viernes, 11 de enero de 2013

Chuchini Salvaje y arqueológico

Asolo 15 kilómetros de Trinidad se encuentra Chuchini, un complejo turístico que se destaca por su belleza natural y la fauna que en ella se encierra, pero además por ser un lugar donde se realizaron importantes descubrimientos arqueológicos.

Santuario de vida silvestre. Traducido del moxeño, Chuchini significa Madriguera del tigre. Este lugar es un centro turístico privado que posee 7 mil hectáreas protegidas como área natural de valor departamental.

El lugar lo habitan miles de aves y animales silvestres, muchos de ellos endémicos o en peligro de extinción como la paraba barba azul, el bufeo y el oso oro que tan solo mide 15 centímetros. "Es un lugar para observar a estos animales en su habitat natural mientras se caminan por senderos naturales en medio de la selva", explicó Efrem Hinojosa, propietario de este complejo turístico.

Yacimiento arqueológico. Si bien Chuchini se destaca por su naturaleza, es un lugar con otras alternativas turísticas; una de ellas tiene que ver con la arqueología.

Este complejo se encuentra sobre una loma artificial prehispánica en la que hace 40 años se descubrieron restos cerámicos de una milenaria civilización. "Según la opinión de investigadores, tendría cerca de 8.500 años de antigüedad", señaló Hinojosa.

Lo curioso de este importante hallazgo es que muchas de las piezas tienen figuras antropomorfas con ojos rasgados, la simba de los mongoles y otros rasgos similares a las de personas asiáticas, que según investigaciones, tendría alguna relación con esas culturas. "Hemos subido fotos de estos restos cerámicos a una web y nos han mostrado imágenes muy similares desde China y Japón", manifestó Hinojosa.

Muchas actividades. La selva virgen, el canto de las aves y los animales caminando por el lugar a placer, recrean paisajes inolvidables donde se pueden realizar una variedad de actividades recreativas.

Se pueden realizar paseos sobre canoas a remo o paseos en lancha desde donde se puede pescar o simplemente pasear por el lugar para avistar los bufeos. Otros prefieren darse un chapuzón en las playas del Mamoré y descansar en las inmensas playas de arena fina.