El ministro de Culturas, Marko Machicao, inició ayer la promoción de tres nuevos destinos turísticos en los municipios de Santiago de Huata, Quime y Copacabana, en el departamento de La Paz, regiones que en el marco del programa ‘Unidos por el Turismo’ prevén mostrar su potencial cultural y artístico a turistas bolivianos y extranjeros.
“Hoy (miércoles) se tienen tres productos turísticos como son Santiago de Huata, Quime y Copacabana, que tienen un potencial enorme y una capacidad de recibir a bolivianas, bolivianos y extranjeros”, afirmó en un acto público.
Machicao recordó que la iniciativa de promocionar los destinos turísticos en los municipios de Bolivia, nació hace dos años con el Programa ‘Unidos por el Turismo’, que tiene el objetivo de promocionar, por iniciativa propia de los municipios, sus destinos turísticos y cultura de la región.
En ese marco, dijo que los tres destinos turísticos presentados hoy (miércoles), forman parte de una primera fase, tomando en cuenta que en los próximos días se lanzarán otros 10 destinos más.
Por su parte, el viceministerio de Turismo interino, Ernesto Rossel, dijo que el programa ‘Unidos por el Turismo’ se diseñó con el objetivo de que el boliviano conozca su país para beneficiar a las poblaciones que se promocionan.
Rossel explicó que el aliado estratégico es la empresa estatal Boliviana de Turismo ‘Boltur’.
A su turno, la gerente de Boltur, Lourdes Omoya, dijo que es una satisfacción trabajar con ese programa, para promocionar e incentivar que la gente conozca primero su país.
“Una vez que Boltur ha iniciado sus actividades está empeñado a apoyar todos los emprendimientos comunitarios y en promover y promocionar todos los emprendimientos del turismo interno (..), hoy iniciamos estas actividades a través de un convenio con Santiago de Huata, Quime y la Red Apthapi, seguros de comercializar todos estos productos para fortalecer y dinamizar la economía de estas regiones”, respaldó.
jueves, 5 de marzo de 2015
miércoles, 4 de marzo de 2015
Comunidades indígenas de La Paz ofrecen circuitos turísticos
Comunidades campesinas e indígenas de La Paz ofrecen desde hoy tres nuevos circuitos turísticos, de las que dos están en poblaciones vecinas del lago Titicaca, compartido con Perú, y otro cerca de los glaciares.
El ministro de Culturas y Turismo, Marko Machicao, presentó los proyectos desarrollados para la localidad de Santiago de Huata, el Santuario de Copacabana y el municipio de Quime, todos destinos en el departamento de La Paz.
Se trata de proyectos de "turismo comunitario", impulsados por las mismas comunidades indígenas, que serán promocionadas a nivel nacional por la Empresa Estatal de Turismo (Boltur).
El municipio de Santiago de Huata, cerca del Titicaca, ofrece su patrimonio histórico y la belleza de sus paisajes y dos catamaranes a vela construidos por una empresa de los indígenas del lugar.
En esta comunidad, el turismo es una opción de ingresos para los habitantes de la zona debido a que la producción agrícola está venida a menos por la fragmentación de las parcelas para cultivos.
La Red de turismo comunitario Apthapi, una organización formada por indígenas aimaras, ofrecen un circuito para explorar las formas de organización y costumbres indígenas andinas, la historia de danzas ancestrales, sitios arqueológicos y visitas a las islas del Sol y de la Luna en el lago para conocer su vida comunitaria.
Los habitantes de la localidad de Quime, que tiene varios pisos ecológicos, ofrece actividades de caminata y escalada en alta montaña, snowboard (tabla de nieve) y esquí en glaciares, según un informe del Ministerio de Culturas.
El ministro de Culturas y Turismo, Marko Machicao, presentó los proyectos desarrollados para la localidad de Santiago de Huata, el Santuario de Copacabana y el municipio de Quime, todos destinos en el departamento de La Paz.
Se trata de proyectos de "turismo comunitario", impulsados por las mismas comunidades indígenas, que serán promocionadas a nivel nacional por la Empresa Estatal de Turismo (Boltur).
El municipio de Santiago de Huata, cerca del Titicaca, ofrece su patrimonio histórico y la belleza de sus paisajes y dos catamaranes a vela construidos por una empresa de los indígenas del lugar.
En esta comunidad, el turismo es una opción de ingresos para los habitantes de la zona debido a que la producción agrícola está venida a menos por la fragmentación de las parcelas para cultivos.
La Red de turismo comunitario Apthapi, una organización formada por indígenas aimaras, ofrecen un circuito para explorar las formas de organización y costumbres indígenas andinas, la historia de danzas ancestrales, sitios arqueológicos y visitas a las islas del Sol y de la Luna en el lago para conocer su vida comunitaria.
Los habitantes de la localidad de Quime, que tiene varios pisos ecológicos, ofrece actividades de caminata y escalada en alta montaña, snowboard (tabla de nieve) y esquí en glaciares, según un informe del Ministerio de Culturas.
Rossell: habrá desarrollo de criterios turísticos
Ernesto Rossell, viceministro de Turismo a.i. explicó la visión de esta cartera para la nueva gestión.
Indicó que el desarrollo de los criterios turísticos con los que se maneja el país será un desafío. Detalló que la generación de políticas de beneficio a prestadores, a entidades territoriales autónomas con vocación turística, implementación de políticas de protección a los turistas y la puesta en valor del sector, serán las cuestiones que deben reforzarse y recibir continuidad. Recordó que todo apuntará a poner en valor al turismo como un sector aporta a la economía con empleos, reducción de la pobreza, iniciativas, valor agregado y divisas.
Con respecto al cambio de autoridades en el Ministerio de Culturas y Turismo y Viceministerio de Turismo, indicó que la intención fue reforzar los aspectos de interculturalidad, descolonización, despatriarcalización, políticas contra el racismo y turismo, en la búsqueda de generar políticas conjuntas que generen avances en estos aspectos,
Indicó que el desarrollo de los criterios turísticos con los que se maneja el país será un desafío. Detalló que la generación de políticas de beneficio a prestadores, a entidades territoriales autónomas con vocación turística, implementación de políticas de protección a los turistas y la puesta en valor del sector, serán las cuestiones que deben reforzarse y recibir continuidad. Recordó que todo apuntará a poner en valor al turismo como un sector aporta a la economía con empleos, reducción de la pobreza, iniciativas, valor agregado y divisas.
Con respecto al cambio de autoridades en el Ministerio de Culturas y Turismo y Viceministerio de Turismo, indicó que la intención fue reforzar los aspectos de interculturalidad, descolonización, despatriarcalización, políticas contra el racismo y turismo, en la búsqueda de generar políticas conjuntas que generen avances en estos aspectos,
Bolivia invertirá dos millones de dólares para promocionar cultura en nueve países
Bolivia invertirá más de dos millones de dólares en nueve países para la promoción de su riqueza folclórica, gastronómica y turística, informó el martes el ministro de Culturas, Marko Machicao.
"Se tiene una campaña muy agresiva con más de dos millones de dólares que vamos a invertir para promocionar nuestras danzas, folclore, gastronomía y sitios turísticos a nivel internacional, de inicio en nueve países", dijo.
Según Machicao, la promoción de la riqueza cultural y turística del país será difundida en diversos formatos audiovisuales en tres naciones de Europa, cuatro de América, uno de Oceanía y dos de Asía.
Sin nombrar a los países, Machicao dijo que la iniciativa comenzará con la promoción de danzas nacionales como la morenada, la diablada y el caporal, entre otras, junto con su propiedad intelectual.
"Además de esto tenemos que invertir tiempo y recursos en la declaración de patrimonio de otras 68 danzas, de aquellas que son muy bien conocidas en nuestro carnaval", sostuvo.
Machicao agregó que las expresiones culturales que deben ser registradas a escal internacional como propiedad de Bolivia están vinculadas con festivales autóctonos.
"Se tiene una campaña muy agresiva con más de dos millones de dólares que vamos a invertir para promocionar nuestras danzas, folclore, gastronomía y sitios turísticos a nivel internacional, de inicio en nueve países", dijo.
Según Machicao, la promoción de la riqueza cultural y turística del país será difundida en diversos formatos audiovisuales en tres naciones de Europa, cuatro de América, uno de Oceanía y dos de Asía.
Sin nombrar a los países, Machicao dijo que la iniciativa comenzará con la promoción de danzas nacionales como la morenada, la diablada y el caporal, entre otras, junto con su propiedad intelectual.
"Además de esto tenemos que invertir tiempo y recursos en la declaración de patrimonio de otras 68 danzas, de aquellas que son muy bien conocidas en nuestro carnaval", sostuvo.
Machicao agregó que las expresiones culturales que deben ser registradas a escal internacional como propiedad de Bolivia están vinculadas con festivales autóctonos.
martes, 3 de marzo de 2015
La marca país y destinos nacionales serán impulsados en feria turística
Durante tres días, la marca país ‘Bolivia te espera’ será promocionada en el marco de la XIX Feria Internacional de Turismo (FIT) Bolivia.
Este evento se realizará en el pabellón amarillo del Campo Ferial Chuquiago Marka, del 12 al 14 de marzo, con la participación de aproximadamente 400 expositores nacionales e internacionales.
Martín Careaga, presidente de la FIT Bolivia, explicó que el objetivo principal de la feria es promover el destino Bolivia, incentivando tanto al mercado nacional como extranjero a conocer mejor el país, consolidándose en una importante vitrina para los expositores.
Destacó la importancia del evento, ya que en esta versión participarán 14 países, nueve de ellos con organizaciones nacionales de turismo. Algunos de éstos son Argentina, Chile, Brasil, Irán, Cuba, Perú, México y República Dominicana.
Presencia estatal
Boliviana de Aviación, Correos de Bolivia, Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Ministerio de Culturas y Turismo y Transporte Aéreo Militar son algunas de las instituciones estatales que estarán presentes en la feria.
Ernesto Rossell, viceministro de Turismo a.i. informó que el Viceministerio participará en el ámbito promocional, promoviendo la marca país ‘Bolivia te espera’, consolidando la marca y fortaleciendo este denominativo. El ente gubernamental también participa como patrocinador.
Al respecto, Careaga manifestó que la FIT recibe pleno apoyo de este ente, ya que reconoce su esfuerzo y se pliega a este emprendimiento como instrumento que promociona el turismo en el país.
En cuanto a los proyectos de turismo comunitario y su promoción en este evento, Rossell indicó que en la FIT participan municipios y gobernaciones, los que llevan a estas actividades promociones de emprendimientos de base comunitaria.
Al respecto, alcaldías de Colquechaca, Trinidad, Villa Mojocoya, San Borja, Roboré, Colcha K, Cochabamba, Coroico, la Paz, Potosí, Quillacollo, Santa Ana del Yacuma, Sucre, Toro Toro, Guayaramerín, San Ignacio de Velasco, entre otros, representarán a sus regiones en la FIT. De igual manera, gobernaciones de Oruro, Pando, Potosí, Santa Cruz, Tarija, Beni y La Paz también contarán con stands.
Junto a ellos, agencias de viajes, líneas aéreas, hoteles, servicios de transporte y otros representantes del ámbito turístico formarán parte de esta actividad.
Actividades paralelas
La FIT contará con un Foro de turismo, el que se celebrará cada mañana del evento con la participación de más de 20 disertantes, los que darán conferencias sobre destinos turísticos y sus atractivos, situación del turismo, estrategias, niveles de excelencia y otros. El ingreso a esta actividad es gratuito, así como a toda la FIT. También se realizará una rueda de negocios.
Este evento se realizará en el pabellón amarillo del Campo Ferial Chuquiago Marka, del 12 al 14 de marzo, con la participación de aproximadamente 400 expositores nacionales e internacionales.
Martín Careaga, presidente de la FIT Bolivia, explicó que el objetivo principal de la feria es promover el destino Bolivia, incentivando tanto al mercado nacional como extranjero a conocer mejor el país, consolidándose en una importante vitrina para los expositores.
Destacó la importancia del evento, ya que en esta versión participarán 14 países, nueve de ellos con organizaciones nacionales de turismo. Algunos de éstos son Argentina, Chile, Brasil, Irán, Cuba, Perú, México y República Dominicana.
Presencia estatal
Boliviana de Aviación, Correos de Bolivia, Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Ministerio de Culturas y Turismo y Transporte Aéreo Militar son algunas de las instituciones estatales que estarán presentes en la feria.
Ernesto Rossell, viceministro de Turismo a.i. informó que el Viceministerio participará en el ámbito promocional, promoviendo la marca país ‘Bolivia te espera’, consolidando la marca y fortaleciendo este denominativo. El ente gubernamental también participa como patrocinador.
Al respecto, Careaga manifestó que la FIT recibe pleno apoyo de este ente, ya que reconoce su esfuerzo y se pliega a este emprendimiento como instrumento que promociona el turismo en el país.
En cuanto a los proyectos de turismo comunitario y su promoción en este evento, Rossell indicó que en la FIT participan municipios y gobernaciones, los que llevan a estas actividades promociones de emprendimientos de base comunitaria.
Al respecto, alcaldías de Colquechaca, Trinidad, Villa Mojocoya, San Borja, Roboré, Colcha K, Cochabamba, Coroico, la Paz, Potosí, Quillacollo, Santa Ana del Yacuma, Sucre, Toro Toro, Guayaramerín, San Ignacio de Velasco, entre otros, representarán a sus regiones en la FIT. De igual manera, gobernaciones de Oruro, Pando, Potosí, Santa Cruz, Tarija, Beni y La Paz también contarán con stands.
Junto a ellos, agencias de viajes, líneas aéreas, hoteles, servicios de transporte y otros representantes del ámbito turístico formarán parte de esta actividad.
Actividades paralelas
La FIT contará con un Foro de turismo, el que se celebrará cada mañana del evento con la participación de más de 20 disertantes, los que darán conferencias sobre destinos turísticos y sus atractivos, situación del turismo, estrategias, niveles de excelencia y otros. El ingreso a esta actividad es gratuito, así como a toda la FIT. También se realizará una rueda de negocios.
domingo, 1 de marzo de 2015
Yanalpa, comarca fronteriza con historia
Molles, sauces y álamos adornan el paisaje de color rojizo que puede admirarse desde el mirador natural en esta comunidad de Villazón, asentada en la línea limítrofe entre Bolivia y Argentina, y que se constituye en la primera parada del recorrido turístico en la región fronteriza del país. Yanalpa, ubicada al oeste de la población urbana de Villazón, distante a 18 kilómetros, es un lugar de clima agradable y con varios atractivos para visitar. Una hacienda brinda la oportunidad de conocer la historia de la región, además de las pinturas rupestres que fueron plasmadas en inmensas rocas.
En el viaje desde Villazón se cruza por el Cañón de la Penitencia, otro mirador natural desde donde se observa una cascada que da la bienvenida a los viajeros. El camino sinuoso conduce a la cabecera de valle donde deslumbran las serranías de tono rojizo. “Yanalpa significa tierra negra, fértil. En el lugar se vive de la producción, aquí cultivamos maíz, papa, cebolla, una variedad de hortalizas y fruta, tenemos durazno y manzana, ése es el sustento de los habitantes, cosechamos todo y vendemos los productos en Villazón”, cuenta Juan Carlos García, comunario de la zona.
Su gente se dice “fronteriza” porque a un kilómetro de la comunidad se encuentra la línea limítrofe con los vecinos argentinos; la sección III del hito 8 se halla a un costado del camino de ingreso a la población. En Yanalpa conviven 60 familias, según Dámaso Herrera (81). El lugar era una gran finca y los abuelos de los pobladores eran peones. “Eliseo Wayar fue el último dueño de la hacienda, dejó el lugar a la comunidad y volvió a la Argentina”, recuerda don Dámaso. “La casa de hacienda”, como llaman a esa vetusta casona que quedó en el centro del poblado y donde albergan a los visitantes, cuenta con un camping donde existe una capacidad de albergue para 20 personas. “Cuando yo era chico trabajé aquí, venía a servir a los patrones”, afirma Dámaso, quien actualmente vive en La Quiaca, Argentina, y de vez en cuando regresa al lugar que lo vio nacer. “La finca nos la han regalado, el patrón ha caído cuando Víctor Paz Estenssoro entró al gobierno”, dice al recorrer con la mirada el horizonte. Según el anciano, mucha gente dejó el lugar y migró hacia el país vecino porque es imposible sobrevivir solo con la siembra de productos. “Salen y no vuelven porque no hay vida, tampoco hay terrenos grandes para sembrar, no hay mucha agua porque el agua que cruza viene de la Argentina. La vida es difícil, por eso la juventud no quiere vivir aquí. Yo digo que a pesar de tener luz y agua en mi casa, nadie quiere comprarla”.
Turismo comunitario
El territorio “yanalpeño” se extiende desde el límite argentino hasta La Angosta, que también es el ingreso a otra comunidad de nombre Sococha. Hace dos años que comenzaron a trabajar con turismo comunitario; la gente empezó a visitar la zona pero requieren más turistas “para que nuestros hijos no salgan, se queden aquí”, manifiesta Rosa Chosco, comunaria del lugar. “Desde el 2012 se abrieron las puertas a los turistas, a quienes recibimos con la ropa típica de la región que se asemeja al atuendo del Norte argentino”.
Allí ofrecen no solo un lugar para pernoctar, también comida y visitas guiadas al Molino de Piedra, a los petroglifos y sendas a caballo para admirar el paisaje, cuyo paseo tiene diferentes costos, desde 10 hasta 30 bolivianos, dependiendo de la distancia a recorrer. Los lugareños aseguran que no se capacitaron como guías turísticos, pero no existe nadie más que ellos para mostrar los atractivos de la región, pues la conocen a la perfección. Doña Rosa cuenta que iniciaron el trabajo organizando festivales en los que la música de la región, la vestimenta y la comida fueron exhibidas a los visitantes. “Las coplas solo se escuchan en carnaval y los disfraces también son de la época”, explica la mujer, quien añade que el atractivo mayor son las piedras con pinturas rupestres o petroglifos.
Y es que alrededor del pueblo se divisan varias figuras en enormes peñascos, desde constelaciones cósmicas y reptiles hasta figuras incaicas. Los grabados se extienden a Sococha, que se constituye en un museo al aire libre de incalculable valor. “Mostramos nuestra cultura, somos pocos pero buenos y estamos a disposición de los visitantes”, asegura Sandra Herrera, otra lugareña. Carlos Álvarez, responsable de la operadora Aventura del Sur, explica que los paisajes, vegetación, producción frutícola y tejidos son los mayores atractivos. “La uva de la zona es la más codiciada, es menudita y de sabor agradable”, dice respecto a la fruta. En cuanto al paisaje, “uno se imagina al llegar a Villazón que todo es pampa, pero si venimos a esta zona disfrutamos de la cabecera del valle y formaciones rocosas inimaginables”, asegura.
Además de pasear por la zona y cabalgar sus senderos, es posible realizar actividades de deporte extremo, como el rapel. “El descenso va desde los 35 metros, es el lugar más bajo para el rapel, pero hay más altos”, cuenta el guía de turismo. “Ir al lugar ya es una aventura” porque es desconocido incluso por los pobladores de Villazón, “hay lagunas, ruinas, valles, mucho por conocer e investigar”, dice Álvarez. Los colores de las rocas y los grabados hacen al patrimonio de todas las comunidades. “Son de la cultura Chicha”, es la versión que manejan los lugareños respecto a estas figuras también conocidas como petroglifos en la región.
“Están bien conservados y hacen referencia a los antepasados de la zona”, refiere el guía. “En Sococha se encuentran varios petroglifos, existen en toda la quebrada, hablamos de arte rupestre y ésta es solo una muestra”, explica Enrique Sayquita, corregidor del poblado. Los grabados son los únicos visibles, “existen más pero la falta de protección impide el ingreso de la gente, hay que cuidarlos no solo del temporal (sol y lluvia), también es necesario evitar que los visitantes pongan las manos en los dibujos. No se puede tocar ni sacar fotos con flash, porque las manos están grasosas y esta grasa los daña, son igual a las pinturas. La luz del flash también ocasiona deterioro y es necesario cuidar los petroglifos”, detalla Sayquita.
Pero aunque los dibujos tienen un incalculable valor paleontológico, nadie se percató de la importancia de los mismos, algunos fueron afectados por los pobladores que descascararon las rocas, otros se llevaron parte de las piedras y algunos visitantes perpetuaron sus grafitis. “No estábamos al tanto de las cosas que existen en la zona, últimamente se está dando apertura a la cultura. Hay mucho por descubrir y mucho que se perdió”, señala Álvarez. En el lugar había un molino “tremendo” que se perdió, era de piedra y ya no existe, quedaron los grabados y, según Sayquita, desde que tiene uso de razón están ahí. “No se les dio mucha importancia, la gente del lugar se dedicaba a trabajar en la Argentina y ahora estamos iniciando el trabajo de apertura turística, promocionando los atractivos”, explica.
Estos parajes fueron visibilizados en parte gracias al rally Dakar, cuyo paso hizo posible abrir las puertas al turismo y pensar en el desarrollo de las regiones. “El turismo en las comunidades y su concepto es reciente, tuvo que pasar algo para interiorizarnos de la riqueza de la región y se produjo un cambio de pensamiento”, dice Álvarez. Si antes Villazón era conocida como una “ciudad del contrabando”, mucha gente empieza a descubrir que “se trata de una ciudad organizada. El comercio es el sostén de la región, pero se buscan alternativas para las comunidades”, asegura Sistor Uturuncu, que durante meses trabajó en el municipio para mostrar los atractivos de la región. “Los pobladores saben que es una ciudad de paso, pero destacan que es más que pampa y un puente comercial. Ahora extienden sus brazos a los visitantes porque “quien llega por primera vez a la región, siempre vuelve”.
En el viaje desde Villazón se cruza por el Cañón de la Penitencia, otro mirador natural desde donde se observa una cascada que da la bienvenida a los viajeros. El camino sinuoso conduce a la cabecera de valle donde deslumbran las serranías de tono rojizo. “Yanalpa significa tierra negra, fértil. En el lugar se vive de la producción, aquí cultivamos maíz, papa, cebolla, una variedad de hortalizas y fruta, tenemos durazno y manzana, ése es el sustento de los habitantes, cosechamos todo y vendemos los productos en Villazón”, cuenta Juan Carlos García, comunario de la zona.
Su gente se dice “fronteriza” porque a un kilómetro de la comunidad se encuentra la línea limítrofe con los vecinos argentinos; la sección III del hito 8 se halla a un costado del camino de ingreso a la población. En Yanalpa conviven 60 familias, según Dámaso Herrera (81). El lugar era una gran finca y los abuelos de los pobladores eran peones. “Eliseo Wayar fue el último dueño de la hacienda, dejó el lugar a la comunidad y volvió a la Argentina”, recuerda don Dámaso. “La casa de hacienda”, como llaman a esa vetusta casona que quedó en el centro del poblado y donde albergan a los visitantes, cuenta con un camping donde existe una capacidad de albergue para 20 personas. “Cuando yo era chico trabajé aquí, venía a servir a los patrones”, afirma Dámaso, quien actualmente vive en La Quiaca, Argentina, y de vez en cuando regresa al lugar que lo vio nacer. “La finca nos la han regalado, el patrón ha caído cuando Víctor Paz Estenssoro entró al gobierno”, dice al recorrer con la mirada el horizonte. Según el anciano, mucha gente dejó el lugar y migró hacia el país vecino porque es imposible sobrevivir solo con la siembra de productos. “Salen y no vuelven porque no hay vida, tampoco hay terrenos grandes para sembrar, no hay mucha agua porque el agua que cruza viene de la Argentina. La vida es difícil, por eso la juventud no quiere vivir aquí. Yo digo que a pesar de tener luz y agua en mi casa, nadie quiere comprarla”.
Turismo comunitario
El territorio “yanalpeño” se extiende desde el límite argentino hasta La Angosta, que también es el ingreso a otra comunidad de nombre Sococha. Hace dos años que comenzaron a trabajar con turismo comunitario; la gente empezó a visitar la zona pero requieren más turistas “para que nuestros hijos no salgan, se queden aquí”, manifiesta Rosa Chosco, comunaria del lugar. “Desde el 2012 se abrieron las puertas a los turistas, a quienes recibimos con la ropa típica de la región que se asemeja al atuendo del Norte argentino”.
Allí ofrecen no solo un lugar para pernoctar, también comida y visitas guiadas al Molino de Piedra, a los petroglifos y sendas a caballo para admirar el paisaje, cuyo paseo tiene diferentes costos, desde 10 hasta 30 bolivianos, dependiendo de la distancia a recorrer. Los lugareños aseguran que no se capacitaron como guías turísticos, pero no existe nadie más que ellos para mostrar los atractivos de la región, pues la conocen a la perfección. Doña Rosa cuenta que iniciaron el trabajo organizando festivales en los que la música de la región, la vestimenta y la comida fueron exhibidas a los visitantes. “Las coplas solo se escuchan en carnaval y los disfraces también son de la época”, explica la mujer, quien añade que el atractivo mayor son las piedras con pinturas rupestres o petroglifos.
Y es que alrededor del pueblo se divisan varias figuras en enormes peñascos, desde constelaciones cósmicas y reptiles hasta figuras incaicas. Los grabados se extienden a Sococha, que se constituye en un museo al aire libre de incalculable valor. “Mostramos nuestra cultura, somos pocos pero buenos y estamos a disposición de los visitantes”, asegura Sandra Herrera, otra lugareña. Carlos Álvarez, responsable de la operadora Aventura del Sur, explica que los paisajes, vegetación, producción frutícola y tejidos son los mayores atractivos. “La uva de la zona es la más codiciada, es menudita y de sabor agradable”, dice respecto a la fruta. En cuanto al paisaje, “uno se imagina al llegar a Villazón que todo es pampa, pero si venimos a esta zona disfrutamos de la cabecera del valle y formaciones rocosas inimaginables”, asegura.
Además de pasear por la zona y cabalgar sus senderos, es posible realizar actividades de deporte extremo, como el rapel. “El descenso va desde los 35 metros, es el lugar más bajo para el rapel, pero hay más altos”, cuenta el guía de turismo. “Ir al lugar ya es una aventura” porque es desconocido incluso por los pobladores de Villazón, “hay lagunas, ruinas, valles, mucho por conocer e investigar”, dice Álvarez. Los colores de las rocas y los grabados hacen al patrimonio de todas las comunidades. “Son de la cultura Chicha”, es la versión que manejan los lugareños respecto a estas figuras también conocidas como petroglifos en la región.
“Están bien conservados y hacen referencia a los antepasados de la zona”, refiere el guía. “En Sococha se encuentran varios petroglifos, existen en toda la quebrada, hablamos de arte rupestre y ésta es solo una muestra”, explica Enrique Sayquita, corregidor del poblado. Los grabados son los únicos visibles, “existen más pero la falta de protección impide el ingreso de la gente, hay que cuidarlos no solo del temporal (sol y lluvia), también es necesario evitar que los visitantes pongan las manos en los dibujos. No se puede tocar ni sacar fotos con flash, porque las manos están grasosas y esta grasa los daña, son igual a las pinturas. La luz del flash también ocasiona deterioro y es necesario cuidar los petroglifos”, detalla Sayquita.
Pero aunque los dibujos tienen un incalculable valor paleontológico, nadie se percató de la importancia de los mismos, algunos fueron afectados por los pobladores que descascararon las rocas, otros se llevaron parte de las piedras y algunos visitantes perpetuaron sus grafitis. “No estábamos al tanto de las cosas que existen en la zona, últimamente se está dando apertura a la cultura. Hay mucho por descubrir y mucho que se perdió”, señala Álvarez. En el lugar había un molino “tremendo” que se perdió, era de piedra y ya no existe, quedaron los grabados y, según Sayquita, desde que tiene uso de razón están ahí. “No se les dio mucha importancia, la gente del lugar se dedicaba a trabajar en la Argentina y ahora estamos iniciando el trabajo de apertura turística, promocionando los atractivos”, explica.
Estos parajes fueron visibilizados en parte gracias al rally Dakar, cuyo paso hizo posible abrir las puertas al turismo y pensar en el desarrollo de las regiones. “El turismo en las comunidades y su concepto es reciente, tuvo que pasar algo para interiorizarnos de la riqueza de la región y se produjo un cambio de pensamiento”, dice Álvarez. Si antes Villazón era conocida como una “ciudad del contrabando”, mucha gente empieza a descubrir que “se trata de una ciudad organizada. El comercio es el sostén de la región, pero se buscan alternativas para las comunidades”, asegura Sistor Uturuncu, que durante meses trabajó en el municipio para mostrar los atractivos de la región. “Los pobladores saben que es una ciudad de paso, pero destacan que es más que pampa y un puente comercial. Ahora extienden sus brazos a los visitantes porque “quien llega por primera vez a la región, siempre vuelve”.
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