lunes, 2 de mayo de 2016

Potosí patrimonial y una inacción riesgosa



Debido a la actividad minera incontrolada que tiene lugar en el cerro Rico, el 17 de junio de 2014 el Comité del Patrimonio Mundial inscribió a Potosí en su Lista de Patrimonio Mundial en Peligro. Desde entonces, poco se ha hecho para salir de la lista negra de la UNESCO.

Potosí corre el serio riesgo de perder el título de “Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad”, concedido por la Unesco. Autoridades y población en general deben tomar acciones lo antes posible para evitar que esta se convierta en la tercera ciudad del mundo en perder tal privilegio.

El Comité de Defensa del Patrimonio de Potosí se volvió a reunir el pasado marzo para reorganizar la institución y analizar la condición y situación del peligro de perder el título de ciudad patrimonial.

Entonces, algunos de sus integrantes manifestaron que hasta ahora los intentos de rellenar los hundimientos del cerro Rico no son efectivos y propusieron desarrollar una segunda fase con relleno seco para preservar la montaña de plata, cuyos trabajos están a cargo de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

Se hicieron varios intentos para rellenar el boquete de 22 metros de diámetro y 20 de profundidad que se hundió en la cima cónica de la montaña: se elaboró una cubierta para la cúspide, luego se empleó hormigón alivianado y, después, se usó relleno seco. Pero ninguno de los tres métodos, en los que se invirtieron millones de bolivianos, dieron resultados positivos.

Por otro lado, en una mesa redonda efectuada hace poco más de un mes en la Sociedad de Ingenieros de Bolivia filial Potosí, el ingeniero Juan Carlos Barrios reconoció que no se estaba trabajando adecuadamente en el cerro porque no se solucionaron los problemas de hundimientos y de estabilidad.

De igual forma, docentes y responsables de la carrera de Ingeniería Geológica de la Universidad Autónoma Tomás Frías criticaron las tres intervenciones y recordaron que ya habían advertido sobre el esfuerzo inútil que se haría y no fueron escuchados.

La plata de Potosí
Los sistemas de explotación de plata en los cerros de Potosí y Porco y los ingenios que funcionaban con lo último en tecnología movida por agua hicieron que la Villa Imperial se convirtiera en el centro industrial más grande del mundo. En su momento de máximo esplendor, llegó a tener más habitantes que las mayores urbes.

Es así que, debido a la importancia económica, cultural e histórica que tuvo en los siglos XVI y XVII, fue inscrita por la Unesco en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad. Esto ocurrió en 1987.

Sin embargo, debido a la actividad minera incontrolada que tiene lugar en el cerro Rico, el 17 de junio de 2014 el Comité de Patrimonio Mundial inscribió a Potosí en su Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. Desde entonces, poco se ha hecho para salir de la lista negra de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Instituciones no precisamente llamadas a solucionar este problema, como la Casa Nacional de Moneda, tienen un plan para trabajar en una debida concienciación. Incluso profesoras de colegio han expresado su inquietud de realizar exposiciones o limpiar las aceras y barrer los atrios de los templos, para cuidar la imagen de la ciudad.

Critican decisiones
Algunos expertos que prefieren mantener en reserva su identidad dicen que se están tomando decisiones equivocadas y no se actúa con la responsabilidad que merece una ciudad reconocida por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Citan como ejemplo los trabajos en la plaza 6 de Agosto, que si bien sigue cubierta con calaminas, se ve que sus arcos tienen una altura mayor a la de los originales. Esto a pesar de que se cuenta con amplia documentación fotográfica, según esa crítica.

Un arquitecto explica a ECOS que las plazas 6 de Agosto y Alonzo de Ibáñez tienen elementos que contrastan diametralmente con la arquitectura original y con los edificios que todavía quedan alrededor. Él recuerda que vecinos de la zona central se opusieron vanamente a que en la Alonso de Ibáñez, por el paseo del Boulevard, se construya una fuente con aguas danzantes.

Las fuentes de esta revista coinciden en que lo mejor en este caso sería invitar a representantes del Ministerio de Culturas o a quienes trabajan con planes de manejo o en centros históricos, para que aconsejen qué medidas se debe asumir.

Colegio de Arquitectos
El presidente del Colegio de Arquitectos de Potosí, Wálter Cruz, sostiene que de a poco la población se está empoderando sobre el tema de la preservación, frente al riesgo de perder el título de Patrimonio de la Humanidad.

Dice que el Comité de Defensa del Patrimonio está recabando información para determinar políticas de preservación, sin embargo, no solo las autoridades deben asumir esa responsabilidad, sino todos los potosinos.

Cruz explica que la institución que preside participó en todos los proyectos relacionados con el centro histórico, como el paseo del Boulevard y la plaza 6 de Agosto, brindando criterios técnicos que no son del agrado de las autoridades. En su criterio, estas dan prioridad a lo social antes que a lo patrimonial y cultural.

Antonio González, periodista de radio Rebelde, observa la continua construcción de nuevos edificios, al lado o cerca de casas patrimoniales, que rompen con el concepto de preservación, pese a que existe una prohibición.

Asimismo, advierte que se cambió el nombre de varias arterias; por ejemplo, el de la “calle de la Amargura”, por donde antiguamente los negros pasaban rumbo al cerro Rico de Potosí, de donde nunca retornaban, cambió a “Molienda” y luego a “Uyuni”.

Según González, otros lugares están quedando en el olvido, como la esquina “del Quita Calzón” (en la del tempo San Francisco) o el “Balcón de las Víboras” (frente al colegio Franciscano). Y en las callejuelas del barrio Copacabana, que eran empedradas, se vació cemento rígido.

“Parece que es cierto aquel dicho que dice: ‘mana kankunanpuchu’, que en español quiere decir ‘no es para ustedes’. Vivir en un lugar declarado Patrimonio de la Humanidad no es solo un concepto, es una responsabilidad que le corresponde a todos los que nacieron en esta tierra bendita”, dice él.

Dificultades
Pese a que la Gobernación y la Alcaldía tienen autoridades afines al MAS, la división y las pugnas internas les han restado gobernabilidad. Las consecuencias están a la vista; una de ellas, el descuido del área de patrimonio: el cargo de gestor ante la Unesco por el sitio patrimonial Potosí continúa acéfalo.

Una dificultad mencionada por otro periodista consultado por ECOS es que Potosí tiene cinco áreas declaradas patrimonio: Además del cerro Rico (administrado por Comibol y el Gobierno central), las lagunas (administradas por la empresa de Agua Potosí APOS), la rivera de los ingenios, el centro histórico y Cantumarca (administrados por el municipio).

El Concejo Municipal hasta la fecha declaró monumentos nacionales a 24 edificios, mientras que su homólogo de Sucre hizo lo mismo con 243.

Lista de riesgo
Según la gestora cultural Amparo Miranda, nadie se ha puesto a pensar que en algún momento se puede terminar el plazo para Potosí, que por ahora está en la lista de riesgo. “Hay sitios que salieron en menos años y otros en más tiempo, lo importante es trabajar para ya no estar en la lista de la Unesco”, dice ella.

Dos ciudades perdieron la categoría: la primera fue el santuario del órix árbe (cebú) en Omán, cuyas autoridades requirieron a la Unesco retirarles la insignia con el objetivo de explotar el petróleo en esa región en 2007, y la segunda fue Dresde, en Alemania, que realizó un puente de cuatro carriles sobre el río Elba.

El 25 de junio de 2009, la organización de la ONU anunció, por primera vez en su historia, el retiro de la insignia a la ciudad, cuyas autoridades ignoraron los llamados de la organización durante tres años.

La página de la Unesco: www.unesco.org contiene la lista de los sitios patrimoniales. Los nombres de Alemania y Oman continúan allí, pero tachados con una línea roja.

En la lista negra de la Unesco hay varias ciudades en peligro. La diferencia respecto a Potosí es que las autoridades de esos lugares sí asumieron acciones y responsabilidades.

Patrimonios culturales tangibles o intangibles de la humanidad en Bolivia

1987: Potosí es el primer sitio del país en ser declarado “Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad” por la Unesco.
1990: Misiones Jesuíticas de Chiquitos, en el oriente del país.
1991: Sucre, también conocida como Charcas o La Ciudad Blanca de América (título: “Patrimonio Cultural de la Humanidad”).
1998: Sitio arqueológico y cultural Samaipata, situado al suroeste de Santa Cruz.
2000: Sitio arqueológico de Tiwanaku.
2000: Parque Nacional Noel Kempff Mercado.
2001: Carnaval de Oruro (título: “Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”).
2003: Cultura Kallawaya, de la provincia Bautista Saavedra de La Paz.
2012: Ichapekene Piesta, la fiesta mayor de San Ignacio de Moxos.
2015: El Pujllay y el Ayarichi, músicas y danzas de la cultura Yampara, en Chuquisaca.

El mirador de La Cruz fue habilitado para visitas



Javier Aliaga, presidente del barrio El Carmen, en el municipio de Yacuiba, donde se ubica el mirador de La Cruz, informó que los técnicos del Municipio ya trasladaron hasta ese lugar para realizar la limpieza, poda de árboles y otros trabajos que embellecerán el lugar.

“Desde la Caja Vieja hasta arriba estaba monte, todo tapado. No se veía nada. Ahora estamos felices y agradecidos con el Alcalde por delegar de manera rápida la atención a nuestro pedido”, señaló Aliaga.
Aprovechó la ocasión para invitar a la población de Yacuiba, a participar de la verbena popular que realizarán este lunes 2 de mayo. También invitó a visitar ese atractivo popular que quedó abandonado por las pocas condiciones que tenía, aseguró que con la limpieza el mirador se muestra más seguro.
La secretaria de Gestión Territorial, Catastral y Ambiental, Rita Sánchez, explicó que se desmalezó toda la senda de acceso al mirador. Y en la misma Cruz se podaron todos los árboles que obstruían a los visitantes la vista hacia el panorama de la ciudad.
“Invitamos a los vecinos que venga hacer ejercicios, a pasear y utilizar este mirador que está perfectamente habilitado. No existe ningún peligro y pueden venir con sus familias”, aseveró.
Aniversario
El paseo data de hace varias décadas. Al principio era de madera y se llegaba al sitio a través de una senda pequeña de tierra, que durante la temporada de lluvias era intransitable. Actualmente tiene una infraestructura de cemento.
Su aniversario coincide con la fiesta del barrio, donde sus vecinos, junto al municipio, preparan una serenata la víspera del 3 de mayo.

domingo, 1 de mayo de 2016

Río Apere: Estación Mercedes



En las riberas del río Apere parecen conectarse los cuatro elementos de la naturaleza en sabia cofradía. El agua de sus fluidos, el aire como la brisa fresca, la tierra y su cable a la vida, y el fuego como ardiente clima de insolación. Es la Amazonía boliviana, noreste del país, donde una nueva ruta turística busca promover el encanto por la aventura en el paisaje aún silvestre del serpenteante raudal que une las provincias de Yacuma y Moxos, territorio del departamento de Beni.

Llegar no es fácil. Desde la capital beniana, Trinidad, parten los típicos taxis aéreos hacia San Ignacio de Moxos, a 88 kilómetros, en un viaje que dura alrededor de 20 minutos. Luego el traslado en vehículo hasta Puerto San Borja, donde empieza la hazaña a bordo de lanchas que atraviesan el río cercado por enormes árboles, en un viaje rápido a la vez de placentero. “Este proyecto de turismo comunitario nació por iniciativa del Estado boliviano y está distribuido en ocho comunidades ribereñas: San Antonio del Pallar, Santa Rosa del Apere, San Miguel del Apere, Puerto San Borja, Las Mercedes del Apere, San Pedro del Apere, El Perú río Apere y Desengaño”, explica Joaquín Rodas, viceministro de Turismo, beniano de nacimiento y por ende, un conocedor del lugar y su tradición.

Desde la época de la conquista española, Moxos fue considerado un emporio de riquezas. Y por ello, el recorrido por el río de cerca de 500 kilómetros de longitud que desemboca en el Mamoré, fue identificado como potencial destino turístico, el cual permitirá el progreso de las comunidades colindantes, preservando su identidad y también su cultura.

Las Mercedes del Apere es una de las paradas más visitadas en este itinerario de viaje náutico. A dos horas del traslado en lancha desde Puerto San Borja, la comunidad es un diagramado de casas de madera con techos de hojas de motacú y enormes ventanales, para la circulación del aire. El calor sofoca y los refrescos naturales, como el de caldo de caña, son el elixir en plena selva amazónica. Al centro de la comunidad, una cancha con el pasto más envidiable es testimonio de que allí se juegan verdaderas contiendas futboleras. Lo asegura Adhemar Mole (39), quien es el segundo cacique de la comunidad además de jugador e hincha del club deportivo Mercedes, de uniforme azul.

La historia de esta autoridad es en parte la genealogía del poblado. Nacido en el seno de una familia numerosa, sus primeras vivencias guardan la pureza de los contextos de naturaleza bucólica. Sin energía eléctrica que era suplida por velas de cebo, sin agua potable, sin catres sino más bien “chapapas” (hechas de madera y cuero de res), su mundo antaño era lo más cercano a lo primigenio. De niño acompañaba a su padre a cazar y pescar; los terruños de Las Mercedes del Apere albergan al llamado localmente “puerco de tropa” (chancho de monte) y sus ríos son el hábitat natural de especies como surubí, pacú, palometa, sábalo, yayú, blanquillo y samapi, entre otras.

Después de culminar sus estudios de primaria, Adhemar se vio en la necesidad, como muchos de los de su generación, de migrar hacia otras poblaciones donde continuar su formación secundaria. Entonces el futuro cacique eligió San Ignacio de Moxos, y tras seis años de radicatoria en que logró el bachillerato, retornó a su comunidad para dar clases a niños y también adultos. Es en las aulas de la Unidad Educativa Las Mercedes donde enseña parte de la historia de su comunidad. “Nosotros tenemos gran influencia de la cultura movima. Además de la caza y la pesca, la gran herencia de ellos es la elaboración del masaco (foto cuadro derecha)”, señala Adhemar. También nombra al chivé, preparado a base de harina de yuca, como otra de las tradiciones infaltables en la mesa de la comunidad. “Los sembradíos principales de las chacras son la yuca, el maíz, el arroz y el plátano; además se cultiva caña de azúcar, frijol y sandía. Las toronjas crecen solas”, sonríe el guía-historiador-autoridad.

Cosmovisión

Entre los habitantes de la comunidad sigue vigente el respeto a la naturaleza y a los animales, una cosmovisión que convive con las creencias cristianas que influyen de gran manera entre la población. Los médicos tradicionales o curanderos tienen a la mano innumerables plantas medicinales y son los encargados de la atención de enfermos. Por ejemplo, una de las habituales plantas en los jardines “mercedianos”, la jipi japa, sirve para paliar y curar las más diversas infecciones.

Pero además de los arbustos sanativos, también se encuentran diversos frutos con los cuales refrescar el suplicio de las altas temperaturas: tamarindo, achachairú, coco, además de las enormes toronjas. Para el consumo de esta última, los lugareños sacuden la copa del árbol que ve caer el fruto, desplegando una técnica sin igual para saborearlo: luego de pelarlo, cercenan uno de sus polos y realizan una pequeña incisión al interior de la pulpa, de manera de aprovechar hasta la última gota de jugo. Como beber de una gran tutuma (fruto cuya dura cáscara sirve de recipiente). Por otro lado, entre las artesanías que aquí se elaboran destacan los trenzados de esteras de jatata y de totora, con figuras que realizan las mujeres, además de tejidos en hilo de algodón. Los hombres trabajan la madera, fabrican grandes canoas, carretones, ruedas de carretones, tacuses (morteros grandes para pelar arroz y machacar otros alimentos) y juguetes para niños.

La comunidad también cuenta con una laguna artificial como criadero de peces; el preferido sin dudas el pacú, que habita la gran alberca de 25 metros de ancho por 50 de largo en un número que sobrepasa el millar. “No vendemos lo que producimos, simplemente es para el consumo de los comunarios”, explica el segundo cacique. “Ahora, si en algún momento se decide la comercialización sin perjuicio, debe ser por decisión de las comunidades y de una manera que sea sostenible”, agrega.

En esta población hay seis pozas para la pesca y también dos cañales, que se definen como aquellos terrenos dedicados al cultivo y cosecha de caña para producir empanizao, miel y azúcar, a través de métodos tradicionales. “Las Mercedes del Apere es muy dinámica por su actividad económica; en su tiempo fue el paso obligado para acceder a Santa Ana del Yacuma (capital de la provincia Yacuma), logrando la producción de caña”, afirma la autoridad comunaria.

Para el Viceministro de Turismo, la riqueza de la visita consiste en apreciar “cómo las comunidades aún conservan una tradición cultural ancestral, reflejada en la elaboración de artesanías, danza, música y gastronomía”.

Cada 24 de septiembre, el pueblo celebra su aniversario con diversas actividades, entre ellas la entrada folklórica por sus calles de tierra, que culmina por la noche con una velada artístico-cultural en la unidad educativa, la cual reúne a gente de distintas generaciones.

“Los chicos presentan números de danza, declaman poesía, algunos cantan, cuentan chistes y hasta presentan obras de teatro”. Adhemar dice que el broche de oro de la jornada se vive con la elección de la Miss Mercedes. “Es una fiesta completa donde las chicas se presentan en traje deportivo, vestido de gala, y un atuendo típico confeccionado por ellas mismas en base a plantas y semillas típicas de esta región”. En los últimos meses, el paisaje de Las Mercedes ha empezado a exponer algunas antenas satelitales; ello, más la promesa de una pronta instalación de telefonía celular e internet de parte de autoridades nacionales, avizora un panorama nunca percibido entre los habitantes de esta aldea paradisíaca. “Yo entiendo que el progreso viene con todo esto; pero hay algo que está empezando a cambiar y eso lo notamos entre nuestros jóvenes”, dice Adhemar. Todo empezó con la llegada de la energía eléctrica hace poco menos de un año.

Con ella arribaron los primeros aparatos de televisión con DVD incluido. Y desde ahí, algunos hábitos empezaron a modificarse entre los lugareños. “Era tal la expectativa que algunos ya contaban con todo el aparato, listos para encenderlo apenas instalaran la electricidad. Ahora nos damos cuenta de que muchos de nuestros hijos, incluso nuestras esposas, han creado una adicción a los programas de Tv, como las telenovelas. Los chicos han dejado de salir de sus casas para jugar, prefieren ver videos musicales; no quiero imaginar el momento en que llegue la señal para el celular”, confiesa muy pensativo el cacique mercediano.

Leyendas

Entre la diversidad de mitos sobre el amazonas beniano, destaca la del Cristo de Oro de Moxos, que relata la existencia de una efigie de oro, del tamaño de un hombre normal, en el fondo de una laguna no identificada. Una historia similar a la famosa leyenda del Dorado en Colombia. O la del bufeo o “delfín del río”, del que la tradición oral sostiene que se convierte en hombre para seducir a mujeres jóvenes. Solo una muestra entre otros tantos mitos que se transmiten por generaciones. Y es que la tierra que habita Adhemar y los suyos está llena de embrujo y templanza.

“La iniciativa de impulsar este destino surge además con el propósito de que las comunidades progresen a través del turismo, pero preservando su identidad y su riquísima cultura”, dice el viceministro Rodas sobre el proyecto promovido por el Estado Plurinacional a través de los ministerios de la Presidencia y de Culturas y Turismo, de la Gobernación del Beni, Boltur y los empresarios privados por medio de AXS Bolivia.

La noche empieza a caer en Las Mercedes. Ancianos, adultos y niños se reúnen en una de las cabañas con ventilador a compartir lo que tienen para la cena, mientras disfrutan de una película en formato DVD. Afuera, el calor y los mosquitos arrecian. Y de fondo, el río.

Los movimas

En las orillas del río Apere habitan principalmente las culturas movima, moxeño-ignaciano y moxeño-trinitario. “La mayoría de las familias son movima”, explica el segundo cacique de Las Mercedes de Apere, Adhemar Mole.

Los movima eran un pueblo muy numeroso. Tradicionalmente, su territorio se extendía desde los márgenes del río Mamoré hasta la zona de San Borja, y al este hasta los lugares ocupados por los kayuvaba. El primero que tuvo contacto con la etnia fue el padre Gregorio de Bolívar, quien se encontró con ellos el año 1621.

A inicios del siglo XVIII, el padre Altamirano los vuelve a contactar, dando cuenta de la existencia de unos 20.000 indígenas que se encontraban en “80 poblaciones pequeñas”. La primera Misión entre los movima fue la de San Lorenzo, fundada por el padre Baltasar Espinoza en 1708; a esta fundación siguieron las de San Luis, San Pablo, San Borja y Reyes. Cuando el padre Altamirano fue muerto por los movima, se abandonó la Misión, que fue trasladada a Santa Ana de Yacuma y fundada de nuevo bajo este nombre. En los años 30 del siglo XIX, Alcides D'Orbigny encontró a los movima expandidos en el centro de Beni, colindando con los pueblos kayuvaba al norte, kanichana al este, y los mojeños al sur y sureste.




Sacaba “resucita” dinosaurios

El Parque Temático de Sacaba realzará el pasado prehistórico de esta región con réplicas de tamaño real de un pterosaurio, un triceratop, un tiranosaurio rex y un anquilosaurio. El objetivo es exponer estos animales en el espacio que se está construyendo en la OTB Miraflores, al norte del municipio y que permitirá a los visitantes trasladarse 225 millones de años atrás.

Trepado en andamios para alcanzar la altura del tiranosaurio rex de casi 10 metros, el escultor de la obra, Juan García, pinta la espalda de este dinosaurio. Dos jóvenes lo ayudan en el trabajo; mientras, Edgar, su hermano, hace los últimos retoques.

El trabajo comenzó hace dos años con la construcción del pterodáctilo. Después de un tiempo se definió hacer esculturas de otras especies diferentes. Al menos 25 personas, entre ellos cuatro escultores, trabajan para concluir los dinosaurios de cinco a 10 metros de altura con un peso de dos toneladas que serán entregados en junio para el aniversario del municipio.

García usó fibra de vidrio, fibrocemento y ferrocemento. Explicó que se realizó la maqueta, se hizo un plano en 3D, se armó la estructura con fierro y siguió el modelado con arcilla del dinosaurio, para luego ensamblar.

Tres grúas ayudaron a mover las piezas de los dinosaurios para luego unir todas las partes. El supervisor, Freddy Terceros, indicó que además se implementaron dos resbalines con forma de dinosaurio.

El objetivo es educar a niños sobre la paleontología y convertir a este espacio de 2,5 hectáreas en un centro de recreación para las familias, indicó el alcalde de Sacaba, Humberto Sánchez. La inversión alcanza los 2,5 millones de bolivianos.

García agregó que la técnica la aprendieron de escultores argentinos cuando apoyaron en la construcción de los dinosaurios en Sucre. García trabaja 20 años haciendo esculturas. Fue estudiante del maestro escultor Gustavo Lara y estudió en la escuela de Bellas Artes. En Bolivia realizó 40 monumentos y en Argentina dos.

El arqueólogo David Pereira indicó que al sur de Sacaba en el sector de Lava Lava, cerca al río Rocha, se encontró los restos de un antiguo gliptodonte que es el ancestro antiguo del actual quirquincho. De acuerdo a los datos geológicos data de más de 600 mil años atrás.

“Lo que se encontró fue parte del caparazón, las patas delanteras y la cola. Todo eso está en exhibición en el museo de la Universidad Mayor de San Simón y es el hallazgo más interesante en Sacaba”, dijo.

El hallazgo es una clara muestra que animales gigantes poblaron la zona, como también varios sectores de los valles de Cochabamba hace por lo menos dos millones de años. “Hay restos paleontológicos principalmente en los lugares donde existe mayor vegetación y ríos”, explicó.

sábado, 30 de abril de 2016

Chuquisaca Villa Serrano suena a charango y maravillas

Villa Serrano es la cuna del charango más grande del mundo, de diversos zapateos y villancicos permanentes que suenan en todos sus rincones. El municipio de la provincia Belisario Boeto del departamento de Chuquisaca cuenta con un clima templado y una naturaleza con vertientes de agua que emergen de rocas.

Cuenta con un Récord Guinness y una declaración de patrimonio. El pueblo se hace con un título en el libro de Récord Guinness por tener un charango de 6,13 metros de altura y 1,13 metros de ancho. La particularidad de este instrumento, que fue trabajado por los artesanos del pueblo es que se interpreta. "Se grabaron incluso dos temas", detalló Juan Carlos Tórrez, encargado de comunicación de la Alcaldía.

Pero los atractivos de la región, como su festividad de Navidad, no solo se quedan en la memoria oral, sino que han pasado a ser parte de una declaración de Patrimonio Cultural, Oral e Intangible del país.

Las maravillas. Entre otro de los lugares que no se puede dejar de visitar en esta tierra es El puente del diablo, que ofrece al turista una vista maravillosa. Asimismo, entre otros lugares mágicos para la aventura por ser atractivos naturales están la Cueva del Tigre, el Cerro del Achachi y la Pajcha, conformada por una gigante cascada de aguas cristalinas de 120 metros libres reconocida en una categorización como una de las siete maravillas del departamento. Además de las pinturas rupestres y la gastronomía.

En sus fiestas. Para el periodista Julián Vedia otro de los atractivos del pueblo es la destreza y habilidad de las señoritas serranenses para zapatear al ritmo del charango.

El redoblado”, “Thiquitas”, “Chiu Chiu”, “Pastorcitos”, “El Gallito”, “La cadena”, “Imilli-ta”, “El Grillo”, “Ovejitas”, “Taquito”, “Tembla-dera”, “Chaskas” son algunos de los 30 estilos, apunta Vedia. El zapateo serranense, se inició en la década del '60 en el pasado siglo, en virtud a la creatividad e inspiración de Mauro Núñez, recordado por ser el padre del charango, que además dejó el nombre de su pueblo grabado en plena serranía.

¿Cómo llegar?

Para esta encantadora tierra, que está en busca de ser el municipio turístico de Chuquisaca, existen dos caminos: uno por Santa Cruz y otro por Sucre.

El viaje por tierra desde la capital cruceña es de 10 a 12 horas y desde Sucre se llega en cuatro horas y media.

Hoteles

En el lugar existen hoteles que brindan comodidad como Mi tierra y Serrano. Entre otras opciones están los hostales como San Miguel Arcángel y alojamientos, entre los que están El pescador.

En Pati Pati se desarrolla la feria agropecuaria y turismo

Los pobladores y autoridades originarias de la localidad de Pati Pati, municipio de Potosí, desarrollaron ayer el acto de lanzamiento de la octava Feria Productiva Agropecuaria y la primera feria de Turismo, además de la fiesta de la Virgen de Asunción.

La fiesta será el sábado 7 y domingo 8 de mayo con concursos y exposiciones de productos agrícolas, artesanales y la demostración de la gastronomía con platos típicos.

El corregidor de Pati Pati, Wilson Ckacka, invitó a la población asistir a la feria donde habrá la venta de tubérculos andinos como la papa, liza, oca y maca, además de cereales, hortalizas y camélidos.

También se ofertará los atractivos turísticos naturales como los paisajes, lagunas y la muestra de la danza y música autóctona.

En la cordillera Real Escalador Guarachi inaugurará temporada de turismo

El escalador boliviano Bernardo Guarachi –que coronó el monte Everest del Himalaya en 1998– tiene previsto inaugurar la temporada de turismo de alta montaña en el país, el domingo 1 de mayo, con un ritual dedicado a los nevados, que se realizará a más de cinco mil metros de altitud en el cerro María Lloko, ubicado cerca del Huayna Potosí, ambos glaciares de la cordillera Real.

“Es el décimo año que abrimos la época de turismo de extremo y ascendemos para hablar con la montaña, para expresar nuestro profundo respeto a la Pachamama o madre Tierra. Y para subir tenemos algunas obligaciones que cumplir, como por ejemplo un baño de purificación para no llevar las malas costumbres, los malos pensamientos y las energías negativas”, dijo Guarachi que en noviembre de 2015, llegó a la cima del monte Kilimanjaro ubicado a 5895 metros sobre el nivel del mar en Tanzania, África.

Con este ascenso el escalador con más de 40 años de experiencia, cumplió con cuatro de los siete objetivos de su proyecto denominado Seven Summit, con el que pretende conquistar las cimas representativas del mundo en los siguientes dos años. Debemos tener un mayor respeto por la montaña –aseveró el andinista– y no contaminarla, además de cuidar sus ríos y lagos, en los que cada especie y ser viviente de la fauna y la flora tiene una función que no debemos alterar.

LEY DE LA MONTAÑA

Guarachi que ascendió a la cima del Illimani en 192 ocasiones, planteó la creación de una nueva normativa denominada la Ley de la Montaña, para la implementación de políticas de conservación de los recursos naturales existentes en los glaciares como –por ejemplo– el agua, ya que los deshielos de los nevados producen el recurso hídrico durante las 24 horas de cada día, mientras que las precipitaciones pluviales sólo proporcionan el líquido vital en determinadas épocas.

“Pese a las recomendaciones que hice en los últimos años, en Bolivia aún no damos la importancia necesaria al turismo de alta montaña ni proyectamos la urgente necesidad de proteger y conservar nuestros nevados que se están derritiendo cada año”, afirmó el escalador boliviano.

Destacó entre sus ascensos el realizado en 1994 al nevado Katmandú en la cordillera del Himalaya y al intento de llegar a la cima del Everest con más de ocho mil metros por su sector Norte. En 1998 logró coronar el nevado más alto del mundo, por su sector Sur, una proeza sin precedentes.

Además de hacer cima en el 2000 en el nevado Makile de Alaska uno de los más destacados de la región del Polo Norte, mientras que en el 2011 coronó el Cho Oyu también en el Himalaya junto a su hijo Eliot Guarachi y en 2015 llegó a la cima del Kilimanjaru en el continente africano. Mientras que del Hemisferio Sur coronó las cimas de las montañas más altas y representativas en Latinoamérica, como el Aconcagua de Argentina, Ojos del Salado en Chile, Huascarán de Perú, Chimborazo del Ecuador y el Sajama de Bolivia.

SHERPAS DEL HIMALAYA

Por otra parte, respecto al estreno del documental del canal internacional Discovery Channel el pasado fin de semana titulado, Sherpas héroes del Everest, Guarachi dijo que, fue una triste noticia y una historia real que se registró en abril de 2014, cuando 17 guías sherpas murieron por una avalancha que se produjo en el Everest.

“En las mismas fechas también se registró un grave terremoto en Katmandú, fueron desastres como un castigo del nevado Everest, cansado de que lo llenen de basura, proveniente de las expediciones de norteamericanos y europeos que cada año pretenden llegar al techo del mundo”, informó el andinista.

Explicó que los guías sherpas que son los pobladores de las regiones montañosas de Nepal, deben abrir las rutas, colocar las cuerdas fijas, además de cargar con las mochilas de los occidentales, arriesgando sus vidas para que otros se lleven los méritos. “Es por eso que desde el 2014 se suspendieron las expediciones a la cima de la montaña como una forma de protesta que fue protagonizada por los sherpas y también para hacer descansar a la montaña”, acotó.

Guarachi que considera que “hay que amar a la montaña”, hizo extensiva la invitación a la ciudadanía que quiera ser parte del ascenso al monte María Lloko de la cordillera Real mañana domingo y puso a disposición los teléfonos: 725 40379 y 719 o7632.