lunes, 2 de julio de 2012

“El Laikakota era un lugar prohibido”

El mirador de Laikakota es una de las áreas en la ciudad que requiere de atención y tratamiento especial por las fallas geológicas que presenta.
El gerente de la Empresa Municipal de Áreas Verdes (Emaverde), encargada de la administración del Laikakota, Jaime Oviedo, adelantó que la empresa dejará el lugar porque necesita trabajos especializados y gran cantidad de recursos económicos.
“Hay un proyecto para poner a punto el cerro de Laikakota. El Ejecutivo de la Alcaldía decidió desafectar a Emaverde para entregar a otras instancias que estarán encargadas de la gestión integral”.
El mirador se encuentra bajo una falla geológica, por lo que la Dirección de Riesgos y la Adminsitración del Parque Urbano Central encararán los nuevos proyectos de estabilización de tierras y adecuación de los espacios.
De todo para todos. El mirador de Laikakota permite observar buena parte de la zona central de la ciudad paceña. También es un parque infantil con juegos y actividades recreativas. Las personas de la tercera edad también hallan espacios de esparcimiento. La vía balcón, instalada en julio de 2009 con 3 kilómetros de longitud, desde el Parque Roosvelt hasta el mencionado mirador, es otro atractivo del lugar.

“El mirador de Laikakota necesita de trabajo especializado porque es afectado por una falla geológica y requiere estabilización”.

Jaime Oviedo / GERENTE EMAVERDE

Actividades preparadas

MARTES 3 DE JULIO
La Gobernación de La Paz entregará el edificio Subprefectural, Abel Iturralde, en el municipio de Ixiamas.

MIÉRCOLES 4 DE JULIO
Entrega del proyecto Plan de Manejo Integral de la subcuenca Lucumbrini en el municipio de Cairoma, provincia Loayza, La Paz.

Los trabajos para estabilizar la zona santa bárbara se inciaron con la construcción de una bóveda nueva en la avendia del poeta.

domingo, 1 de julio de 2012

CAF inspecciona Ruta de Vinos y Singanis

Una comisión encabezada el representante en Bolivia de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Emilio Uquillas, realizará este 3 y 4 de julio un recorrido por la Ruta de Vinos y Singanis de Altura, con el fin de consolidarla como nuevo destino turístico a nivel internacional. La coordinadora de la Organización de Gestión de Destino (OGD), Heidi Rivera, manifestó que para el 3 de julio, a las 11:30, está previsto efectuar una reunión en oficinas de la institución con la presencia de los miembros del directorio de la regional de Tarija, mientras que para las 12:45 se hará el almuerzo en el restaurant Marqués.
Para ese mismo día, a las 15:00, se tiene previsto efectuar una visita al museo Franciscano, en tanto que a las 16:30, la misión de la CAF se constituirá en San Lorenzo para hacer un recorrido por el circuito Historia y Tradición. “A las 18:30, el alcalde de San Lorenzo, Juan Carlos Gutiérrez, efectuará un reconocimiento a la comisión por apuntalar la industria sin chimeneas”, indicó.
Para el 4 de julio, a las 08:00, está programada la salida desde el hotel Los Parrales de la ciudad de Tarija con destino a Uriondo, con el fin de conocer los emprendimientos turísticos que fueron implementados.
Para las 09:00 se tiene previsto la visita a la bodega Campos de Solana y continuar con la inspección de la boutique artesanal conocida como Las Duelas, que se encuentra en funcionamiento en la comunidad de Calamuchita.
La visita a la pinacoteca de El Valle de Concepción está programada para las 10:30, mientras que a las 12:00 se efectuará una visita a las instalaciones de las bodegas de vinos Casa Grande, en tanto que el almuerzo será en Viñas del Señor.
Rivera afirmó que la CAF está interesada en ayudar con el proyecto de asistencia técnica para fortalecer la oferta turística del Valle Central de Tarija, centrada en la Ruta de Vinos y Singanis de Altura. “Lo importante es fortalecer la Organización de Gestión de Destino para que pueda convertirse en el principal articulador del sector turístico de la región”, explicó.
Otro aspecto prioritario, dijo Rivera, es el de impulsar el desarrollo de nuevos productos turísticos de calidad, apoyando en la elaboración e implementación de los planes de negocios individuales o asociativos y ayudando a generar nuevos productos turísticos.

Inca Pukara se convirtió en centro místico para el solsticio de invierno

La comunidad de Pukara del ayllu Bombo del municipio de Huanuni, en ocasión de la celebración del Año Nuevo Aymara, la madrugada del 21 de junio se convirtió en el centro místico para el solsticio de invierno organizado por los habitantes de la zona, en presencia de turistas que atraídos por el descubrimiento de la ruinas del Gran Inka Pukara de los Andes, llegaron a la zona para recibir energía de los rayos solares, de aquel amanecer que se considera es el inicio de un nuevo año aymara.

Los anfitriones Rodolfo Calle Villka, como autoridad máxima de la comunidad de Pukara, junto a su esposa, Julia Mosquera, así como el corregidor del ayllu Bombo, Apolinar Cerrogrande, dieron inicio a la celebración.

Participó también el alcalde de Huanuni, Hilarión Achacollo, y el viceministro de Interculturalidad, Ignacio Soqueré Tomichá, que compartieron una velada inolvidable y la comunidad expresó sus demandas en los proyectos turísticos.

El acullicu se inició la noche del miércoles 20 y tuvo lugar en la iglesia de la comunidad. Como tradición se acostumbra acullicar toda la noche dando gracias por todo lo que proporciona la madre tierra (aire, agua, la cosecha, la vida, los animales, etc.).

Fuera de la iglesia la música autóctona amenizó la velada alrededor de una fogata. A las 3 de la mañana empezó el ascenso hacia el Inka Pucara, son tres horas de caminata en la obscuridad, mientras el viento y el frio son intensos sobre todo al amanecer.

Una vez en la cumbre se continuó con el último acullicu alrededor de la ofrenda preparada para la Pachamama, antes de hacer el ritual de la wilancha en el que se sacrificó a una llama.

La música en la cima no se dejó esperar, grupos de música autóctona a cargo de Los Hijos del Sol y Los Hijos de Gran Inca Pucara, fueron parte del festejo.

El investigador Luis Gutiérrez tuvo a su cargo la explicación a cerca del sitio arqueológico al viceministro Ignacio Soqueré, quien quedó sorprendido al ver las impresionantes ruinas arqueológicas cobijadas en la cima del cerro.

Reconociendo ésta actividad como una ceremonia exitosa, los responsables de la agencia Explorers Inn Oruro, afirmaron que el proyecto turístico comunitario del ayllu Bombo, será promocionado para recibir la visita de delegaciones estudiantiles a nivel colegial, así como de institutos y universidades.

Sopachuy inaugura mañana su feria ganadera, agrícola y turística

A partir de mañana y hasta el 14 de julio, la población de Sopachuy será el escenario de la 42º Feria ganadera, agrícola, comercial y turística, en la que participarán decenas de productores agropecuarios y los visitantes podrán degustar de la comida y la bebida típicas, además de conocer los atractivos turísticos que ofrece esa población distante a 193 kilómetros de Sucre.
La mejor producción agrícola y textil, no sólo de las comunidades de Sopachuy, sino de varios municipios aledaños, será puesta a la venta durante dos semanas de feria; también habrá actuación de grupos musicales, según informó el profesor Néstor Crespo, quien llegó hasta Sucre para promocionar la actividad.
“Es una feria que trae un movimiento económico formidable porque los productores campesinos traen todos sus productos, por ejemplo, ganado vacuno, caballar, porcino, aves de corral; otros productos como maíz, papa, entre otros”, enumeró Crespo.
La inauguración de la feria está prevista para mañana, lunes, a las 10:00, y estará amenizada por decenas de actividades gastronómicas, culturales y recreativas, entre las que destacan la carrera de caballos, carrera de bicicleta, lazada de chanchos, pialada de pato enterrado, riña de gallos y otras actividades organizadas por el Gobierno Municipal y la Centralía de Sopachuy.


CARAVANA TURÍSTICA
Entre otras actividades, la empresa de turismo “Aventurarse” programó el tours denominado “Tras las huellas de la Libertad de Juana Azurduy de Padilla”, para el 11 de julio.
“Invito a la población de Sucre, que puedan visitar Sopachuy con motivo de la Feria y con motivo también del tours por las huellas de Juana Azurduy de Padilla”, dijo Néstor Crespo.

Calacoto, cultura de piedra - en una ruta internacional

Un río de aguas tan azules como el cielo transcurre por una zona de cañones insertados en otros barrancos más grandes, al estilo de las muñecas rusas. Es el Desaguadero, y sobre él cruza un puente colgante llamado Concordia, construido en 1880, y que siguió utilizándose hasta finales de los años 90 del siglo pasado. De este lado, hay una pequeña estancia que pertenece al municipio de Corocoro (capital de la provincia Pacajes), pero poco antes de llegar a la pasarela, el suelo ya pertenece al municipio de Calacoto. Una de las teorías sobre el origen del nombre es que deriva del aymara qalaqutu (montón de piedras). Y la verdad es que no falta este material en la zona.

El puente colgante conserva aún un farolillo medio despegado de la pared de ladrillos, pero poco más queda de lo original: toda la pasarela está medio desmontada. Hasta hace poco se encontraba en refacción a cargo de una empresa, pero la Alcaldía ha paralizado las obras porque no estaban restaurando sino reconstruyendo (no se estaba respetando el estilo de la construcción).

Lo mismo le pasó a la iglesia colonial de Calacoto, pueblo al que se llega por un moderno puente paralelo al estilo del siglo XIX. Un rayo destruyó gran parte del edificio y ahora luce más moderno, con una imagen algo distorsionada de la que guardan en su memoria los vecinos, ya entrados en años en su mayoría.

En el municipio viven alrededor de 9.000 personas, aunque constantemente los jóvenes migran en busca de oportunidades a la ciudad. Sin embargo, el día 17 de junio se estrenó oficialmente una ruta turística en la zona que pretende dar a conocer la antigua cultura pacajes, una de las más resistentes de Bolivia ante la invasión española, y crear puestos de trabajo para evitar la fuga de los jóvenes.

Un plato antes de comenzar

En la amplia plaza de Calacoto, donde se encuentra la iglesia, se puede tomar un plato típico del pueblo en alguno de los puestos callejeros, bajo el toldo que resguarda de los rayos del sol, implacables a más de 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Trucha fresca del cercano río (a veces, también se pesca pejerrey) y chicharrón de llama o chancho son lo más popular.

Aquí arranca la ruta que ofrece variadas posibilidades de viaje, así como distintos días de duración, dependiendo del turista. De hecho, forma parte de un camino andino internacional que parte de Purmamarca, en el norte de Argentina, salta a territorio boliviano recorriendo la zona de San Pedro de Quemez y la provincia Pacajes y termina en el sur del Perú, en Tarata. Calacoto ha sido la última parte en sumarse al Camino Andino, cuya creación ha sido financiada por la Unión Europea.

El viajero puede conocer tanto los restos arqueológicos de la cultura pacajes, como las tradiciones aymaras, los paisajes de la zona, las edificaciones religiosas coloniales o realizar escalada y caminatas en compañía de llamas.

A unos minutos en coche desde Calacoto está la comunidad de Rosario. Tras atravesar el lodoso lecho del río, en el que deambulan algunas vacas, se arriba a la plaza y a su iglesia colonial. A diferencia de la de Calacoto, ésta mantienen su estilo, pero está medio derruida y saqueada, lo cual paradójicamente le confiere cierto encanto. Se puede indagar por el interior, lleno de escombros y algo de basura. Del altar sólo se mantiene la estructura, no queda ni tan siquiera la marca de polvo de las riquezas que atesoró en algún momento. No están ni los bancos para los fieles.

Al preguntar a unos vecinos en la plaza si la gente no va a misa, explican que sí, pero al templo adventista, que se halla un poco más abajo. Alrededor de 1920, esta creencia se instaló en el pueblo y fue desplazando, poco a poco, a la fe cristiana. Después de la Revolución del 9 de abril, la iglesia católica quedó en el completo abandono y así sigue hasta hoy.

A la salida del pueblo, tras circular por una recta carretera de tierra, entre campos llenos de vicuñas, ovejas y huallatas (una aves blancas y grandes), se llega a un cerro con forma de sombrero que guarda en su cima la fortaleza funeraria Jach’a Apaza. En ella es posible observar, recortados contra el cielo, más de 300 mausoleos con los restos de guerreros y miembros de la realeza de los antepasados pacajes.

Cerca hay otro cerro conocido como Cóndor Iquiña. Desde él, lugar de anidación de cóndores y apacheta para los habitantes, se tiene una vista espléndida de la siguiente parada: la Ciudad de Piedra.

En media hora se llega a la comunidad Campero, uno de los puntos de acceso a la peculiar urbe. Hay que subir una montaña tras la cual se encuentra el paraje. Las altas piedras que parecen guarecerlo sirven también para practicar escalada, pero se recomienda tener experiencia para ello.

En la Ciudad de Piedra hay pedruscos con formas de personas y animales, como un cocodrilo en cuyas fauces se menten los turistas para tomarse una fotografía.

También se encuentran restos de antiguas fortalezas, algunos chullpares y vías entre barrancos que parecen calles. Todo ello tiene una extensión de 70km2.

Mariano Lluscu (65), comunario de Campero, asegura que él puede atravesar el lugar caminando en día y medio, pero recomienda no atreverse a hacerlo si no se conoce bien el lugar: es demasiado fácil perderse en las subidas y bajadas de los cañones, entre las calles naturales y los restos de fortalezas. Y no hay agua con la que abastecerse en gran parte del trayecto. Uno de los tours ofrece pasear por el lugar en compañía de llamas amaestradas.

En la parte de arriba, los lugareños crían ganado y, en el pasado, se servían de los abundantes árboles de queñua (Polylepis) para hacer carbón.

El árido paisaje llega hasta Curahuara, desde donde parte otra ruta que incluye la visita al lago Cokoruro, la fortaleza de Condoriri o el salar de Tarquimaya. Por el otro extremo del municipio están los caminos del Diablo y del Arriero, además de otros chullpares y pequeñas estancias, así como comunidades que aguardan la llegada de visitantes que quieran descubrir los encantos de esta zona de los Andes.


Templos de Porongo y del Sara ya son patrimonio

La Asamblea Legislativa cruceña sancionó leyes que declaran patrimonio cultural e histórico al templo de San Juan Bautista de Porongo y al templo de Santa Rosa del Sara. La gobernación cruceña tiene inscrito en su Programación Anual Operativo de la gestión 2012, la ejecución del proyecto “Restauración y Restitución de la Policromía de Altares del Siglo XVIII del Templo de San Juan Bautista de Porongo”.

Una vez creada la ley, el patrimonio cultural cruceño demanda protección y atención inmediata en sus diversos ordenes: arquitectónica, arqueológica, paleontológica, histórica, documental, monumental, científica, artística, cultural y religioso, tangible e intangible que en los últimos tiempos ha impulsado el turismo.

Iglesia del Espíritu Santo una reliquia colonial que necesita mantenimiento

La iglesia del Espíritu Santo se encuentra a media hora de caminata de la plaza principal del Municipio de San Pedro de Totora, ubicada a tres horas de la capital del departamento, Oruro.

Desde la plaza del Municipio, se puede notar en la loma una iglesia antigua con una torre erguida en el horizonte. Después de una larga caminata a cuesta y el sol radiante sobre los excursionistas, es satisfactorio ver un paisaje hermoso en torno a este monumento eclesiástico.

Como otras iglesias de la época de la colonia, esta también fue abandonada, pero su importancia histórica cobra una vez más la atención de los pobladores de San Pedro de Totora, quienes están consientes del potencial turístico que encierran con la cantidad de capillas y templos que pertenecen al periodo de la evangelización.

Como era de esperarse, al abrir la puerta añeja se escuchó un rechinido como las tradicionales películas de terror, el prisma de luz cruzaban el salón por los grandes huecos en el techo, deteriorado por el tiempo y la lluvia.

El retablo, algo sencillo pero diferente al común de las iglesias de este tipo, muy descuidada pero aun así se podía admirar su belleza e imaginarla cuando esta fue recién construida.