lunes, 25 de mayo de 2015

A 206 años del grito libertario, un recorrido muestra a fondo a la urbe colonial e histórica.



Caminar por sus calles y avenidas es adentrarse en la época colonial y republicana de Bolivia. Las casas e iglesias de fachadas blancas, los balcones de madera y hierro forjado y sus techos de teja son atractivos que permanecen perennes, como las mejores obras artísticas. No por nada es la ciudad de los cuatro nombres (Charcas, La Plata, Chuquisaca y Sucre), y puede tener otro denominativo más: la urbe de la cultura.

La capital del Estado es en sí misma un museo, porque aglutina historia, religión, un palacio de príncipes y espacios que hacen de este territorio imperecedero. La historia señala que la corona española delegó al marqués de Camporredondo, Pedro de Anzures, para que viajase al territorio de los Charcas y fundase una ciudad —con el objetivo de proteger a la población de los indígenas hostiles—, se salvaguardaran los yacimientos minerales (especialmente de plata) y se respaldara la minería proveniente de la poblada Potosí. Al pie de los cerros Sica Sica y Churuquella (donde en la actualidad se encuentra el mirador de La Recoleta), De Anzures fundó la Villa de La Plata de la Nueva Toledo. Algunos historiadores afirman que la fecha de fundación es el 16 de abril de 1540, otros aseguran que el 29 de septiembre de 1538. Lo cierto es que este dato continúa en discusión debido a que no existe ningún documento fehaciente que aclare el detalle histórico.

Riqueza patrimonial

De lo que no cabe duda es que Sucre exuda historia y cultura en sus calles, casas y edificios mediante personajes representativos en la Ciudad Blanca. El Viceministerio de Turismo, dependiente del Ministerio de Culturas, organizó la visita de un grupo de periodistas de todo el país a la capital del Estado Plurinacional, para compartir un poco de esta riqueza que descansa en un valle inmemorial.

El recorrido puede durar unos días, aunque para algunos ya son años porque decidieron fijar residencia en la ciudad. Los museos son caminos interminables de saberes y de memorias, como el de Charcas, el Antropológico, Eclesiástico, de Etnografía y Folklore, o de Arte Indígena Asur. De igual manera, el Parque Cretácico; la Catedral Metropolitana, el templo de San Lázaro, San Sebastián o Santo Domingo; la capilla de la Virgen de Guadalupe, de la Rotonda o de la Gruta de Lourdes, el parque Simón Bolívar, la plaza Pedro de Anzures de Camporredondo y el mirador de La Recoleta son ejemplos para que el visitante pueda conocer la Sucre de los múltiples denominativos, pero más que todo cultural e inolvidable.

El convento de La Recoleta

Al llegar a la plaza Pedro de Anzures de Camporredondo, a las faldas del cerro Churuquella, se yergue bello y claro el convento Nuestra Señora de Santa Ana del Monte de Sión, o La Recoleta.

La infraestructura, perteneciente a la orden de los franciscanos y construida en 1600, tenía el objetivo de dar alojamiento y descanso a los sacerdotes que tenían su trabajo misional en el Chaco, con el propósito de que recuperasen su salud o pasaran ahí sus últimos días. En la iglesia se expone una sillería de coro del siglo XVII, tallada en madera de cedro y que perteneció a la orden de los franciscanos. Los detalles de los cuerpos y rostros reflejan la misión franciscana de evangelización en Nagasaki, Japón, donde 26 franciscanos, frailes y bautizados cristianos fueron torturados, crucificados y empalados. Las esculturas del púlpito reflejan el martirio que vivieron los misioneros aquel 3 de enero de 1597. Abajo, después de cruzar un campo con naranjales silvestres, está el árbol milenario, de unos 1.000 años de antigüedad y que fue declarado monumento nacional e histórico en 1956. Es tan grueso, que para abrazar el tronco se necesitan diez personas, y tan alto que parece perderse en el cielo.

El convento San Felipe de Neri

La terraza de este convento debe ser una de las más fotografiadas de Sucre, pues desde allí se observa un panorama bello de la ciudad, con el fondo de los cerros que circundan la urbe, además de las iglesias, monumentos y casas coloniales.

Pasar el atardecer en este lugar es inigualable, a través de balaústres estilizados y cresterías que adornan la parte superior de este edificio.

Cuando el arzobispo fray José de San Alberto fundó en Chuquisaca la congregación de los Padres del Oratorio de San Felipe, también consiguió la construcción de la iglesia San Felipe de Neri, que fue inaugurada en 1799.

Pilar Carbajal, gerente de la agencia de turismo Rutas del Sur y guía de la delegación, explica que cuando falleció el último de los filipenses en este templo, aproximadamente en 1976, la administración de este espacio pasó a tuición de la Iglesia Católica, que creó el colegio de niñas Santa Teresa, que en la actualidad es el colegio María Auxiliadora, de la orden salesiana.

En los pasillos se exponen más de una decena de cuadros que datan de los siglos XVIII y XIX, entre los que resaltan copias de los lienzos del pintor de origen checo Anton Raphael Mengs, además de una Misa de San Gregorio creado por Tintico, pintor indígena de finales del siglo XVII.

La terraza era utilizada por los filipenses como lugar de oración y recogimiento, donde tenían que estar 12 horas, desde las 06.00 hasta las 18.00. Como la orden era del silencio permanente, solo podían hablar dos horas al día, una durante el almuerzo y otra al atardecer. Carbajal señala que para que los filipenses no se durmieran durante su recogimiento, los asientos de cemento fueron construidos con una inclinación.

El templo de San Francisco

Este templo es conocido por albergar la campana que resonó aquel 25 de mayo de 1809 para llamar al pueblo a rebelarse contra la opresión hispánica.

Según las crónicas de la época, un religioso franciscano, Francisco de Aroca, construyó en 1539 una modesta enramada donde reunía a los niños para catequizarlos. Fue tal la impresión que causaron sus palabras, que los vecinos y fieles del lugar se ofrecieron para posibilitar la edificación de una capilla, que en 1581 se transformó en una iglesia de la Orden Franciscana.

En este templo resaltan los altares de estilo barroco mestizo y el artesanado. También se puede apreciar en la parte central y en el coro el mejor ejemplo del arte mudéjar, un estilo arquitectónico que se caracteriza por la conservación de elementos del arte cristiano y el empleo de ornamentos árabes.

Al ser la segunda iglesia construida en la ciudad de Charcas, su cripta continúa guardando los restos mortales de los primeros españoles que llegaron a habitar estos lares.

En el salón superior del templo se exponen casullas antiguas y cuadros del siglo XVII y XVIII pintados en conjunto o que son copias, por lo que son de autor anónimo.

Varios cuadros han sido cortados, en unos casos porque quisieron robarlos y, en otros, debido a que rostros, manos o imágenes completas son perfectas, lo que representa mucho valor para coleccionistas en el extranjero.

En una de las dos torres del templo cuelga un ícono chuquisaqueño y boliviano, la Campana de la Libertad, que el 25 de mayo de 1809 repicó para convocar a la población a la sublevación.

Se cuenta que el patriota Mariano Suárez Polanco tocó de tal manera la campana en la revolución, que ésta se rajó, algo que se puede observar en la visita a la parte alta del templo.

El Castillo de la Glorieta

Aproximadamente a cinco kilómetros del centro sucrense está ubicada esta infraestructura de principios del siglo XX que mezcla los estilos gótico, barroco, neoclásico y mudéjar, entre otros, y que muestra la opulencia de unos príncipes bolivianos.

Francisco Argandoña, un rico minero potosino, se casó en 1875 con Clotilde Urioste, perteneciente a la alta sociedad de Sucre. Al no poder tener familia, la pareja se hizo cargo de dos orfanatos, uno dedicado a las niñas y el otro a los varones. En el ámbito político, Argandoña fue designado ministro plenipotenciario en Francia por el entonces presidente Mariano Baptista Caserta. Como los esposos vivieron mucho tiempo en Europa, se codearon con lo mejor de la sociedad, lo que les permitió conseguir más recursos para su obra social.

Al conocer el emprendimiento de los bolivianos, el papa León XIII les otorgó en 1898 el título nobiliario de Príncipes de la Glorieta, debido al nombre de su propiedad.

Su nueva designación debía estar a la altura del lugar donde iban a vivir, por lo que Clotilde pidió al arquitecto de origen italiano Antonio Camponovo que diseñara la residencia, quien, por capricho de la dueña, mezcló estilos arquitectónicos para lograr la unidad de este palacio. Al pasar las rejas de ingreso pareciera que los cuentos de hadas se hicieran realidad al ver una fortaleza con infinidad de habitaciones, terrazas, torres y árboles.

Los salones del bien y del mal muestran cariátides (figuras de mujeres que sirven de soporte a una estructura arquitectónica), querubines, cancerberos y murciélagos.

En el castillo hay una réplica del Jardín de Versalles, un montículo, una casa de muñecas y una fuente de los deseos.

En un rincón del jardín del palacio, oculto entre la vegetación y la pared de piedra, una pequeña reja de fierro conduce a un túnel que al parecer sirvió para transportar mineral y dinero de la empresa de los Príncipes de la Glorieta.

La Casa de la Libertad

En medio de la pared alba con balcones de madera, una fachada de piedra con un zaguán de cedro nativo tachonado con clavos de bronce y la bandera nacional flameando, marcan el ingreso al amplio patio colonial y al salón donde se escribió el acta de la independencia de Bolivia.

En la capital del Estado, la Casa de la Libertad es uno de los lugares que no se puede perder el visitante nacional o extranjero.

La guía de turismo Paola Rivera, quien aguarda delante de la fuente que adorna el patio del ahora museo, cuenta que esta infraestructura, que perteneció en un inicio a los jesuitas, fue construida a finales del siglo XVI para que funcionara como colegio, y que desde 1624 acogió a la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Los jesuitas fueron expulsados en 1767, por lo que la universidad pasó a ser tuición de la Real Audiencia de Charcas, una de las instituciones más importantes creadas por los españoles. Desde 1776, la capilla privada de los jesuitas fue empleada como salón para que los estudiantes defendieran sus tesis.

La Casa de la Libertad debe su nombre a que allí se graduaron los doctores de Charcas, quienes germinaron los movimientos revolucionarios en América del Sur.

Después de la batalla de Ayacucho, del 9 de diciembre de 1824, que decidió la liberación de los pueblos americanos de la Colonia española, el Mariscal Antonio José de Sucre emitió un decreto en febrero de 1825 para que representantes de cinco provincias decidieran en esas salas el futuro del Alto Perú.

El ambiente principal es la conexión directa con aquella parte de la historia boliviana, pues se siente el aroma a libertad al ver y tocar los muebles de madera, y sentir la alfombra que se empleó durante la Asamblea Deliberante. En el medio, delante del escritorio principal, sobre un pedestal, se encuentra una réplica del acta de la independencia. Al fondo están los cuadros de Bartolina Sisa, Julián Apaza, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre y José Ballivián, debajo de un vitral del escudo nacional.

La habitación contigua está dedicada a los guerrilleros que lucharon contra las tropas realistas, como Eustaquio Moto Méndez, Vicente Camargo y José Antonio Álvarez de Arenales, donde se destaca Juana Azurduy, quien junto a su marido, Manuel Ascencio Padilla, luchó por la emancipación altoperuana. Los restos de la guerrillera descansan en un cofre de madera, rodeado por una espada dorada, una charretera del Ejército boliviano y un sable de general del Ejército argentino.

Los demás salones están dedicados a la etapa virreinal, con el mapa de las colonias españolas en América dibujado en 1775, la bandera albiceleste que izó el general argentino Manuel Belgrano durante la guerra de independencia, cuando llegó al Alto Perú; la sala que expone los retratos de los diputados deliberantes de 1825; una galería con prendas, armas y uniformes de los expresidentes del país, y la sala Mariscal Sucre, que contiene cuadros, documentos y objetos que pertenecieron al libertador.

El Museo Gutiérrez Valenzuela

En medio de la pared alba con balcones de madera, una fachada de piedra con un zaguán de cedro nativo tachonado con clavos de bronce y la bandera nacional flameando, marcan el ingreso al amplio patio colonial y al salón donde se escribió el acta de la independencia de Bolivia.

En la capital del Estado, la Casa de la Libertad es uno de los lugares que no se puede perder el visitante nacional o extranjero.

La guía de turismo Paola Rivera, quien aguarda delante de la fuente que adorna el patio del ahora museo, cuenta que esta infraestructura, que perteneció en un inicio a los jesuitas, fue construida a finales del siglo XVI para que funcionara como colegio, y que desde 1624 acogió a la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Los jesuitas fueron expulsados en 1767, por lo que la universidad pasó a ser tuición de la Real Audiencia de Charcas, una de las instituciones más importantes creadas por los españoles. Desde 1776, la capilla privada de los jesuitas fue empleada como salón para que los estudiantes defendieran sus tesis.

La Casa de la Libertad debe su nombre a que allí se graduaron los doctores de Charcas, quienes germinaron los movimientos revolucionarios en América del Sur.

Después de la batalla de Ayacucho, del 9 de diciembre de 1824, que decidió la liberación de los pueblos americanos de la Colonia española, el Mariscal Antonio José de Sucre emitió un decreto en febrero de 1825 para que representantes de cinco provincias decidieran en esas salas el futuro del Alto Perú.

El ambiente principal es la conexión directa con aquella parte de la historia boliviana, pues se siente el aroma a libertad al ver y tocar los muebles de madera, y sentir la alfombra que se empleó durante la Asamblea Deliberante. En el medio, delante del escritorio principal, sobre un pedestal, se encuentra una réplica del acta de la independencia. Al fondo están los cuadros de Bartolina Sisa, Julián Apaza, Simón Bolívar, Antonio José de Sucre y José Ballivián, debajo de un vitral del escudo nacional.

La habitación contigua está dedicada a los guerrilleros que lucharon contra las tropas realistas, como Eustaquio Moto Méndez, Vicente Camargo y José Antonio Álvarez de Arenales, donde se destaca Juana Azurduy, quien junto a su marido, Manuel Ascencio Padilla, luchó por la emancipación altoperuana. Los restos de la guerrillera descansan en un cofre de madera, rodeado por una espada dorada, una charretera del Ejército boliviano y un sable de general del Ejército argentino.

Los demás salones están dedicados a la etapa virreinal, con el mapa de las colonias españolas en América dibujado en 1775, la bandera albiceleste que izó el general argentino Manuel Belgrano durante la guerra de independencia, cuando llegó al Alto Perú; la sala que expone los retratos de los diputados deliberantes de 1825; una galería con prendas, armas y uniformes de los expresidentes del país, y la sala Mariscal Sucre, que contiene cuadros, documentos y objetos que pertenecieron al libertador.




El turismo latinoamericano desafía a la caída del consumo

El gasto del consumidor ha estado deprimido en toda América Latina en el último par de años, pero hay un sector que parece estar desafiando esa tendencia: el turismo. Y no se debe únicamente a que las monedas más baratas y las políticas de visado más flexibles están convirtiendo a las vacaciones en América Latina en algo más atractivo para los europeos, norteamericanos y asiáticos.
Un creciente número de latinoamericanos viajan dentro de la región, una tendencia que refleja los cambios seculares a largo plazo, incluyendo la expansión de las aerolíneas latinoamericanas, las rutas locales y los agentes locales de viajes con presencia en línea, tales como despegar.com de Argentina.
Bonanza de los andinos
Una encuesta elaborada por LatAm Confidencial, un servicio de análisis de inversiones del Financial Times, realizad a 6.500 consumidores muestra que la tendencia no es uniforme, ya que especialmente los mercados andinos disfrutan de una mayor bonanza.
Aunque un promedio de 77% de los encuestados, con planes de viaje este año, dijeron que gastarían la misma cantidad o más durante las vacaciones de 2015 que lo que habían gastado en 2014, el 84% de los peruanos y el 83% de los colombianos que planean viajar dijeron que gastarían lo mismo o más.
La encuesta –realizada entre febrero y marzo– muestra que los colombianos son especialmente propensos a visitar destinos en el Caribe o México y se han vuelto mucho más propensos a volar.
En el estudio, el 48% de los encuestados colombianos con planes de viaje dijeron que habían volado o planeado volar a su próximo destino en el año 2015, más del doble del porcentaje registrado en el último trimestre de 2013 cuando LatAm Confidencial realizó una encuesta similar.
Predominan las aerolíneas de bajo costo
Mientras que estos resultados reflejan parcialmente el hecho de que a Colombia y Perú les está yendo mejor que a sus rivales más grandes de América del Sur, hay algunas características regionales específicas.
Por ejemplo, las aerolíneas de bajo costo son especialmente predominantes en el mercado de turismo colombiano.
Viva Colombia, parte de una empresa latina vinculada a la compañía irlandesa Irelandia (cofundadora de Ryanair), en recientes días inauguró sus vuelos a Quito, Lima y Ciudad de Panamá, mientras que Easy Fly estaba lista este año para inaugurar su primer vuelo fuera de Colombia a la isla caribeña de Aruba.
Interjet, una operadora mexicana, ofrece a los colombianos una forma barata de visitar la Ciudad de México y Cancún, que son los principales destinos de ese país.
Y quizás lo que es más importante aún, Avianca, una operadora local ya muy consolidada, hace poco incrementó de forma importante la capacidad en las rutas hacia destinos en el Caribe y América Latina, después de reducir sus negocios relacionados con Venezuela debido a las dificultades en la repatriación de los ingresos.
Los agentes de reservación se hacen populares
La otra gran tendencia en la región es la creciente popularidad de los agentes de reservación en línea.
Despegar, fundada en 1999, ha sido uno de los más beneficiados, y su filial brasileña decolar.com es especialmente importante.
Puesto que el mercado en línea estadounidense muestra un crecimiento más lento, las oportunidades en América Latina han llamado la atención de los actores globales más grandes del segmento.
En marzo, expedia.com, uno de los agentes de viajes en línea más grandes del mundo, pagó 270 millones de dólares para adquirir una participación del 20% en despegar.
Sin embargo, a los agentes tradicionales también les está yendo bien. CVC, la primera compañía de viajes brasileña que cotiza en bolsa y que no es una aerolínea, vendió paquetes turísticos, vuelos y habitaciones de hotel a 20 millones de viajeros a nivel nacional e internacional el año pasado.
Sus acciones en la actualidad están superando el principal índice de Sao Paulo este año, en parte gracias a un plan de precios que les permite a los clientes pagar a plazos – y que protege a CVC del debilitamiento del real al cobrarles a los clientes en dólares estadounidenses.

Viajes Espacial recibe reconocimiento

Sherry Gonzales, ejecutiva de cuentas y ventas para Latinoamérica y el Caribe; Mayra Pryce, gerente

de Marketing y Relaciones Públicas Royal Caribbean; Bob Tavadia, director regional de Ventas para

Latinoamérica y el Caribe; Pachi Balderrama, directora ejecutiva de Viajes Espacial; Luis Quiroz, gerente

de Marketing de Viajes Espacial; Ricardo Amaral, vicepresidente de Ventas para Latinoamérica y el Caribe.

La empresa líder de cruceros en el mundo, Royal Caribbean Internacional entregó un reconocimiento a Patricia Balderrama de Bergamaschi -directora ejecutiva- y a Luis Quiroz -gerente de Marketing de Viajes Espacial, sus representantes exclusivos en Bolivia.

Este reconocimiento que dice Outstanding Sales 2014 - Viajes Espacial hace referencia a la creciente demanda de la experiencia vacacional en cruceros Royal Caribbean y Celebrity Cruises, ambas líneas especializadas en brindar experiencias completas y diferentes a familias y parejas que desean experimentar más allá de lo que la oferta tradicional de vacaciones ofrece en nuestro mercado. Bolivia cumplió con las metas de ambas compañías.

Los barcos de Royal Caribbean y Celebrity Cruises son hoteles resort cinco estrellas que navegan y llevan a los pasajeros a disfrutar de los diferentes puertos a los que llegan, siendo en sí mismos destinos turísticos llenos de atractivos exclusivos, como ser shows de Broadway, experiencias culinarias, áreas de entretenimientos para niños y jóvenes, casinos, bares y espectaculares paisajes entre muchas otras cosas que no dejan de sorprender a quienes abordan nuestros barcos.

Viajes Espacial recibió este reconocimiento debido a que cuenta con un equipo de profesionales especializados en este rubro que están dedicados a ayudar y asesorar a clientes que buscan nuevas alternativas para hacer de sus vacaciones una experiencia que reúna a la familia, o que permita que el amor se fortalezca mucho más.

domingo, 24 de mayo de 2015

Municipio de Palca Cañón de Palca expone su belleza natural al turista

Siguiendo el camino carretero a Palca, al sudeste de la ciudad de La Paz, se encuentra el Cañón de Palca, próxima al Valle de las Ánimas, presenta una serie de formaciones geológicas que resaltan e impresionan por sus características paisajísticas.
En el lugar se aprecia un conjunto de formaciones rocosas monumentales de hasta 200 metros de altura y en medio una planicie que marca claramente un sendero, que atraviesa el cañón en toda su extensión. Este espacio natural empieza en el abra de Ovejuyo y termina en la población de Palca.
Por sus características la vegetación es escasa y la fauna es la misma que en el Valle de las Ánimas. Se recomienda su visita durante todo el año, excepto en época de lluvia.
La Directora de la secretaria de Turismo y Culturas de la Gobernación de La Paz, Viviana Méndez, indicó que es este cañón además de contar con impresionantes formaciones geológicas, es parte de un paisaje natural en cuyo fondo se enmarca el paisaje del Illimani, acompañado de flora cactácea.
El municipio de Palca es parte de la provincia Murillo del Departamento de La Paz, esta región actualmente cuenta con una población de 1.180 habitantes, según un estudio que se realizó en 2013.
El Cañón de Palca, es una de las maravilla de la naturaleza que distinguen no solamente a esta localidad, sino también en toda la provincia Murillo, ya que expresa la majestuosidad de una composición natural sin comparación en la región.
MAJESTUOSO
El Cañón de Palca es un majestuoso conjunto de formaciones geológicas naturales que se han originado con el paso del tiempo, principalmente debido a la erosión de la tierra producida por el efecto del agua y el viento, se compone por decenas de obeliscos gigantes que cuentan con una altura monumental que sobrepasa los 200 metros de altura.
También presenta una extensa planicie que se extiende paralelamente a lo lardo del río Palca, un espacio que divide el área en dos cerros, los cuales son conocidos también con el nombre de “Cañón de Chuaqueri”.
Este lugar se encuentra ubicado en los valles alto andinos del municipio, es posible acceder a él por dos vías, la primera por la población de Apaña, y la segunda, por medio de un desvió desde la población de Palca.
Actualmente cuenta con un estado de conservación bueno. Desde este lugar, se puede apreciar el imponente nevado del Illimani y la cima de la Muela del Diablo, su aprovechamiento turístico es mediano.
ACTIVIDADES TURÍSTICAS
En el lugar se pueden realizar varias actividades turísticas, como el trekking, bicicleta de montaña, camping, toma de fotografías, actividades de relajación y la observación de flora y fauna.
Considerando que se compone de formaciones geológicas de tierra no es posible realizar actividades que requieran el ascenso a descenso por este atractivo, como la escalada, y otras de similares características.
Para apoyar a su conservación, es necesario tener en cuenta una debida planificación, para el manejo de los residuos sólidos que sean producidos por los visitantes, para evitar la degradación del entorno natural.
Es posible realizar actividades de aventura y recreación por medio de circuitos turísticos, aprovechando los atractivos naturales del municipio de Palca, en los que se incluya el Valle de las Ánimas, el Illimani y la Población con sus fiestas religiosas.
CONSEJOS
Se aconseja al momento de visitar esta zona llevar ropa ligera para el día, por ser un lugar de clima templado, y abrigada para la noche por ser un lugar expuesto a los vientos. También se debe portar un botiquín de primeros auxilios personal, con medicinas contra el mal de altura y un protector solar.

sábado, 23 de mayo de 2015

El Rincón de la Victoria, un edén escondido en el valle de Tarija



Un edén escondido en Tarija es el Rincón de la Victoria; pues se trata de un lugar que bien podría ser un destino turístico muy valioso pero que sin embargo es propiedad privada. El motivo fundamental se debe a que en él se encuentran las tomas de agua que abastecen a Tarija de este elemento esencial. Pero además el Rincón de la Victoria forma para de la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama.

Su principal característica son los bosques de pinos y otras especies de árboles que acompañan todo el recorrido hasta llegar al pie del cerro. Al estar ahí pareciera que uno se encuentra dentro de un cuento medieval europeo con una naturaleza virgen. Los árboles ofrecen mucha sombra, por lo que el clima se torna fresco en un día de sol radiante y de mucha calor.
La caminata se recorre con el rumor del río como compañero, el agua no es abundante pero sí muy cristalina. En el río destacan las grandes rocas que obstaculizan el paso del agua haciéndolo aún más ruidoso.
Se puede apreciar el incesante despliegue de vida de árboles y follaje que crecen incluso entre las piedras. Los colores verde intenso de los pinos se entremezclan con verdes otoñales de otras especies de árboles, el verde limón del musgo y el marrón oscuro de los troncos brindan una exuberancia sin igual al paisaje.
Los cerros alrededor contienen diferentes tipos de flora, unos conservan los churquis y molles característicos de la zona y otros ostentan pinos que conforman bosques tupidos.

¿Cómo llegar?
Para llegar a este lugar se debe atravesar La Victoria, una zona que es a la vez un atractivo turístico y destino gastronómico que bien vale la pena visitar. Sí es de los que aman los paisajes campestres y sobre todo la buena comida criolla debe ir a conocerlo.
En la pequeña comunidad se destaca la plaza construida respetando los colores de La Victoria, lugar que se caracteriza por sus casas con techos de teja. Los faroles intensifican su aspecto rústico debido a las viviendas que los pájaros “horneros” han construido aprovechando la forma de los postes.
Frente a la plaza se encuentra la iglesia del pueblo que marca la fe católica, característica de las poblaciones tarijeñas del área rural.
El carácter de destino turístico gastronómico de la zona se percibe desde el inicio del camino hacia La Victoria, ya que son muchos los letreros de sitios que ofertan buena comida. De acuerdo a la encargada de Cultura del municipio de Méndez, Ilsen Camacho, éste es el principal potencial de la zona ya que los fines de semana La Victoria es el lugar preferido de los tarijeños para ir a comer.
El paisaje en la zona está marcado por la gran cantidad de piedras que se encuentran en los terrenos que circundan las casas, como si el río en algún momento hubiera pasado por toda esa extensión de tierra.
El río, seco por completo en esta época, los churquis y los molles son los elementos que más resaltan en este paisaje chapaco. De trecho en trecho se aprecian plantaciones de maíz y otras verduras que destacan a los costados del camino que lleva al Rincón de la Victoria.
Antes de llegar, un desvío a la izquierda conduce a la Vitoria Golf Club, un lugar acondicionado para la práctica de este deporte y que se constituye en un atractivo paisajístico de la zona.
El sendero que conduce al club atraviesa un terreno seco y árido, poblado de churquis y de piedras; pero al llegar al lugar se torna verde, en especial en la zona donde están ubicados los campos de golf. Éstos son regados permanentemente para conservar el pasto.
La Vitoria Golf Club es un lugar que bien podría servir como zona de paseo por lo atractivo de sus vistas, ya que desde el campo de golf se puede observar a lo lejos la comunidad de La Victoria y todo el paisaje circundante.
Más allá se encuentran las cabañas del Cadillar que son parte del potencial turístico de la zona. También está el Caserío de la Victoria, un hermoso lugar para pasar un fin de semana en el campo.
Como en la mayoría de los paisajes de Tarija la belleza del lugar la conforman los cerros que rodean al valle. Dependiendo de su vegetación tienen diferentes colores y tonalidades.
La comunidad de La Victoria y el Rincón de la Victoria son dos atractivos turísticos naturales que vale la pena visitar, esto se puede hacer en un solo día ya que se encuentran a media hora en auto de la capital chapaca.
Una caminata matinal y otra después de un delicioso almuerzo podrían ser una experiencia relajante para personas de cualquier edad.

OTROS DETALLES
SOBRE lA VICTORIA

Lugar privado
El Rincón de la Victoria es un lugar privado y parte de la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama, por lo cual no constituye un destino turístico incluido en las ofertas de las agencias de turismo.

La Vitoria Golf Club
La Vitoria Golf Club es un destino creado especialmente para la práctica de este deporte y que sólo lleva 12 años en Tarija; empero va ganando adeptos día a día.

La comunidad
La Victoria es una comunidad que se destaca por la buena comida criolla y por la elaboración del pan en base a una receta propia. Los panes son llevados para la venta a la ciudad de Tarija.



viernes, 22 de mayo de 2015

Video Siete destinos fantásticos de Santa Cruz y cómo llegar a ellos

El departamento de Santa Cruz posee algunos de los lugares más bellos del planeta, en su extenso territorio se encuentran 12 áreas protegidas que conservan la naturaleza en todo su esplendor, y algunos de ellos están a penas a unas horas desde la capital cruceña.

La Practipedia de EL DEBER te trae esta semana una guía con los lugares desde los cuáles parten el transporte, principalmente terrestre, a siete destinos fantásticos en el departamento cruceño: el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, Espejillos, Santa Cruz La Vieja, Laguna Concepción, Tucabaca, El Chape y Laguna Esmeralda.

Además se incluye la duración del viaje y el costo que tiene el transporte hasta el lugar del destino.

Este material audiovisual fue elaborado en base a la 'Guía de Viajero de Áreas Protegidas', elaborada por la Gobernación de Santa Cruz, lugar desde el cual también extrajimos las impresionantes imágenes que se encuentran en la Practipedia.

jueves, 21 de mayo de 2015

Video Cochabamba será parte de un corredor de turismo nacional