos de La Paz y de intensa actividad económica. El 20 de octubre de 1988, durante la segunda gestión como alcalde de Raúl Salmón, la obra fue inaugurada con la misión de constituirse en museo histórico y colonial.
Hoy, la calle Evaristo Valle, que es de una sola cuadra en pendiente, ha sido convertida en peatonal. Los vendedores callejeros que menudeaban por el lugar no están más, lo que ayuda a tener una vista despejada de la fachada oeste. La plaza Alonso de Mendoza, al norte, es un espacio amplio que con el enrejado sí le resta visibilidad al inmueble, aunque menos que los edificios levantados en los flancos de la iglesia de San Sebastián.
Bajo la actual jefatura de museos municipales —son seis—, a cargo de la arquitecta Leonor Cuevas, a mediados de 2012 se emprendió un nuevo trabajo de refacción del Quirquincho, labor que demandó cinco meses. Las tejas han sido cambiadas en su totalidad; debajo de las que se lucen hoy se ha impermeabilizado con calamina, pues había problemas de filtraciones, explica Cuevas.
La Escuela Taller de La Paz, que bajo la dirección del arquitecto Rolando Saravia capacita a personas para trabajos especializados de restauración, realizó las obras. La madera de los balcones —que, como se ha dicho, datan de la República— fue limpiada, se cambiaron las gradas que van del patio al segundo y tercer piso en el ala oeste y se cambió la pintura de los muros.
Este último trabajo es muy delicado, a decir de Cuevas. Para no afectar la estructura de adobe, hay que proceder con la técnica de la lechada de cal, a la que se añade el ocre para darle el color.
Las capas de pintura encontradas durante el proceso muestran que en la restauración de los años ochenta se eligió un color rosado viejo. En los noventa hubo otra labor de pintado y esa vez se optó por el rojo terracota. Esta vez se escogió el azul oscuro que, sin embargo, dada la delicadeza de la técnica descrita y por efectos del clima, se ha tornado celeste.
Lo que resulta evidente es que las decisiones puntuales de los encargados de asumir el cuidado de un bien patrimonial, según el tiempo que corra, son distintas. En el patio, por ejemplo, las piedras que en su momento han debido ser vistas, están cubiertas de pintura. Cuevas señala que en algún momento habrá que limpiarlas. Asimismo, trozos de empapelado han asomado en una de las paredes de los arcos de adobe: hoy se pueden ver.
La fachada principal luce también como nueva, en virtud de que las puertas de madera de los balcones y los barandados de fierro han sido intervenidos.
Pese al cuidado, no falta un grafiti estampado en el muro, sin que el autor comprenda lo difícil que es reparar un daño de ese tipo.
La otra fachada, la del portal del cacique de San Pedro, queda pendiente de restauración. Está en los planes futuros de la gestión municipal dedicada a los museos.
En medio del eclecticismo, por llamarlo de alguna manera, es notorio, porque no se integra visualmente al conjunto, un nuevo pilar de cemento y una cubierta traslúcida en el sector de la escalera en la esquina norte. Cuevas explica que es temporal, que se va a trabajar en ello, pero que más importante es la función que va a cumplir como sostén de un techado que se prevé extender para cubrir el patio. Es decir, a la sumatoria de épocas habrá que añadir la del siglo XXI.
Lenguaje contemporáneo
Pese al mandato que en sus inicios recibió el repositorio, de albergar y exponer arte colonial, ha asumido como museo de arte contemporáneo. Dos de sus salas de muestras permanentes exhiben parte de las obras premiadas en el Salón Anual Pedro Domingo Murillo (artes plásticas); el resto está guardado en una sala acondicionada para el efecto (financiada por los Países Bajos) en un pequeño segundo patio. Y las salas de exposición temporal pueden ser solicitadas por los creadores.
El patio suele ser utilizado para actividades vinculadas con el calendario festivo de La Paz: exposiciones artesanales y artísticas, actuaciones musicales, etc.
Cuevas reconoce que el largo periodo en que la calle Evaristo Valle se llenó de comerciantes (mientras se construía el nuevo mercado Lanza), alejó al público que ya tenía costumbre de llegar hasta el Quirquincho para hallar arte. En ello se pretende trabajar ahora. “Como arquitecta, me ocupé de poner en las mejores condiciones el lugar; ahora se puede pensar en programar actividades”.
Quirquincho era el nombre totémico de una autoridad aymara que los españoles respetaron para poder relacionarse sin grandes conflictos con la población indígena. Hay que recordar que en ese espacio se fundó la ciudad de La Paz, el 20 de octubre de 1548. El capitán Alonso de Mendoza tomó la decisión de establecer allí una nueva urbe. En tal punto, ubicado en el actual centro-oeste de La Paz, se creó la parroquia de San Sebastián, destinada a los originarios, es decir a los indígenas aymaras. La iglesia, de las más antiguas de la ciudad, data de 1560.
Otra parroquia era la llamada de forasteros o de la gente de paso, y estaba en San Pedro, hoy sector del centro-oeste. Y una tercera o de los incas respetaba el territorio que correspondía a los quechuas que, en tiempos prehispánicos, se habían instalado allí para explotar el oro del río Choqueyapu. La casa del cacique inca se hallaba en Santa Bárbara, hoy parque Roosevelt, pleno centro de la urbe paceña del siglo XXI.
En 1781, la casa ya construida al estilo español —en la original se habían alojado siglos antes el propio Mendoza y la primera mujer española que llegó a estas tierras, Lucrecia Sansoles, “esposa de Juan de Rivas, que creó el lugar de obrajes de paños y bayetas y contribuyó a levantar iglesias, protegiendo a los indios”, según el texto que resume la historia del lugar y que promociona la Alcaldía de La Paz— fue quemada durante el cerco indígena de Túpac Katari.
El inmueble estaba en los límites de La Paz colonial, separado por el río (hoy debajo de la avenida Montes) de la “ciudad de los españoles”. El fuego no logró destruirlo, pero aún hoy se aprecian los efectos en partes de techos que, a propósito, las restauraciones han dejado a la vista.
En tiempos republicanos, la casa de Quirquincho, con modificaciones del espacio según requerimientos y estilo del momento (los balcones interiores, por ejemplo), fue asumida plenamente como un tambo, es decir el lugar a donde llegaban los campesinos con productos variados para hacer el trueque y para venderlos a los habitantes de la urbe.
La información de la Alcaldía resume que el lugar pasó a cumplir diversas funciones entre el siglo XIX y buena parte del XX: “centro de bailes (sobre todo en los carnavales) y también pista de patinaje, guardería y hasta un kínder, según consta en la Gaceta Central”. Más en detalle, se dice que en el siglo XIX fue propiedad “de Vicenta Juaristi Eguino; en 1880 se convirtió en un tambo de quinas y tabacos. También funcionó como el hospicio San José y después el kínder Óscar Alfaro”. Para completar el panorama de funciones, también fue casa de citas y de comerciantes.
En la segunda mitad del siglo XX, el Quirquincho fue expropiado, en virtud de gestiones impulsadas por los alcaldes Mario Mercado Vaca Guzmán y Raúl Salmón de la Barra. La resolución que consolida el hecho, en favor del municipio paceño, es de octubre de 1980. Y entonces se planificó la restauración del inmueble.
Los arquitectos Teresa Gisbert y su esposo José de Mesa (1925-2010) aceptaron el encargo. Identificaron y recuperaron una buena parte de la estructura colonial, de la que hay evidencia en los anchos muros hechos de adobes a la manera de tapiales, paja y otros elementos aglutinantes nativos. Hay muestras visibles o testigos para que el visitante admire la antigua técnica.
El arco de ingreso, por la calle Evaristo Valle, es original, con el escudo —que la corona española atribuía a la jurisdicción indígena— y todo; pero el resto de la fachada “está muy alterado” y tiene retoques más recientes, como el arco de piedra para una puerta lateral que acaba de ser trasladada desde el muro norte.
Los Mesa Gisbert se animaron a instalar, en la fachada que da a la plaza Alonso de Mendoza, la portada principal —un impresionante arco de piedra—, que correspondía a la derruida casa del cacique de San Pedro. Allí se luce el correspondiente escudo para certificar la procedencia y “la unión de caciques” a la que dio lugar la restauración.
Pero ya llegarían más elementos que hablan no sólo de conjunción de poderes “horizontales”, sino de un diálogo con otro poder, el de la religión católica. Diálogo, en todo caso, silencioso el que se da en el patio del Quirquincho.
El arquitecto José de Mesa tuvo una sospecha al saber de la demolición del cine Ebro, que se hallaba en la calle Genaro Sanjinés. Como la sala se había erigido sobre el antiguo monasterio de las Concepcionistas, Mesa pidió los permisos necesarios y la ayuda de cuadrillas de obreros municipales para excavar en el terreno. “Él creía que, para habilitar el cine, se había usado, en los cimientos, las piedras del antiguo monasterio; parecía algo lógico”, relata Teresa Gisbert.
El convento de marras fue fundado en 1663 y la construcción terminó en 1763, mucho más rica que el de las Carmelitas (calle Ballivián esquina Colón), escriben los arquitectos en el libro Monumentos de Bolivia (Ed. Gisbert, 2002).
“El claustro fue uno de los más bellos ejemplos de arquitectura mestiza en La Paz”, se lee. “Todo de piedra labrada con pilares de sección cuadrada en los pisos alto y bajo. Tanto las enjutas (superficie entre el arco y el dintel) como el friso están profusamente decorados. El friso se decora con jarrones de donde se desprenden tallos cargados de frutas tropicales. Las enjutas se adornan con rocallas y los fustes del piso alto con eslabones y motivos vegetales”.
Ese claustro fue usado para cimentar el cine, evidentemente. Guiados por Mesa, los obreros hallaron pieza a pieza todos los arcos, casi completos. El dueño del terreno las cedió sin problema. Había que decidir qué hacer con esa maravilla.
“No sabíamos si llevarla a una plaza u otro sitio público; pero veíamos que podía ser peligroso si el lugar no era el adecuado para sostener bien los arcos. Pepe (José de Mesa) tuvo entonces la idea de llevarlos al Tambo Quirquincho”, explica Teresa Gisbert.
Mesa tuvo que marcharse a Perú, por trabajo. La arquitecta se quedó al frente de las obras, las que emprendió en 1984 junto a su colega Nelson Mostacedo.
“Llevamos las piedras al tambo y usando las fotografías del convento fuimos armando los arcos”: un trabajo de rompecabezas en el patio de la antigua casona, como se ve en varias imágenes que Gisbert tiene debidamente archivadas. Para ella, “no fue un trabajo muy complicado y sí muy interesante; hubo poquísimas piezas que reponer, del cinco al diez por ciento del total”.
Otra decisión que había que tomar era el sitio exacto para ubicar los arcos. La parte frontal, respecto de la puerta de ingreso, fue la elegida. “Las dimensiones eran perfectas; no hubo problemas para instalar en lugar de la baranda de barrotes de hierro; se colocaron fierros en medio y la arquería se la enganchó a la pared del fondo”.
Los otros muros que rodean el patio principal conservaron el barandado de madera y fierro que ayuda a limitar los corredores superiores.
De esta manera —y con el apoyo financiero de las embajadas de Alemania y España— se terminó de definir el aspecto del inmueble que es parte de un terreno de 1.224,50 metros cuadrados, ubicado en uno de los puntos neurálgicos de La Paz y de intensa actividad económica. El 20 de octubre de 1988, durante la segunda gestión como alcalde de Raúl Salmón, la obra fue inaugurada con la misión de constituirse en museo histórico y colonial.
Hoy, la calle Evaristo Valle, que es de una sola cuadra en pendiente, ha sido convertida en peatonal. Los vendedores callejeros que menudeaban por el lugar no están más, lo que ayuda a tener una vista despejada de la fachada oeste. La plaza Alonso de Mendoza, al norte, es un espacio amplio que con el enrejado sí le resta visibilidad al inmueble, aunque menos que los edificios levantados en los flancos de la iglesia de San Sebastián.
Bajo la actual jefatura de museos municipales —son seis—, a cargo de la arquitecta Leonor Cuevas, a mediados de 2012 se emprendió un nuevo trabajo de refacción del Quirquincho, labor que demandó cinco meses. Las tejas han sido cambiadas en su totalidad; debajo de las que se lucen hoy se ha impermeabilizado con calamina, pues había problemas de filtraciones, explica Cuevas.
La Escuela Taller de La Paz, que bajo la dirección del arquitecto Rolando Saravia capacita a personas para trabajos especializados de restauración, realizó las obras. La madera de los balcones —que, como se ha dicho, datan de la República— fue limpiada, se cambiaron las gradas que van del patio al segundo y tercer piso en el ala oeste y se cambió la pintura de los muros.
Este último trabajo es muy delicado, a decir de Cuevas. Para no afectar la estructura de adobe, hay que proceder con la técnica de la lechada de cal, a la que se añade el ocre para darle el color.
Las capas de pintura encontradas durante el proceso muestran que en la restauración de los años ochenta se eligió un color rosado viejo. En los noventa hubo otra labor de pintado y esa vez se optó por el rojo terracota. Esta vez se escogió el azul oscuro que, sin embargo, dada la delicadeza de la técnica descrita y por efectos del clima, se ha tornado celeste.
Lo que resulta evidente es que las decisiones puntuales de los encargados de asumir el cuidado de un bien patrimonial, según el tiempo que corra, son distintas. En el patio, por ejemplo, las piedras que en su momento han debido ser vistas, están cubiertas de pintura. Cuevas señala que en algún momento habrá que limpiarlas. Asimismo, trozos de empapelado han asomado en una de las paredes de los arcos de adobe: hoy se pueden ver.
La fachada principal luce también como nueva, en virtud de que las puertas de madera de los balcones y los barandados de fierro han sido intervenidos.
Pese al cuidado, no falta un grafiti estampado en el muro, sin que el autor comprenda lo difícil que es reparar un daño de ese tipo.
La otra fachada, la del portal del cacique de San Pedro, queda pendiente de restauración. Está en los planes futuros de la gestión municipal dedicada a los museos.
En medio del eclecticismo, por llamarlo de alguna manera, es notorio, porque no se integra visualmente al conjunto, un nuevo pilar de cemento y una cubierta traslúcida en el sector de la escalera en la esquina norte. Cuevas explica que es temporal, que se va a trabajar en ello, pero que más importante es la función que va a cumplir como sostén de un techado que se prevé extender para cubrir el patio. Es decir, a la sumatoria de épocas habrá que añadir la del siglo XXI.
Lenguaje contemporáneo
Pese al mandato que en sus inicios recibió el repositorio, de albergar y exponer arte colonial, ha asumido como museo de arte contemporáneo. Dos de sus salas de muestras permanentes exhiben parte de las obras premiadas en el Salón Anual Pedro Domingo Murillo (artes plásticas); el resto está guardado en una sala acondicionada para el efecto (financiada por los Países Bajos) en un pequeño segundo patio. Y las salas de exposición temporal pueden ser solicitadas por los creadores.
El patio suele ser utilizado para actividades vinculadas con el calendario festivo de La Paz: exposiciones artesanales y artísticas, actuaciones musicales, etc.
Cuevas reconoce que el largo periodo en que la calle Evaristo Valle se llenó de comerciantes (mientras se construía el nuevo mercado Lanza), alejó al público que ya tenía costumbre de llegar hasta el Quirquincho para hallar arte. En ello se pretende trabajar ahora. “Como arquitecta, me ocupé de poner en las mejores condiciones el lugar; ahora se puede pensar en programar actividades”.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Restaurarán museos de Chaguaya y Moto Méndez
El Gobierno Departamental, a través de la Secretaría de Protección del Patrimonio Cultural y Natural, realizará la ampliación y refacción total del Museo Arqueológico de Chaguaya y el Museo Cultural Moto Méndez con una inversión que supera los 2.5 millones de bolivianos, buscando mejorar su infraestructura y presentación para que sean incluidos en los destinos turísticos del departamento.
La Secretaria de Protección del Patrimonio Cultural y Natural, María Nélida Acuña, explicó que se espera la firma de un convenio interinstitucional con la Universidad Juan Misael Saracho para lanzar la licitación pública de refacción del museo Moto Méndez que consiste en la restauración total de pisos, puertas, jardines e infraestructura con un presupuesto de 1 millón 200 mil 552 bolivianos.
Con relación a la refacción del museo arqueológico de Chaguaya, dijo que pronto se firmará un convenio con la alcaldía de Padcaya, de manera que permita arrancar con los trabajos a fin de mes o inicios de abril. El proyecto consiste en la restauración total de museo, ampliación de la infraestructura, equipamiento y administración de las piezas que dejó el sacerdote Ananías Barreto.
El museo de Moto Méndez, se ubica en la población de San Lorenzo, corresponde a la casa en la que vivió el guerrillero y héroe de la independencia el Coronel Eustaquio Méndez Arenas. El edificio fue declarado Monumento Nacional, donde se destaca la fachada y el interior que mantiene la arquitectura colonial, compuesto por muros de adobe, techos entejados al estilo español sobre caña hueca y pisos de ladrillo; manteniendo un balcón colonial, además de diferentes ambientes donde se exponen una serie de objetos de gran valor histórico que incluyen muebles y cuadros de la época.
La secretaria dijo que la restauración y ampliación del museo arqueológico de Chaguaya demanda más de 1.2 millones de bolivianos y dijo que será de gran impacto para la comunidad porque consiste en un importante aporte de 15 mil piezas arqueológicas que actualmente se encuentran en custodia del municipio de Padcaya.
Finalmente explicó que, según estudios, las piezas arqueológicas de Chaguaya datan de aproximadamente 10 mil años antes de Cristo hasta la época Colonial, señalando que la mayor parte de las piezas fueron extraídas de la provincia Arce, pero también existen otras que fueron traídas de Potosí, Chuquisaca y el norte argentino.
viernes, 1 de marzo de 2013
El Museo Antonio Paredes está listo para el Cicloturismo
Wenceslao Márquez, titular de la Dirección de Museos y Bibliotecas del Municipio, informó que para mañana se prepara un acto especial para recibir a los atletas que participarán del “Cicloturismo” realizado por la Unidad de Turismo.
La Unidad de Turismo está organizando un recorrido ciclístico por los diferentes distritos alteños, como una forma de promocionar los sectores más atractivos de la región.
Esta actividad que se desarrollará mañana iniciará su recorrido en el Distrito 1, a partir de las 7.00 en la plaza Juana Azurduy de Padilla, que se convertirá en el punto de concentración, para luego visitar el Colegio de Arquitectos, que será el primer punto de parada, posteriormente se visitará al Museo Antonio Paredes Candia, luego se irá al mirador Vieren Blanca y al mirador Atipiri, después se trasladará a la localidad de Amachuma y el sector comprenderá las laderas del Valle Turístico del Caquemarca.
Por ello el museo está preparando una actividad especial para recibir a los ciclistas.
“Vamos a mostrar a estos ciclistas, entre lugareños y extranjeros, que El Alto cuenta con una punto de referencia cultural histórico importante, para ellos haremos un pequeño evento de recibimiento para demostrar todo el potencial turístico con el que cuenta la urbe”, aseveró Márquez.
Para tal efecto se programó un mini recorrido por las diferentes áreas del museo.
“Demostraremos la hemeroteca, toda la colección de libros folklóricos, las pinturas al óleo y las obras, porque es una buena oportunidad para dar a conocer obras con carácter social, que representan al pensamiento y al imaginario alteño”, agregó el entrevistado.
La visita del Cicloturismo, en este punto, es esperada para las 10:00, instancia en la que también toda la población podrá aprovechar para recorrer el museo alteño.
“Las puertas del museo están abiertas para todo el público y esperamos que no sólo en esta oportunidad, sino siempre puedan visitarnos para apreciar el arte, la historia y la cultura alteña”, acotó el director.
La Unidad de Turismo está organizando un recorrido ciclístico por los diferentes distritos alteños, como una forma de promocionar los sectores más atractivos de la región.
Esta actividad que se desarrollará mañana iniciará su recorrido en el Distrito 1, a partir de las 7.00 en la plaza Juana Azurduy de Padilla, que se convertirá en el punto de concentración, para luego visitar el Colegio de Arquitectos, que será el primer punto de parada, posteriormente se visitará al Museo Antonio Paredes Candia, luego se irá al mirador Vieren Blanca y al mirador Atipiri, después se trasladará a la localidad de Amachuma y el sector comprenderá las laderas del Valle Turístico del Caquemarca.
Por ello el museo está preparando una actividad especial para recibir a los ciclistas.
“Vamos a mostrar a estos ciclistas, entre lugareños y extranjeros, que El Alto cuenta con una punto de referencia cultural histórico importante, para ellos haremos un pequeño evento de recibimiento para demostrar todo el potencial turístico con el que cuenta la urbe”, aseveró Márquez.
Para tal efecto se programó un mini recorrido por las diferentes áreas del museo.
“Demostraremos la hemeroteca, toda la colección de libros folklóricos, las pinturas al óleo y las obras, porque es una buena oportunidad para dar a conocer obras con carácter social, que representan al pensamiento y al imaginario alteño”, agregó el entrevistado.
La visita del Cicloturismo, en este punto, es esperada para las 10:00, instancia en la que también toda la población podrá aprovechar para recorrer el museo alteño.
“Las puertas del museo están abiertas para todo el público y esperamos que no sólo en esta oportunidad, sino siempre puedan visitarnos para apreciar el arte, la historia y la cultura alteña”, acotó el director.
domingo, 24 de febrero de 2013
Un museo que refleja los días en el socavón
Recorrer el museo permite comprender la vivencia cotidiana de los mineros. El hombre del socavón solo carga con sus herramientas y su fe. Trabaja en un ambiente hostil, respira los restos del metal y sabe que en cada picotazo deja parte de su vida. La Virgen del Socavón y el Tío son sus guardianes: los protegen y también los ayudan a encontrar nuevas vetas y sacar suficiente metal.
Dejar la vida en el interior de la mina es parte de la existencia de miles de bolivianos. Sin importar el sacrificio de respirar silicio y morir jóvenes por sus efectos, los mineros no solo tienen el trabajo en el socavón, sino también la devoción en la virgen y en el tío, ambos imprescindibles para sobrevivir y para extraer lo suficiente que les permita vivir y mantener a sus familias.
Detrás de su laboriosa tarea hay creencias. Una de ellas habla de que las mujeres no deben ingresar a trabajar en el socavón. Durante muchos años, ellas solo permanecían en el exterior, separando el mineral bueno del malo.
Hombres y mujeres, nacionales y extranjeros pueden ser testigos del mundo mágico del interior de la mina.
En Oruro está el museo minero, al que se ingresa desde el interior del santuario. Corresponde a una mina que fue explotada a fines de 1800 y principios de 1900. Recorrer el museo es sobrecogedor y, sobre todo, permite adentrarse en el mundo de los mineros, comprender su labor, su lucha y sus circunstancias.
El recorrido demora alrededor de 40 minutos, periodo en el que el visitante no solo observa, también respira y padece como el trabajador del subsuelo, con escaso oxígeno. Este fotorreportaje intenta reflejar esa experiencia, de manera que el lector imagine el esfuerzo de trabajar durante ocho horas o más en un ambiente tóxico, oscuro y asfixiante
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| En la parroquia de la Virgen del Socavón conviven la imagen católica de la madre de Jesús con otras imágenes no religiosas |
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| El “Tío” fuma, bebe y acullica. No le faltan los regalos de los que creen en él y le piden ayuda en la mina |
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| Ingresos y salidas de la mina . Los mineros trabajan a 70 metros de profundidad y para descender tienen gradas como las que se aprecia en el museo; en muchos casos son más precarias y peligrosas. |
sábado, 23 de febrero de 2013
Los tesoros perdidos que pertenecieron a la Casa Dorada
s bien sabido que la emblemática Casa Dorada o Maison D’or de Tarija representa el mayor atractivo de la ciudad chapaca, esta imponente edificación que ilustra los billetes de 20 bolivianos, representa una época de auge en Tarija pero más que todo deja en claro el poder económico de don Moisés Navajas que la usó como vivienda particular en los años de 1903 y donde además, en la planta baja, hizo funcionar un lucrativo centro comercial, idea innovadora y modernista para aquella época.
Los tesoros perdidos que pertenecieron a la Casa Dorada
Mucho se dijo en aquel entonces sobre los orígenes de tanta riqueza, aún hoy corre el rumor de que Don Moisés Navajas debía su fortuna y éxito a un pacto que hizo con el diablo, motivo por el cual no pudo tener hijos en su matrimonio con doña Esperanza Morales.
También se decía que don Moisés Navajas fabricaba su propio dinero, ahí mismo en La Casa Dorada, ya que no era explicable tanta facilidad para acumular fortuna, lo concreto sin embargo es que don Moisés Navajas tenía mucha habilidad para los negocios, emprendedor y visionario como pocos en aquellos años en los que la ciudad crecía a paso lento y a su propio ritmo, alejada de la mirada administrativa de los gobiernos de aquel entonces.
Con visión para los negocios don Moisés Navajas hizo crecer su fortuna con el comercio en Tarija trayendo personalmente fina mercadería desde Europa abasteciendo mercados argentinos en Salta, Córdoba, Tucumán y Jujuy y por supuesto llegando ampliamente a mercados en Sucre, Potosí, Oruro, La Paz y Santa Cruz.
Tenía nueve tiendas de comercio en la planta baja de la Casa Dorada: una surtida botica, una ferretería, insumos para la agricultura, telas, lienzo y además ropa a la moda europea para damas y caballeros. En sus tiendas se podía conseguir desde un tornillo hasta el más fino traje. Todo esto se encuentra registrado minuciosamente en libros de contabilidad que hoy se encuentran en la biblioteca de la Casa Dorada o Casa de la Cultura como se la conoce también actualmente.
Litigios entre los herederos
La magnífica Casa Dorada quedó como testimonio de la sorprendente fortuna de don Moisés Navajas, sin embargo al no tener hijos a quien heredar sus negocios, a su muerte quedó todo en manos de su conyugue doña Esperanza Morales, que sin saber administrar los negocios de su fallecido esposo decidió alquilar las tiendas y sustentarse con los cobros de alquiler, así lo explicó la exdirectora de la Casa de la Cultura, Adela Lea Plaza que por más de diez años se desempeñó en el cargo.
“Cuando murió doña Esperanza Molares, los herederos de doña Esperanza, que no tuvo hijos pero si varios hermanos, exigían el derecho a tener parte en la distribución de tanta riqueza. Por esta razón empezaron los litigios legales entre los familiares, finalmente el juez ordenó que se cerrara la casa y así permaneció por muchos años”.
En este abandono quedaron también los finísimos y grandes espejos con lunas venecianas biseladas y montadas sobre marcos tallados en pan de oro, lámparas, arañas de ópalo y de cristal de roca, vajillas de cristal de bacará, cortinas de damasco y gobelino, alfombras persas, muebles en madera tallada y finamente tapizados, toda una variedad de objetos preciosos y valiosos actualmente por su antigüedad.
“La familia de doña Esperanza se llevó muchísimas cosas, y no solamente durante el tiempo que duró el litigio, también hubieron otras personas que sacaron las cosas en vida de doña Esperanza Morales que enferma no se levantaba de cama”, comenta la exadministradora Lea Plaza.
Doña Adela Lea Plaza dio testimonio de que juegos de muebles de la Casa Dorada se encuentran en Chile llevados por una sobrina de doña Esperanza que tuvo acceso a la casa durante el litigio y sustrajo una serie de objetos. “Además conozco que en Montevideo unos espejos biselados de la Casa Dorada se encuentran en la casa de un familiar de doña Esperanza, personalmente vi estos espejos y pregunté al familiar que lo confirmó”.
Doña esperanza tenía un “médico”, que practicaba medicina con hipnosis que también se llevó muchas cosas de la Casa Dorada, cuadros, estatuillas, una cantidad de objetos que ahora están en la ciudad de La Paz y que también vio personalmente doña Adela Lea Plaza.
“Con toda seguridad casos como esos se repitieron en el tiempo que duró la terrible pelea de la familia que había heredado. Si bien don Moisés Navajas tenía hermanos, se sabe que no se llevaba bien con ellos por lo que no tocaron nada, además que no tenían la necesidad porque la familia Navajas en general era una familia adinerada”, puntualizó.
Los juicios se prolongaron por algo más de diez años y finalmente la casa fue declarada de necesidad pública mediante una ley y fue comprada por la Universidad Juan Misael Saracho que por mucho tiempo tampoco pudo hacerse cargo de mantener la infraestructura.
El abandono y la falta de mantenimiento deterioró significativamente la estructura que fue rescata en los años 80, en la gestión administrativa de doña Adela Lea Plaza como directora de Cultura en Tarija.
“Todo lo que quedó y se pudo salvar en la Casa Dorada es original, la universidad no podía ya recuperar nada de lo que se sustrajo antes porque además no había como demostrarlo porque cuando compraron la casa, muchos objetos ya no estaban ahí y la familia había cargado con muchas cosas”.
APUNTES SOBRE EL CASTILLO
El Castillo Azul fue heredado a Luz Morales, familiar de doña Esperanza. El Castillo también se encontraba deshabitado y la señora Luz Morales en edad avanzada y muy enferma decidió alquilar el Castillo a Bertha Reinoso.
La familia Amezaga Reinoso vivió en el Castillo Azul en los años de 1963 a 1968 pero sólo ocupaban la planta baja del Castillo, no tenían acceso a la parte alta y había algunas habitaciones cerradas que hacían de depósito.
Durante el tiempo que habitaron el Castillo la señora Bertha Reinoso comenta que en una ocasión la empleada que trabajaba para la propietaria visitó el Castillo e ingresó a la parte alta a la que la familia de inquilinos no tenía acceso.
Doña Bertha y sus hijas, motivadas por la curiosidad acompañaron a esta persona a la zona alta del Castillo, por un ingreso de escalera muy endeble de maderos incrustados a la pared, poco estables y peligrosos, pero la aventura parecía valer el riesgo.
Una vez en el piso superior quedaron maravilladas ante la gran cantidad de objetos que se encontraban en el lugar, canastos de mimbre llenos de objetos de cristal de roca, candeleros, cubiertos, bajillas, estatuillas, cuadros, alfombras, tapices, muebles y una serie de objetos decorativos depositados en mesas y en cestos a lo largo y ancho de la habitación.
Doña Bertha comenta que quedó particularmente maravillada por un niño de Praga, de medio metro de alto y hecho de cristal que se erguía imponente en una de las mesas rodeado por otros objetos en lo que parecía una escena de un tesoro escondido de cuentos y leyendas.
En definitiva la Casa Dorada encierra un periodo muy interesante de la historia de Tarija, una familia que logró consolidar una de las fortunas más grandes hasta ahora vistas, negocios y emprendimientos comerciales que se encuentran registrados en documentos de compra y venta, cartas y libros de contabilidad, todo ello cuidadosamente preservado en la biblioteca de la Mansión de Oro que queda como testigo silencioso de lo que fue una gloriosa época de auge en Tarija.
Los tesoros perdidos que pertenecieron a la Casa Dorada
Mucho se dijo en aquel entonces sobre los orígenes de tanta riqueza, aún hoy corre el rumor de que Don Moisés Navajas debía su fortuna y éxito a un pacto que hizo con el diablo, motivo por el cual no pudo tener hijos en su matrimonio con doña Esperanza Morales.
También se decía que don Moisés Navajas fabricaba su propio dinero, ahí mismo en La Casa Dorada, ya que no era explicable tanta facilidad para acumular fortuna, lo concreto sin embargo es que don Moisés Navajas tenía mucha habilidad para los negocios, emprendedor y visionario como pocos en aquellos años en los que la ciudad crecía a paso lento y a su propio ritmo, alejada de la mirada administrativa de los gobiernos de aquel entonces.
Con visión para los negocios don Moisés Navajas hizo crecer su fortuna con el comercio en Tarija trayendo personalmente fina mercadería desde Europa abasteciendo mercados argentinos en Salta, Córdoba, Tucumán y Jujuy y por supuesto llegando ampliamente a mercados en Sucre, Potosí, Oruro, La Paz y Santa Cruz.
Tenía nueve tiendas de comercio en la planta baja de la Casa Dorada: una surtida botica, una ferretería, insumos para la agricultura, telas, lienzo y además ropa a la moda europea para damas y caballeros. En sus tiendas se podía conseguir desde un tornillo hasta el más fino traje. Todo esto se encuentra registrado minuciosamente en libros de contabilidad que hoy se encuentran en la biblioteca de la Casa Dorada o Casa de la Cultura como se la conoce también actualmente.
Litigios entre los herederos
La magnífica Casa Dorada quedó como testimonio de la sorprendente fortuna de don Moisés Navajas, sin embargo al no tener hijos a quien heredar sus negocios, a su muerte quedó todo en manos de su conyugue doña Esperanza Morales, que sin saber administrar los negocios de su fallecido esposo decidió alquilar las tiendas y sustentarse con los cobros de alquiler, así lo explicó la exdirectora de la Casa de la Cultura, Adela Lea Plaza que por más de diez años se desempeñó en el cargo.
“Cuando murió doña Esperanza Molares, los herederos de doña Esperanza, que no tuvo hijos pero si varios hermanos, exigían el derecho a tener parte en la distribución de tanta riqueza. Por esta razón empezaron los litigios legales entre los familiares, finalmente el juez ordenó que se cerrara la casa y así permaneció por muchos años”.
En este abandono quedaron también los finísimos y grandes espejos con lunas venecianas biseladas y montadas sobre marcos tallados en pan de oro, lámparas, arañas de ópalo y de cristal de roca, vajillas de cristal de bacará, cortinas de damasco y gobelino, alfombras persas, muebles en madera tallada y finamente tapizados, toda una variedad de objetos preciosos y valiosos actualmente por su antigüedad.
“La familia de doña Esperanza se llevó muchísimas cosas, y no solamente durante el tiempo que duró el litigio, también hubieron otras personas que sacaron las cosas en vida de doña Esperanza Morales que enferma no se levantaba de cama”, comenta la exadministradora Lea Plaza.
Doña Adela Lea Plaza dio testimonio de que juegos de muebles de la Casa Dorada se encuentran en Chile llevados por una sobrina de doña Esperanza que tuvo acceso a la casa durante el litigio y sustrajo una serie de objetos. “Además conozco que en Montevideo unos espejos biselados de la Casa Dorada se encuentran en la casa de un familiar de doña Esperanza, personalmente vi estos espejos y pregunté al familiar que lo confirmó”.
Doña esperanza tenía un “médico”, que practicaba medicina con hipnosis que también se llevó muchas cosas de la Casa Dorada, cuadros, estatuillas, una cantidad de objetos que ahora están en la ciudad de La Paz y que también vio personalmente doña Adela Lea Plaza.
“Con toda seguridad casos como esos se repitieron en el tiempo que duró la terrible pelea de la familia que había heredado. Si bien don Moisés Navajas tenía hermanos, se sabe que no se llevaba bien con ellos por lo que no tocaron nada, además que no tenían la necesidad porque la familia Navajas en general era una familia adinerada”, puntualizó.
Los juicios se prolongaron por algo más de diez años y finalmente la casa fue declarada de necesidad pública mediante una ley y fue comprada por la Universidad Juan Misael Saracho que por mucho tiempo tampoco pudo hacerse cargo de mantener la infraestructura.
El abandono y la falta de mantenimiento deterioró significativamente la estructura que fue rescata en los años 80, en la gestión administrativa de doña Adela Lea Plaza como directora de Cultura en Tarija.
“Todo lo que quedó y se pudo salvar en la Casa Dorada es original, la universidad no podía ya recuperar nada de lo que se sustrajo antes porque además no había como demostrarlo porque cuando compraron la casa, muchos objetos ya no estaban ahí y la familia había cargado con muchas cosas”.
APUNTES SOBRE EL CASTILLO
El Castillo Azul fue heredado a Luz Morales, familiar de doña Esperanza. El Castillo también se encontraba deshabitado y la señora Luz Morales en edad avanzada y muy enferma decidió alquilar el Castillo a Bertha Reinoso.
La familia Amezaga Reinoso vivió en el Castillo Azul en los años de 1963 a 1968 pero sólo ocupaban la planta baja del Castillo, no tenían acceso a la parte alta y había algunas habitaciones cerradas que hacían de depósito.
Durante el tiempo que habitaron el Castillo la señora Bertha Reinoso comenta que en una ocasión la empleada que trabajaba para la propietaria visitó el Castillo e ingresó a la parte alta a la que la familia de inquilinos no tenía acceso.
Doña Bertha y sus hijas, motivadas por la curiosidad acompañaron a esta persona a la zona alta del Castillo, por un ingreso de escalera muy endeble de maderos incrustados a la pared, poco estables y peligrosos, pero la aventura parecía valer el riesgo.
Una vez en el piso superior quedaron maravilladas ante la gran cantidad de objetos que se encontraban en el lugar, canastos de mimbre llenos de objetos de cristal de roca, candeleros, cubiertos, bajillas, estatuillas, cuadros, alfombras, tapices, muebles y una serie de objetos decorativos depositados en mesas y en cestos a lo largo y ancho de la habitación.
Doña Bertha comenta que quedó particularmente maravillada por un niño de Praga, de medio metro de alto y hecho de cristal que se erguía imponente en una de las mesas rodeado por otros objetos en lo que parecía una escena de un tesoro escondido de cuentos y leyendas.
En definitiva la Casa Dorada encierra un periodo muy interesante de la historia de Tarija, una familia que logró consolidar una de las fortunas más grandes hasta ahora vistas, negocios y emprendimientos comerciales que se encuentran registrados en documentos de compra y venta, cartas y libros de contabilidad, todo ello cuidadosamente preservado en la biblioteca de la Mansión de Oro que queda como testigo silencioso de lo que fue una gloriosa época de auge en Tarija.
Cerca de 1.800 piezas se exhiben en Museo del "Barón del Estaño"
Cerca de 1.800 piezas que tienen que ver con el hogar, son exhibidas en el Museo "Simón I. Patiño", el conocido "Barón del Estaño", quien importó todos sus muebles de Europa.
El jefe de Extensión Cultural de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Maclovio Marconi, explicó que el Museo de Oruro es privilegiado porque cuenta con los bienes muebles de la época de Patiño (1860 – 1947), lo que no tienen los palacios del mismo magnate, en Cochabamba y La Paz.
"Estamos con guías que se dedican a dar los datos históricos y técnicos de cada uno de los muebles, son más de 1.800 piezas en exhibición en todos los ámbitos que concierne a una vivienda, como fue la de Simón Patiño y de doña Albina Rodríguez de Patiño, se pueden observar obras del artista plástico cochabambino Abelino Nogales, que son 16 retratos de ambos personajes, entonces es una magnífica oportunidad para que nuestra población visite este museo", expresó Marconi.
Dijo que la población orureña conoce de las reliquias que se guardan en este museo, "aunque falta todavía hacer promoción" para que visiten esta casa, pero son especialmente los estudiantes, quienes llegan hasta la calle Soria Galvarro entre Cochabamba y Ayacucho, para conocer este patrimonio que guarda momentos históricos únicos de esa época de pujanza económica.
"Uno de nuestros públicos más importantes es justamente la población estudiantil, delegaciones enteras están a diario visitando el museo, estamos seguros que en los meses de abril, mayo, junio llegarán en mayor cantidad, pero queremos invitar a toda la población a visitar este centro de preservación del patrimonio histórico y cultural de nuestra ciudad", manifestó la autoridad cultural de la UTO.
Dijo que los muebles son de estilo francés, importados todos de Europa, como sólo un magnate como Patiño podía poseer, por su capacidad económica.
El jefe de Extensión Cultural de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Maclovio Marconi, explicó que el Museo de Oruro es privilegiado porque cuenta con los bienes muebles de la época de Patiño (1860 – 1947), lo que no tienen los palacios del mismo magnate, en Cochabamba y La Paz.
"Estamos con guías que se dedican a dar los datos históricos y técnicos de cada uno de los muebles, son más de 1.800 piezas en exhibición en todos los ámbitos que concierne a una vivienda, como fue la de Simón Patiño y de doña Albina Rodríguez de Patiño, se pueden observar obras del artista plástico cochabambino Abelino Nogales, que son 16 retratos de ambos personajes, entonces es una magnífica oportunidad para que nuestra población visite este museo", expresó Marconi.
Dijo que la población orureña conoce de las reliquias que se guardan en este museo, "aunque falta todavía hacer promoción" para que visiten esta casa, pero son especialmente los estudiantes, quienes llegan hasta la calle Soria Galvarro entre Cochabamba y Ayacucho, para conocer este patrimonio que guarda momentos históricos únicos de esa época de pujanza económica.
"Uno de nuestros públicos más importantes es justamente la población estudiantil, delegaciones enteras están a diario visitando el museo, estamos seguros que en los meses de abril, mayo, junio llegarán en mayor cantidad, pero queremos invitar a toda la población a visitar este centro de preservación del patrimonio histórico y cultural de nuestra ciudad", manifestó la autoridad cultural de la UTO.
Dijo que los muebles son de estilo francés, importados todos de Europa, como sólo un magnate como Patiño podía poseer, por su capacidad económica.
domingo, 17 de febrero de 2013
En los museos paceños escasea la oferta para niños
La Paz tiene un circuito de cerca de 25 museos entre públicos, privados y de convenio, y de éstos la mayoría tiene una escasa programación para el público infantil. El presupuesto y la falta de profesionales son las principales causas por las que no existen programas sólidos destinados a este sector.
A la hora de atender al público infantil, los repositorios apuestan principalmente por las visitas escolares. “Lo que sucede es que no existe una cultura de visita a los museos”, comentó el secretario ejecutivo de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Édgar Arandia.
Sin embargo, pese a que algunos repositorios han implementado programas para niños, lamentablemente éstos sólo benefician a un número reducido. El que lleva la punta de lanza en este tema es el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (MUSEF), que desde hace cuatro años ha puesto en marcha un área pedagógica.
“El MUSEF es el único del país que tiene esta área, la mayoría de los museos no tiene personal suficiente, ni recursos suficientes”, comentó Wara Cajías, quien llevó adelante proyectos en varios repositorios de Bolivia.
La oferta infantil de este museo, además de las visitas escolares, incluye talleres de danza y serigrafía. “Tenemos un taller de danza folklórica para niños de seis a 12 años. Anualmente se abren dos talleres y cada uno está reservado máximo a 20 niños”, comentó Laura Salazar, responsable del área pedagógica del MUSEF.
“En el taller de danza no sólo se baila”, aseguró Salazar, pues los niños reciben información sobre los orígenes de las expresiones y se discute sobre la identidad y la interculturalidad.
También se tiene un taller de serigrafía para niños. “En éste se incluye una visita guiada a la sala de máscaras, donde se les explica los orígenes y procedencia para que luego los alumnos realicen sus propias máscaras ya con conocimiento”, explicó Salazar.
Con respecto a las visitas escolares al MUSEF, las guías realizan dinámicas con los estudiantes. “Al ser visitas numerosas no se puede hacer un trabajo muy específico, pero sí se les otorga la mayor información posible”, agregó.
El otro proyecto es El Museo donde tú estás, en el que el repositorio realiza cuatro visitas anuales a escuelas de poblaciones rurales con muestras, principalmente fotográficas. “Es un programa gratuito que se organiza a pedido de los directores de las unidades educativas”, explicó.
En el caso de los museos municipales, Leonor Cuevas, responsable del área, indicó que para los niños se tiene el Espacio Interactivo Memoria y Futuro Pipiripi, que trabaja principalmente en la revalorización de la ciudad.
En el resto de los museos que forman parte del complejo se han trabajado las visitas guiadas. “Buscamos que los escolares revaloricen el patrimonio. Lo que pasa es que en los museos no es tan fácil tocar las piezas, por ello el acercamiento es mucho más académico”, explicó Cuevas, quien agregó que anualmente reciben a cerca de 200 colegios.
Es importante que los museos vuelquen su mirada al sector infantil, pues “de esta manera se asegurará la preservación de estos espacios. Los museos y los teatros son instituciones que muy difícilmente van a llegar a ser autosuficientes y el Estado ayuda poco”, comentó.
A la hora de atender al público infantil, los repositorios apuestan principalmente por las visitas escolares. “Lo que sucede es que no existe una cultura de visita a los museos”, comentó el secretario ejecutivo de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Édgar Arandia.
Sin embargo, pese a que algunos repositorios han implementado programas para niños, lamentablemente éstos sólo benefician a un número reducido. El que lleva la punta de lanza en este tema es el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (MUSEF), que desde hace cuatro años ha puesto en marcha un área pedagógica.
“El MUSEF es el único del país que tiene esta área, la mayoría de los museos no tiene personal suficiente, ni recursos suficientes”, comentó Wara Cajías, quien llevó adelante proyectos en varios repositorios de Bolivia.
La oferta infantil de este museo, además de las visitas escolares, incluye talleres de danza y serigrafía. “Tenemos un taller de danza folklórica para niños de seis a 12 años. Anualmente se abren dos talleres y cada uno está reservado máximo a 20 niños”, comentó Laura Salazar, responsable del área pedagógica del MUSEF.
“En el taller de danza no sólo se baila”, aseguró Salazar, pues los niños reciben información sobre los orígenes de las expresiones y se discute sobre la identidad y la interculturalidad.
También se tiene un taller de serigrafía para niños. “En éste se incluye una visita guiada a la sala de máscaras, donde se les explica los orígenes y procedencia para que luego los alumnos realicen sus propias máscaras ya con conocimiento”, explicó Salazar.
Con respecto a las visitas escolares al MUSEF, las guías realizan dinámicas con los estudiantes. “Al ser visitas numerosas no se puede hacer un trabajo muy específico, pero sí se les otorga la mayor información posible”, agregó.
El otro proyecto es El Museo donde tú estás, en el que el repositorio realiza cuatro visitas anuales a escuelas de poblaciones rurales con muestras, principalmente fotográficas. “Es un programa gratuito que se organiza a pedido de los directores de las unidades educativas”, explicó.
En el caso de los museos municipales, Leonor Cuevas, responsable del área, indicó que para los niños se tiene el Espacio Interactivo Memoria y Futuro Pipiripi, que trabaja principalmente en la revalorización de la ciudad.
En el resto de los museos que forman parte del complejo se han trabajado las visitas guiadas. “Buscamos que los escolares revaloricen el patrimonio. Lo que pasa es que en los museos no es tan fácil tocar las piezas, por ello el acercamiento es mucho más académico”, explicó Cuevas, quien agregó que anualmente reciben a cerca de 200 colegios.
Es importante que los museos vuelquen su mirada al sector infantil, pues “de esta manera se asegurará la preservación de estos espacios. Los museos y los teatros son instituciones que muy difícilmente van a llegar a ser autosuficientes y el Estado ayuda poco”, comentó.
miércoles, 16 de enero de 2013
Alcaldía inaugura una exposición de miniaturas en el museo Paredes Candia
Wenceslao Marqués, jefe de la Unidad de Museos y Bibliotecas del Gobierno Municipal, informó que ayer se realizó la inauguración de una exposición de miniaturas realizadas por artesanos y artistas plásticos en el museo Antonio Paredes Candia, ubicado en Ciudad Satélite.
Iniciando con las actividades por Alasita, ayer se realizó la inauguración de una bella exposición de miniaturas a través de la Unidad de Administración de Espacios Culturales, en el museo de Arte y Biblioteca Municipal, Antonio Paredes Candia.
Desde ayer y hasta el 24 de enero la sala destinada a la exposición quedará abierta para el público alteño.
En la oportunidad el Director del Museo se refirió agradeciendo por la presencia de los espectadores y la naturaleza del evento.
“Las miniaturas que serán presentadas en el museo son aquellas que están vigentes ayer, hoy y siempre”, subrayó Marqués.
Asimismo, la autoridad invitó a la población contemplar estas pequeñas obras de arte elaboradas con diferentes materiales.
Muchos ciudadanos se dieron cita para presenciar de la inauguración y muchos de ellos resaltaron la creatividad y la belleza de los productos expuestos.
“Hay tanta belleza en nuestra cultura que uno se puede quedar horas viendo la creatividad de sus creadores, me parece una buena iniciativa porque nosotros podemos enseñar a nuestros hijos o mostrarles el significado de muchos objetos”, manifestó Amalia Campos, ciudadana alteña.
Asimismo, el público presente resaltó que el evento de inauguración y toda la exposición es totalmente gratuito.
“Creo que si se cobrara algo, mucha gente se quedaría afuera pero es una buena oportunidad para que ciudadanos de todas partes vengan a apreciar estos elementos que son clara muestra que en nuestra cultura se puede expandir la creatividad”, aseveró Anita Villarroel.
Hay un espacio especial destinado a esta exposición por las fechas de Alasita, sin embargo, el resto del místico edificio del museo continúa con sus elementos habituales.
Por ello, los funcionarios del Museo manifestaron que es una buena oportunidad para que los estudiantes visiten y conozcan de artes.
“Ahora que nos encontramos en vacaciones los estudiantes pueden aprovechar para visitarnos y también para conocer las secciones de la biblioteca”, resaltó uno de los funcionarios del Museo.
Iniciando con las actividades por Alasita, ayer se realizó la inauguración de una bella exposición de miniaturas a través de la Unidad de Administración de Espacios Culturales, en el museo de Arte y Biblioteca Municipal, Antonio Paredes Candia.
Desde ayer y hasta el 24 de enero la sala destinada a la exposición quedará abierta para el público alteño.
En la oportunidad el Director del Museo se refirió agradeciendo por la presencia de los espectadores y la naturaleza del evento.
“Las miniaturas que serán presentadas en el museo son aquellas que están vigentes ayer, hoy y siempre”, subrayó Marqués.
Asimismo, la autoridad invitó a la población contemplar estas pequeñas obras de arte elaboradas con diferentes materiales.
Muchos ciudadanos se dieron cita para presenciar de la inauguración y muchos de ellos resaltaron la creatividad y la belleza de los productos expuestos.
“Hay tanta belleza en nuestra cultura que uno se puede quedar horas viendo la creatividad de sus creadores, me parece una buena iniciativa porque nosotros podemos enseñar a nuestros hijos o mostrarles el significado de muchos objetos”, manifestó Amalia Campos, ciudadana alteña.
Asimismo, el público presente resaltó que el evento de inauguración y toda la exposición es totalmente gratuito.
“Creo que si se cobrara algo, mucha gente se quedaría afuera pero es una buena oportunidad para que ciudadanos de todas partes vengan a apreciar estos elementos que son clara muestra que en nuestra cultura se puede expandir la creatividad”, aseveró Anita Villarroel.
Hay un espacio especial destinado a esta exposición por las fechas de Alasita, sin embargo, el resto del místico edificio del museo continúa con sus elementos habituales.
Por ello, los funcionarios del Museo manifestaron que es una buena oportunidad para que los estudiantes visiten y conozcan de artes.
“Ahora que nos encontramos en vacaciones los estudiantes pueden aprovechar para visitarnos y también para conocer las secciones de la biblioteca”, resaltó uno de los funcionarios del Museo.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Reyes cuenta sus costumbres en un museo.
Dicen que a la tercera va la vencida. Así sucedió con la fundación del municipio beniano de Los Santos Reyes. Primero, los monjes jesuitas y franciscanos se asentaron por donde hoy está Peña Guarayos, a orillas del río Beni. Luego, se trasladaron a El Arenal, lugar cercano al aeropuerto de Rurrenabaque. Pero el gobernador de Moxos, don Pedro Pablo Urquizo, ordenó después mover la misión para evitar que la franciscana de Apolobamba anexionara Reyes a su jurisdicción, ya que era lugar clave para el comercio. Así se instaló, definitivamente, en plena pampa beniana.
No se sabe con certeza el año de la fundación, que se ha establecido formalmente como 1706. Lo que sí está claro es que fue un 6 de enero, de ahí viene no sólo el nombre del pueblo (es el día en que, según tradición católica, los reyes magos de Oriente visitaron al recién nacido Niño Jesús) sino una costumbre: cada año, en esa fecha, se hace una entrada en la que tres chicos representan el papel de los tres monarcas bíblicos. Ése es el inicio de tres días de fiesta conocida más allá de sus límites municipales. El resto del año, Reyes es un pueblo tranquilo rodeado de naturaleza.
Los famosos tours de tres días por las pampas que ofrecen las agencias en cada esquina de Rurrenabaque llevan hasta este punto del mapa, a donde llegan numerosos visitantes, como a la cercana Santa Rosa del Yacuma. Al igual que sus vecinos, Reyes tiene un área protegida que abarca 505.590 hectáreas (53% del municipio) y en la que habitan animales en peligro de extinción como el mamaco (Crax globulosa), dos tipos de lucachis (Callicebus olallae y Callicebus modestus) y la paraba barba azul (Ara glaucogularis). El turismo es una actividad muy importante, pero la principal es la ganadería.
Esto se refleja en su Museo Arqueológico y Etnográfico. Algo alejado del centro de Reyes —que como en todo pueblo es la plaza principal— está el repositorio que muestra el pasado y el presente del lugar. Se encuentra cerca de la terminal, en la esquina entre las calles Marbán y 18 de Noviembre, dentro del Centro Municipal de Interpretación Cultural.
Por fuera, el techo está compuesto por tejas, pero el interior es de hojas de palmera jatata que logran refrescar el edificio a pesar del calor exterior (la temperatura media anual es de 30° C); aunque alguno que otro bicho anida entre el follaje seco y cae mientras se admiran los utensilios tradicionales de la zona, como una especie de cesta para transportar frutos llamada jasaye, un huso para hilar algodón o vasijas funerarias.
En esta primera sala se conoce a los antepasados de los reyesanos, que fueron bautizados así tras la fundación de la misión de Reyes, aunque eran, originalmente, personas del pueblo maropa, de la familia étnica tacana. Los restos fueron extraídos de Uaua-uno, un sitio arqueológico en la orilla oriental del río Beni, a 40 km del lugar. Los trabajos fueron una iniciativa de la ONG polaca Mundo Puro, con la colaboración de la Unidad de Arqueología de la Universidad Copérnico de Torún de Polonia. Una parte de los hallazgos está aquí y, otra, en La Paz, pero la Alcaldía va a solicitar que las piezas estén en el repositorio local, asegura el director de Cultura y Turismo del Gobierno Autónomo Municipal, Francisco Medina Subirana.
Vaca Díez, el primer gomero
Los paneles y fotos antiguas (en muchos casos, tan sólo son un acompañamiento visual, pues no se corresponden con la época de la que tratan) guían al viajero desde la llegada de los españoles hasta la fiebre de la goma, una historia común en todo el oriente boliviano. Aquí se puede aprender que uno de los pioneros en el negocio del caucho fue el conocido médico Antonio Vaca Díez, aunque la provincia que lleva su nombre está más al norte; Reyes es capital de la bautizada como José Ballivián.
El repositorio también muestras otros aspectos de la vida en Reyes y en Beni: las vestimentas tradicionales (como el tipoi o el camisaje), la gastronomía (masaco, majadito, payuje), los bailes (el puli puli, los macheteros, el taquirari) así como las frutas y plantas de uso industrial (yuca, motacú, algodón, caña de azúcar y otras).
Elsa Salazar, una cruceña que reside en Reyes, es la bedel, la guía y a quien hay que llamar para pedir la llave si el museo está cerrado. En su registro hay 50 visitantes en el último mes, entre extranjeros, nacionales y locales, asegura. Vecinos y alumnos de las unidades educativas acuden regularmente para conocer más sobre su propia historia. Por ahora, la entrada es gratuita.
Otra visita que hay que hacer, aunque sea sólo externa, es a la catedral, que conserva su forma de templo de la época de las misiones, aunque no los materiales originales de construcción.
Cuando el calor aprieta, lo mejor es escaparse al lugar donde los reyesanos van a refrescarse: la laguna Copaiba, a una media hora en moto por un camino de tierra salpicado por numerosas aves y ganado.
Al caer la noche, hay que ir a cenar temprano, no sea que el viajero se quede sin qué comer. Es más fácil encontrar un karaoke que un lugar donde se sirvan platos. Lo seguro es ir donde doña Malú, a una cuadra de la plaza, donde se sirve lomitos, hamburguesas, sandwiches... y, para beber, refrescantes jugos naturales de frutas. Es casi imposible tomarse sólo uno.
Tampoco abundan los hospedajes pero, fuera de los festejos de enero, no es difícil encontrar habitación libre. Importante preguntar si tiene ventilador y si hay cerca un karaoke: cualquier día de la semana, los cantantes lanzan sus melodías al aire hasta que el sol raya en el horizonte.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Museo de peces en Trinidad
446 especies acuáticas. La capital beniana alberga una galería de peces nativos de la zona amazónica digna de ser conocida por todos los bolivianos.
Si le piden que mencione el nombre de especies de peces nativos de la Cuenca Amazónica, con seguridad que no superará los cinco. No es culpa suya, lo que pasa es que existe desconocimien-to generalizado de la gran riqueza acuática que existe en el país.
Y es precisamente con la idea de difundir esa riqueza que la Universidad Autónoma del Beni impulsó el proyecto de creación del Museo Ictícola (de peces) en la ciudad de Trinidad y que está abierto al público desde hace 28 años.
Este Museo es único en su género en Bolivia y ocupa el tercer lugar en Sudamérica, después de los museos de San Pablo y Manaos de la república del Brasil por su variedad de especies.
Su especialidad es la conservación y exhibición de especies piscícolas, en este caso, propios de los ríos amazónicos y de las lagunas del llano moxeño.
Actualmente, en el museo se exponen 446 especies de peces de la Cuenca Amazónica de Bolivia. Algunos ejemplares se conservan en recipientes de vidrio que hace de esta exhibición increíblemente realista. Otros son especímenes secos o esqueletos y otros han hecho una visita al taxidermista.
En las vitrinas dispuestas al centro de la sala se pueden apreciar ejemplares como bufeo que son los delfínes de río protagonistas de mitos y leyendas; chuncuinas con un curioso dibujo de piel de tigre en el dorso cuyo tamaño puede llegar a los dos metros; la mataraya temida por su cola empinada y utilizada para extraer aceite medicinal; la tachaca procedente del rió Mamoré y cuyas escamas grades y planas son parecidas a la de la serpiente; el paiche un depredador que puede llegar a medir cuatro metros.
La piraiba presente con un gran ejemplar pescado en el río Mamoré y con la cabeza de una espécimen de 110 kilos, llama la atención no solo por su dimensiones sino también por sus filosos y diminutos dientes. Se puede apreciar también la anguila eléctrica, cuya descarga puede llegar a 550 voltios.
GRAN DIVERSIDAD
Bolivia es el hogar de dos de las regiones más grandes del mundo: los humedales de Beni y el Pantanal boliviano.
Estas dos regiones albergan miles de especies de aves, cientos de especies de peces, cientos de especies de mamíferos y miles de especies de insectos y plantas.
La región amazónica, que cubre sólo el 3 por ciento de la superficie de la Tierra, es el hogar de más del 70 por ciento de toda la fauna del mundo.
Este museo es muy importante, ya que demuestra claramente la necesidad de garantizar la conservación de la región amazónica y todos sus ecosistemas.
HISTORIA DEL MUSEO
El Museo Ictícola dependiente del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos (CIRA) de la Universidad Autónoma del Beni “José Ballivián” nació en marzo de 1994 como resultado de una serie de estudios entre científicos franceses y bolivianos.
Como resultado de las diferentes investigaciones se acopió una cantidad de muestras de peces para su clasificación taxonómica, una vez que se concluyó este trabajo, de acuerdo a convenio los especímenes clasificados quedaron en depósito.
Los profesionales bolivianos Luis Torres Velasco, Jesús Jiménez Viruez y René Vásquez Pérez, quienes participaron en las diferentes expediciones y trabajos científicos como contraparte de la UAB, decidieron exponer al público en general los especímenes que se habían estudiado y clasificado anteriormente, dando así origen al nacimiento del Museo Ictícola.
El principal objetivo de este museo es la preservación y difusión de las diferentes especies de la Cuenca Amazónica de Bolivia.
CONSERVACIÓN Y TAMAÑO
Las diferentes especies se conservan en cajas de vidrios y el medio líquido donde se encuentran es una solución de 70 por ciento de alcohol y 30 de agua.
Los espécimenes han sido conseguidos desde 1981 y provienen de los ríos de la Cuenca Amazónica como el Madre de Dios, el Beni y el Mamoré.
De todas las especies de peces expuestas en el museo, el 73 por ciento son especies muy pequeñas y pequeñas (de 0 a 99 gramos), el 17 por ciento son medianas (de 100 a mil gramos) y las grandes que sobrepasan los 10 kilos abarcan el 10 por ciento restante.
SALA DE ACUARIOS
Como parte adicional, el Museo Ictícola cuenta con una sala de exposición con 24 acuarios y 60 variedades de hermosos peces ornamentales que gustan y deleitan al visitante.
Si bien el área donde están dispuestos los acuarios no es lo suficientemente grande, la presencia de estos peces vivos es el reflejo del esfuerzo de los administradores del museo de mostrar la riqueza acuática de la zona.
Durante la visita a este sector, los guías especializados explican a los visitantes nacionales y extranjeros sobre el tipo de cada uno de los peces, su hábitat y alimentación.
Adicionalmente, los guías brindan breves charlas sobre el adecuado manejo de acuarios.
De esta manera los visitantes tienen una idea de cómo funciona el museo y cómo se mantienen vivas a las diferentes especies de peces.
ENSEÑANZA- APRENDIZAJE
El Museo Ictícola tiene como objetivo difundir la riqueza piscícola del Amazonas, para lo cual organiza talleres educativos para estudiantes de las
diferentes unidades educativas de Trinidad y de la Normal Integrada.
Como parte de la extención universitaria realiza visitas guiadas y talleres sobre Museología a estudiantes de turismo.
Además de las actividades internas, el Museo Ictícola participa en todo tipo de ferias educativas, culturales, cientificas o eventos turísticos, a nivel local, regional y nacional.
Y cada año en un acto especial celebra el Día Internacional de los Museos, declarado por el Consejo Internacional de los Museos. Por otro lado, con la finalidad de incentivar el consumo de peces en la población trinitaria, por su alto valor nutritivo, realiza festivales y ferias gastronómicas de especies nativas.
VISITAS IMPORTANTES
Cada año cerca de cinco mil personas de todo el país visitan este museo, esto sin contar a las delegaciones de centros educativos trinitarios que llegan para conocer más sobre las especies acuáticas que viven en los ríos amazónicos.
El museo también es constantemente visitado por personalidades; hace poco recibió la visita del Embajador de Corea del Sur), personal del Museo de Dresner de Alemania y periodistas de Discovery Channel, quienes llegaron al Beni para realizar un reportaje de los especímenes acuáticos e investigaciones en los ríos y lagunas donde se encuentran diferentes tipos de las pirañas.
NUEVA INFRAESTRUCTURA
Luis Torres Velasco, actual director del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos de la UAB analizará el proyecto de la construcción de la nueva infraestructura del Museo Ictícola.
Si éste es aprobado se comenzará inmediatamente con la nueva construcción; cuyo diseño estará adecuado para dar mayor espacio a la exposición de peces.
Según Torrez, la nueva sala de exposición de especies vivas tendrá 60 acuarios, algunos de los cuales tendrán una longitud de cinco metros de largo por dos de alto, lo que permitirá a los visitantes ver a los peces más adecuados a su hábitat.
También se tiene previsto construir un moderno auditorio para charlas y congresos; y habilitar paseos a la zona aledaña al museo donde actualmente el Centro de Investigación de Recursos Acuáticos de la UAB practica la piscicultura destinada a la comercialización de la carne de pacú y paichi.
Sin duda, los bolivianos que tienen la oportunidad de visitar Trinidad deberían conocer este museo que alberga una parte importante de la riqueza piscícola de Bolivia.
Si le piden que mencione el nombre de especies de peces nativos de la Cuenca Amazónica, con seguridad que no superará los cinco. No es culpa suya, lo que pasa es que existe desconocimien-to generalizado de la gran riqueza acuática que existe en el país.
Y es precisamente con la idea de difundir esa riqueza que la Universidad Autónoma del Beni impulsó el proyecto de creación del Museo Ictícola (de peces) en la ciudad de Trinidad y que está abierto al público desde hace 28 años.
Este Museo es único en su género en Bolivia y ocupa el tercer lugar en Sudamérica, después de los museos de San Pablo y Manaos de la república del Brasil por su variedad de especies.
Su especialidad es la conservación y exhibición de especies piscícolas, en este caso, propios de los ríos amazónicos y de las lagunas del llano moxeño.
Actualmente, en el museo se exponen 446 especies de peces de la Cuenca Amazónica de Bolivia. Algunos ejemplares se conservan en recipientes de vidrio que hace de esta exhibición increíblemente realista. Otros son especímenes secos o esqueletos y otros han hecho una visita al taxidermista.
En las vitrinas dispuestas al centro de la sala se pueden apreciar ejemplares como bufeo que son los delfínes de río protagonistas de mitos y leyendas; chuncuinas con un curioso dibujo de piel de tigre en el dorso cuyo tamaño puede llegar a los dos metros; la mataraya temida por su cola empinada y utilizada para extraer aceite medicinal; la tachaca procedente del rió Mamoré y cuyas escamas grades y planas son parecidas a la de la serpiente; el paiche un depredador que puede llegar a medir cuatro metros.
La piraiba presente con un gran ejemplar pescado en el río Mamoré y con la cabeza de una espécimen de 110 kilos, llama la atención no solo por su dimensiones sino también por sus filosos y diminutos dientes. Se puede apreciar también la anguila eléctrica, cuya descarga puede llegar a 550 voltios.
GRAN DIVERSIDAD
Bolivia es el hogar de dos de las regiones más grandes del mundo: los humedales de Beni y el Pantanal boliviano.
Estas dos regiones albergan miles de especies de aves, cientos de especies de peces, cientos de especies de mamíferos y miles de especies de insectos y plantas.
La región amazónica, que cubre sólo el 3 por ciento de la superficie de la Tierra, es el hogar de más del 70 por ciento de toda la fauna del mundo.
Este museo es muy importante, ya que demuestra claramente la necesidad de garantizar la conservación de la región amazónica y todos sus ecosistemas.
HISTORIA DEL MUSEO
El Museo Ictícola dependiente del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos (CIRA) de la Universidad Autónoma del Beni “José Ballivián” nació en marzo de 1994 como resultado de una serie de estudios entre científicos franceses y bolivianos.
Como resultado de las diferentes investigaciones se acopió una cantidad de muestras de peces para su clasificación taxonómica, una vez que se concluyó este trabajo, de acuerdo a convenio los especímenes clasificados quedaron en depósito.
Los profesionales bolivianos Luis Torres Velasco, Jesús Jiménez Viruez y René Vásquez Pérez, quienes participaron en las diferentes expediciones y trabajos científicos como contraparte de la UAB, decidieron exponer al público en general los especímenes que se habían estudiado y clasificado anteriormente, dando así origen al nacimiento del Museo Ictícola.
El principal objetivo de este museo es la preservación y difusión de las diferentes especies de la Cuenca Amazónica de Bolivia.
CONSERVACIÓN Y TAMAÑO
Las diferentes especies se conservan en cajas de vidrios y el medio líquido donde se encuentran es una solución de 70 por ciento de alcohol y 30 de agua.
Los espécimenes han sido conseguidos desde 1981 y provienen de los ríos de la Cuenca Amazónica como el Madre de Dios, el Beni y el Mamoré.
De todas las especies de peces expuestas en el museo, el 73 por ciento son especies muy pequeñas y pequeñas (de 0 a 99 gramos), el 17 por ciento son medianas (de 100 a mil gramos) y las grandes que sobrepasan los 10 kilos abarcan el 10 por ciento restante.
SALA DE ACUARIOS
Como parte adicional, el Museo Ictícola cuenta con una sala de exposición con 24 acuarios y 60 variedades de hermosos peces ornamentales que gustan y deleitan al visitante.
Si bien el área donde están dispuestos los acuarios no es lo suficientemente grande, la presencia de estos peces vivos es el reflejo del esfuerzo de los administradores del museo de mostrar la riqueza acuática de la zona.
Durante la visita a este sector, los guías especializados explican a los visitantes nacionales y extranjeros sobre el tipo de cada uno de los peces, su hábitat y alimentación.
Adicionalmente, los guías brindan breves charlas sobre el adecuado manejo de acuarios.
De esta manera los visitantes tienen una idea de cómo funciona el museo y cómo se mantienen vivas a las diferentes especies de peces.
ENSEÑANZA- APRENDIZAJE
El Museo Ictícola tiene como objetivo difundir la riqueza piscícola del Amazonas, para lo cual organiza talleres educativos para estudiantes de las
diferentes unidades educativas de Trinidad y de la Normal Integrada.
Como parte de la extención universitaria realiza visitas guiadas y talleres sobre Museología a estudiantes de turismo.
Además de las actividades internas, el Museo Ictícola participa en todo tipo de ferias educativas, culturales, cientificas o eventos turísticos, a nivel local, regional y nacional.
Y cada año en un acto especial celebra el Día Internacional de los Museos, declarado por el Consejo Internacional de los Museos. Por otro lado, con la finalidad de incentivar el consumo de peces en la población trinitaria, por su alto valor nutritivo, realiza festivales y ferias gastronómicas de especies nativas.
VISITAS IMPORTANTES
Cada año cerca de cinco mil personas de todo el país visitan este museo, esto sin contar a las delegaciones de centros educativos trinitarios que llegan para conocer más sobre las especies acuáticas que viven en los ríos amazónicos.
El museo también es constantemente visitado por personalidades; hace poco recibió la visita del Embajador de Corea del Sur), personal del Museo de Dresner de Alemania y periodistas de Discovery Channel, quienes llegaron al Beni para realizar un reportaje de los especímenes acuáticos e investigaciones en los ríos y lagunas donde se encuentran diferentes tipos de las pirañas.
NUEVA INFRAESTRUCTURA
Luis Torres Velasco, actual director del Centro de Investigación de Recursos Acuáticos de la UAB analizará el proyecto de la construcción de la nueva infraestructura del Museo Ictícola.
Si éste es aprobado se comenzará inmediatamente con la nueva construcción; cuyo diseño estará adecuado para dar mayor espacio a la exposición de peces.
Según Torrez, la nueva sala de exposición de especies vivas tendrá 60 acuarios, algunos de los cuales tendrán una longitud de cinco metros de largo por dos de alto, lo que permitirá a los visitantes ver a los peces más adecuados a su hábitat.
También se tiene previsto construir un moderno auditorio para charlas y congresos; y habilitar paseos a la zona aledaña al museo donde actualmente el Centro de Investigación de Recursos Acuáticos de la UAB practica la piscicultura destinada a la comercialización de la carne de pacú y paichi.
Sin duda, los bolivianos que tienen la oportunidad de visitar Trinidad deberían conocer este museo que alberga una parte importante de la riqueza piscícola de Bolivia.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Sucre Más de treinta atractivos para la Noche de Museos
Más de una treintena de sitios de interés, entre museos y salas de exposición, estarán disponibles a la población y los turistas de manera gratuita este viernes en el marco de la Noche de Museos, evento que ayer empezó a difundir su afiche y programa.
Museos, iglesias, instituciones culturales y otros sitios patrimoniales que suman un total de 35 atractivos, forman parte de un circuito que se abre desde las 18:00 del viernes hasta las 6:00 del sábado.
“Del ocaso a la alborada”, la quinta versión de la Noche de Museos, busca enaltecer el patrimonio museístico y cultural de la Capital, poniendo a disposición de la colectividad todos estos sitios de manera gratuita.
Como parte de las actividades preparativas, ayer los miembros del Consejo de Museos de Sucre presentaron el afiche del evento basado en una fotografía satelital que muestra una vista panorámica de la ciudad.
El presidente de esa entidad, Edmundo Salinas, destacó este año la participación de nuevas instituciones, que prácticamente abarcan la totalidad de la geografía urbana de punta a punta, desde el Parque Cretácico al Castillo de la Glorieta, pasando por el Cementerio y el Parque Bolívar.
“Hay algunos museos temporales que se instalan para esta noche, como el museo de Radio La Plata, de Santa Mónica y el Museo del Pan”, adelantó.
Además de las muestras permanentes de los museos de la ciudad, alistarán nuevas exposiciones y otras actividades artístico-culturales.
Por otro lado, se confirmó que los sindicatos de transporte público ofrecerán sus servicios de manera regular e incluso bajo las mismas tarifas habituales diurnas. Asimismo, las atenciones de emergencia estarán a cargo de la Cruz Roja, que instalará dos puestos: en la plaza 25 de Mayo y el Cementerio.
Museos, iglesias, instituciones culturales y otros sitios patrimoniales que suman un total de 35 atractivos, forman parte de un circuito que se abre desde las 18:00 del viernes hasta las 6:00 del sábado.
“Del ocaso a la alborada”, la quinta versión de la Noche de Museos, busca enaltecer el patrimonio museístico y cultural de la Capital, poniendo a disposición de la colectividad todos estos sitios de manera gratuita.
Como parte de las actividades preparativas, ayer los miembros del Consejo de Museos de Sucre presentaron el afiche del evento basado en una fotografía satelital que muestra una vista panorámica de la ciudad.
El presidente de esa entidad, Edmundo Salinas, destacó este año la participación de nuevas instituciones, que prácticamente abarcan la totalidad de la geografía urbana de punta a punta, desde el Parque Cretácico al Castillo de la Glorieta, pasando por el Cementerio y el Parque Bolívar.
“Hay algunos museos temporales que se instalan para esta noche, como el museo de Radio La Plata, de Santa Mónica y el Museo del Pan”, adelantó.
Además de las muestras permanentes de los museos de la ciudad, alistarán nuevas exposiciones y otras actividades artístico-culturales.
Por otro lado, se confirmó que los sindicatos de transporte público ofrecerán sus servicios de manera regular e incluso bajo las mismas tarifas habituales diurnas. Asimismo, las atenciones de emergencia estarán a cargo de la Cruz Roja, que instalará dos puestos: en la plaza 25 de Mayo y el Cementerio.
martes, 30 de octubre de 2012
El Gobierno licitará en un mes el museo de Orinoca
La localidad de Orinoca, ubicada a 185 kilómetros al sur de Oruro, tendrá un complejo cultural cuya construcción será licitada hasta la última semana de noviembre. El presupuesto de la obra llega a cinco millones de dólares.
En una charla con La Razón, el jueves 25, el presidente Evo Morales adelantó que entre el 30 de noviembre y 1 de diciembre el Gobierno licitará la construcción de este complejo que será emplazado en la localidad donde nació. “El proyecto tendrá tres módulos, con los nombres de los ayllus de Orinoca: Sullka, Collana e Inchura”, dijo el Mandatario.
El ministro boliviano de Culturas, Pablo Groux, afirmó luego, en un contacto con esta redacción, que el proyecto, “el complejo museístico de la Revolución Democrática y Cultural”, dedicará estos módulos a temas concretos. “El primero, a la historia no escrita, no documentada de los pueblos indígenas; el segundo, al proceso democrático republicano, y el tercero, al proceso de cambio”, afirmó el ministro Groux.
El ministro explicó así que la infraestructura no sólo fue pensada como repositorio de los regalos que el presidente Morales recibió desde que ascendió al poder en enero de 2006. Precisó que habrá un espacio para las exposiciones y que se hará una catalogación de cada una de las piezas para establecer el valor, especialmente, de los tejidos de los ponchos.
Al respecto, el Mandatario no supo precisar la cantidad de regalos que recibió durante sus dos mandatos, aunque reveló que aquéllos están almacenados en su departamento del edificio Manantial de La Paz, la casa presidencial de San Jorge y su vivienda del barrio Minero de Cochabamba. El complejo formará parte del circuito turístico de Los Lípez, que incluye atractivos naturales como el salar de Uyuni y otros ubicados en Oruro, Potosí y Chuquisaca.
Obra
Terreno
El Municipio de Andamarca cedió un terreno de mil metros cuadrados para este complejo.
Plazos
Adjudicación
El Fondo Productivo y Social (FPS) está a cargo de las condiciones técnicas y los plazos.
Regalos
Patrimonio
Los regalos que recibió el Presidente serán catalogados. El museo contará la historia de los pueblos indígenas.
En una charla con La Razón, el jueves 25, el presidente Evo Morales adelantó que entre el 30 de noviembre y 1 de diciembre el Gobierno licitará la construcción de este complejo que será emplazado en la localidad donde nació. “El proyecto tendrá tres módulos, con los nombres de los ayllus de Orinoca: Sullka, Collana e Inchura”, dijo el Mandatario.
El ministro boliviano de Culturas, Pablo Groux, afirmó luego, en un contacto con esta redacción, que el proyecto, “el complejo museístico de la Revolución Democrática y Cultural”, dedicará estos módulos a temas concretos. “El primero, a la historia no escrita, no documentada de los pueblos indígenas; el segundo, al proceso democrático republicano, y el tercero, al proceso de cambio”, afirmó el ministro Groux.
El ministro explicó así que la infraestructura no sólo fue pensada como repositorio de los regalos que el presidente Morales recibió desde que ascendió al poder en enero de 2006. Precisó que habrá un espacio para las exposiciones y que se hará una catalogación de cada una de las piezas para establecer el valor, especialmente, de los tejidos de los ponchos.
Al respecto, el Mandatario no supo precisar la cantidad de regalos que recibió durante sus dos mandatos, aunque reveló que aquéllos están almacenados en su departamento del edificio Manantial de La Paz, la casa presidencial de San Jorge y su vivienda del barrio Minero de Cochabamba. El complejo formará parte del circuito turístico de Los Lípez, que incluye atractivos naturales como el salar de Uyuni y otros ubicados en Oruro, Potosí y Chuquisaca.
Obra
Terreno
El Municipio de Andamarca cedió un terreno de mil metros cuadrados para este complejo.
Plazos
Adjudicación
El Fondo Productivo y Social (FPS) está a cargo de las condiciones técnicas y los plazos.
Regalos
Patrimonio
Los regalos que recibió el Presidente serán catalogados. El museo contará la historia de los pueblos indígenas.
martes, 10 de julio de 2012
Museo paleontológico lleva años de descuido
La Sociedad Científica Universitaria de Paleontología (SOCIUPA) reclama a las autoridades municipales de Icla y de la Dirección de Turismo de la Gobernación, por el descuido en el que cayó el Centro de Interpretación y Museo Paleontológico construido en ese municipio y que siendo nuevo, no tiene uso.
El presidente de SOCIUPA, Omar Medina, recordó que el proyecto luego de mucho trabajo de investigación y estudios, finalmente logró hacerse realidad a través de una infraestructura de más de 500 metros cuadrados construidos y cuya inversión alcanzó casi el millón de bolivianos.
“La planificación y el tratamiento es incluso mucho mejor que del Parque Cretácico, porque se le ha dado la importancia sobre todo al trabajo científico que se podría hacer allá. Es así que cuenta con laboratorios, bibliotecas, depósitos, es decir, cuenta con espacios especiales que no tenemos aquí en el Parque Cretácico”, comentó.
Medina crítico el descuido de las autoridades, pues hace dos años que la edificación fue terminada. “Nos da mucha pena porque queríamos que éste sea el primer museo con esas características en nuestro territorio; sin embargo, este 25 de julio, Toro Toro en Cochabamba, está anunciando la entrega de un museo de características similares. Nosotros con SOCIUPA nos brindamos para poder activar ese museo, les ofrecimos todo el asesoramiento pero hemos visto falta de interés por las autoridades”, demandó.
Con ese antecedente, recomendó tanto a la Alcaldía de Icla como a la Gobernación, aunar esfuerzos para implementar el museo y para ese efecto lo importante sería asignar algunos recursos económicos y sobre todo manifestar la voluntad de dar un uso efectivo a esos espacios.
“Lo increíble de Icla es que es el yacimiento del periodo geológico devónico más grande del mundo, entonces lo único que se necesita es voluntad, porque los fósiles están en el mismo terreno donde se ha realizado la construcción y es cuestión de recolectarlos y clasificarlos. Icla lo tiene todo, lo único que falta es la voluntad de las autoridades”, remarcó.
El presidente de SOCIUPA, Omar Medina, recordó que el proyecto luego de mucho trabajo de investigación y estudios, finalmente logró hacerse realidad a través de una infraestructura de más de 500 metros cuadrados construidos y cuya inversión alcanzó casi el millón de bolivianos.
“La planificación y el tratamiento es incluso mucho mejor que del Parque Cretácico, porque se le ha dado la importancia sobre todo al trabajo científico que se podría hacer allá. Es así que cuenta con laboratorios, bibliotecas, depósitos, es decir, cuenta con espacios especiales que no tenemos aquí en el Parque Cretácico”, comentó.
Medina crítico el descuido de las autoridades, pues hace dos años que la edificación fue terminada. “Nos da mucha pena porque queríamos que éste sea el primer museo con esas características en nuestro territorio; sin embargo, este 25 de julio, Toro Toro en Cochabamba, está anunciando la entrega de un museo de características similares. Nosotros con SOCIUPA nos brindamos para poder activar ese museo, les ofrecimos todo el asesoramiento pero hemos visto falta de interés por las autoridades”, demandó.
Con ese antecedente, recomendó tanto a la Alcaldía de Icla como a la Gobernación, aunar esfuerzos para implementar el museo y para ese efecto lo importante sería asignar algunos recursos económicos y sobre todo manifestar la voluntad de dar un uso efectivo a esos espacios.
“Lo increíble de Icla es que es el yacimiento del periodo geológico devónico más grande del mundo, entonces lo único que se necesita es voluntad, porque los fósiles están en el mismo terreno donde se ha realizado la construcción y es cuestión de recolectarlos y clasificarlos. Icla lo tiene todo, lo único que falta es la voluntad de las autoridades”, remarcó.
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