domingo, 16 de octubre de 2011

AGUAS TERMALES MEDICINALES  Liriuni bajo la luz de las estrellas

El reloj marca las diez de la noche y la curiosidad por conocer uno de los lugares más concurridos de la zona de Quillacollo durante el fin de semana, aumenta minuto a minuto. El lugar elegido tiene su toque particular de misterio, encanto y también su dosis de aventura.

Las aguas termales del Liriuni, cuyo auge y popularidad se dio con mayor influencia en la década de los cuarenta, ahora nuevamente vuelve a retomar protagonismo y contar con la preferencia de los habitantes más cercanos a la zona, aunque hace ya un par de años que los rumores sobre las “bondades curativas” vuelven a atraer a decenas de personas de la ciudad.

Lo más extraño y raro de ello es que estos turistas prefieren el cobijo de las estrellas para ingresar a la piscina.

Son decenas de razones, cada uno de los visitantes tiene su propia respuesta y motivo de su presencia en las aguas termales, lo único en común es el escenario y las ganas de compartir con la pareja, la familia o los amigos de una velada impregnada de aventura, placer y por qué no... de salud.



camino a las termas

Liriuni es un balneario natural, emplazado en la cordillera del Tunari, el cual se ubica a 20 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, dentro el municipio de Quillacollo.

Llegar hasta las aguas termales es sencillo -aunque también tiene su riesgo-. Se puede seguir dos rutas, la primera se inicia en Tiquipaya en la zona de El Paso y la segunda por Quillacollo; siendo esta segunda la más recomendada puesto que es más corta y de mejor acceso, y sólo es cuestión de seguir las indicaciones de la ruta que comienza en la “Plaza Bolívar”.

Al cruzar una cuadra después de la plaza Bolívar, sobre la avenida Blanco Galindo, se debe girar a la derecha, sobre la avenida Santa Cruz y seguir este trayecto hasta concluir con el camino.

Esta parte del recorrido es bastante bueno porque el camino es asfaltado e iluminado. Estas características se mantienen por algo más de siete kilómetros, pero al finalizar esta ruta se ingresa a un camino vecinal.

Esta parte del camino es la más complicada y menos vistosa, ya que la mayoría del sendero es descenso y en algunos sectores no pueden pasar dos vehículos juntos.

Ya en este sector se puede comprobar que -a pesar de la hora- los vehículos y las motos transitan como si aún tuvieran la luz del sol.

El descenso es peligroso, por la sinuosidad del camino, la falta de visibilidad en la zona, el puente improvisado que hay que cruzar y finalmente el ascenso empinado que hay que afrontar para llegar hasta el balneario de las aguas termales.

Hasta este momento ha transcurrido algo más de media hora de viaje, entre bosquecillos y quebradas... pero por fin se llega a las aguas termales.

escenario embrujante

Al llegar al parqueo del balneario se observa una hilera de autos estacionados, de diferentes modelos y marcas. Algunos se preparan para partir, mientras otros recién se organizan para acampar.

En la zona se percibe una comunión perfecta con la naturaleza, pues se siente cómo la arboleda se acuna con la brisa fresca y se fusiona con el sonido natural de la noche de campo. La belleza del sector es impactante y el nivel energético del visitante es mayor.

intensa actividad nocturna

Poco a poco comienza a divisarse una que otra fogata que ilumina algunos sectores del bosquecillo, la gente sigue transitando como si aún fuera de día.

“Venimos con toda mi familia desde hace ya un año. Nos gusta llegar a esta hora porque es más vacío y podemos disfrutar mejor”, afirma Freddy Soliz.

El ritmo de las llegadas es constante, claro que no todos vienen en familia, sino también acuden grupos de jóvenes que están cargados de su mochilas, con su carpa y frazadas, mientras otros cargan su comida y bebida en las manos. Al parecer su objetivo es desvelarse disfrutando de la piscina y la música.

Algunas parejas llegan al lugar en moto. Estos visitantes suelen ingresar directo a la piscina y quedarse un par de horas, para luego retornar a la ciudad; este movimiento se mantiene toda la noche.

“Aunque afuera está haciendo frío en la piscina es diferente, el agua es bien caliente; y, una vez que entras te cuesta salir porque sabes que afuera está haciendo mucho frío”, comenta Verónica Mamani.

La velada nocturna transcurre entre cantos, risas y juegos. Muchos de ellos afirman buscar soluciones a sus problemas y dolencias físicos; aunque otros sólo buscan diversión.

“El año pasado me fracturé el tobillo y luego de sacarme el yeso, el doctor me comentó que necesitaba terapias de rehabilitación, pero me seguía doliendo, es por ello que comencé a venir a la piscina del Liriuni”, relata Cecilia Panozo, de 35 años de edad.

En cambio Álvaro Magne señala que ellos se quedan toda la noche porque de día no pueden jugar con la pelota en el agua y tampoco pueden aprovechar el resbalín y lanzarse de clavados.

Al amanecer del nuevo día el flujo de turistas se incrementa con más intensidad, tanto de ida como de vuelta.

La demanda por los saunas privados es tan grande que a las nueve de la mañana ya no quedan, por reservas hasta las doce del medio día.

cualidades del agua

Una de las mayores características de estas termas es la propiedad medicinal y por ello muchos visitantes, más que todo adultos mayores, acuden al lugar sólo para comprobar las cualidades hidroterapéuticas de sus aguas.

Fernando Quiroz Crespo, especialista en manejo y conservación de cuencas y recursos hídricos, afirma que esta particularidad es fruto del proceso natural que atraviesa el agua, porque los acuíferos subterráneos se infiltran en la corteza terrestre y llegan a tomar contacto con la lava y se evapora; y al subir, este vapor se vuelve a condensar, cerrando así el ciclo de formación de aguas termales o minerales.

“Al tomar contacto con la lava el agua se evapora y en el trayecto de ascenso recoge partículas minerales, que son parte de la formación rocosa, y es de allí que el líquido adquiere sus características minerales”, asegura Quiroz.

Anteriormente, en 1939 un laboratorio de Nueva York se interesó en conocer las propiedades del agua de este sector, y el mismo aseveró que se trataban de aguas potencialmente medicinales.

Octavio Molle, comunario de la zona de Liriuni, integrante de sindicato que actualmente administra el balneario, asegura que la mayoría de los visitantes del turno del día llega a la piscina en busca de sanar sus afecciones y dolencias, especialmente en casos de reumatismo y dolor de huesos.

“Algunos visitantes también se llevan en botellitas y dice que lo toman poco a poco, y muchos de ellos afirman haberse sanado” informó Molle.

Sin embargo, Fernando Quiroz sugiere que antes de consumir este líquido se debería volver a realizar un nuevo análisis de la composición del agua, para medir los componentes que existen y ver el tipo de los minerales que proceden de este sector y así comprobar sus bondades en el área de salud o al contrario tener más cuidado con ellas, especialmente en el caso del consumo.



INFRAESTRUCTURA DEL BALNEARIO

En cuanto al mejoramiento de la infraestructura del balneario, Octavio Molle afirma que el sindicato que administra está desarrollando un proyecto de grande envergadura, puesto que se tiene pensado construir un hotel, que además cuente con un restaurante.

Sin embargo el sindicato ya se encargó de realizar cambios básicos y estructurales al balneario, como por ejemplo: la ampliación de las dos piscinas y la construcción de algunos ambientes que funcionan como vestidores. Además de los cuartos privados con capacidad para tres adultos.

Los sueños de estos comunarios son muchos y los proyectos se desarrollan lentamente, pero siempre buscando el mejoramiento y la prosperidad de la zona.