domingo, 29 de mayo de 2011

Chicani, lugar de encuentros para el descanso o el trabajo

Hotel: Se encuentra al este de la ciudad. Es ideal para el recreo familiar, incluso para un trabajo relajado.

En un lugar apacible, semicálido y rodeado de vegetación se encuentra la Casa de Encuentros Chicani. Se trata de un espacio de recreo, esparcimiento y desarrollo que presta servicios de hotelería para eventos educativos, políticos, deportivos y recreativos a diferentes sectores de la población.

Lejos del mundanal ruido de La Paz, este sitio ofrece ambientes cómodos y adecuados a las necesidades de cada uno de sus visitantes. Sin embargo, el recinto también es ideal para la realización de seminarios, talleres, cursos, retiros y encuentros.

Ya sea de bajada, por Alto Pampahasi, o de subida, por Irpavi, se puede llegar a esta comunidad apostada entre las zonas este y sur de La Paz. Rodeada de sólidas montañas y con una vegetación agradable, alimentada por las vertientes y ríos que la atraviesan, la Casa de Encuentro Chicani conquista a sus visitantes por su construcción rústica y su estratégica ubicación que permite disfrutar de una hermosa vista de los imponentes cerros que la rodean.

Según su responsable y administrador, Natalio Mamani, lo más atractivo de esta residencia es el valle que le rodea y que gusta a la gente que la visita. “Está lleno de flores y agua cristalina —comenta—, hay una pequeña piscina donde posan los visitantes y se sacan fotos. Además, servimos lechón al horno, trucha a la leña, watía con variedad de carnes. Todos disfrutan porque es más natural y siempre está verde”.



INCLUSIÓN SOCIAL. Una de las características más peculiares de esta casa de encuentro es que al haber sido construida con un enfoque de servicio y responsabilidad social, cuenta con infraestructura inclusiva, lo que permite que personas con capacidades alternativas motrices puedan disfrutar su descanso con seguridad y facilidad de desplazamiento por todo el complejo.

Por otro lado, da fuentes de trabajo a personas que viven situaciones de exclusión social.

Este recinto es dependiente de la Fundación Inclusión en el Mundo (FIEM), una organización dedicada a producir de manera sostenible inclusión social multidimensional e interpoblacional como una estrategia de desarrollo colectivo.

De acuerdo con Mamani, la FIEM se estableció en Bolivia en 2007 y tiene la visión de formar una sociedad con valores y prácticas sociales inclusivas de las diversidades humanas, flexible a la renovación dinámica de la noción de “ser humano” que acontece cotidianamente.

“Nosotros producimos inclusión social —afirmó— y nuestra casa ayuda a este objetivo a través del alquiler de sus instalaciones, con paquetes accesibles al público y a instituciones. Ofrecemos dos tipos de paquetes: uno de 94 bolivianos por persona, que incluye alimentación completa y hospedaje, y otro de 72 bolivianos, que es el más económico”.

Agrega que el lugar llama mucho la atención a propios y extraños, en especial a los últimos, que quedan fascinados por la tranquilidad del ambiente y la frescura de la vegetación circundante. “Iglesias, centros y clubes de madres de distintas comunidades vienen a pasar agradables momentos aquí, mientras se capacitan y forman para el futuro de sus entidades”.

Mamani está a cargo del establecimiento desde hace dos años, en la administración y el mantenimiento, de este novedoso emprendimiento. “Estoy contento porque aquí vivo y comparto con los comunarios, y también con las personas que nos visitan y que encuentran todo cuanto desean y necesitan”.

Para destacar

Chicani tiene un coliseo para jugar básquet, voleibol y fútsal. Se puede beber leche recién ordeñada.

La FIEM trabaja con 17 colectivos que son apoyados por la Casa de Encuentros Chicani.

Entre éstos, personas que viven en la calle, que tienen VIH, sobrepeso excesivo, adictas y otras.