lunes, 1 de agosto de 2016

Beneficios del turismo comunitario

El turismo comunitario permite a las poblaciones campesinas e indígenas generar recursos económicos para las personas que trabajan en alguna de las áreas relacionadas con esta actividad.

Parte de los ingresos por esta actividad se destina a un fondo común, que permite la implementación de pequeños proyectos o, en su caso, participar en otros de mayor envergadura con una contraparte.

Esta modalidad del turismo permite también a las comunidades revalorizar su patrimonio natural a través de un uso sostenible del mismo.

El visitante se beneficia con el turismo comunitario porque, según el coordinador de la Red Tusoco, Sandro Saravia Ovando, “recibe un servicio de calidad, centrado en el confort, para que se sienta tranquilo”.

“El turista disfruta además de la autenticidad, tanto del paisaje como de la biodiversidad”, puntualiza Saravia.


Economista calcula que turismo genera $us 20 millones cada año

El turismo comunitario genera aproximadamente entre 15 y 20 millones de dólares cada año, pero solo una parte (no precisa cifras) beneficia a las comunidades que reciben a los visitantes, afirma el economista y docente universitario, Pablo Cuba.

“De los ingresos potenciales, muy poco se queda entre las comunidades que, además, solo realizan servicios marginales y muy mal pagados, mientras que las agencias de turismo son las más beneficiadas”, afirma.

El economista agrega que por eso se plantea la necesidad de políticas públicas para este subsector. “Si bien existe una Política de Turismo Comunitario dentro del Plan Económico y Social de Gobierno, que es una opción para el despegue del turismo en el país, hasta la fecha no se ha logrado consolidar por la débil gestión pública, la limitada inversión, comercialización y participación de las comunidades directamente relacionadas con esta actividad”.

POTENCIAL

Bolivia -asegura Cuba- ha sido desde hace muchas décadas un importante centro turístico en el ámbito internacional por los diversos atractivos que tiene. Y, junto con Perú, ha desarrollado una conexión para la atracción de turistas extranjeros, pero sin lograr ampliar un turismo comunitario sostenible en el país.

El país recibe 1.2 millones de turistas extranjeros anualmente de manera general, de acuerdo con los datos del Viceministerio de Turismo. El turismo comunitario boliviano atrae a 138 mil turistas extranjeros cada año.

Sin embargo -agrega- el Gobierno informó que el número de visitantes bolivianos “es muy bajo” debido a que más del 90 por ciento de los turistas que llega a las comunidades en los diferentes pisos ecológicos del país es del exterior, por lo que se recomienda una mayor promoción para atraer turistas nacionales, ya que anualmente solo se registran 2.500 visitantes en esta clase de emprendimientos.

DIFICULTADES

Cuba señala que el turismo comunitario es un término nuevo y su evolución es gradual y a veces se tiene el concepto de que en las comunidades no hay un buen servicio, por ejemplo en Laguna Colorada o el Salar de Uyuni.

Según el economista, la falta de comunicación e infraestructura caminera, y en algunos lugares la falta de agua y alimentos, son algunas de las principales dificultades.

Como una reflexión final, Cuba afirma que con relación al turismo comunitario no se ha logrado la inclusión social y no se ha avanzado mucho en la promoción de esta actividad, toda vez que se deben cumplir tres requisitos: sostenibilidad, competitividad y participación.

El economista añade que si se mejora la gestión, se puede permitir al país despegar, de una vez por todas, en dos direcciones: ser el destino de culturas vivas del mundo y destino turístico internacional de Sudamérica.

Concluye que Cochabamba tiene mucho potencial para el desarrollo del turismo comunitario, “pero mientras la Gobernación no impulse efectivamente este tema, los resultados serán poco visibles. Actualmente, se tiene muy poco flujo turístico que visite zonas importantes porque no se han generado atractivos suficientes”.

Apuntes



Sostenible

Desde un punto de vista teórico se señala que un modelo de turismo comunitario agrupa diferentes formas o modelos de gestión, los cuales se basan en la participación de la población local como elemento básico, de modo que permite que la actividad turística sea sostenible (como actividad económica complementaria).

Inclusión

Esos modelos también buscan la inclusión social y económica de las poblaciones rurales desarrollando diversos productos y servicios. Para ello se promueve que usen adecuadamente sus activos naturales, culturales, financieros, humanos, sociales y físicos.

Servicios

El turismo comunitario consiste en que los comunarios locales presten servicios propios a los turistas, como una alternativa económica diaria. En Bolivia existen al menos 100 emprendimientos rurales.

Mayor desarrollo

Precisamente para fomentar este desarrollo, Bolivia forma parte de los Líderes Mundiales del Turismo por su “enorme potencial” en la actividad. Se busca fomentar este tipo de actividades a través de políticas de Estado. Se dice que Bolivia es uno de los países en los que el turismo comunitario está teniendo un mayor nivel de desarrollo. También están México, Perú, Ecuador, Colombia, Nicaragua y Costa Rica.

Se debe promover esta actividad

El economista Pablo Cuba afirma que el turismo comunitario debe ser una de las políticas prioritarias del Estado para hacer efectivo el “vivir bien” en las comunidades que viven en las áreas protegidas o de atracción cultural. “Sin embargo, todavía hay problemas estructurales que impiden promoverlo efectivamente”.

OMT destaca el trabajo de Bolivia

La Organización Mundial del Turismo (OMT) destacó en octubre de 2014 que Bolivia es uno de los países que había logrado mayor desarrollo en turismo comunitario.

El secretario general de la OMT, Taleb Rifai, hizo esa declaración en el Primer Encuentro Internacional de Turismo Comunitario que se realizó en Bolivia.

Bs 23 Millones genera Boltur en 9 meses

La empresa estatal Boliviana de Turismo generó, entre enero y septiembre de 2015, más de 23 millones de bolivianos con promociones en emprendimientos de turismo comunitario y tradicional.
Un arma para luchar contra la pobreza

El turismo comunitario en Ecuador es una actividad que se utiliza como un “arma” para luchar contra la pobreza, en las comunidades indígenas, apoyados con leyes y reglamentos e inclusive fondos del Estado, según dos expertos en turismo de ese país, César Augusto Santana Moncayo y Miriam Cecilia Atiencia Hoyos.


Bolivia es un país referente en el turismo comunitario

Bolivia es uno de los referentes más importantes en Sudamérica cuando se habla de turismo comunitario porque conserva una gran variedad de expresiones culturales.

No obstante, si el país no consolida esta actividad que se viene implementando desde finales de los años 90, otras naciones pueden tomar la delantera y dejar a Bolivia rezagada.

En Bolivia hay 36 naciones originarias, cada una con su propio idioma, costumbres, tradiciones y expresiones culturales, lo cual se puede evidenciar en la forma en la que construyen sus viviendas, confeccionan su vestimenta u organizan sus festividades.

Cuando uno visita, por ejemplo, Tomarapi en el departamento de Oruro, Chalalán en el Norte de La Paz o Villa Amboró en Santa Cruz se da cuenta de que estas comunidades están vivas y construyen su cultura cada día que pasa.

Eso es lo que nos diferencia de los otros países, la cultura viva. Bolivia tiene potencial para el turismo comunitario, pero no está siendo aprovechado de manera planificada e integral.

Lo que hacemos es simplemente identificar los sitios turísticos en las comunidades, intervenir en ellos, pero sin articularlos con el mercado mediante las operadoras.

La comunidad no está ligada directamente al mercado, por lo que hace falta una articulación con las operadoras de turismo. Un ejemplo de esto es la Red de Turismo Solidario Comunitario (Tusoco) que genera su propio enlace de comercialización con Tusoco Viajes.

REVALORIZACIÓN

El turismo comunitario se caracteriza porque desarrolla una oferta en la que los pobladores de una comunidad son los protagonistas en toda la cadena de servicios, en el destino.

Esta modalidad del turismo se centra en torno a la revalorización de las prácticas culturales cotidianas, agrícolas y festivas.

La comunidad se abre para que los turistas, nacionales o extranjeros, puedan participar en estas actividades.

Estas características hacen que este producto sea bastante particular y peculiar.

Pero lo comunitario no significa que necesariamente participe el 100 por ciento de la comunidad. En algunos casos, el emprendimiento lo constituyen solamente algunas familias, parte de la población.

Entre los impactos del turismo comunitario están la revalorización del patrimonio, en las comunidades, y también la oportunidad de generar recursos económicos para mejorar su calidad de vida, manteniendo la dinámica de su cultura, que ellos ya han desarrollado.

El turismo comunitario es sumamente importante porque, como en ninguna otra nación, Bolivia incluye en su Constitución Política del Estado (CPE) al turismo comunitario como una estrategia de desarrollo para todo el país.

Según el artículo 337 de la CPE, en su parágrafo II, el Estado promoverá y protegerá el turismo comunitario con el objetivo de beneficiar a las comunidades urbanas y rurales, y las naciones y pueblos indígena originario campesinos donde se desarrolle esta actividad.

Lo interesante es que el Estado viene realizando esfuerzos, hay fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un programa de turismo comunitario como tal, a partir del cual se están haciendo proyectos en diferentes destinos que son prioritarios.

Y los que se benefician son justamente los países que tienen una oferta de turismo comunitario que necesita ser fortalecida porque está a medio camino o se ha identificado un potencial para crear un nuevo destino.

El visitante interactúa con la comunidad

Lo que atrae al turista es la oferta de destinos naturales, pero además la presencia de las comunidades locales.

El turismo comunitario es una corriente internacional muy fuerte que busca interactuar con la comunidad, participar en sus actividades y prácticas. Y a través de ellos internarse en los elementos naturales.

El turismo en Tasibe (nuestra casa), por ejemplo, la visita consiste en recorrer toda la comunidad. Los pobladores explican cómo construyen sus casas, con qué palmeras, cómo obtienen la resina para hacer sus flechas y cómo hacen los arcos.

La otra parte del programa consiste en paseos por senderos para ingresar al monte. Y eso es lo que el turista busca, esa interacción y convivencia para llevarse el aprendizaje y, en algunos casos, replicar este modo de vida.

El número de visitantes que llega al país por el turismo comunitario es todavía muy bajo.

Se requiere apoyo para promocionar esta actividad

Mariel Rivera

Representante Canotur

Lo que hace falta al turismo comunitario es la promoción de sus destinos. Hubo emprendimientos en diferentes lugares del país, pero algunos no han podido ser sostenibles por falta de turistas, y eso se debe a que no hay apoyo.

Ahora, el Estado está haciendo la promoción del turismo interno. Es interesante porque es una forma de que las comunidades adquieran experiencia para recibir turistas. Pero el turismo interno no paga mucho, lo que hace difícil que pueda ser sostenible.

Por eso hace falta desarrollar promociones del turismo en Bolivia, comunitario y general, en el exterior, para que se pueda tener mayores ingresos y los proyectos sean sostenibles.

El Viceministerio de Turismo es la instancia que se encarga de la promoción de esta actividad y debe coordinar tanto con el sector privado como con las comunidades interesadas en desarrollar el turismo comunitario.

Por primera vez, el Viceministerio está dando apoyo al turismo comunitario, con talleres y capacitaciones, pero lo que hace falta es la promoción que, por supuesto, tiene que ser organizado a nivel estatal porque requiere de bastantes recursos económicos, que difícilmente un proyecto comunitario podrá afrontar.

Los turistas extranjeros se sienten atraídos por la cultura y la naturaleza de Bolivia. Pero todavía no tenemos resultados. Hay un bajo flujo de turistas, pese a que el Estado hace los esfuerzos para que se incrementen los visitantes.

En este momento hay bastante flujo hacia el Salar de Uyuni, porque es bastante conocido, pero los turistas visitan este lugar y no quieren comprometer más tiempo ni recursos para desplazarse al resto del país.

Como agencias de viajes vendemos paquetes en los que estén incluidos visitas a comunidades.

Comunidades muestran su cultura, patrimonio y tradiciones a turistas

El turismo comunitario en Bolivia ofrece un sinfín de posibilidades a los visitantes que llegan del exterior con la expectativa de conocer una cultura diferente. En el país se han implementado emprendimientos en los distintos pisos ecológicos.

Los visitantes nacionales y extranjeros pueden acceder a las diferentes variedades del turismo que se desarrollan en el área rural. El agroturismo, el turismo de salud, de aventura, de naturaleza y el comunitario son algunas de las modalidades vigentes en el país.

La Red Boliviana de Turismo Solidario Comunitario (Tusoco) tiene actualmente 24 emprendimientos en las diferentes regiones del país: en la parte amazónica, andina y de los valles.

El coordinador nacional de Tusoco, Sandro Saravia Ovando, afirma que uno de los emprendimientos más conocidos en el ámbito internacional es el de Chalalán, que se encuentra en la Amazonia, en el norte de La Paz, municipio de San Buenaventura.

Para acceder a este sitio turístico se ingresa por la población de Rurrenabaque (Beni) hacia el Parque Nacional Madidi, una de las mayores reservas de biodiversidad.

En Chalalán se construyó un albergue en plena selva, que cuenta con todos los servicios: cabañas con baño privado y restaurante, entre otros.

Sus principales atractivos son una gran laguna, los senderos de interpretación ecológica y las presentaciones culturales.

Los pobladores de Chalalán pertenecen a la comunidad de Uchupiamonas, un pueblo quechua-tacana que conserva tradiciones y fiestas muy particulares.

Otro emprendimiento en el norte de La Paz es San Miguel del Bala que ofrece el ecoturismo para quienes disfrutan de la naturaleza y la aventura.

Los excursionistas están en contacto con la selva tropical y pueden observar la flora y fauna del lugar.

Uno de sus mayores atractivos turísticos es el Cañón del Bala, de más de 150 metros de largo.

Saravia señala que en San Miguel del Bala se han construido albergues cerca de la comunidad, a no más de un kilómetro.

Los comunarios preparan en el lugar platos típicos. Uno de ellos es la tacuara rellena. Se coloca pescado desmenuzado y otros ingredientes (arroz), dentro de esta planta, y se lo cocina a la brasa.

ORURO

La comunidad de Tomarapi (en Oruro) desarrolla también el turismo comunitario. Uno de los atractivos de esta zona es el nevado Sajama. Los comunarios brindan servicios de alimentación y hospedaje.

Sus cabañas tienen agua caliente, calefacción y un restaurante que sirve comida típica del lugar. Cocinan a base de carne de alpaca y llama.

Los comunarios hacen risotto de quinua, en vez de arroz como se prepara este plato italiano.

Los turistas pueden visitar los géiseres, los bosques de quewiñas y observar el árbol subterráneo.

En la región de Challapata (Oruro) se encuentra el emprendimiento de Apsu Livichuco, una comunidad que conserva sus costumbres y tradiciones. Los pobladores muestran a los visitantes sus expresiones culturales y su gastronomía. Uno de los platos preferidos es la kalapurka, guiso que se prepara en roca volcánica, muy apetecido por los turistas.

Los comunarios hacen demostración de su música y exhiben sus tejidos. Los artesanos de las comunidades de Livichuco y Challapata del ayllu Qaqachaca son expertos en el tejido a mano. Las mujeres acuden a sus conocimientos ancestrales y a su creatividad para diseñar los aguayos.

Los hombres tocan instrumentos andinos y las mujeres entonan músicas tradicionales. Se practica el rito de la q’oa para conocer el porvenir.

Otro emprendimiento en Oruro se encuentra en Alcaya, una comunidad que está asentada sobre un gran sitio arqueológico, que es su principal atractivo.

Las momias en Livichuco están a cielo abierto, entre las rocas. En el museo de la comunidad se puede apreciar tejidos, instrumentos de cocina y momias bien conservadas. Una mujer con la ropa y tejidos que datan de hace unos mil años, de una estatura aproximada de 1.90 metros, es el principal atractivo.

LA PAZ

En el lago Titicaca (La Paz) está otro emprendimiento de turismo comunitario, en la población de Challa, el Actusol.

En esta localidad se conservan y practican ritos tradicionales que ya no se encuentran en otras regiones del país. Por ejemplo, para invocar la lluvia, contrarrestar la granizada o iniciar la siembra.

En La Paz se destaca también el turismo comunitario del valle de Luribay. En esta zona se realizan circuitos de agroturismo con los productores de uva y duraznos.

SANTA CRUZ

En la ciudad oriental hay dos emprendimientos en el Parque Amboró: La Chonta y Villa Amboró. Estos espacios ofrecen paseos por senderos para conocer la biodiversidad del lugar, las piscinas naturales, las cascadas y el agroturismo.

Los turistas pueden degustar la gastronomía local en base a la yuca, el queso y el arroz que se producen en estas tierras.

TARIJA

En el departamento chapaco están los manantiales de Sola, en la comunidad que lleva el mismo nombre, a 17 kilómetros de la ciudad, al pie de la reserva de Sama. En este lugar se puede apreciar las plantas medicinales, pozas naturales para bañarse y disfrutar de la gastronomía local.

BENI

En este departamento hay una asociación de artesanos, en Tres Palmas, que se dedican a confeccionar tejidos con fibra vegetal y palmeras. Hacen sombreros y abanicos y a la vez reciben a los turistas como parte de un intercambio cultural.

DATOS

El director de Culturas y Turismo de la Gobernación de Cochabamba, Uvaldo Romero, señala que si bien no hay un dato preciso de cuántas personas llegan por el turismo comunitario, en el registro de turismo en general se maneja la cifra de 300 mil personas que se alojan cada año en hoteles y alojamientos en el departamento, sobre todo en el sector urbanizado de Cercado y valles Alto y Bajo.

Empero, si se considera a las personas que se alojan en casas de parientes y amigos, la cifra, según Romero, puede triplicarse.

Pero si se toma en cuenta las grandes festividades como la Virgen de Urcupiña, Virgen la Bella y San Severino, que atraen a mucha gente, “se puede decir, a grosso modo, que debemos sobrepasar los tres millones de visitantes por año que llegan de paseo a Cochabamba, tanto nacionales como extranjeros”.

Gobernación implementa con Bs 1 millón la tercera fase del proyecto piscícola en Misicuni

La Gobernación de Cochabamba, mediante la dirección de Culturas y Turismo, está implementando esta gestión la tercera fase del Complejo Piscícola Misicuni en torno al Proyecto Múltiple, en el embalse de la represa.

La conclusión del proyecto está prevista para el año 2017 y se prevé invertir hasta esa fecha unos 7.3 millones de bolivianos.

El director de Culturas y Turismo de la Gobernación, Uvaldo Romero, puntualiza que en la zona del Proyecto Múltiple Misicuni se construye un complejo en el que se implementará un sistema de cría de peces, como parte del turismo comunitario que se impulsa en el departamento.

En este complejo piscícola se desarrollarán básicamente tres actividades: el turismo comunitario, el montañismo y gastronomía.

En esta gestión, la inversión económica para la tercera fase asciende a un millón de bolivianos.

Esta fase -según Romero- consiste en el desarrollo de la cría de las especies nativas de peces en algunas lagunas del sector con el objetivo de que los comunarios vayan adquiriendo práctica.

“Se están haciendo talleres de capacitación con las comunidades porque los habitantes no tienen todavía mucha experiencia en la cría de peces”, subraya.

Asimismo se construye un centro gastronómico en el que se podrá atender a los turistas con platos típicos preparados a base de pescado.

Romero agrega que una tarea consiste en la mejora de la infraestructura del sistema de cría de peces en las lagunas que ya existen. Por otro lado, se está implementado espacios específicos para los peces pequeños, alevines, con tecnología adecuada para este fin.

Una vez que el proyecto esté concluido contará con servicios básicos (agua potable, energía eléctrica y telecomunicaciones), un centro de atención al turista, restaurante y miradores.

El proyecto contempla también la actividad turística de montañismo. Para este fin se implementará un sistema de señalética y se colocarán las vías ferratas en el sector de Cajonani para que los escaladores puedan realizar su práctica. Este componente debe ser concluido este año.

El presupuesto para este año prevé también la construcción del albergue, el restaurante, la terminal de servicios básicos y un mirador en la zona de Pata Pampa, además de las vías ferratas para el montañismo que son los cinco componentes que se encaran esta gestión.

La idea es -según Romero- poder recibir el proyecto piscícola con el Complejo Múltiple Misicuni una vez que esté funcionando. “Ese es el objetivo y estamos ajustando todos los detalles”.

Afirma que lo más recomendable es que este proyecto vaya acompañado de la represa mayor porque tendrá vías de acceso habilitadas en su plenitud cuando se concluya la obra.

“Además hay que tener una etapa de promoción del sitio turístico”, apunta.

LAS VISITAS

En Misicuni, el turismo consistirá también en la visita a las actividades cotidianas de las comunidades asentadas en los alrededores del embalse de agua.

Romero recuerda que el objetivo principal es impulsar el turismo comunitario, con el fin de preservar la identidad cultural, las tradiciones y costumbres de las comunidades de la zona de Misicuni.

El objetivo es articular las prácticas cotidianas de las comunidades en cuanto a su producción agrícola, la cría de su ganado (camélidos), con las visitas turísticas, para que los visitantes puedan formar parte de esta actividad comunitaria.

“Ese es un objetivo mayor que consideramos puede lograrse después de un largo trabajo de sensibilización, que la gente entienda que su actividad cultural y agrícola, que por naturaleza se da, es también una manera de preservar y promover la identidad cultural boliviana”.

“Entendiendo eso considero que las comunidades recibirán en su cotidianidad a los turistas, personas externas que visitan la región. Este es un trabajo de más largo aliento”.

Romero considera que el proyecto piscícola va a generar este acercamiento entre los visitantes externos con la comunidad y a partir de este logro será más fácil encarar el turismo comunitario.




Unas 2.230 familias de la Llajta están involucradas en turismo comunitario

La llegada de visitantes a la comunidad de Kawsay Wasi (Trópico de Cochabamba) genera un movimiento inusual. Jóvenes que han sido capacitados como guías se ponen manos a la obra y enseñan a los turistas, nacionales o extranjeros, los atractivos de la zona.

Así como sucede en Kawsay Wasi, unas 2.230 familias de 42 comunidades de Cochabamba están involucradas con el turismo comunitario, una modalidad que está vigente desde principios de 2000.

El turismo comunitario deja réditos económicos a los pobladores que están inmersos en esta actividad y también evita la migración de las áreas rurales, asegura el coordinador nacional de la Red Boliviana de Turismo Solidario Comunitario (Tusoco), Sandro Saravia Ovando.

Tusoco tiene en Cochabamba tres emprendimientos asociados. Uno de ellos, Kawsay Wasi, se encuentra en Villa Tunari y beneficia a unas 170 familias de dos comunidades.

Este emprendimiento involucra a los jóvenes de las dos comunidades que muestran, sobre todo, el santuario de vida silvestre que se encuentra en el Parque Nacional Carrasco, con su atractivo de los pájaros ciegos (guácharos).

Saravia afirma que en esta zona, como en las demás, se cuenta con guías capacitados y la infraestructura adecuada para recibir a los turistas y brindarles servicios de alimentación, albergue, áreas de camping y pronto se ofrecerá paseos en bicicleta por la selva.

El segundo emprendimiento se encuentra en la zona andina de Cochabamba, en los municipios de Tacopaya y Tapacarí, y beneficia a unas 180 familias de tres comunidades.

Los habitantes de estas comunidades venden sus tejidos artesanales en fibra de oveja, alpaca y llama. Los comunarios se han aglutinado en torno a la Asociación de Artesanos Andinos. La principal oferta, a diferencia de Villa Tunari, es su cultura.

El tercer emprendimiento, Chocaya, está ubicado en el municipio de Quillacollo, a 22 kilómetros de Cochabamba, cerca de las aguas termales de liriuni, y trabaja con unas 80 familias.

La comunidad conserva un bosque que contiene plantas nativas. Esta área ha sido forestada con pinos, cipreses y eucaliptos, entre otras especies.

“Lamentablemente hace un mes este lugar sufrió un incendio y más del 75 por ciento del pequeño bosque fue afectado. Se quemó la cabaña de registro, el área de camping y el restaurante”.

Este emprendimiento se utiliza para excursiones. Hasta Chocaya llegan boy scouts, estudiantes de colegio, personas adultas y extranjeros para conocer plantas nativas y observar Cochabamba y Quillacollo desde las alturas.

Saravia puntualiza que hay otros emprendimientos que no están asociados a Tusoco, pero forman parte del turismo comunitario. Uno de ellos está en el municipio de Vacas, en torno a lagunas en las que se cría el pejerrey. En este caso son 1.500 familias beneficiarias de aproximadamente 30 comunidades.

En los pueblos yuqui y yuracaré -según Saravia- hay 300 familias de seis comunidades, inmersas en el turismo comunitario.

RIQUEZA PATRIMONIAL

El turismo comunitario es uno de los ejes estratégicos de la Gobernación, como parte del Plan de Desarrollo Turístico, asegura el director de Culturas y Turismo de la Gobernación, Uvaldo Romero.

La autoridad considera que es importante que el turismo vincule a los pobladores de cada región con los visitantes que desean conocer la riqueza patrimonial, turística y productiva de las diferentes comunidades.

Agrega que la Gobernación apoya proyectos de turismo comunitario, en mayor o menor escala, con el objetivo de revalorizar la cultura y el patrimonio.

El apoyo de la Gobernación se traduce en recursos económicos, mientras que los pobladores aportan con su concurso y tiempo en los proyectos.

Los comunarios, por ejemplo, trabajan como guías y la Gobernación se encarga de capacitarlos.

Las comunidades disponen de los espacios y terrenos en los que se deben erigir las infraestructuras.

Un objetivo en el que todavía se trabaja -explica Romero- es que las familias de las comunidades que realizan actividades de turismo comunitario puedan intercalar sus actividades cotidianas (siembre y cría de ganado) con la visita de los turistas.

Romero está convencido de que los comunarios pueden compartir sus actividades cotidianas con los turistas, como una forma de revalorizar su patrimonio y costumbres.

Los pobladores de algunas comunidades consideran que sus actividades no pueden ser compartidas con gente externa, por lo que la Gobernación realiza talleres de sensibilización, para que acepten mostrar sus tareas cotidianas como parte del turismo.

BENEFICIOS

El turismo comunitario permite que los ingresos que se generan a partir de esta actividad se distribuyan en forma equitativa.

“La gente que participa en turismo comunitario -afirma Saravia- mejora sus ingresos de manera más democrática, no como en otras actividades, cuyos beneficios van a la persona, grupo o empresa que organiza los servicios”.

Los emprendimientos que están asociados a Tusoco distribuyen sus ingresos, en primera instancia, entre las personas que participan en esta actividad, guías, cocineras, personas que se dedican a la limpieza y el traslado de equipaje, entre otros.

Una parte de los ingresos se destina a un fondo común que se utiliza para implementar proyectos pequeños para las comunidades como la compra de material escolar o medicamentos para la posta sanitaria o centro de salud.

Saravia señala, por ejemplo, el caso de la comunidad de Uchupiamonas (norte de La Paz) que utilizó el dinero generado por el turismo comunitario para cambiar las letrinas, toda vez que en el lugar no había servicio de alcantarillado.

En otra comunidad, los habitantes decidieron utilizar sus ingresos para adquirir colmenas y dedicarse a la apicultura para la obtención de miel.

Javier Huarachi, comunario de Sajama Tomarapi (Oruro), relata que en su comunidad compraron una bomba de agua para beneficio de 36 familias, gracias a los ingresos generados por el turismo.

Asimismo se puso la contraparte, 7.000 bolivianos, para la compra de una antena de telefonía móvil y la ampliación de la red eléctrica.

En Kawsay Wasi (Trópico de Cochabamba), los comunarios construyeron un puente de madera y apoyaron en la construcción de un andarivel para cruzar un río.

Para construir el puente, los comunarios aportaron en material (madera, horcones y cemento) un monto de 8.400 bolivianos.

En Kawsay Wasi, el turismo comunitario deja un monto de 5.000 bolivianos aproximadamente cada año para la implementación de estos proyectos.

La economía que genera el turismo comunitario beneficia también a las ciudades capitales, toda vez que los turistas, nacionales o del exterior, utilizan servicios como transporte público y alojamientos antes de dirigirse a sus destinos.

Saravia puntualiza que los sectores que se benefician con el turismo tradicional y comunitario son diversos. Los transportistas, por ejemplo, reciben ingresos de esta actividad porque los turistas se movilizan pequeñas o grandes distancias en ómnibuses, taxis, tren, barcos e incluso a caballo.

Los proveedores de alimentos se benefician también. Las vendedoras del mercado, las tiendas de barrio, los productores campesinos y comedores.

Los guías y operadores de turismo son dos sectores que se benefician también con esta actividad.

Las utilidades del turismo llegan a las empresas y fábricas que comercializan platos, cucharas, vasos, servilletas, gaseosas y agua embotellada. Los artesanos de las comunidades ofrecen y venden sus prendas artesanales a los turistas que llegan del exterior.

El turismo comunitario -según Saravia- impulsa el desarrollo humano porque se capacita a recursos humanos en diferentes áreas como la gastronomía, biología, historia y arqueología, entre algunos.

CAPACITACIÓN

La Red Tusoco capacita a los pobladores de las comunidades que participan en la actividad del turismo en cuatro áreas: Gastronomía, guías, hospedaje u hotelería y administración.

Se capacita a los guías de acuerdo a la región en la que están ubicadas las comunidades; en hospedaje, que va desde lo más básico en hotelería como el tendido de las camas y la limpieza de los baños.

Henry Canchari, comunicador de la Red Tusoco afirma que se capacita a los comunarios en gastronomía, en la calidad en el preparado de alimentos.

Los comunarios reciben también formación en el área administrativa con talleres que abordan aspectos básicos como la bienvenida a los turistas, la disposición de las habitaciones y de los servicios.

Tusoco capacita como promedio a unas 250 personas cada año.

REQUISITOS

Saravia señala que una comunidad que busca implementar la actividad del turismo comunitario debe, en primer lugar, contar con recursos turísticos y convertirlos, mediante la promoción, en atractivos.

La otra condición es que los comunarios se organicen para prestar un servicio de calidad a los turistas que lleguen a visitar sus comunidades.

La infraestructura es también importante para la actividad del turismo comunitario, toda vez que el visitante busca cierta comodidad en sus viajes: acceder a alojamientos para descansar por las noches, vías de acceso a los atractivos turísticos y servicio de alimentación.

Para ofrecer los atractivos turísticos de las comunidades y armar diferentes paquetes, Tusoco implementó la operadora de turismo Tusoco Viajes S.R.L, cuyas oficinas se encuentran en La Paz, en la calle Sagárnaga Nº 227, entre Linares y Murillo.

En Cochabamba, la oficina central está ubicada en la calle Junín Nº 364, entre Jordán y Santiváñez.

Las personas interesadas pueden ver la página web (www.tusoco.com) para mayor información.

¿Qué es turismo comunitario?

* La Red Tusoco señala que el turismo comunitario es una nueva modalidad que integra de manera general el etnoturismo, el ecoturismo, el turismo vivencial y otros afines, en los que se involucran las comunidades rurales, sin excluir a las urbanas.

* El turismo comunitario es una actividad de base comunitaria porque representa un modelo de gestión territorial local, con objetivos que involucran la participación directa de las familias campesinas e indígenas.

* Una variante en el modelo del turismo de base comunitaria es el solidario comunitario que viene impulsado desde Europa. Es solidario porque con los beneficios logrados se lleva apoyo a proyectos de desarrollo local.

Otras modalidades

* El agroturismo consiste en compartir con el visitante actividades involucradas con los procesos productivos que pueden ser desde la siembra hasta la cosecha.

* El turismo de salud oferta bienestar corporal, mental y emocional. Es desarrollado mediante actividades generalmente ligadas al contacto con la naturaleza, recreativa como deportes, hasta diversos tipos de terapias.

* El turismo de aventura es el que desarrolla actividades deportivas de riesgo. Para un buen desempeño se utiliza equipos especializados de seguridad.

* El turismo de naturaleza es el que cuya motivación está ligada a la observación y conocimiento de la vida silvestre.

Recomendaciones

* El turista responsable no caza ni pesca, denuncia la práctica ilegal cuidando la biodiversidad.

* Para apreciar a los animales no se necesita tocarlos ni alimentarlos porque eso puede volverlos dependientes y modificar su comportamiento y, además, puede causarles enfermedades.

* No debe sustraer objetos de los sitios arqueológicos porque esto afecta al patrimonio y a las buenas costumbres y tradiciones de la comunidad.

* No debe rayar ni pintar grafitis en el patrimonio arqueológico e histórico porque son los bienes más preciados en la comunidad que se visita.




Qhapaq Ñan postula como patrimonio

El 16 de junio, la concejal Azucena Fuertes presentó al Concejo Municipal la remisión de iniciativa legislativa para declarar patrimonio del municipio a la ruta del Qhapaq Ñan.
Fuertes afirmó que esta es una ruta prehispánica colonial, cuyo fin busca revalorizar la riqueza patrimonial, y de esta manera recuperar los saberes y conocimientos ancestrales.
La vicepresidenta del Concejo dijo que se pretende declarar patrimonio del municipio la ruta del Qhapaq Ñan porque otros municipios, como Porco, ya declaró patrimonio de ese municipio el tramo que le corresponde. Sin embargo, una propuesta legislativa pretende declarar como área protegida el camino prehispánico del Qhapaq Ñan o Camino de Inca en la jurisdicción del municipio de Potosí para que el Ejecutivo programe recursos para su conservación, mantenimiento y refacción de este camino.
Fuertes dijo que en noviembre de este año habrá una nueva ruta que se va a caminar por 50 participantes o chaskis de diferentes países como Chile, Ecuador, Colombia, Peru, Bolivia y partirá desde el puerto de Cobija por la ruta del Qhapaq Ñan y llegaran a Potosí el 10 de noviembre en un recorrido de 700 kilómetros en 40 días para caminar desde Chile pasando por María Elena y Calama.
Luego pasarán por San Pedro de Lípez, Colcha K, San Agustín, Uyuni, Tomave, Porco, Yocalla y terminará en Potosí.
Fuertes propone que el municipio se apropie de estas rutas declarándolas patrimonio y conservándolas en su estructura prehispánica y ojalá, dijo, se logre el proyecto de ley que está en la comisión Jurídica y que el Concejo Municipal decida por mayoría de votos apoyar esta ruta. El próximo paso, según la concejal, será solicitar a la Asamblea Departamental y al gobernador que declaren patrimonio a esta ruta con una ley.

El Salar Uyuni se tiñe de sangre con la muerte de cinco turistas

Al menos, cinco turistas fallecieron y tres resultaron heridos luego de que un vehículo volcó en la inmensa planicie blanca del Salar de Uyuni, que este fin de semana se tiñó de sangre.
El comandante departamental de la Policía, coronel Hermes Cepeda, confirmó el fatal desenlace ayer e informó que una persona peruana fue trasladada al Hospital Daniel Bracamonte por la gravedad de las lesiones.
“El accidente ocurrió en el sector de Playa Blanca, distante a 45 kilómetros aproximadamente de Uyuni”, dijo. Luego aseveró que las otras dos personas heridas, un peruano y un boliviano, reciben atención médica en el Hospital José Eduardo Pérez, de Uyuni.
De acuerdo con el informe preliminar, el vuelco de tonel se habría producido debido al reventón de una de las llantas del vehículo. Pero antes que ocurra la explosión del neumático, la llanta se metió a un ojo de agua que asociado a la velocidad originó el reventón, según al informe que accedió el Potosí.

Sin embargo, la causa del accidente está sujeto a la investigación técnica que realiza el personal de la división accidentes del Organismo Operativo de Tránsito.
Las personas heridas fueron identificadas como Catherine Sánchez Neyra de 34 años, Rubén de Rosario, 30 años, las dos de nacionalidad peruana, y el conductor del vehículo, el boliviano Emigio Faustino Villca Delgado, de 24.
El vehículo color champagne con placa de control 2033 DDF quedó en el lugar completamente destrozado.
El automóvil pertenece a la agencia de viajes San Juan, el cual fue tomado para el servicio de turismo.

Fallecidos

Las personas fallecidas fueron identificada como Edgar Napoleón Mejía García, de 43 años, de nacionalidad peruana, la causa de la muerte fue por TEC grave y fracturas múltiples. Gemmo Chiara Pasptya, de nacionalidad Italiana, causa de la muerte TEC grave. Jess de Plecker, causa de la muerte TEC grave. Charlien de Swael, causa de la muerte TEC grave. An Sophie Fontaine, de 25 años, causa de la muerte TEC grave. Las tres últimas son de nacionalidad belga. Hasta el cierre de edición, los cadáveres estaban depositados en el hospital José Eduardo Pérez.

“El accidente ocurrió en el sector de Playa Blanca, a 45 kilómetros de Uyuni".

Hermes Cepeda - COMANDANTE DE LA POLICÍA