sábado, 17 de febrero de 2018

Turistas salen ilesos de El Choro

Cinco turistas que estuvieron atrapados en el camino precolombino de El Choro en la comunidad de Challapampa y fueron rescatados la tarde de ayer por el Servicio de Ayuda y Rescate (SAR) y los guarda parques del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).

"Los cinco turistas que estuvieron atrapados, en la comunidad Challapampa del camino precolombino de El Choro, por estas lluvias y la caída de puentes, fueron rescatados por el SAR y los guarda parques y ahora ya están de retorno", informó el director de entidad estatal de protección, Abel Mamani.

El Director del Sernap indicó que durante el viernes se realizó una inspección a toda esta área del camino precolombino y se determinó prohibir el ingreso de turistas, pues muchos de los puentes de esta ruta están restringido.

Dijo que en una primera evaluación del efecto de las lluvias se tiene daños en varias áreas protegidas, en los departamentos de La Paz y Beni pero no se tuvo ninguna víctima.

La lluvia de los últimos días causó derrumbes y desbordes de varios ríos en Los Yungas paceños, entre ellos la ruta del camino del Inca El Choro, donde las fuerzas del río se llevaron dos puentes de la ruta precolombina.

Además se reportó la crecida del río Huarinilla, que se habría desbordado e ingresado a los predios del Hotel Río Selva, causando daños en éste y en las comunidades cerca del río Elena.

lunes, 22 de enero de 2018

Los abuelos bolivianos que se jubilan ¡y se vuelven viajeros!

Yolanda Céspedes suspiraba hace años, pero ahora tose a ratos y sonríe casi todo el tiempo. Durante 40 años trabajó como enfermera, y en ese tiempo vio que los jubilados dejaban de trabajar se enfermaban. Sus amigas viajaban y ella debía quedarse trabajando los fines de semana y los feriados.

Suspiraba: “Cuándo será el día en que tenga tiempo para viajar”. En vacaciones tampoco podía hacerlo porque debía dedicarse a sus tres hijos. Así llegó al momento de la jubilación: “Yo pensaba que me iba a deprimir después de 40 años de trabajo”.

Como casi todo en Brasil, la fiesta de Año Nuevo en la playa de Copacabana tiene números que impresionan. Asisten casi tres millones de personas y ahí estaba Yolanda con sus amigas, integrando un grupo de 56 bolivianos que fueron a conocer el ruido y la alegría de Reveillon, la fiesta más esperada después del carnaval carioca.

El grupo espera ver cómo explotan las 24 toneladas de fuegos artificiales. Yolanda recuerda los conciertos, los 17 minutos de espectáculo pirotécnico y la lluvia que dio la bienvenida a 2018. La ropa se le secó en el cuerpo y le dejó esa tosecita, insignificante frente a la alegría del viaje.

Mientras cuenta todo eso, siente que se ha cumplido su anhelo de no quedarse estancada en su casa después de la jubilación. Por eso buscó un grupo de personas con su misma inquietud y encontró al Club de Abuelos, devoradores constantes de kilómetros. Noemí Gutiérrez estuvo en ese grupo y también pasó 40 años concentrada en la enseñanza. Su esposo murió hace 19 años y ella quedó absorta en sus cuatro hijos.
Bromistas. “Vos tenés una foto con el negro de WhatsApp” le dicen las amigas a Yolanda Céspedes.

Joven de espíritu
En cada lección que daba renacía el sueño de Noemí: conocer varios lugares. El primero que conoció fue Jerusalén, la capital de las tres religiones monoteístas. Recorrió Belén, al borde de las lágrimas, rezando el rosario y llevando una cruz simbólica. El padre Lucas, de la iglesia San Martín, fue el guía del grupo. Varias parejas renovaron sus votos matrimoniales en la Iglesia de Caná, donde según la Biblia, Jesús transformó el agua en vino.

Noemí también sintió cómo el agua le invadía el cuerpo y el espíritu en el río Jordán, donde se bautizó nuevamente, como hace más de dos milenios se cuenta que Juan el Bautista ungió al Nazareno. “Pasar por todos esos sitios que uno ve en las películas fue como un sueño. Yo decía ‘Señor, estuviste por aquí’, y me emocionaba”.

Su segundo viaje también fue un bálsamo espiritual. Estuvo en el lugar donde Juan Diego escuchó la voz de la virgen María, en México. Después de rezar en la Basílica de Guadalupe pasó cinco días en las playas de Cancún, disfrutando de tacos, enchiladas, museos y mariachis en la plaza Garibaldi. Hasta encontraron un grupo de mariachis de la tercera edad, que por unos pesos les interpretaban las piezas que Noemí y otras personas del grupo pedían. “Eran mariachis de verdad, no como los de acá”, cuenta.

¿Y el dinero? La jubilación es exigua, pero Noemí trabaja desde hace 30 años como vendedora de ropa. “Me ayudé con eso. No he dejado de vender para poder ayudarme, porque son caritos los viajes, y tiene que haber de dónde. Felizmente, mi último hijo salió profesional y dije ‘aquí acabé. Ahora me toca disfrutar’. Cuando mi hijo escuchó eso, se sintió contento y me dijo que espera su sueldo para regalarme los boletos de viaje. Esta vez, mi sueño es viajar en un crucero”.

Janeth Yabeta ha resuelto el tema del dinero de otra forma. Ella trabaja durante una semana al mes como asesora tributaria. La mayor parte de lo que gana tiene destino e itinerario fijos. Ha visitado la mayoría de los países limítrofes, Estados Unidos y Europa. Disfruta los viajes cada minuto, incluso antes de poner un pie en el bus o en el avión.
Quieto, George. Janeth Yabeta en el Madame Tussaud’s, el museo de cera más famoso del mundo, en Las Vegas.

La alegría de recordar
Disfruta cuando está buscando información acerca de los lugares que va a visitar, cuando está recorriendo los sitios de cada destino y cuando retorna, al conversar con los amigos viajeros.

“Nos volvemos niños en los viajes. Hacemos travesuras porque quizá antes no hubo oportunidad o porque estábamos cohibidos. O porque están los hijos o el marido”. Algunas trepan a lugares donde los jóvenes no se atreven y no es raro perder hasta la noción del tiempo cuando se está lejos. “Oye, ¿qué día es hoy?”, preguntó una de ellas. “No sé. ¿Y vos?”, le preguntaba a una tercera viajera. No importaba. ¿El celular? Olvidado. Cuando se acordaban de él era para tomarse selfies y exclamar, sorprendidas, que tenían 12, 15 o más llamadas perdidas de alguno de sus hijos.

También están felices de sus proezas físicas. “¿Así que quiere visitar Toro Toro? Hay que estar en forma. Se bajan 980 gradas hasta el Vergel y hay que volver a subirlas. Tiene que ver las cuevas de Umajalanta”, comenta Yolanda, que ha visitado este parque nacional potosino.

Los viajeros han aprendido que hay que dejarse llevar. En la Reserva San Pedro del Sola, en Tarija, volvieron a perderse en el tiempo y en los vergeles que hay en la zona. Agua cristalina, paisajes serenos, senderos con pinturas rupestres.

Cuando se percataron del paso del tiempo, eran las 16:50. Faltaban diez minutos para que alce vuelo su avión de retorno a Santa Cruz. Ni siquiera se molestaron en intentar el regreso, que implicaba un camino de 22 kilómetros hasta Tarija y luego al aeropuerto. Se quedaron tres días más. Tuvieron que volver después del martes de carnaval, porque todos los vuelos estaban llenos.

También ocurren cosas curiosas. Algo raro hay entre Janeth Yabeta y los teleféricos. En el que recorre las alturas del Pan de Azúcar, en Brasil, subieron unas 50 personas. En algún momento del trayecto, el teleférico se detuvo y las 50 personas quedaron por algunos minutos suspendidas mirando al vacío. En el teleférico del cerro San Bernardo, en Salta, ocurrió lo mismo. Antes de subir al de Cochabamba, ya había un antecedente que la hizo decir “a ver si este no se detiene”. Se detuvo. Adivine qué pasó en La Paz: lo mismo. Cuando todas las probabilidades estaban en contra, subió al teleférico de Taxco, en México. Jamás se había detenido. Jamás hasta que Janeth Yabeta se subió.
Emisarias. Delegaciones de varios países se juntan en Argentina.

¿Por qué ya no me duele?
Hay efectos extraños cuando uno viaja mucho. Walter Weber suele sentir dolores en las rodillas. Esos dolores se acaban ni bien pasa Córdoba, en Argentina. Siempre que hace el viaje hasta Ushuaia, ‘el fin del mundo’, sabe que al pasar de ese punto, sus malestares se acaban de inmediato. Quizá –dice- es porque se acerca al polo sur y la fuerza magnética arrastra todos sus dolores. Camina, sube gradas, trepa y baila sin problemas… hasta que, de retorno a Santa Cruz, a medida que se aleja del polo sur, los dolores van retornando.

Hay que decir que los lugareños, en Ushuaia, no podían creer que un grupo de abuelos hubiera hecho el viaje, de más de 6.000 kilómetros, hasta una ciudad que se precia de ser el fin del mundo. Se sorprenden más cuando los ven navegar por el canal de Beagle y ver cómo el glaciar Perito Moreno se desprende de apoco en medio de estruendos; pasean por un relieve costero donde hay un enorme faro rodeado de miles de pingüinos y se sorprenden con las manadas de lobos marinos.

Carolina M. fue a Paraguay porque estaba perdiendo la vista y quería aprovechar los últimos meses de buena visión. No viajaba con los mejores ánimos. En muchos tramos debía desplazarse en silla de ruedas. De pronto, al salir de una zona de venta de artesanías en Caacupé, la vieron bañada en llanto. A partir de ahí, al visitar las cataratas en Ciudad del Este, no quiso subirse a la silla de ruedas y recorrió, a su ritmo, tres kilómetros sin problemas. Archivó la tristeza y al regresar a Santa Cruz celebró su cumpleaños y bailó con sus compañeros de viaje.

Ruth María Rossel tiene 80 años y ha sobrevivido a una enfermedad grave. Integra el Club de Abuelos Nuevo Amanecer y sigue siendo la bailarina designada en las celebraciones. Este 24 de enero bailará flamenco en la celebración del club, en la que coronarán a su reina del Carnaval, Mirtha Garrido. La cercanía con los viajeros, la amistad y las experiencias comunes ayudaron a Ruth María a sobrevivir y a seguir bailando.

Emma Cuéllar tiene 89 años y es una de las más entusiastas del grupo. “Soy la única sobreviviente de un grupo que formamos hace tiempo”, cuenta. Se emociona con la noche de coronación que viene. Es una oportunidad para teatralizar tiempos que se fueron, como la época en que la viudita salía a asustar a los borrachines conquistadores en los límites de la ciudad, que apenas llegaba hasta lo que hoy es la avenida Cañoto. “Al otro lado de la avenida había un guayabal, pachío y lúcuma”, recuerda vivazmente. Hace más de 14 años que viaja. La picardía, el humor inteligente y la amistad de este grupo, como en todos, son contagiosos.

Los viajeros tienen ocasiones para reunirse. En Tucumán, Córdoba o Chapadmalal, se reúnen delegaciones en las que confraternizan y eligen a sus representantes. Varias bolivianas obtuvieron títulos en estos eventos, que reúnen hasta 3.500 personas.

La Secretaría de Turismo de Argentina costeaba el alojamiento y la comida para los asistentes de la tercera edad. Eso acabó cuando llegó al poder Mauricio Macri, pero no detendrá a los abuelos en su empeño de seguir recorriendo miles de kilómetros para reunirse. Nota: el viaje hasta Ushuaia implica más de 13.500 kilómetros y dura un mes.
Sagrada Familia. Esta joya arquitectónica, aún inacabada e inclasificable, es una parada obligatoria en Barcelona.


Algo es algo

Hay agencias de viaje con experiencia, como Scape Travel, o La Preferida, que tiene convenios con empresas transportadoras en Argentina. Boltur, la empresa estatal boliviana, también ha preparado paquetes de viaje con descuentos para los abuelos. Se puede navegar por el Titicaca en el barco más grande de Bolivia por 440 bolivianos, pero un adulto mayor paga 220, con almuerzo incluido, guía especializado y entradas a los museos de Tiahuanaco y Huaqui.

La ruta del vino y excursión a la campiña chapaca, durante tres días y dos noches, cuesta 1.556 bolivianos en hotel de tres estrellas. El transporte hasta Tarija corre por cuenta del viajero. La Chiquitania también se puede visitar con precios preferenciales: San José y Santiago de
Chiquitos, desde 2.221 bolivianos, con punto de arranque en la Bimodal. El jefe de Desarrollo de Productos Turísticos de Boltur, Gabriel Reyes, recuerda que está vigente el precio preferencial para adultos mayores en las aerolíneas: hay una rebaja del 40%.

Yolanda Céspedes cuenta que en el mariposario Güembé les cobraron la mitad del precio de entrada; por el bufé, que cuesta 120 bolivianos, ellas pagaron 60. “La gente no conoce estos privilegios para los grupos”, comenta. Pueden crearse más ventajas, pero quizá con eso alcanza para empezar a armar maletas.

La mayoría tiene hijos que se dan cuenta que sus padres estuvieron pendientes de ellos por años y los animan a viajar. Por eso, ni bien pueden, arman pilchas y salen a ampliar su mundo.


Lugareños de Morococala plantean un circuito turístico que incluya la historia de la minería

El departamento de Oruro cuenta con una infinidad de atractivos turísticos por explotar, tal es el caso del poblado minero de Morococala del municipio de Huanuni, que se encuentra a casi 6 kilómetros de los recientemente descubiertos Muros de Chacara.

En Morococala se mantiene vestigios de la historia de la minería cuando estuvo en su apogeo, por lo que los lugareños proponen implementar un circuito turístico que contemple estos dos lugares.

"Aparte de trabajar en la minería, nosotros aquí queremos dedicarnos también al turismo, tenemos las potencialidades para que las familias de país y los extranjeros conozcan las riquezas que tenemos aquí, estamos a unos 6 kilómetros de los Muros de Chacara y podemos hacer un circuito turístico en este sector", dijo el minero de Morococala, Alex Ramírez.

Morococala se encuentra a 45 kilómetros de la ciudad de Oruro, se cuenta con caminos de fácil accesibilidad, el tiempo estimado de viaje es de una hora con 10 minutos.

Cuenta con una infinidad de riquezas históricas que narran la actividad minera que se tuvo en esta zona durante el auge del estaño.

CASA DE PIEDRA

Una de las reliquias turísticas que aún se mantiene desde aproximadamente el año de 1920, es La casa de piedra, más conocida como la casa gerencia, que fue construida por el Barón del estaño Mauricio Hochschild.

La infraestructura está hecha de piedra y por dentro aun el estilo de la época y el material que fue importado desde europea se mantiene, tal es el caso de las escaleras y el piso que son de un fino roble que se mantiene a pesar del paso del tiempo, asimismo se cuenta con la presencia de algunas reliquias como candelabros que son celosamente resguardados por los lugareños.

"Aquí los trabajadores no tenían mucho acceso, solo podrían estar los patrones, esta era la casa gerencia del barón del estaño, ahora tenemos una persona que cuida este lugar, no se ha hecho cambios profundos, se han mantenido sus materiales originales en casi un 90 por ciento", explicó Ramírez.

De acuerdo a los relatos de los lugareños, esta casa fue construida con el empleo de una piedra inmensa que se tenía en el sector. Para lograr restaurar el lugar se requiere un monto aproximado de 28 mil bolivianos.



TABLERO DE

MARFIL

En el centro minero también se cuenta con un tablero eléctrico que aún funciona y distribuye energía a diferentes secciones tanto para el uso doméstico como para el uso industrial, la característica especial de este tablero es que está hecho completamente de un mármol de primera calidad con palancas antiguas.



RELIQUIAS

Se cuenta con calderas y con un almacenamiento de taquia, ya que el siglo XIX la mina en Morococala funcionaba a plan de vapor, con lo que se proveía energía en el interior de la mina.

Asimismo se cuenta con uno de los primeros tractores eléctricos que llegaron a Bolivia y en interior mina se tiene un cuadro de 190 metros, el cual está hecho de una piedra de casi 200 kilos.

De igual manera la estructura para ingresar a la mina que todavía se encuentra en funcionamiento es de procedencia inglesa, material que a pesar de los años se mantiene firme y en píe para que hoy los trabajadores puedan ingresar aproximadamente 190 metros en interior mina.

El turismo, hotelería y gastronomía se beneficiaron con el Dakar

La presidenta de Federación de Empresarios Privados de Chuquisaca, Teresa Dalenz, destacó ayer el impacto económico, principalmente en la hotelería y el turismo, que conllevó el Dakar 2018.

“Los sectores de turismo, hotelería y gastronomía tuvieron gran impacto económico que generó el Dakar de este año, mucha gente llegó primero a Sucre, para después trasladarse al departamento de Potosí, donde Uyuni y Tupiza fueron los más beneficiados”, señaló a la ABI.

Dalenz afirmó los escenarios naturales de la carrera, se convirtieron en importante vitrina para para difundir el turismo, en el caso de Chuquisaca, dijo que la feria Dakar 2018, desarrollada durante la primera semana de carrera fue propia para promocionar 15 destinos turísticos de Bolivia.

domingo, 21 de enero de 2018

Impulsan recorridos turísticos por Feria de Alasita

La Agencia Municipal para el Desarrollo Turístico La Paz Maravillosa impulsará recorridos turísticos en la feria de Alasita en los cuales los participantes podrán disfrutar de la gastronomía, visitar los puestos, realizar compras artesanales y conocer la historia de la festividad informó el director interino de esta unidad edil, Fernando Villagra.

Según información municipal, la iniciativa se realizará del 26 al 28 de enero, se descansará lunes 29 y martes 30 y nuevamente se ofrecerá el servicio desde el 31 hasta el 14 de febrero.

El recorrido se inicia en el mercado Camacho, continúa por la avenida Simón Bolívar y tiene como primera parada la Casa del Ekeko y el Museo de la Miniatura. En el trayecto las personas recibirán una explicación de los aspectos culturales y tradicionales de la festividad.

Posteriormente, los visitantes se dirigirán a los diferentes sectores de la feria, entre ellos al de los "Decanos", artesanos que llevan más años en la elaboración de miniatura. Al finalizar el recorrido los grupos visitarán a los amautas que realizarán una bendición de las miniaturas adquiridas.

El paquete turístico tiene un costo de 30 bolivianos y se lo podrá adquirir en las empresas turísticas afiliadas a la Agencia Boliviana de Agencias de Turismo (Abatur) y otras empresas independientes (ver listado).

Villagra informó que los paseos guiados se realizarán con un grupo de cuatro hasta 10 personas.

Las salidas se realizarán según la demanda de la gente, se prevé que el primer grupo salga a las 15.00 y el segundo, a las 16.00.

Este año la festividad de Alasita cobra una importancia especial gracias a la declaratoria de la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Empresas turísticas donde puede adquirir el recorrido.

Bolivia Sun. Avenida Arce, lobby del hotel Radisson.

Eliana Tours. Sagárnaga esquina Murillo nº 189, galería Doryan 1º nivel

Oasis Bolivia. Sagárnaga Nº 360

Free Bikes. Sagárnaga Nº 380

Servi Mastertour. Linares Nº 947

Tusoco viajes. Sagárnaga entre Murillo y Linares Nº 227 of.1

Confort Tours. Sagárnaga en galería El Paraíso, local Nº 14

Victour. Sagárnaga y Linares, interior galería Las Brujas

Extreme Xpeditions. Comercio entre Bueno y Loayza Nº 1435

Mauci Tours. Avenida Illampu esquina Sagárnaga y Santa Cruz G. Bella Vista Nº 815, local 4

Buho´S Tours, calle Sagárnaga 242

Barrucada. Linares entre Sagárnaga y Tarija 971

Climbing South America. Linares y Sagárnaga.

Flores: “se abren las puertas al turismo"

El cónsul boliviano en Córdoba, Víctor Flores, aseguró ayer que el Dakar ayudó a abrir las puertas de Bolivia al turismo internacional, además de mostrar un "país estable" política, económica y socialmente.

"Esto (el Dakar) trae mucho turismo", dijo. "Los de aquí, de Córdoba, emocionados vienen al consulado y tienen interés en conocer ahora el Lago Titicaca, Uyuni y el Carnaval de Oruro", regiones por donde la competencia pasó.

Flores agregó que los argentinos saben que "Bolivia es diferente".

sábado, 20 de enero de 2018

Alcaldía autorizó construcción de cabañas ecológicas en la Isla del Sol

La Alcaldía de Copacabana y el Concejo Municipal autorizaron la construcción de cabañas ecológicas en la Isla del Sol, las mismas que fueron destruidas y ahora se anuncian procesos contra los pobladores de Ch’alla, informó a EL DIARIO el presidente del Concejo Municipal Juvenal Mayta Poma Cosi.

Las comunidades de Ch’alla y Ch’allapampa, se disputan el control del ingreso de turistas por la región norte de la Isla del Sol, donde en semanas pasadas se construyeron cinco cabañas turísticas dos de las cuales fueron destruidas por los comunarios de Ch’allapampa.

“El Concejo Municipal aprobó la normativa para la construcción de las cabañas ecológicas para mejorar las condiciones del turismo comunitario.

Lamentablemente los pobladores de Ch’allapampa procedieron a destruir estas construcciones”, reveló el Presidente del ente legislativo del municipio de Copacabana a EL DIARIO.

En ese sentido, la autoridad anunció que como se tratan de recursos de la Alcaldía, el Concejo Municipal y el Ejecutivo, iniciarían procesos judiciales a quienes destruyeron las cabañas. “Son recursos del Estado y como Concejo tenemos la obligación de iniciar los procesos que correspondan”, dijo la autoridad.

Explicó que la iniciativa de construir cabañas ecológicas en la parte norte de la Isla del Sol surgió luego de comprobarse el gran número de visitas de turistas nacionales y extranjeros que visitaban el lugar y no existían las condiciones necesarias de hospedaje.

Según la información, el municipio habría invertido la suma de 30 mil bolivianos en la construcción de esas cabañas. La comunidad de Challa es la más numerosa que habita la Isla del Sol, ellos denuncian que sus vecinos quieren monopolizar la actividad turística.

El presidente del Concejo informó que antes del conflicto, los turistas ingresaban por la parte sur de la Isla del Sol, en la población de Yumani, la ruta atraviesa Ch’alla en la parte central, hasta llegar a Ch’allapampa en el norte de la Isla.

A lo largo del recorrido existen ruinas, el complejo arqueológico de Chincana, las pisadas del Inca, el baño del Inca, además de muchos sitios ceremoniales, tomando en cuenta que la Isla del Sol era conocida como el lugar donde se protegían a las ñustas del Inca.

Con la decisión de la Alcaldía de construir cabañas ecológicas cerca al complejo arqueológico se provocó la disputa de dos de las tres comunidades (Ch’alla y Ch’allapampa), provocando grandes pérdidas económicas a los mismos comunarios que antes tenían el monopolio del traslado en valsas desde Copacabana a la Isla del Sol, además de cobrar por los servicios de alimentación, hospedaje y guías locales.